|
« |
|
|
«esc * |
|
|
Cc<:c <:, |
• |
|
€pSC * |
|
|
<0<t *:; |
|
|
«L ce |
|
|
<£<c 5 |
|
|
<i <c 5 |
|
|
<r |
- |
|
« >; |
|
|
<c< C |
|
|
5= < |
|
|
c |
|
|
£ |
- |
|
^? |
|
|
<s Oj |
.k~- |
|
<£< < < |
|
|
cc |
c |
|
<5G C> |
7 |
|
o c |
|
|
Ce C-* |
< |
|
C <~ |
c |
|
v <r ^ |
.• |
|
•■v ■ C «Ci |
C |
|
ce £ |
<_ |
|
"",• c_ c |
|
|
^ <r ^ |
< |
|
C o |
v. |
|
r-d <Z <■ |
|
|
<r c |
<. |
|
' C <£ |
i. |
!
I CÍO
LI3RARY OF CONORESS.
|
( c |
C-, |
« |
|
<r |
<: |
< |
|
<c< < |
i <: |
<s |
|
c <3"< |
< |
*: |
|
; c C^< |
•< |
€ |
|
^ Cjíx: |
< |
-- |
|
5<cc <3 c |
<r |
-' |
|
<rc c |
Zj&C~. |
|
|
Ss Ce C |
«d |
=:. |
|
'.( c< ■■■. c |
<Z |
c |
|
c <r< c |
«C |
c |
|
c<^> |
<C |
< |
|
<c 03 £ |
<z |
v |
|
c C c <C |
<z |
" |
|
v CTcíCC |
<L |
C3 |
|
'. cr<3cc |
C |
<V- |
|
c" |
<ü |
<Tc |
|
r C C* C |
><z |
<\ |
|
c ecc |
c |
Cc |
|
. C <3 C |
<z |
|
|
¿C |
<z |
CC |
|
<r :c 9 |
< |
|
|
dC C» |
«c |
c |
|
c ce c_ |
C< |
C |
|
<r oé c |
c |
í c |
|
<T" ci<£ <■ |
< |
ce |
|
C^- < |
c |
• |
|
¿rec < |
:. c |
c< |
|
c <:« < |
: ' ■ c |
<: < |
UNITED STATES OF AMERICA.
c ex. c*o
:0 C<C
cc .<rc: ^S-
c< íp:C ^C
c c <^c ^ Sí
C C ^
c c<f
|
-<££<Z |
<n«o |
*lí> |
^r" |
|
-<3: <£■ «C |
ce¡ |
^t |
|
|
<fx <C |
ce |
C>^ |
.. .- ■ " |
|
<t^:c: |
ce |
«C¿-c |
**>. |
|
<cc <c |
ce < |
C-.ee |
|
|
CtA^C |
CC « |
Csc- |
■ |
|
<"<rc «car ccc <c |
CC ce « |
cree |
|
|
Se <c ¿5< c «: |
c e í ce i |
C eC Ce C |
|
|
CC ^ |
ce |
^C |
|
|
KcC$: |
-£-<E |
' CCI CC eC |
íF |
|
¡ec^c: |
ec ^s= |
^■f |
-^C 4EL5-C-
^-^cc <I^ c<c<
CC<: :.'■ < ■
,cCeo LC CCL
.CCS ..
a CO- CcCCC cí CjC- Ivc.CC;-
,. -&_; < . ccec
cCC^C
c:¿ • c <r:^
«cOc
ííCC<
,ec< -ec^e
cc<c
eC«f
(C eíC
«ceec
ecc ce c «e<i< ecc
ecc
<^ e c_
w
¡P1ÉA1
GRAMÁTICA CASTELLANA,
DEDICADO
A IíA JUVENTUD AMERICANA
DK LOS PUEBLOS QUE HABLAN LA LENGUA ESPAÑOLA,
POR E1L LICENCIADO
El verdadero progreso de las ideas está íntimamente enlazado, en cada pueblo, con el conoci- miento del idioma patrio.
Santiago ,
Imprenta del Crepúsculo.
>.;
B»- 1844. —
ADVERTENCIA.
Habiéndose depossitado en la Biblioteca Nacional el número de ejemplares, de la presente obra que la lei exije, se prohibe su reimpresión sin licencia del Autor.
Dedicado desde algürios años a la enseñanza de la Gramática Castellana, he podido apreciar por mí mis- ino, la imperiosa necesidad que habia de una obra se- mejante a la que tengo el gusto de ofrecer a la Juven- tud Americana de ambos sexos.
Con el objeto de satisfacer esta necesidad, he procu- rado reunir en este librito cuanto he creido es necesario estudiar para adquirir ün mediano conocimiento de nuestro hermoso idioma, y para inspirar a los jóvenes afición a la lectura de nuestros escritores antiguos, sin <uyo requisito me parece imposible el que adelante un paso nuestra literatura. Me he abstenido de tocar nin- guno de aquellos puntos en que están discordes los li- teratos, ya porque según mi modo de pensar, la resolu- ción de tales dudas no pertenece a la Gramática, ya porque mi dictamen sobre materias de esta naturaleza, solo seria un voto mas (harto iusignifante por cierto)
IV
en favor de la opinión que yo pudiera abrazar. Me he limitado, pues, a sentar los principios jeneralmente ad- mitidos, y que me parecen mas ciertos, sobre aquellas cuestiones que no era posible omitir en este tratado sin dejarlo incompleto.
Presento reunidas en un mismo paraje las reglas que sirven para explicarse las unas a las otras, y que por lo regular se hallan esparcidas en diferentes partes de la Gramática : por este motivo he comprendido en la Ana- lojía varias reglas de Sintaxis, y en la Ortografía la primera parte de la Prosodia (llamada Ortolojia), lo- grando por este medio la doble ventaja de dar a conocer de una vez al principiante, la íntima conexión de unos y otros principios, y el evitar citas y repeticiones solo buenas para aumentar el volumen del libro.
Las observaciones que hago en la Ortografía sobre los defectos de pronunciación, que mas jeneralmente se notan en América, si no me equivoco, son de la mayor importancia, para que lijándose los maestros y alumnos en ellos, se consiga la rectificación del lenguaje y déla escritura, que van ligadas en nuestro idioma. Para lo- grar un objeto tan digno de atención, bastaría que los maestros de primeras letras y los de Gramática Caste- llana, se empeñasen en hacer notar a los niños la pro- nunciación que corresponde a cada letra, no, dándoles reglas acerca del modo de colocarla lengua, labios, Sea., sino haciéndoles pronunciar cada una de ellas y sus combinaciones como corresponde, y no abandonando jamas este ejercicio en la lectura. Por este medio sen- cillo y fácil, se conseguiría en poco tiempo la mejora de que se trata : basta para ello, lo repito, la atención de les encargados de la enseñanza primaria, y la coo- peración de los padres de familia.
He añadido a la Gramática un tratadito de Métrica, tomado todo de la quinta edición de la Gramática de
D. Vicente Salva, al que he agregado algunas observa eiones sacadas de la obra del Sr. Sicilia, y principal- mente de la del Sr. Bello. De esta última he tomado cuasi todo lo que digo del acento y cantidad de las sí- labas, presentando, por decirlo así, a la letra, sus mis- mos preceptos. También debo al Sr. Bello la definición que doi del verbo, y varias otras cosas importantes.
Las obras que he consultado para el presente traba- jo, y cuyos mejores principios he procurado reunir en este tratado, son, fuera de las mencionadas : la Gramá- tica y Ortografía de la Real Academia Española , el tratado déla Proposición del Sr. canónigo D. Francisco Puente, la Analojía de la Gramática de los Sres. Dávila y Alvear, y algunos compendios anónimos. También he tenido presentes la obra de D. Gregorio Garces, el Arte de Hablar de D. José Gómez Hermosilla, la Gramática de Condillac, y por último la Gramática de las Gramá- ticas de Girault-Duvivier.
No me lisonjeo de haber conseguido el objeto que me propuse ai empezar esta obra ; mas espero, sí, q e con ella los jóvenes adquirirán alguna facilidad para poder internarse en estudios mas profundos sobre lite- ratura.
£n cuanto al estilo, tan solo tengo que decir que he procurado ser claro y conciso a la vez, para ponerme al alcance del mayor número de lectores.
En conclusión advertiré que no he adoptado la forma dialojística, porque la considero mas bien perjudicial que provechosa : en efecto, siguiendo semejante método se acostumbran los principiantes, a no responder sino^a la pregunta que se les dirije en los mismo términos en que se halla la del libro por el cual han estudiado ; el maestro mismo contrae, sin advertirlo quizá, el hábito de orde- nar siempre sus interrogaciones de un mismo modo; de dónde resulta que fiado el alumno en su memoria, no
VI
medita lo qne estudia, ni reflexiona sobre ello, y qua, solo entiende imperfectamente las cosas.
Sa?it¿ago , Enero 16 de 1844.
Nota. — Antes de empezar el capítulo del Verbo, véase lo que se dice en la Sintaxis acerca del Sujeto y Atributo.
TRATADO
mAWU^WÁ QASVIBQi&iAHAi
Definiciones. — 1." La Gramática Castellana es ei arte de hablar y de escribir correctamente y con propiedad la lengua castellana o .española. Llámase arte el conjunto ordenado de aquellas reglas que han de observarse para hacer bien una cosa.
2.° La Gramática consta de cuatro partes : Analojía, Sin- taxis, Ortografía y Prosodia. — La Analojía explica la naturale- za y propiedades de los signos de nuestras ideas (de las pala- bras) considerados en sí mismos. — La Sintaxis nos enseña a combinarlas palabras y oraciones unas con otras, para formar, las proposiciones y periodos, según la índole de nuestra lengua, y explica las relaciones y dependencia que tienen entre sí en el discurso — La Ortografía enseña -el uso acertado y verdadera pronunciación de las letras con que repiessntamos por escrito las palabras, y el de los acentos, puntes y notas, que se han adoptado para indicar la verdadera intelijencia de lo que se es- cribe.— La Prosodia trata del acento y cantidad de las sílabas.
Analojía. — 3.° Todas las palabras de nuestro idioma se ha* lian ordenadas y comprendidas por les gramáticos, en ocho cla- ses : estas ocho clases tienen la denominación jeneral de partes de la oración o del discurso.
4.° Las partes del discurso, son : artículo, nombre, pro- nombre, verbo, adverbio, preposición, conjunción e interjec- ción.— El artículo y nombre admiten números y jéneros; el pronombre, ademas, tiene personas y casos. El adverbio, pre- posición, conjunción e interjección son invariables, loque quie- re decir que no admiten ninguno de los accidentes expresados: el verbo es conjugable.
5." Los números son dos: singular y plural. El singular comprende un solo objeto, v. gr. : caballo; el plural abraza dos o mas cosas, v. gr. : caballos. Número es pues, aquella mo- dificación de las palabras declinables, que da a conocer ú se habla de uno o muchos objetos. — Las personas son tres : 1.a , 2 a y 3.a La primera es la que habla, y se expresa en singu- lar con la palabra yo, y en plural con las dicciones nos, nosotros, nosotras; la segunda se representa con la voz tú, en singular, y vos, vosotros, vosotras én plural, y expresa la persona a quien se di rije la palabra; la tercera significa la persona o cosa de que se habla, y se expresa con las palabras él, ella, ellos, ellas, cuan- do no se usa el nombre mismo de la cosa de que hablamos.
6.6 Los jéneros son seis : masculino, femenino, neutro, epi- ceno, común de dos y ambiguo. — Masculino es el que compren- de a los hombres, animales machos y a todas aquellas cosas ina- nimadas, que por su terminación u otra circunstancia, se Barí comprendido en este jénero, como: Pedro, niño, león, tintero— El femenino abraza todos los nombres de mujeres, animales hembras, y los que sin tener jénero por la naturaleza, se usan como femeninos, v. gr. : Juana, niña, leona, tinta* Los nom- bres que representan cosas inanimadas, se dicen masculinos o" femeninos por adopción. — El jénero neutro solo se aplica a los adjetios que se usan aisladamente, esto es, sin sustantivo, y ca- rece de plural. El neutro no es propiamente jénero, sino caren- cia de él : así cuando digo el adjetivo lo bueno es neutro, por ejemplo, significo que no pertenece al jénero masculino ni al femenino \ y la cosa no puede menos de ser así, puesto que el jénero es propio de los objetos y que el adjetivo no ios expre- - sa. — Jénero epiceno es el de aquellos nombres, que bajo una misma terminación y artículo comprenden al macho y a la hem- bra, v. gr. : buho, anguila. Se aplica solo a algunas especies de irracionales, principalmente de pájaros.— Jénero común de dos es el de aquellos nombres, que sin variar de terminación, comprenden a los dos sexos ; pero que mudan de artículo, se- gún se habla del hombre o de la mujer, v. gr. : rírjen, mártir, testigo, homicida; pues hablando del varón se ha de decir el testtgo, y de la mujer la testigo. - Jénero ambiguo es el dé aquellos nombres, que por no tenerlo determinado, pueden usar- se como masculinos, o como femeninos indiferentemente ; tales son : arte, azúcar, dote, márjen y mar. Este último nombre solo es ambiguo, cuando no va acompañado de algún caliricati-
3
vo, pues sí lo lleva es precisamente masculino, v. gr. ; el mar Pacifico ; pero sus compuestos bajamar, pleamar, estrellamar son femeninos. — No deben tenerse por ambiguos aquellos nom- bres, qué si bien se emplean unas veces como masculinos, y ortas como femeninos por admitir diversos significados, tienen, sin embargo, para cada uno de ellos un jénerofijo e invariable.
De algunos nombres, que según lo que significan toman el jé- nevo masculino o femenino.
Águila significando un pez, es masculino; y femenino en sus ciernas acepciones. Aroma es ambiguo como nombre jenérico de las gomas, yerbas, &c. que tienen un olor fragante ; y mascu- lino cuando significa la ñor del aromo. Atalaya, por el hombre que está atalayando, es masculino ; y femenino en sus demás acepciones. Centinela parece ser masculino por el hombre que esta guardando un puesto, y femenino en los demás significa- dos. Cólera, enfermedad, es masculino; y femenino en las otras acepciones. Cometa, significando un cuerpo celeste, es masculi- no ; y femenino en otro sentido. Consueta, apuntador en un teatro, es masculino; y femenino, cuando es el añalejo^ y cuan- do en plural significa ciertas conmemoraciones de la iglesia. Contra significando lo contrario a lo que alguno dice o hace es masculino: y femenino o ambiguo, designando contradicción, obstáculo, dificultad. Corbata en el sentido del adorno que se pone al rededor del cuello, es femenino ; y masculino en los de- mas. Fantasma, es femenino, cuando significa espantajo para asustar ; y masculino en los otros sentidos. Faramalla por en- redo, es femenino; y masculino por el enredador. Levita^ por diá- cono, o de la tribu de Leví, es masculino; y femenino signifi- cando un traje de los hombres. Planeta, cuerpo celeste, es mas- culino; y femenino como especie de casulla. Beclula, por sol- dado que ha sentado voluntariamente plaza, es masculino; y fe- menino significando la leva o reemplazo de tropa. Salvaguar- dia es masculino por la guardia que se pone a alguna cosa ; y femenino en cualquiera otro sentido. Sola, subalterno de algu- no, es masculino: y femenino expresando una figura de los nai- pes. Tema, significando proposición, o asunto de algún discurso, es masculino y femenino expresando obstinación, manía. Trom- peta, instrumento, es femenino; ymasculino por el que lo toca. 'Vista solo es masculino por el que ocupa el empleo de tal en
4
una aduana. Zaga es masculino significando el último en el juego. Clave es masculino por clavicordio. Consonante, hablán- dose de las letras del alfabeto es femenino, y masculino ha- blándose de versos. Corte por residencia de un monarca, comi- tiva, obsequio es femenino. Creciente, significando uno de los cuartos de la luna, o alguna figura de los escudos de armas, es masculino ; en sus demás acepciones, femenino. Menguante es femenino, menos cuando significa uno de los cuartos de la ¡una. Parte es masculino por correo extraordinario, o por el despa- cho que lleva. Pendiente, por el adorno de las orejas, es mas- culino. Extravagante por raro, o lidíenlo, es masculino; y fe- menino por las disposiciones pontificias. Frente es femenino, menos cuando significa la fachada, el objeto exterior o delan- tero de alguna cosa. Mimbre por la mimbrera es femenino ; y masculino por las varitas que produce. Postre es femenino en esta frase adverbial : a ¿a postre. Canal es masculino signifi- cando los de navegación, y figuradamente el medio por el que se consigue, o por el que se sabe alguna cosa, y los conductos de la sangre ; en las demás acepciones es femenino. Moral, ár- bol, es masculino; y femenino por el arte que arregla las cos- tumbres. Orden es masculino, cuando significa la colocación, clase, serie o sucesión de las cosas, o el sacramentó de este nombre ; cuando denota mandato de un superior a un inferior, y alguna corporación o su estatuto, es femenino. Pares es mas- culino, menos cuando significa placenta.
8.° Careciendo de la declinación latina nuestros nombres, suplimos su falta por medio de algunas preposiciones. — Los ca- sos son seis : nominativo, jenitivo, dativo, acusativo, vocativo y ablativo. En nominativo se pone la persona o cosa que ejecuta la acción expresada por el verbo, o aquella de quien se afirma o niega el atributo, o la cosa o persona de que se habla, ejemplos: El virtuoso ama a Dios; el caballo corre por los campos ; el virio desaplicado no prosperará. El oficio del jenitivo es dar a conocer el dueño o poseedor de la cosa de que se habla, v. gr. : la casa de Juan es magnífica. En dativo está la persona o cosa a que se dirije o encamina la significación del verbo, o aquella a quien le resulta daño o provecho de la misma, v. gr. : escri- bo a Juan ; este libro es para mi hermano. El acusativo repre- senta la persona o cosa que es término de la acción del verbo, o lo que es producido por el sujeto, v. gr. : tú escribes un% car- ta : Juan estudia la lección. En vocativo se pone siempre la
palabra qué representa la persona con quien se habla, v. gr. jóvenes, aplicaos. Por último, el ablativo determina la materia de que está hecho el objeto, el instrumento con que se hace al- guna cosadla causa porque se ejecuta &c. v. gr. : hablaba con bocina.— A veces se confunde^ por falta de examen, el acusati- vo con el dativo, cuando concurren ambos en la misma oración; para distinguirlos basta volver la oración por pasiva,' pues el acusativo pasa a ser nominativo, mientras que el dativo no va- ría. Ejemplo : Yo escribo una carta a Pedro / esta oración vuelta por pasiva, dice: una carta es escrita a Pedro por mí; lo que manifiesta que cartu es el acusativo, y- Pedro el dativo.
Del artículo— 9.° . Artículo es la parte de la oración que se antepone al sustantivo, o a otra palabra que haga veces de tal, para entresacarlo de los demás de su especie, o para empezar a determinar la especie a que pertenece, y siempre señala su jé- nero y número, -s • . c . ■• ■- t ■■■ - :■•'-.;■•
\ 10. Hai dos clases de artículos: determinado e indefini- do.— Artículo determinado es el qne señala el individuo de que se habla, distinguiéndolo de los demás de su especie, v. gr. : préstame el libio. Aquí se habla necesariamente del libro a que se refieren los antecedentes del discurso.— El indefinido solo señala la especie a que pertenece el objeto, v. gr. : préstame un libro. En este caso no pido objeto alguno determinado; de suerte que la última oración, equivale a esta otra : préstame cualquiera libro. ''Ji'M: •
lili ,, Los artículos determinados, son : el, la, lo, lós9 las.—~ El acompaña a los sustantivos apelativos masculinos en singu- lar, y también a los femeninos del mismo número, que empie- zan con « acentuada, v. gr. ; el caballo, el rio, el agua. Los concierta siempre con los masculinos plurales.— -La precede a los femeninos del singular, y las a todos los del plural, aunque lleven en el singular el artículo el, por la razón dicha. — El ar- tículo lo concierta con los adjetivos indeterminados, y designa el j enero neutro.— El artículo indefinido es un para el masculi- no singular, una para el femenino singular : unos, unas para el plural. '-■'■■■•
Del nombre — 12 .Nombre es la parte de la oración, que significa algún objeto o alguna cualidad. El nombre se divide en sustantivo y adjetivo. El sustantivo representa siempre un objeto real o abstracto, y puede por sí solo estar en la oración, « porque sin necesidad de otra palabra especifica claramente la
6
cosa, v. gr. : llave, lluvia, entendimiento. El adjetivo califica al sustantivo, y no puede sin él existir en la oración, v. gr. : ama- ble.} caritativo, en que hai que suplir los sustantivos que tengan estas cualidades. Para distinguir el sustantivo del adjetivo, ad- viértase que al adjetivo se le puede juntar la palabra cosa, o persona, y forma con ambas o con cualquiera de ellas buen sen- tido, loque no se verifica respecto del sustantivo. Por ejemplo, puede decirse sin que choque : cosa brillante, luego brillante es adjetivo. Por el contrario a todos disuena : cosa farol, per- sona farol, luego faroles sustantivo.-— Muchas veces se sustan- tivan los adjetivos, y otras se usan los sustantivos como adjeti- vos ; cuando digo, el joven estudioso es recomendable ; el . ad- jetivo joven hace veces de sustantivo : en este ejemplo, un pue- blo rei es el que solo obedece, a las leyes, empleo como adjetivo, al sustantivo rei. Los adjetivos que significan profesión, ocupa- ciones, sectas relijiosas, y los nacionales, son los que se usan, como sustantivos con mas frecuencia, \ ;, ■ .
De los números.— 13. El plural se forma en los nombres del singular: éste puede acabar en vocal breve, en vocal larga o en consonante. Cuando el singu!ai\termina en vocal breve, se for- ma el plurar añadiendo al nombre la letra s, v. gr. casa, casas, si el singular acaba en. vocal larga, diptongo acentuado, o en consonante, se le añade para el plural la sílaba es v. gr. alelí, alelíes; buei, bueyes; cardenal cardenales. De los acabados en vocal larga, forman el plural con solo añadir una s al singular: LMos nombres papá, mamá, sofá. 2.° Ips acabados en é acen- tuada, como \pié, café, té (planta) : 3.' \ fricando, ambigú, rondó, tisú. , Maravedí tiene dos plurares: maravedís, maravedises. Lord, hace lores. Flamen, virago y testudo íormanfiámines, viré - jines, testíidines. Ónix, sardónix, hacen ónices, sardónices. Val (síncopa de valle) forma vulles. Los nombres que en singular terminan en S, y son graves o esdrújulos, no varian de un nú- mero a otro, v. gr: el éxtasis, los éxtasis; el martes, los martes; pero si son agudos, siguen la regla jeneral, v gr. inglés, ingleses; cortés, corteses; anis, anises. Los compuestos cuyo segundo sim* pie está en plural no varian de un número a otro, v. gr.: el besa* manos, los besamanos. Algunos compuestos forman el plural dan- do Ja terminación de tal a ambos componentes, así jentileshom- bres forma jentilhombre. Otros solo llevan la terminación plural en el primero, v. gr: hijodalgo, cnyo plural es: hijosdalgo. Pero es lo mas común dar la terminación plural al último, v. gr: ha-
bacana, barbacanas; lo que ha ele observarse forzosamente siem- pre que alguno de los componentes padezca alteración, v. gr: pe- licorto, pelicortos.— -El plural se forma en los adjetivos del mis- mo modo que en los sustantivos. La mayor parte de los nombres tienen ambos números; pero algunos hai.que carecen de plural, y. otros de singular. Jeneralmente carecen de plural: 1.° Los nombres propios de las personas y de las cosas, v. gr. Manuel Chile: 2.° los nombres de virtudes y vicios, como caridad, gu~ la: 3.° algunos nombres colectivos, v. gr: artillería, caballería, infantería, cristianismo: 4.° los de ciertos frutos, arroz , canela: 5,° los de ciencias y artes„ como /¿loso fía , gramática, pintura, de que se exceptúa matemáticas por usarse en ambos números: é.° los de metales, como: oro, plata, cobre; y algunos otros, como sed, fama, 8$c. 7." Los infinitivos presentes siempre que hacen de sustantivos.— Por el contrario, no tienen singular, los adjeti- vos numerales cardinales después de uno, porque su significa- ción es de plural, ni los siguientes: angarillas, trébedes, despa- biladeras, efemérides, nonas, maitines, completas fyc. — Ciertos nombres hai que significan cosas mui diversar en un número que en otro, como algodones y cendales por los que se echan en el tintero; esposas y grillos, especie dé prisiones; panes sinóni* mo de mieses; celos, desconfianza amorosa, &c. Finalmente hai nombres, que aunque expresan cosas únicas en su especie, pue- den usarse en plural, cuando así lo exije el contexto de la frase, v. gr. Santiago tiene mas población que tres Valparahos; esta é,s una licencia que uo destruye las jeglas sentadas. \ De los jéneros. — 14. El jénero de los nombres se conoce: por su significación, por su terminación y por la concordancia. Son masculinos en razón del significado: 1." Los nombres propios y apelativos de los varones, y anímales machos, como: José, hom- bre; Bucéfalo, cordero. De esta regia seeceptímsolo/aca o ha- ca por ser femenino, sin embargo de significar caballo pequeño: 2." los que designan profesiones,, empleos, ocupaciones y oficios de hombres, v. gr: abogado, rejidor, poeta, carpintero. 3.° los que denotan sus grados de parentesco, v. gr. tio, sobrino: 4.* los nombres de mares, Pací/ico; de rios, Mapocho;\o& de montes» volcanes y vientos, como: Chimborazo, Etna, JYorte, Sur; estos últimos con la sola excepción de Brisa y Tiamontana, femeni- nos: 5.a los de los meses del año: Enero, Octubre: 6.° los de las notas de la música, v. gr: el do, el sol. — Por la significación son femeninos: 1.* Los propios y apelativos délas mujeres y anima-
les hembras, como Elisa, niño; Amal¿ea,obe/'a: 2.a los que sig- nifican dignidades, ocupaciones, estado, u oficios propios de mu- jeres, como emperatriz, poetisa, monja, bordadora: 3.° los que de- notan sus grados de parentesco: madre, sobrina-. 4.° los nom- bres de ciencias y artes, v. gr. Filosofía, Arquitectura-, se ex- ceptúan por masculinos el derecho, el dibujo, el grabado: 5.* los de las figuras de gramática retórica y poética, como la silepsis ; exceptúanse por masculinos hipérbaton, metaplasmo, pleonasmo,, polisíndeton; hipérbole es ambiguo: 6." los nombres de, las le- tras: la a, la b. — Por la terminación son femeninos, jeneralmen- te hablando, los acadados en nna de estas dos letras: a o d, y masculinos los terminados en cualquiera otra; mas esta re- gla tiene muchísimas excepciones. Por lo que respecta a la con- cordancia, son masculinos los nombres que se ajustan con el ar- tículo el o los, según el número en que se hallen, o con la prime- ra terminación de los adjetivos que tienen dos, y femeninos los que se usan bien con el artículo la estando en singular y con ¿as en el plural, o con la segunda terminación de los adjetivos» Según esta regla es masculino ardid, porque se dice el ardid, y también ardid injenioso; y femenino flor, porque se dice l-dflor, e igualmente flor hermosa. Las pocas dudas que puedan ocurrir, teniendo presentes estas reglas, se desvanecerán con el uso del diccionario de la Academia. -
15. Los nombres que solo se usan en plural, son cuasi todos del jénero que por su terminación del singular les coresponderia, si tuviesen este número, v. gr: albricias víveres; el primero es femenino, y masculino el segundo.
16. Son ambiguos: albalá, anatema arte, azúcar, cisma, cu- tis, dote emblema; mar jen, mar, modales, neuma, puente, puches, y algunos otros.
17. Los nombres compuestos conservan el jénero de su se- gundo simple, si este se halla en singular, por lo cual son feme- ninos portabandera tragaluz;^ masculinos guardacantón, por- tafusil. Cuando el segundo de los componentes está en plural, toman los compuestos el jénero masculino, como se ve en corta- plumas.— Los aumentativos y diminutivos siguen el jénero de sus primitivos; menos los acabados en e, in, on, los cuales son masculinos, aun cuando se deriven denompers femeninos; y los en a femeninos, aunque se formen de masculios, orno se ve en pipote, peluquín, y cortczon, que salen depipa, peluca y cor- teza; y en destr aleja, de destral.
D-eVsuÜdtUim. 13. El nombre sustantivo se divide en pro- pio y común oapletivo. Nombre propio es el que conviene a una sola persona o cosa, como Pedro, -Babieca, Coquimbo. El nom- bre propio se usa sin artículo y sin plural : sin artículo porque está determinado por sí mismo, y sin plural porque no se aplica mas que a un individuo.
19. El sustantivo común o apelativo, conviene a todas las co- sas de su especie, lleva artículo que lo determine, y admite nú- mero plural, porque se aplica a muchos objetos.
Del wljetivo. Z\. Los adjetivos, jeneralmente hablando, son de una o de dos terminaciones. Los acabados en a, e, i, l,s o z son de una sola terminación, como: persa, grande, turquí, azul, cortés, feliz, con excepción de algunos nacionales que añaden una a para el femenino; v. gr. española, inglesa, andaluza.
Los adjetivos de dos terminaciones acaban siempre la feme- nina en a. Los adjetivos de una sola terminación conciertan sin variarla, dentro de un mismo número, con los sustantivos mas- culinos y femeninos, v. gr : el hombre prudente , la mujer pru- dente.
22. Los adjetivos bueno, malo, uno, alguno, ninguno, primero y postrero, pierden la última vocal cuando se anteponen al sus- tantivo masculino con el cual conciertan; también los posesi- vos mió, tuyo, suyo, mia, tuya, suya, con sus plurales correspon- dientes, pierden la última síbala delante de sustantivo. Ejem- plos: buen libro, mal caballo, un chasco, algún negocio, ningún objeto, primer dia, postrer suceso ; mi casa, tu pañuelo, su pe- sar; mis casas, tus pañuelos, sus pesares, El adjetivo santo pier- de la sílaba to, siempre que precede a nombres propios, v. gr: San Juan, San MntQnió; menos con los siguientes: Santo To- mas, Santa Tomé, Santo Toribio y Santo Domingo. El adjeti- vo ciento pierde la final to antes de sustantivo, v. gr: cien pesos; pero no la pierde si le sigue otro mineral cardinal, v. gr: ciento ochenta. Grande pierde por lo común la sílaba de, cuando pre- cede a sustantivo que empieza por consonante, v. gr: gran cofre. Tercero pierde a veces la última letra, y a veces no, pues se di- ce: al tercer o al tercero dia. Para que tengan lugar estas va- riaciones, no es preciso que los sustantivos sigan inmediatamen- te a los adjetivos, pudiendo mediar entre ellos otra palabra, V. g: algún diestro diplomático.
De varias especies de nombres y de sus divisiones. 23. Los nombres a mas de dividirse en' sustantivos y adjetivos, en pro-'
2
10
propios y comunes, se subdividen en primitivos, derivados, jen- tilicios o nacionales, patronímicos, aumentativos, diminutivos, nominales, verbales, individuales, colectivos, simples, compues- tos y numerales.
24. Nombre primitivo es el que no se forma ni se deriva de otra palabra de nuestra lengua, v..gr: cielo, tierra, mar. Deri- vado es el que sale o proviene de alguna voz de nuestro idioma. De esta definición se sigue que pertenecen a la clase de deriva- dos: los nacionales, patronímicos, aumentativos, diminutivos> nominales y verbales. Nombre jentilicio o nacional es aquel que da a conocer la nación, jente o patria del sujeto, como : chileno de Chile, limeño de Lima, cristiano de Cristo. Patronímicos o apellidos, como se llaman ahora, son los nombres que desig- nan la familia a que cada uno pertenece, o el tronco de que des- ciende, como: Sánchez, Pérez. Estos nombres se formaron en el principio de nombres propios, mudando en ellos algunas le- tras. Para distinguirlos unos de otros puede decirse, que el nom- bre propio es el de un individuo determinado, y el apellido el de toda una familia. Aumentativo es el que engrandece la signifi- cación del primimitivo de que se deriva, como: de hombre, hom* bron; de libro, libróte. Diminutivo es el que disminuye la sig- nificación del primitivo, .como: de niño, mnito; de plaza, pía- zuela. Las terminaciones mas frecuentes de los aumentativos v disniinutivos, son estas: cws azo, ote, para los primeros: ito, illa, ico, uelo, para los segundos. Los disminutivos en in, ejo, ete y on son poquísimos, y estas terminaciones no pueden emplearse sino con aquellas palabras en que están autorizadas por el uso, Nj todas las dicciones que terminan como los aumentativos o diminutivos lo son; pues para ello es preciso tengan un primitivo cuya significación engrandezcan o disminuyan, y de no tenerlo serán primitivo?, como lo son,, por ejemplo, polvorin, sablazo, comezón. Todos ios sustantivos forman aumentativos y diminu- tivos simples, a excepción de unos pocos en que el uso no los permite, como en ciudad, por ejemplo, no pudiendo decirse eiu-. dad iza ni ciudadita. — Nombres nominales son todos aquellos que se derivan de nombre, como: librero de libro. — Verbal es el que se deriva de verbo, y depende de él, como: lector de leer, corrección de correjir. No se deducen nombres verbales sino de los verbos activos, porque aquellos expresan acción o efecto de ella, o el actor de la misma. Los verbales que significan la per- sona que ejecuta la acción del verbo, acaban en or, como: de
11
correr corredor', de escribir, escritor. Los que significan acción o efecto de la misma, o ambas cosas, acaban por lo regular en on ion, como: de armar armazón, de prevenir, prevención.
Otros acaban en ura como: de escribir, escritura; muchísi- mos terminan en ent.o, como: de abundamiento. Otios sig- nifican facilidad, o imposibilidad, o dignidad y merecimiento de la acción, y la mayor parte de éstos termina en ble, y son adjetivos, como: amable, aborrecible: algunos terminan en ero como: perecedero de perecer, hacedero de hacer. — Se llaman in- dividuales los nombres que comprenden una sola cosa, como: Pedro, tigre. Colectivo es el que significa muchedumbre de personas o cosas, y tiene terminación de singular, como: arbo- leda, tropel. Los colectivos son determinados e indeterminados, los primeros declaran por sí mismos la especie a que se refieren; los segundos no la expresan: arboleda, es determinado, tropel es indefinido. — El nombre simple consta de uua sola voz como me- sa. El compuesto resulta de la unión de dos o mas palabras, ya enteras, ya con alguna mutación, v. gr: sacabotas, barbilampiño. Los compuestos se forman, o de dos sustantivos, v. gr: carrico- che; o de sustantivo y adjetivo ? car ¿redondo; o de nombre y ver- bo, paraguas; o de nombre y adverbio, bienaventurado; o de nombre y preposición, antecámara; o de dos verbos, ganapier- de; o de dos verbos y un prenombre, hazmereir; o de verbo, pronombre y adverbio, hazteallá; el nombre correveidile se compone de tres verbos, una conjunción y un enclítico; por úl- timo otros se componen de un nombre y alguna partícula pre- positiva, como: adjunto, imposible, — Los nombres numerales designan los números, y se dividen en cuatro clases: absolutos o tardinales, ordinales, colectivos y partitivos: los colectivos y partitivos son sustantivos; son adjetivos los cardinales y ordi- nales. Los absolutos o cardinales expresan sencilla y absolu- tamente el numero de las cosas, y son desde uno hasta mil, y. g: diez, quince, veinte. Los ordinales señalan el orden y colo- cación respectiva délas cosas, sin hacer referencia a su número o cantidad, como: primero, segundo, tercero, cuarto, fyc. Los colectivos designan una colección o reunión fija de unidades, como: par, decena, docena, centena, millar, millón, cuento. Se reducen a esta clase los nombres terceto, cuarteto, octava, déci- ma y otros de que se usa en la poesía, por comprender un nú me • ro determinado de versos; y también los que significan multi- plicidad de cantidades, como: duplo, triplo, décuplo. Partitivos
12
sor; los que signifícala partes determinadas de algún todo, v. gri mitad, tercio, una ochava, el diezmo.
División del adjetivo. 25. La principal división del nombra adjetivo* es en positivo, comparativo y superlativo. Estas tres modificaciones se expresan con la denominación de grados de significación en los adjetivos.
26. Se dice que el adjetivo está en grado positivo, cuando sig- nifica sencillamente la calidad del sustantivo, sin aumento, dis- minución ni comparación, y se forma con solo anteponer o pos- poner el adjetivo al sustantivo, v. gr: carroza brillante.-— Rst& al adjetivo en grado comparativo, cuando explicamos la calidad del sustantivo comparándola con la de otro, corno: Pedro es mas aplicado que Juan, en que no solo calificamos a Pedro; sino que también comparamos la calidad de aplicado qué se halla en éste con la aplicación de Juan. En todo comparativo o compa- ración, entran dos términos: la cosa que se comparara y aquella con la cual se compara. En el ejemplo precedente los dos tér- minor, son: Pedro y Juan — Hai tres clases de comparativos: de superioridad, de igualdad y de inferioridad. — El de superio- ridad se forma anteponiendo al adjetivo positivo la palabra mas y posponiendo la conjunción que, v. gr: la virtud es mas apre- ciadle que el talento.— YA comparativo de igualdad se forma an- teponiendo al positivo el adverbio tan y posponiéndole la pala- labra c(?no,\. gr: la aplicación es tan útil como el talento: el de inferioridad anteponiendo la palabra menos al positivo y pospo- niéndole la que v. gr: la mujer es menos fuerte que el hombre ; o ccn las voces no tan como, v. gr: la mujer no es tan fuerte ca- vío el hombre. — El superlativo es absoluto o relativo. Uno y (Otro elevan la calidad del sustantivo ai sumo grado: el absoluto sin referirla a otra cosa; el relativo haciendo relación a los sus- tantivos de la misma especie que el calificado. El primero se for- ma de dos maneras':% bien anteponiendo al adjetivo positivo el adverbio mui, como de grande, muí gr mide, o sustituyendo a la terminación del positivo, si acaba en vocal, la terminación ist- mo o ísimai y si en consonante, añadiéndole la mencionada ter- minación, como: de diestro, diestrísimo; de hábil, habilísimo; y ei segundo anteponiendo al comparativo de superioridad o de inferioridad, el artículo determinado que concierte con el sustan- tivo, v. gr: Sócrates será siempre considerado como el mas ilustre de lo* filósofos a?<t:guos ; Alaria es la mas feliz de las mujeres. Adviértase que no puede usarse para el superlativo a un tiemp del adverbio mui y de la terminación bimo.
13
27. De los adjetivos positivos, comparativos y superlativos absolutos, se forman los adverbios en mente, del siguiente mo- do: si el adjetivo es de dos terminaciones, a la femenina se ana- de :a adverbial mente; si es de una, no se hace mas que agre- garle dicha terminación, v. gr: liberal, nías libera/, mui liberal, l/l.cra'ísimo; literalmente, mas literalmente, mui bberidniente; liberatísimamente ; bueno, bonísimo; bu en a mente, bo¡ icariamente: IiMa es la formación regular délos comparativos y superlativos; Algunos adjetivos hai que se apai tan de las reglas jenerales. Los acabados en eo y go, loman quísimo y guísimo para el su- perlativo en simo, v. gr: riquísimo, vaguísimo. Los en ¿o, con- vierten e.sta terminación en ísimo, para evitar la unión de las dos z*0?j v. g: amplio, amplísimo', exqeptiianse filis ¡mn de frió, }íi- sivw (te pioy agríisimo poco usado. Los adjetivos «jn ble mudan esta terminación en bilísimo, para el superlativo, v. gv: respeta- ble, respetabilísimo. Acre, forma acérrimo; amigo, amUísimo, o amiguísimo; antiguo, antiquísimo, áspero, aspé/ rimo y asperísi- mo; be/ é/ico, ben'ejivenijsimo; benévolo, beuevodentísimo; <é ebre, celebérrimo; fiel, fidelísimo; fuerte, fortísimo; íntegro, iniejé ri- mo-, Ubre, Uiti rimo; magnífico, mcrgnificéntísimo; uñero, notísi- mo; pobre, pobrísimo y ¡>au¡ érrimo; sagrado, sacratísimo; salu- bre, salubérrimo; sabio, sapientísimo. Tenemos ademas en caste- llano el superlativo ubérrimo, aunque no positivo del cual dedu- cirlo. Los terminados en iente pierden por lo jeneral la i en el superlativo, como ardentísimo ele ardiente; ferventísimo de fer- viente; lucentísimo de luciente; valentísimo de valiente. Cierto y tierno hacen certísimo, ternísimo. Bueno, gnu so, luengo y nuevo, convierten el diptongo ue en o : bonísimo, grosísimo, ton- guísimo y novísimo. El superlativo en ísimo, parece encarecer algo mas la calidad que el formado con el adverbio mui. Algu- nos adjetivos tienen siempre significación de superlativos, como: Omnipotente, omnisciente, infinito.
23. Tenemos seis adjetivos llamados anómalos o irregulares, .porque fuera de formar sus grados de significación según las re- glas jenerales, tienen también en ciertos casos, comparativos y superlativos simples. He aquí estos adjetivos con sus respectivos comparativos y superlativos anómalos:
P. Bueno- C. Mejor S. Óptimo»
Malo Peor Pésimo.
Grande Mayor Máximo.
|
Pequeño |
Menor |
Mínimo. |
|
Alto |
Superior |
Supremo |
|
Bajo |
Inferior |
ínfimo. |
14
En cuanto a la formación de los adverbios de estos irregula- res, muchos de ellos'son adverbios en los casos correspondientes sin variar de terminación tales, como: bueno, malo, mucho, poco, mejor, peor. Otros no forman adverbios porque no están admiti- dos por el uso, tales, como: muchísimo, poquísimo»
De los demostrativos. 29. Se llaman adjetivos demostrativos los que demuestran o señalan la persona o cosa de que se habla, y son tres; este, ese, aquel. Cada uno de ellos tiene cuatro ter- minaciones para concertar en j enero y número con los sustanti- vos. Las terminaciones del primero, son: este para m. s., esta para f. s., estos para m. pl. y estas para el f. pl. Las del segun- do ese, esa, esos, esas. Las del tercero aquel, aquella, aquellos, aquellas. Usamos de este y sus respectivas terminaciones, cuan- do Ja cosa que se muestra, la tiene cerca o en su mano o persona el que habla, y cuando hablamos del pueblo, lugar o punto en que nos hallamos; nos valemos de ese cuando hablamos de un objeto que está mas inmediato al que oye que al que habla, o del lugar en que se encuentra la persona a quien nos dirijimós. Se usa de aquel cuando se habla de un objeto que está distante de los dos. — Las terminaciones esto eso, aquello son verdaderos sustantivos.
De los posesivos. 30. Los adjetivos posesivos denotan pose- sión o pertenencia, y tienen terminación masculina, femenina y neutra: los masculinos son: mió, tuyo, suyo, nuestro, vuestro; los femeninos: mid tuya, suya, nuestra, vuestra: en estas dos ter- minaciones tienen plural. Los de neutra: lo mió, lo luyo, lo suyo, lo nuestro, lo vuestro. Los dos primeros adjetivos, denotan siem- pre un solo poseedor, el tercero uno o muchos; los dos últimos indican siempre que son varios, menos en ciertos casos en que hablan personas de gran dignidad, o cuando hablamos con ellas,4 pues suelen tales personajes usar de nuestro, aunque el poseedor no sea mas que uno solo, y por cortesía usamos del vuestro al hablar de sus cosas.
31. Algunos adjetivos hai que no conciertan con ningún sus- tantivo determinado, por lo cual se llaman indefinidos, v. gr: alguno, ninguno: como los adjetivos demostrativos y posesivos determinan ai sustantivo, éste no lleva artículo cuando va con
15
ellos. — El adjetivo cada es del todo indeclinable; tal no tiene terminación femenina; pero hace tales en plural.
32. Por ultimo, no todos los adjetivos forman comparativos y superlativos. Algunos hai que forman comparativo y no super- lativo; otros forman superlativo con el adverbio muí, y no con la terminación simo. No forman comparativo ni superlativo los demostrativos, posesivos, indefinidos, nacionales, numerales, ni los compuestos, como no consten de sustantivo y adjetivo, y de éstos ninguno forma el superlativo en simo. Los aumentativos y diminutivos forman comparativo, pero no superlativo en simo. Tampoco forman superlativo en simo muchos de los acabados en /, y algunos otros fáciles de conocer.
Del Pronombre. 23. Pronombre es la palabra que se pone en lugar del nombre para evitar su repetición.
34. Hai dos clases de pronombres : personales y relativos. Personales son los que significan las personas, y se declinan del siguiente modo.
1 p persona s. c. a ambos jénercs.
N. Yo.
Y. De mí.
D. A o para mí, me.
A. Me, a mí.
Ab. Por mí, conmigo.
Plural masculino. N. Nos, nosotn s. Y. De nosotros. D. A o para nosotros, nos. A. Nos, a nosotros. Ab. Por nosotros.
Plural femenino. N. Nos, nosotras. Y. De nosotras. D. A o para nosotras, nos. A. Nos, a nosotras. Ab. Por nosotros. Seg. pers. c. a ambos jéne roa. N. Tú. Y. De tí.
D. A o para tí, te. A. Te. a tí. V. Tú. Ab. Por tí, contigo.
Plural mase. N. Vos, vosotros.
Plural femenino.
N. Vos, vosotras.
Y. De vosotras.
D. A o para vosotras, os.
A. A vosotrras os.
V. Vosotras.
Ab. Por vosotras.
Tercera pers. s. m.
N, El.
Y. De él.
D. A o para él, le.
A. A él'le.
Ab. Por él.
Plural m. N. Ellos. Y. De ellos. D. A o para ellos, les. A. A ellos, los. Ab. Por ellos.
Sing. f. N. Elia. Y. De ella. D. A para ella, le. A. A ella, la. Ab. Por ella.
Plural f. N. Ellas.
16
Y. De vosotros. Y. De ellas.
D. A o para vosotros, es. D. A o pira olas, les.
A. A vosotros, os. A. A ellas, las.
V. Vosotros. . Ab. Por ellas.
Ab. Por vosotros.
25. Los pronombres yo y t'i, son puramente personales, por- que en el común modo cíe hablar se ponen siempre en lugar de persona; pero él, se pone en lugar de aquello de que se habla sea persona o cosa.
36. La terminación neutra es el pronombre ello y lo, que per- tenecía la tercera persona: la primera y la segunda no admiten tal j;'nero.- — También es de tercera persona el pronombre recí- proco y reflexivo se, el cual es masculino, femenino y neutro*, y £e declina: I. De sí. D. A o para sí, se. A. se, a sí, ab. Por sí, consigo: su plural es igual en todo al singular.
37. Por la declinación de estos pronombres se ve, que solamen- te la segunda persona tiene vocativo, lo que consiste en que en este caso se pone siempre aquella con quien se habla, lo cual no puede ser primera ni tercera.
38. Los pronombres vosotros y vosotros, son unos compues- tos de nos y vos y del adjetivo plural otros. Nos y vos son co- munes a ambos j eneros. Pos hace os en el dativo y acusativo, v. gr. ; yo os lo manió; yo os castigaré, en vez de vos lo man- do, vos castigaré, como se decia antiguamente. Aunque nos y vos son plurales por su naturaleza, se usan en sentido de singu- lar cuando hablan personas constituidas en dignidad superior, ó cuando hablamos con ellas; y cuando en nuestras oraciones nos di rij irnos a Dios, a la Vírjen o a los santos. Es de advertir que podemos emplear en este último caso el pronombre tú; pero nun- ca el V. Este que es de la segunda persona, tiene la particula- ridad, común a todos los tratamientos de cortesía, de conceitar siempre con el verbo en tercei i persona, v. gr. ; V. es bueno; ustedes son buenos.
39. Para distinguir cuando las palabras el, la, lo, los, las son artículos de cuando son pronombres, téngase presente que les artículos preceden siempre al nombre, mientras que ios pronom- bres van con algún verbo, precediéndolo o siguiéndolo, y ha- ciendo relación a un nombre anterior. Ejemplos: el libro, la ca- sa, lo bueno, los fui') i tos, las cárceles; en estos casos el, la, lo, los} las son artículos: son pronombres en los siguientes: anduve con él, el vino, la vi, lo dije, los compuso, las encontié.
17
40. En lo antiguo , cuando la preposición de precedía a los pronombres él, ella, ello, ellos, ellas, perdia la e, y formaba con ellos las dicciones del, del la, dello, delíos, deílas; mas ahora nunca se contrae esta preposición sino con el artículo, y \<á mismo ha de entenderse de la preposición a ; por esto se dice: del pueblo es lo ove viene de él; a él le vi hablar al muchacho.
Pronombres relativos. 41. Pronombres relativos son los que se refieren a persona o cosa ya dicha : esta persona o cosa sé llama antecedente, y totlo relativo lo supone por precisión. Los relativos son : que, cual, quien, cuyo. Los tres primeros río tie- nen mas que una sola terminación para ambos jéneros ; pero cuyo tiene la feminina cuya. Quien se usa siempre sin artículo. Todos los relativos, menos que; tienen terminación plural. Al- gunos llaman al pronombre cuyo relativo posesivo, porque ade- mas de referirse a cosa ya dicha, significa posesión, v. gr. : aquel cuya sea la hacienda la cuide. Cual y quien forman los com- puestos cualquier o cualquiera, quienquier (poco usado) y quien- quiera; el plural del primero es cualesquier o cualesquiera, y el del segundo quienesquiera. El simple quien tiene dos plurales en uso, el mismo quien y quienes.
42. Cuando las oraciones interrogativas o admirativas prin- cipian por las palabras que, cual, quien, dejan estas de ser pro- nombres y pasan a adjetivos interrogativos o admirativos, como en los ejemplos : ¿ Qué hora es? ¡ Qué grandeza se descubre en los designios del Alt simo! Las mismas reciben otras varias denominaciones, según los diferentes oficios que desempeñan en la oración; pero solo son pronombres cuando les corresponde la de relativos. El pronombre quien no puede referirse a cosa sino a persona únicamente.
Del Verbo. 43. Verbo es la palabra que significa el atributo de la proposición , indicando juntamente ei número y persona del sujeto, el tiempo del atributo y el modo de la proposición. — Significa el atributo de la proposición, o por si solo o combi- nado con otras palabras que lo modifican y determinan.
44. La división de los verbos depende de'su sentido y de su construcción. Atendiendo a su sentido, se dividen los verbos: en sustantivos, adjetivos, auxiliares, activos, neutros, recíprocos e impersonales.
45. Verbo sustantivo es el que significa simplemente la exis- tencia de las personas o cosas : ser, existir. — El verbo adjedvo es el que supuesta la existencia de los objetos, declara ademas
3
18
su modo de existir o sus acciones, v. gr. : el hombre ama; con o! verbo ama, se expresa que el hombre existe amando. Sigúe- se de lo dicho, que todas las clases de verbos que se han men- cionado, exceptóla de sustantivos, están comprendidas en la de adjetivos.
46. Verbo auxiliar es el que sirve para la formación de los tiempos compuestos, y para formar la construcción pasiva de los verbos activos que son los único que lo admiten.
Activos son aquellos que expresan una acción que pasa de un objeto a otro, que es su término, con preposición o sin ella, como: amar a Dios ; aborrecer al vicio. — Todo verbo activo responde bien a estas preguntas: a quién ? qué cosa?
47. Verbos neutros o intransitivos son aquellos cuya acción o significación no pasa del nominativo, v. gr. : Pedro corre, duerme.
48. Los recíprocos, reflexivos o pronominales, son aquellos cuya significación se reciproca en el mismo sujeto, por medio de un pronombre, como : alucinarse, arrepentirse, abroquelarse. Los verbos de esta clase se conjugan en todas sus personas y números, con dos pronombres : el primero representa el nomi- nativo, y el segundo el acusativo, o el dativo, y llevan siempre el pronombre se añadido a la terminación del presente de infi- nitivo. Los pronombres de las respectivas personas, en esta clase de verbos, son : yo, me, para la 1.a de s. ; tú, te, para la 2.a de s.; él o ella, se, para la 3.a de s.; nosotros o nosotras, nos, para la 1.a de pl. ; vosotros o vosotras, os, para la 2.a de pl. ; y ellos o ellas, se, para la 3.a de plural.
49. Se llaman impersonales los verbos que se conjugan sin nominativo determinado, solo en las terceras personas de singu- lar y en el infinitivo, v. gr. : nieva, tronaba. Los verbos de esta clase carecen de imperativo, porque su sentido no permite que lo tengan.
50. En cuanto a su construcción se dividen los verbos : en simples, compuestos, regulares, irregulares y defectivos. — Sim- ples son los que significan por sí solo sin agregación de otra partícula o palabra, como : clamar, tener, sentir; compuestos son los formados de un verbo simple castellano, o de alguna partícula o palabra que se le agrega, como : aclamar, contener, disentir ; de manera que todo verbo de esta especie puede des- componerse en otro simple, y en la partícula o palabra que en- tra en su composición. Todo verbo compuesto conserva alguna
19
analojia de significado con su simple; asi, por ejemplo : disentir significa lo contrario de sentir como otro ; reclamar vale tanto como clamar con enerjía, &a.
51. Verbos regulares son los que conservan las letras radi- cales de su presente de infinitivo, sin ninguna alteración, en todos sus tiempos, números y personas, y que reciben las mis- mas terminaciones que el verbo que sirve de modelo a su res- pectiva conjugación. Irregulares son, por el cortrario, los que mudan alguna de las letras radicales de su presente de infinitivo, o que no se conforman en alguno de sus tiempos , números o personas, con las terminaciones del modelo. — Se dice que un verbo sigue la conjugación de otro, siempre que las terminacio- nes respectivas de ambos son exactamente las mismas.
52. Verbos defectivos se llaman los que carecen de algunos tiempos, ya porque nunca los tuvieron, ya porque han caido en desuso. Tales son : yacer, podrir.
Modificaciones del Verbo. 53. En los verbos hai que atender al número, la persona, al tiempo y al modo en que se usan. Al cuadro de estas diversas modificaciones se llama conjugación. También es preciso fijarse en la radical y terminación de cada verbo ; y asimismo examinar (siendo activo) si el nominativo obra o padece : en el primer caso se dice que está en la voz activa, en el segundo en la pasiva.
54. Número en los verbos, es aquella modificación que indica, si son rejidos por uno o muchos objetos : en el primer caso el verbo está en singular, v. gr. : yo leo; Pedro aprende; en el se- gundo en plural, v. gr. : los aplicados aprenden.
55. La persona en los verbos da a conocer si el nominativo de la oración es la persona que habla, aquella a quien se dirije la palabra, o la persona o cosa de que se habla.
56. Por tiempo en los verbos se entiende aquella modifica- ción, que denótala época en que se verifica loque expresan. — Los tiempos son tres : presente, que indica que lo significado por el verbo existe, 'sucede o se verifica en el momento actual, como : yo escribo ; pretérito, que habla de una cosa ya pasada, como : yo -anduve mucho ayer ; y futuro, el cual manifiesta que lo sig- nificado por el verbo está por suceder o hacer, v. gr. : Polar vendrá mañana a la clase. — El presente es indivisible: pero los tiempos pretérito y futuro se subdividen en otros secundarios, según que lo significado por el verbo se verifica en una época mas o menos remota, o su cumplimiento pende o no del de otro
20
acontecimiento. Estos tiempos secundarios, son : el pretérito coexistente, el pretérito pi eximo, el pretérito remoto, el pretérito absoluto coexiHente, el futuro anterior, el condicional simple y el compuesto. Los tiempos primarios son simples : los secunda- rios se dividen en simples y compuestos. Tiempos simples son los que constan de un solo verbo, como : amaba; los compues- tos se forman de un tiempo del verbo auxiliar, y del participio de pretérito del verbo que se conjuga, menos en los futuros de infinitivo en que se usa del presente de este modo, v. gr. : he amado; habiendo de amar.
51. Modos en los verbos son aquellas diferentes maneras, que tienen los mismos de expresar su significación. Los modos son cuatro : indicativo, imperativo, subjuntivo, infinitivo.
Del modo indicativo. 58. El modo indicativo expresa la significación del verbo de una manera positiva, cierta y abso- luta, y sin dependencia de otro verbo. Este modo abraza todos los tiempos primarios y secundarios. — El presente de indicativo expresa sencilla y absolutamente que la acción o significación del verbo existe ahora, como : los niños juegan — El pretérito coexistente indica un acontecimiento pasado, que estaba pre- sente al tiempo en que se verificó otro también pasado, y al cual nos referimos, v. gr. : llovia cuando salimos anoche del teatro. — El pretérito absoluto denota una acción pasada en un tiempo del todo fenecido, v. gr. : yo salí ayer. — El pretérito próximo, que es compuesto del presente de indicativo del auxiliar, expre- sa un acontecimiento pasado en una época que todavía no ha concluido, v. gr. : hoi me he levantado tarde; aquí usamos de este tiempo porque la acción de que se habla se ha verificado en una época que todavía está corriendo, cual es el dia de hoi. Si se habla de un hombre que está vivo, deberá decirse, por ejemplo, ha viajado mucho ; aunque haga muchos anos que no viaja, porque nos referimos a su vida, que todavía dura; pero si ha muerto, se dirá : viajó mucho, pues ya concluyó la duración de su vida, que es la época a que hacemos referencia. Por lo mismo diremos : el presente siglo ha sido fecundo en aconleci- ?nien.tos grandes; y : en dias pasados llovió mucho. — El preté- rito remoto, que se compone del absoluto del auxiliar, puede usarse por aquel, siempre que ocurre después de alguno de los adverbios de tiempo : después que, luego que, así que ; de suerte que puede decirse igualmente : así que hube visto la función salí de la ciudad , o : así que vi la función &a. — El pretérito abso-
21
lato coexisten te expresa una cosa que pasó antes que se verifi- case otra también pasada, v. gr. :ya había aprendido mi lección, cuando llego el maestro. Este, tiempo se compone del coexistente del auxiliar. — El futuro absoluto manifiesta que la significa- ción del verbo está por suceder, hacer o verificarse, v.gr. : esta noche escribiré a Juan. — -El futuro anterior supone la existencia de un suceso, y añade que en aquel tiempo ya estará concluido y perfecto lo que el mismo manifiesta, v. gr. : los enemigos ha- brán entrado untes que llegue el. socorro. Este tiempo se com- pone del futuro absoluto dei auxiliar, como se ve en el ejemplo. -—El .condicional simple expresa un suceso cuyo cumplimiento pende del de una condición, v. gr. : yo leería si tuviese libros. — El condicional compuesto, que se forma del condicional simple del auxiliar, manifiesta que la significación del verbo se habria verificado, si hubiese sucedido lo que se pone por condición, v. gr. : Pedro habria venido si le hubiese llamado.
Imperativo. 59. Este modo expresa mando, prohibición o súplica, v. gr. : ven acá ; no mientas ; hazme ese favor. El im- perativo no tiene mas qu « un tiempo, llamado presente y futu- ro : es presente en cuanto al acto de mandar, y futuro en cuanto a la ejecución de lo que se ordena, pues nadie manda una cosa hecha ya, o que se está ejecutando. El tiempo del modo que nos ocupa, carece siempre de primera persona de singular, por- que si bien uno se puede mandar, o vedar alguna cosa a sí mis- mo, lo hacemos mentalmente y no por medio de palabras ; pero tiene primera de plural , porque podemos imponernos o prohi- birnos algo, obligándonos a hacerlo o no en unión con otros, y para expresar esto es indispensable echar mano de tai persona, para evitar rodeos. Este modo cuando se le junta negación es igual al presente de subjuntivo.
Del subjuntivo y de sus tiempos. 60. El modo subjuntivo significa deseo o necesidad de que se verifique lo que expresa el verbo, y necesita siempre de un verbo anterior, expreso o su- plido, sin el cual no puede formar sentido alguno cabal, v. gr. : es preciso que venga.— hos tiempos de este modo son : presente, pretérito imperfecto, pretérito perfecto, pretérito pluscamperfec- to, futuro simple y futuro compuesto. Las épocas que designan estos tiempos dependen siempre del verbo que determina su sig- nificación.— La 1.a personas, del presente de subjuntivo acaba en e en los verbos de la primera conjugación, y en a en los de la 2.a y 3.a —El pretérito imperfecto de subjuntivo tiene
22
dos terminaciones,, que son : ara, ase para los verbos de la 1.* conjugación, como amara, amase; y iera, iese para los de la 2.a y 3.a, como: temiera, temiese; partiera, partiese. Aunque estas terminaciones pertenecen a un mismo tiempo, no siempre pueden usarse la una por la otra ; ademas, en ciertos casos el condicional simple se emplea por alguna de ellas. Para aclarar, pues, este punto, daremos las reglas siguientes : 1.a Cuando, la oración de pretérito imperfecto de subjuntivo empieza sin con- junción condicional, puede usarse de la 1.a terminación de este tiempo, o del condicional simple, v. gr. : yo hiciera o haría que Q!,(ídeciesen, En semejante caso, siempre que haya de repetirse el pretérito imperfecto en el 2.° miembro de la oración, se usa en éste de la 2.a terminación, como se ve en el ejemplo que precede. 2.a Si la oración de imperfecto de subjuntivo comienza por alguna conjunción condicional, como: si, si no, aunque, bien que, dudo que, &a., o por interjección que signifique deseo, puede usarse de la 1.a o 2.a terminación, v. gr. : si reinara o binase la buena fe, habría pocos pleitos; en el 2.° miembro se echa mano del condicional simple. 3.a Cuando el pretérito im- perfecto de subjuntivo tiene por antecedente alguno de los pre- téritos de indicativo, de aquellos verbos que significan hablar o pensar, se usa de cualquiera de Jas dos terminaciones del imper- fecto de subjuntivo, o del condicional simple arbitrariamente, v gr. : decia que vinieras, dijo que vendrías, había dicho que vinieses. Habría juzgado que viniera, vendría o viniese. 4.a Si el pretérito de indicativo es de algún verbo de los que significan querer o desear, debe emplearse el imperfecto de subjuntivo en la 1 .a o 2.a terminación, y no tiene cabida el condciona], v. gr.: quería que viniera o viniese ; quiso que estudiar a\o estudiase; había querido que aprendiera o aprendiese. — El p retérito pe - fecto del subjuntivo se compone del presente del mismo modo del auxiliar, v. gr. : Pedro haya aprendido. — El pluscuamper- fecto de subjuntivo se forma del imperfecto del mismo modo del verbo auxiliar, v. gr. : tú hubiera?» o hubieses adelantado. — El futuro simple de subjuntivo acaba en are en los verbos de la 1 .a conjugación, y en iere en los de la 2.a y 3.a con el acento en la penúltima vocal; menos en la 1.a y 2.a personas de plural, las cuales lo tienen sobre la antepenúltima, V. gr. : tú hablares; nos. habláremos, vos. hablareis. — El futuro compuesto se forma del simple del auxiliar, v. gr. : 7ios hubiéramos hablado.
Infinitivo, 61. Modo infinitivo es el que expresa la significa-
23
clon del verbo sin relación a tiempo, número ni persona, y que como el subjuntivo necesita otro verbo que íije el sentido de la oración y lo concluya.
62. El iufinitivo comprende los tiempos siguientes : el p re- senté y pretérito inperfecto, el pretérito perfecto y pluscuamper- fecto, que se compone del infinitivo presente del verbo auxiliar, v. gr. : haber amado. — El futuro de infinitivo, que se forma de los dos infinitivos presentes del auxiliar y del verbo que se con- juga, separados por la preposición de, como: haber de estudiar. — El mismo de pasado y futuro, compuesto del futuro de infini- tivo del verbo auxiliar-, y del participio pasado del qne se con- juga, v. g. : haber de haber leido. El jerundio: el participio de presente, cuyo tiempo lo conservan muí pocos verbos: el par- ticipio pasado, y el participio de futuro. Este último es formado del jerundio del auxiliar, de la preposición de y del infinitivo presente del verbo que se conjuga, v. gr. : habiendo de leer. — - Los tiempos simples se forman todos del presente de infinitivo del verbo qne se conjuga, con solo variar su terminación.
De la Constricción activa y pasiva. Nuestros verbos no tienen voz pasiva como los latinos, porque carecen de termina- ción pasiva; pero la suplimos valiéndonos de los verbos ser y estar, según el tiempo que queremos demostrar, y añadiendo el participio pasado del verbo que se conjuga. También suplimos la voz pasiva con el pronombre se, mas esto solo puede tener lugar en las terceras personas de ambos números, y por lo je- neral representando el nominativo cosa inanimada. — La cons- trucción activa expresa que el objeto ejecuta le acción significa- da por el verbo, v. gr, : el juez castiga a los malhechores : la pasiva indica que la acción del verbo recae en el nominativo o sujeto, v. gr. : los malhechores son castigados por el juez. Se vuelve pues una oración activa por pasiva, mudando el acusati- vo en nominativo, éste en ablativo, y anteponiendo al participio pasivo del verbo de que se trata el tiempo que corresponda, de alguno de los auxiliares ser o estar.- — Las conjugaciones de los verbos castellanos, son tres. Los verbos de la 1.a conjugación tienen el infinitivo presente terminado en ar, como: bailar, Cantar; cuyas radicales son: bail, cant; los de la 2.a lo hacen en er, como: ver, vencer, verter; sus radicales son:^, vene, vert; los de la 3.a en ii\ como: reir, sentir; sus radicales son: re, sent. Por lo dicho se ve que se llama radical o raiz en los ver- bos, la letra o combinación de letras que precede a la termina-
24
clon del,presente de infinitivo, y que por esta se conoce la con- jugación a que cada verbo pertenece.
Del Jerunclio. 66. Eljerundio es una palabra del modo in- finitivo, que'unas veces hace funciones de verbo y otras de ad- jetivo; acaba en ando si sale de verbos de la primera conjuga- ción, y en iendo si de verbos de la segunda o tercera, v. gr. : amando, aborreciendo, inquiriendo : se acomoda a todos los Je- naros y números sin variar de terminación. La calidad de adje- tivo se conoce en que no puede estar en la oración sin un sus- tantivo, expreso o suplido, con quien concierte, v. gr. : la mu- jer callando), las fuentes manando. Los jerundios tienen el mismo réjimen que los verbos* de donde salen, de manera que los de verbos activos pueden rejir un nombre en acusativo, v. gr. : le encontré leyendo la gaeeta. El tiempo que significa el jerundio es indeterminado : su determinación pende unas veces del verbo que se le junta para completar el sentido, y otras no. Cuando la acción del verbo precedente expresa coexistencia con la del jerundio, y ésta es enteramente relativa al verbo, el tiem- po del jerundio es uno mismo con el del verbo; pero si las dos no espresan coexistencia, y la del jerundio no es absoluta- mente relativa a Ja del verbo, no basta éste para señalar el tiem- po del jerundio, sino que es necesario resolver este último, y eatónces significa el tiempo en que puede resolverse formando buena construcción. Por ejemplo: me voi paseando, significa, tiempo presente, porque las dos acciones son coexistentes, y en todo relativas ; mas en : le encontré leyendo, el tiempo del verbo es pretérito, y el del jerundio presente, porque aunque, las ac- ciones son coexistentes, no son del todo relativas, siendo la del verbo primera persona, y tercera la del jerundio, cuya resolución será : yo le encontré que leia.
A veces precede al jerundio otro jerundio del verbo estar. cuando el sentido de la oración es de quietud, y en otras oca- siones el del verbo ir, cuando el sentido es de movimiento, co- mo : estando comiendo, llegó Pedro; yendo paseándome cojí /lores. En estas oraciones nada varia eljerundio precedente la significación del segundo. — Como el jerundio es de la natura- leza o especie de los participios, suple a menudo y con mucha elegancia y propiedad por el de presente.
Cuando incluye alguna condición o ha de resolverse con al- guna partícula conjuntiva condicional, significa tiempo futuro, 5 por consiguiente determinado, como : siendo esto así, habiendo
25
esa circunstancia, que se resuelve : siento es, si ha?\ si hubiera, o con tal que haya esa circunstancia. — Precedido de la prepo- sición en, unas veces significa tiempo futuro, y otras pretérito. Por ejemplo : en explicando esto pasaremos a otra cosa; en di- ciendo esto se salió de la junta : en la primera oración signi- fica tiempo futuro, y en la segunda pretérito. — Cuando se re- suelve con propiedad en la primera voz del infinitivo, significa tiempo presente, y no tanto expresa la aGcion, como la conti- nuación y ejercicio de ella, como : estudiando se aprende ; ha- blando nos entendemos : cuyas expresiones equivalen a : con el estudio, con el habla, porque estos infinitivos con las preposi- ciones de ablativo, no son otra cosa que nombres sustantivos. — El jerundio de haber se haila usado solo, y como auxiliar del participio de pretérito de otros verbos. Cuando se emplea solo, como : habiendo esa circunstancia, está absoluto en abla- tivo, y en la significación propia de existir; pero usado como auxiliar, v. gr. : habienio dicho esto, no tiene mas significación que la del participio dicho.
67. Para que se vea prácticamente el mecanismo de la con- jugación, pondré aquí por entero la de los verbos auxiliares, que son todos irregulares y tienen una conjugación peculiar, y a continuación un verbo regular de cada conjugación, que sirva de modelo para la de todos los regulares de la misma.
Conjugación del Verbo sustantivo y auxiliar HABER.
MODO INFINITIVO.
Presente imperfecto : Haber. '' . , .
Pretérito perfecto y pluscuamperfecto : Haber habido.
Futuro de infinitivo : Haber de haber.
Misto de pasado y f atiero : Haber de haber habido.
Jerundio : Ha bien rio.
Participio de pretérito : Habido.
Participio dej'uturo : Habiendo de haber.
MODO INDICATIVO.
Presente : Yo he. Tú has. El ha. Nosotros hemos o habernos. Vosotros habéis. Ellos han.
Pretérito coexiatcnie : Yo habia. Tu hahias. E\ había. N. habíamos. V. habéais. Ellos habían.
26
Pretérito absoluto : Yo hube. Tú hubiste. El hubo. N. hubimos. V. hubisteis. Ellos hubieron. Pretérito próximo : Yo he habido. Tú has habido. El ha habido. N. hemos habido. V. habéis habido. Ellos han habido.
Pretérito remoto : Yo hube habido. Tú hubiste habido. El hubo habido. N. hubimos habido. V. hubisteis habido. Ellos hubieron habido,
Pretérito absoluto coexisiente : Yo había habido. Tú habias habido.. Eí había habido. N". habíamos habido. V. habíais habido. Ellos habían habido.
Futuro absoluto : Yo habré. Tú habrás. El habrá. ~N. habremos. V. habréis. Ellos habrán.
Futuro anterior : Yo habré habido. Tú habrás habido. El habrá habido. N. habremos habido. V. habréis habido. Ellos habrán habido,
Condicional simple : Yo habría. Tú habrías. El habría. N. habríamos. V. habríais. Ellos habrían.
Condicional compuesto: Yo habría habido. Tú habrías habido. El habría habido. N. habríamos habido. V. habríaishabido. Ellos habrían habido (1).
(Carece de imperativo como auxiliar.)
MODO SUBJUNTIVO.
Presente : Yo haya. Tú hayas. El haya. K. hayamos. V. hayáis. Ellos hayan.
Pretérito imperfecto : Yo hubiera, hubiese. Tú hubieras, hubieses. El hubiera, hubiese. N. hubiéramos, hubiésemos. V. hubierais, hubieseis. Ellos hubie- ran, hubiesen.
Pretérito perfecto: Yo haya habido. Tú hayas habido. El haya habido. N. hayamos habido. V. hayáis habido. Ellos hayan habido.
Pretérito pluscuamperfecto : Yo hubiera, hubiese habido. Tú hubieras, hubieses habido. El hu- biera, hubiese habido.
( 1 ) Este verbo, ademas de la significación de auxiliar, tiene la de existir (en la que es impersonal) e igualmente la de tener o poseer ; en esta tiene el imperativo : haya él, hayamos, habed, hayan.
27
N. hubiéramos, hubiésemos habido. V. hubierais, hubieseis habido. Ellos hubieran, hubiesen habido.
Futuro simple : Yo hubiere. Tú hubieres. El hubiere. N. hubiéremos. V. hubiereis. Ellos hubieren.
Futuro compuesto : Yo hubiere habido. Tu hubieres habido. El hubiere habido. I\ . hubiéremos habido. V. hubiereis habido. Eüoshubieren habido.
Conjugación del Verbo sustantivo y auxiliar ESTAR.
MODO INFINITIVO.
Presente y pretérito imperfecto : Estar.
Pretérito perfecto y pluscuamperfecto : Haber estado.
Futuro de infinitivo : Haber de estar.
Misto de pasado y futuro : Haber de haber estado»
Jerundio : Estando.
Participio de pretérito : Estado.
Participio de futuro : Habiendo de estar.
MODO INDICATIVO.
Presente : Yo estoi. Tú estás. El está. Nosotros es-tamos. Vosotros estáis. Ellos están»
Pretérito coexistente : Yo estaba. Tú estabas. El estaba-. N. estábamos. V. estabais. Ellos estaban. Pretérito absoluto : Yo estuve. Tú estuviste. El estuvo. N. estuvimos. V. estuvisteis. Ellos estuvieron.
Pretérito próximo : Yo he estado. Tú has estado. El ha estado. N. hemos estado. V. habéis estado. Ellos han estado.
Pretérito remoto : Yo hube estado. Tú hubiste estado. El hubo estado. N. hubimos estado. V. hubisteis estado. Ellos hubieron estado.
Pretérito absoluto coexistente : Yo habia estado. Tú habías estado. El habia estado. N. habíamos estado. V. habíais estado. Ellos habiau estado»
28
Futuro absoluto : Yo estaré. Tú estarás. El estará. N. estaremos. V. estaréis. Ellos estarán. Futuro anterioc : Yo habré estado. Tú habrás estado. £1 habrá estado. N. habremos estado, V. habréis estado. Ellos habrán estado.
Condicional simple : Yo estaría. Tú estarías. El estaría. N. estaríamos. V. estaríais. Ellos estarían.
Condicional compuesto : Yo habría estado. Tú habrías estado. El habría estado. N. habríamos estado. V. habríais estado. Ellos habrían estado.
MODO IMPERATIVO.
Presente y futuro : Está tú. Esté él. Estemos nos. Estad vos. Estén ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente : Yo esté. Tú estés. El esté. N. estéraos. V. estéis. Ellos estén.
Pretérito imperfecto : Yo estuviera, estuviese. Tú estuvieras, estuvieses. El estuviera,
estuviese. N. estuviéramos, estuviésemos. V. estuvierais, estuvieseis. Ellos es- tuvieran, estuviesen.
Pretérito perfecto : Yo haya estado. Tú hayas estado. El haya estado. N. hayamos estado. V. hayáis estado. Ellos hayan estado.
Pretérito pluscuamperfecto : Yo hubiera, hubiese estado. Tú hubieras, hubieses estado. El hu- biera, hubiese estado. N. hubiéramos, hubiésemos estado. V. hubierais, hubieseis estado. Ellos hubieran, hubiesen estado.
Futuio simple : Yo estuviere. Tú estuvieres. El estuviere. N. estuviéremos. V. estuviereis. Ellos estuvieren.
Futuro compuesto : Yo hubiere estado. Tú hubieres estado. El hubiere estado. J\. hubiéremos estado. V. hubiereis estado. Ellos hubierenestado (1).
(1) Formándose los tiempDs compuestos de un mismo molo en todos los verba?, sean o no regulares, los omitiré en los verbos siguientes, puea bastan para muestra ios dos anteriores.
29
Conjugación del Verbo auxiliar y sustantivo SER.
MODO INFINITIVO.
Presente y pretérito imperfecto ; Ser. Jerundio : ¡Siendo. Participio de pretérito : Sido.
MODO INDICATIVO.
Presente ; Yo soi. Tú eres. El es. Nosotros somos. Vosotros sois. Ellos son.
Pretérita coexhíeule : Yo era. Tú eras. Eí era. K". éramos. V. erais. Ellos eran.
Pretérito absoluto : Yo fui. Tú fuiste. El fué, % N. fuimos. V. fuisteis. Ellos fueron. Futuro absoluto : Yo seré. Tú seras. El será. N. seremos. V. seréis. Ellos serán.
Condicional simple: Yo seria. Tú serias. El seria. N. seríamos. V. seríais. Ellos serian.
Imperativo presente y futuro : Sé tú. Sea él. Seamos nosotros. Sed vosotros. Sean ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente : Yo sea. Tú seas. El sea. N . seamos. V. seáis. Ellos sean.
Pretérito imperfecto : Yo fuera, fuese. Tú fueras, fueses. El fuera, fuese. ]N .fuéramos, fuésemos. V. fuerais, fuésais. Ellos fueron, fuesen.
Futuro simple : Yo fuere. Tú fueres. El fuere. N. fuéremos. V. fuereis. Ellos fueren.
Conjugación de los Verbos regulares. — En la conjugación de estos verbos, separo por medio de una rayita la radical de la terminación; las letras que van antepuestas al guien forman la radical en cada persona, las que lo siguen la terminación.
30
Conjugación del Verbo activo AMAR,
MODO INFINITIVO.
Presente :~"Am — ar. Jerundio : A ni — ando. Participio presente : Am — ante Participio pretérito : Ara— ado
MODO INDICATIVO.
Pre senté : Yo am — o. Tú am — as. El am — a. N. am — amos. V. am — ais. Ellos am — an.
Pretérito coexistenie : Yo am — aba. Tú am — abas. El am — aba. N. am — abamos. V. am — ábais. Ellos am — aban.
Pretérito absoluto : Yo am — é. Tú am — aste. El am— ó. N. am — amos. V. am — asteis. Ellos am — aron.
Futuro absoluto : Yo am— aré. Tú am — aras. El am — ara. N. am — aremos. V. am — aréis. Ellos am— aran.,
Condicional simple : Yo am— aria. Tú am — arias. El am — aria. N. am — aiíamos. V. am — aríaís. Ellos am — arlan, Imperativo presente y futuro : Am— atú. Am — eél. Am — éraosnos. Am — ad vos. Ara— en ellos.
Modo subjuntivo.
Presente : Yo am — e. Tú am — es. El am — e. N. am — eraos. V. am — eis. Ellos am— en. Pretérito imperfecto : Yo am — ara, am— ase. Tú ara — aras, am — ases. El am — ara,
am — ase. ]>jt arn — aramos, am — asemos. V. am — árais, am — áseis. Ellos am — aran, am — asen.
Futuro simple : Yo am — are. Tú am — ares. El am — are. N. am — aremos. V. am — áreis. Ellos am — aren»
31
TEMER : Verbo activo de la segunda Conjugación,
MODO INFINITIVO,
Presente imperfecto : Tem — er. Jerundio : Tem — iendo. Participio de pretérito : Tem — ido,
MODO INDICATIVO.
Presente : Yo tem — o. Tíi tem — es. El tem — e. N. tem — emos. V. tem — eis. Ellos tem — en.
Pretérito coexistente : Yo tem — ia. Tú tem — ias. El tem — ia. N. tem — íamos. V. tem — íais. Ellos tem — ian.
Pretérito absoluto : Yo tem — í. Tú tem — iste. El tem — ió. N. tem — irnos. V. tem — isteis. Ellos tem— ieron
Futuro absoluto : Yo tem — eré. Tú tem — eras. El tem — era. N. tem — eremos. V. tem- — eréis. Ellos tem — eran.
Condicional simple : Yo tem — eria. Tú tem — erias. El tem — eria. N. tem — eríamos. V. tem — eríais. Ellos tem — erian, Imperativo presente y futuro : Tem~~e tú. Tem — a él. Tem — amosn. Tem — ed v. Tem — an ellos,
MODO SUBJUNTIVO,
Presente : Yo tem — a. Tú tem — as. El tem — a. N. tem — amos. V. tem — ais. Ellos tem— an, Pretérito imperfecto : Yo tem — iera, tem — i ese. Tú tem- — ¡eras, tem — ieses. El tem — íe-
ra, tem — iese. N. tem — iéramos,tem — iésemos. V. tem-^iérais, tem — iéseis. Ellos tem — ieran, tem — iesen.
Futuro simple. Yo Éem — iere. Tú tem — ieres. El tem — ieré. N. tem— ¡eremos. V. tem — iéreis. Ellos tem— iere»,
32 PARTIR : Verbo ativo de la tercera Conjugación.
MODO INFINITIVO.
Presente e imperfecto : Part — ir. Jerundio : Part — iendo. Participio de pretérito : Part — ido.
MODO INDICATIVO,
Presente : Yo part — o. Tú part— es. El part— c. N. part — irnos. V. part — eis. Ellos part — en*
"Pretérito coexistente : Yo part — ia. Tú part— ias. El part— ia. N. part— laníos. V. part — íais. Ellos part — ian.
Pretérito absoluto : Yo part— í. Tú part — iste. El part— ió. N. part — imos. V. part — ísteis. Ellos part-^ieron.
Futuro absoluto : Yo part — iré. Tú part — irás. El part — irá. N. part — iremos. V. part — iréis. Ellos parí— irán.
Condicional simple : Yo part — iría. Tú part — irias. El part — iria. N. part — iríamos. V. part — iríais. Ellos part— irían. Imperativo presente y futuro : Part--e tú. Part— a él. Part — amosn. Part— id v. Part — an ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente : Yo part — a. Tú part — as. El part — a. N. part — amos. V. part — ais. Ellos part— an. Pretérito imperfecto : Yo part — iera, part — iese.' Tú part — jeras, part — ieses. El part —
iera, part — iese. !N". part — iéramos, part — iésemos. V. part — iérais, part — iéseis. Ellos part — ieran, part — iesen.
Futuro simple : Yo part — iere. Tú part — ieres. El part — iere. N. part — iéreraos. V. paat — iéreis. Ellos part — ¡eren.
33
Conjvgaciondel Verbo recíproco ABROQUELARSE.
Este verbo pertenece a la primera conjugación , porque su presente de infinitivo termina en ar. Su radical es abroquelas regular y por consiguiente sigue la conjugación de amar.
MODO INFINITIVO.
Presente e imperfecto : A broquel — arse.
Jerundio : A broquel — ándose
Participio pasivo o de pretérito : Abroquel — ado.
MODO INDICATIVO.
Presente : Yo me abroquel- -o. Tu te abroquel — as. El se abroquel — a. N. nos abroquel — araos. V.os abroquel — ais. Ellos se abroquel — an.
Pretérito coexistenie : Yo me abroquel — aba. Tú te abroquel — abas. El se abroquel — aba. 3Y. nos abroquel — abamos. V. os abroquel — ábais. Ellos se abro- quel— aban.
Pretérito absolvió : Yo me abroquel — é. Tú te abroquel — aste. El se abroquel — ó. N. nos abroquel — amos. V. abroquel — asteis. Ellos se abroquel — aron.
Futuro absoluto : Yo me abroquel — aré. Tú te abroquel — aras. El se abroquel — ara. N. nos abroquel — aremos. V. os abroquel — aréis. Ellos se abro- quel— aran.
Condicional simple : Yo me abroquel — aria. Tú te abroquel — arias. El seabroquel — aria. N. nos abroquel — aliamos, V. os abroquel — aríais. Ellos se abro- quelarían.
IMPERATIVO.
Presente y futuro : Abroquel — ate tú. Abroquel — ese él. Abroquel — émonos n. Abro- quel— aos v. Abroquel — ense ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente : Yo me abroquel — e. Tú te abroquel — es. El se abroquel — e. N. nos abroquel — emos. V.osabroquel — eis. Ellos se abroquel — en.
Pretérito imperfecto :
Yo me abroquel — ara, me abroquel — ase. Tú te abroquel — aras, te
abroquel — ases. El se abroquel — ara, se abroquel — ase.
5
34
N. nosabroquel — aramos, nosabroquel — asemos. V. os abroquel — ■ árais, os abroquel — áseis. Ellos se abroquel — aran, se abro- quel — asen.
Futuro simple :
Yo me abroquel — are. Tú te abroquel — ares. El se abroquel — are.
N. nos abroquel — aremos. V. os abroquel — áreis. Ellos se abro- quel— aren.
Conjugación de un Verbo activo vuelto por pasiva; PERDER.
MODO INFINITIVO.
Presente : Ser perdido. Jerundio : Siendo perdido. Participio de pretérito : Sido perdido.
MODO INDICATIVO.
V resente : Yo soi perdido. Tú eres perdido. El es perdido. N. somos perdidos. V. sois perdidos. Ellos son perdidos.
Pretérito coexistente : Yo era perdido. Tú eras perdido. El era perdido. N. éramos perdidos. V. erais perdidos. Ellos eran perdidos.
Pretérito absoluto : Yo fui perdido. Tú fuiste perdido. El fué perdido. N. fuimos perdidos. V. fuisteis perdidos. Ellos fueron perdidos.
Pretérito próximo : Yo he sido perdido. Tú has sido perdido. El ha sido perdido. N. hemos sido perdidos. V. habéis sido perdidos. Ellos han sido perdidos.
Futuro absoluto : Yo seré perdido. Tú seras perdido. El será perdido. ~N. seremos perdidos. V. seréis perdidos. Ellos serán perdidos.
Condicional simple : Yo seria perdido. Tú serias perdido. El seria perdido. N. seriamos perdidos. V. seríais perdidos. Ellos serian perdidos.
IMPERATIVO.
Presente y futuro : Sé tú perdido. Sea él perdido. Seamos n. perdidos. Sed v. perdidos. Sean ellos perdidos.
35
MODO SUBJUNTIVO.
Presente : Yo sea perdido. Tú seas perdido. El sea perdido. N. seamos perdidos. V. seáis perdidos. Ellos sean perdidos.
Pretérita imperfecto : Yo fuera, o fuese perdido. Tú fueras, fueses perdido. El fuera, fue- se perdido. N. fuéramos, fuésemos perdidos. V. fuerais, fueseis perdidos. Ellos fueran, fuesen perdidos.
Futuro simple : Yo fuere perdido. Tú fueres perdido. El fuere perdido. N. fuéremos perdidos. V. fuereis perdidos. Ellos fueren perdidos.
De la misma manera que se forma la voz pasiva con el verbo ser puede formarse con el estar, sin mas diferencia que la de sustituir el segundo al primero.
69. Para conjugar los verbos con negación, no hai mas que poner el adverbio no inmediatamente después del sujeto^ y an- tes del verbo, en los tiempos simples ; antes del auxiliar en los compuestos, y precediendo a los añjos que acompañen al verbo, si los hai, v. gr. : yo no estudio ; tú no has aprendido la lección; no te lo diré. Cuando el sujeto se pospone al verbo, el adverbio no conserva siempre su lugar : no me gusta la casa de Pedro. Pero si el nominativo es la palabra todos, debe ir ésta inmedia- ta al verbo, v. gr : de los candidatos no todos merecen el empleo. — En las oraciones interrogativas se suele posponer el nomina- tivo, v. gr. : ¿ Cuando vendrá el ejército?
Conjugación de los Verbos irregulares. 70. Los verbos irre- gulares, que son muchos en nuestra lengua, pueden reducirse a seis clases. — Pertenecen a la primera clase de irregulares todos aquellos verbos de la primera y segunda conjugación, que te- niendo e en la penúltima sílaba, reciben una i antes de dicha e, en el singular y tercera persona de plural, de los presentes de indicativo, imperativo y subjuntivo. — Están comprendidos en esta clase de irregulares, los verbos : acertar, acrecentar, ades- trar, alentar, apacentar, apernar, apretar, arrendar, ascender, atender, atentar, significando ir a tientas. Aterrar por echar por tierra. Aterrarse en el sentido de arrimarse a la tierra. Atestar por henchir apretando. Atravesar, aventar ; calentar, cegar, cerner, cerrar, cimentar, comenzar, concertar, confesar ; decen- tar, defender, dentar, derrengar, descender, desmembrar, des- pernar, dispertar, desterrar, dezmar ; emendar o enmendar,
36
empedrar, empezar, encender , encerrar, encomendar, encu- bertar , enhestar , ensangrentar , entender , enterrar , errar, escarmentar, estregar," fregar; gobernar; heder, helar, hender, herrar; incensar, infernar, invernar-, manifestar , mentar, me- rendar, negar 9 nevar; pensar, perder, plegar; quebrar; recomen- dar, regar, remendar, reventar, reverter; sarmentar, segar, sem- brar, sentar, serrar, sosegar, soterrar; temblar, tender, temar, trascender, trasegar, ti opezar; verter — En la presente y demás clases de irregulares se omiten los verbos compuestos, porque todos ellos siguen la conjugación de sus simples, menos atentar, significando intentar, o cometer algún delito; contentar, deten- tar, intentar, que son regulares, aunque no lo es su simple tentar. Componen la segunda clase de irregulares, los verbos de la primera y segunda conjugación, que teniendo la vocal o en la penúltima sílaba, la convierten en el diptongo ue, en el singular y tercera persona de plural de los presentes de indicativo, im- perativo y subjuntivo — En la segunda clase de irregulares se comprenden los verbos: absolver, acordar, acostar, afollar, afo- rar significando dar fueros. Agorar, ulmorzar, amolar, amollar, aporcar, aportar, aprobar, asolar, asoldar, avergonzar ; colar, colgar, concordar, consolar, contar, costar; degollar, denodarse, denostar, descollar, descornar, desflocar, desollar, desvergon- zarse, discordar, disolver, doler; emporcar, encoclarse, encontrar, encorar, encordar, encovar, engrosar, entortar; follar, forzar; holgar, hollar; llover; moler, morder, mostrar, mover; oler; po- blar, probar; recordar, recostar, regoldar, renovar, rescontrar, resollar, resolver, rodar, rogar; solar, soldar, soltar, sonar, so- nar; torcer, tostar, trascordarse, trocar, tronar; volar, volcar, volver. — Los verbos en olver hacen el participio de pretérito en uelto, como : absuelto, disuelto, vuelto. — Oler toma uua h en todas sus personas irregulares, porque no puede pronunciarse el diptongo ue en principio de sílaba, sin que le preceda la as- piración. Los compuestos del verbo rogar son regulares, como también consonar, compuesto del irregular sonar.
Están comprendidos en la tercera clase de irregulares, todos los verbos cuyo infinitivo presente acaba en acer, ecer, ocer y ncir. Su irregularidad consiste en que reciben un z antes de la c radical, en la primera persona de singular del presente de in- dicativo : en la tercera de singular, primera y tercera de plural del imperativo, y en todo el presente de subjuntivo, como lo hace el verbo padecer. — Los acabados en ncir tienen ademas
37
de las irregularidades dichas, la de mudar la c radical enj en los tiempos siguientes í Pretérito absoluto: yo traduje. Tú tra- dujiste. El tradujo. N. tradujimos. V. tradujisteis. Ellos tradu- jeron.— Pretérito imperfecto de subjuntivo : yo tradujera, tra- dujese. Tú tradujeras, tradujeses. El tradujera, tradujese. N. tradujéramos, tradujésemos. V. tradujerais, tradujeseis. Ellos tradujeran, tradujesen. — Futuro simple : Yo tradujere. Tú tra- dujeres. El tradujere. N. tradujéremos. V. tradujereis. Ellos tradujeren. -^-De esta regla se exceptúa lucir, que con sus com- puestos sigue la conjugación de padecer. — Los verbos mecer y empecer son regulares.— Hacer y cocer tienen una conjugación peculiar.
En la clase cuarta de irregulares están comprendidos todos los verbos de la tercera conjugación^ que teniendo la vocal e en la penúltima sílaba, la mudan en i en los tiempos y personas siguientes í en el singular y tercera persona de plural del pre- sente de indicativo; en las terceras personas del pretérito abso- luto; en el singular, primera y tercera persona de plural del im- perativo j en todos los tiempos simples y en todas las personas del subjuntivo; y en el jerundio. — Los verbos de la clase cuarta son : ceñir, colejir, comedirse, competir, concebir, constreñir, derretir, desleír \ elejir, embestir, engreír, estreñir; freír; jemir; heñir, henchir; medir; pedir ; rejir, reír, rendir, reñir, repetir i seguir, servir; teñir; vestir. Los verbos que tienen una e inme- diata a la terminación ir la pierden en el jerundio y algunos otros tiempos, por evitar la repetición dé las dos íes, v. gr. : de/reír, frió, friera, friendo; de reír, rió, riera, riendo.
Componen la quinta clase todos los verbos de la tercera con- jugación, que teniendo e en la penúltima sílaba, admiten una i antes de esta e, en el singular y tercera persona del plural de los presentes de indicativo, imperativo y subjuntivo ; y que mu- dan la e radical en i : en las terceras personas de ambos números' del pretérito absoluto ; en la primera persona de plural del imperativo j en la primera y segunda personas de plural del presente de subjuntivo ; en todo el imperfecto y futuro del mis- mo modo, y en el jerundio. — Están comprendidos en la clase quinta : adherir, advertir, aferir, arrepentirse; concernir, confer- ir, controvertir, convertir; deferir, diferir, diferir, discernir, divertir; herir, hervir, inferir, injerir, invertir; mentir; perver- tir, pr e f ti ñr, proferir; referir, requerir; sentir } sujerir; trasferir, zaherir.
38
Componen la clase sexta los verbos que tienen el infinitivo presente acabado en uir, cuando la u foma sílaba por sí, su irre- gularidad consiste en que toman una y antes de la terminación: en el singular y tercera persona de plural del presente de indi- cativo; en el singular, primera y tercera persona de plural del imperativo; y en todas las personas del presente de subjuntivo, como lo hacen los verbos : argüir, atribuir, contribuir.
Verbos que tienen una Conjugación peculiar.
Adquirir: inquirir se conjuga como él. Andar: estar tiene las mismas anomalías, y ademas, la de decir en la primera perso- na de singular del presente de indicativo : yo estoi. Asir. liste verbo es poco usado en sus personas irregulares. Caber, saber, éaer, oir, cocer, dar, decir. De los compuestos de este verbo, solo contradecir, desdecir y predecir se conjugan como él, me- nos en la segunda persona de singular del imperativo. Los ver- bos bendecir y maldecir se apartan mas de su simple, y tienen dos participios de pretérito. Bendecido, bendito ; maldecido, maldito. Susodicho no tiene mas tiempo que este participio de pretérito. Dormir, morir, haber, hacer : todos los compuestos de este último se conjugan como él, menos satisfacer. Ir, fu- gar, poder, podrir o podrirse, poner, querer, saber, salir, &er> tener, traer, valer, venir, ver.
Conjugación de los Verbos impersonales y defectivos.
71. Los verbos impersonales acaecer, acontecer, conducir, constar, convenir y suceder se usan en las terceras personas de singular y plural : los demás impersonales solo en la tercera de singular. Son impersonales , a mas de los seis mencionados: amanecer, anochecer, alborear, escarchar, diluviar, granizar, helar, importar, significando ser conveniente. Llover, llovinar, molliznar o molliznear , nevar, parecer, en significado de afir- mación dudosa. Relampaguear, tronar, ventear, ventiscar.
Defectivos. 72. Abolir : carece de los presentes de indica- tivo, imperativo y subjuntivo. Asir : no se usa, sino pocas veces, en ia primera persona de singular del presente de indicativo, en la tercera de singular, primera y tercera de plural del impera- tivo, y en el presente de subjuntivo. Cocer : no están en uso su primera persona do plural del imperativo, ni la primera ni se-
39
gunda del mismo námero del presente de subjuntivo. Erguir : carece de los presentes de indicativo y subjuntivo, y todo él es de poco uso. Nacer no se usa en la primera persona de singu- lar del presente de indicativo, ni en el imperativo. Placer caiece de la primera persona de singular del presente de indicativo, y cuasi solo se usa en los tiempos y personas siguientes : plugo ; plegué o plega ; pluguiera, pluguiese ; pluguiere. También se le puede emplear como regular en el futuro absoluto Los com- puestos de placer : complacer y desplacer no son defectivos, y siguen en todo la conjugación de los irregulares de la tercera clase. Podrir solo se usa en la primera voz del infinitivo ; en ei participio podrido, en el condicional simple podriría, y en la segunda persona plural del imperativo podrid. Pacer, raer, soer carecen de la primera persona de singular del presente de indicativo, y de todo el presente de subjuntivo. Soler : solo se usa en el presente y en el pretérito coexistente de indicativo. Yacer se usa en todos los tiempos simples, menos en ei preté- rito absoluto y participio de pretérito.
73. Se ha dicho que son irregulares los verbos que mudan alguna de las letras radicales de su presente de infinitivo ; mas deben entenderse exceptuados de esta regla aquellos verbos, que si bien cambian algo de su radical, es solo por conservar a las letras de aquella, el sonido que tienen en el presente de infini- tivo, o por observar las reglas de ortografía , pues tales muta- ciones no constituyen irregularidad ; así, por ejemplo, no es irregular el verbo tocar, aunque en algunas personas muda la c radical en qu : yo toqué; toquemos; tú toques; pues esta alte- ración es indispensable para conservar a la c el sonido fuerte que tiene en el infinitivo. Tampoco es irregular amenazar , sin embargo de que muda la z en c en el pretérito obsoluto : yo amen acé, y en el presente de subjuntivo : yo amenace, &a., por exijirÍo así una regla de ortografía. En castellano es un princi- pio invariable, que las letras de la radical de un verbo deben comervar en toda su conjugación, el mismo sonido qne tienen en el presente de infinitivo.
De los participios. 74. Llamánse participios ciertos adjetivos que participan del verbo en cuanto significan acción, pasión y tiempo como él. Se dividen en activos, que significan acción y terminan en ante, cuando salen ele verbos déla primera conju- gación, y en rente si de la segunda o tercera ; no tienen termi- nación feminina, y toman una s en el plural, v. gr. : amante,
40
vmarttés; perteneciente,* pertenecientes; y en pasivos, que signi- fican pasión y terminan en acto, oda, si son de verbos de la pri- mera, y en ido, ¿da, cuando de la segunda o tercera. — Los par- ticipios activos significan tiempo presente : los pasivos tiempo pasado. Hai también participios de futuro, los cuales son acti- vos y pasivos. Activo, por ejemplo: habiendo de obedecer; pasivo : habiendo de ser obedecido.— Son muí pocos los verbos que forman en el dia participios de presente, y aun solo deben tenerse por tales participios, a los que conservan el réjimen da sus verbos, siendo I03 demás adjetivos verbales , o sustantivos, como sucede en escribiente fiel, pues aquí escribiente es sustan- tivo. Ei jerundio suple por el participio de presente en todos los verbos que carecen de este tiempo. — Los participios de preté- rito que no terminan en ado o ido son y se llaman irregulares, tales, como : abierto, absueíto, cubierto, dicho, disueíto, escrito, hecho, muerto, puesto, resuelto, visto, vuelto y sus compuestos, v. gr. : encubie'to, predicho, 8fñ. — Algunos verbos tienen dos participios de pretérito, uno regular y otro anómalo, como entre otros, los siguientes : ahitar: ahitado, ahito; bendecir: bende- cido, bendito ; compeler: compiido, compulso; injerir -.injerido, injerto : prender : prendido, preso ; oprimir : oprimido, opreso ; prescribir : prescribido, prescrito ; proveer i proveído, provisto; recluir: recluido, recluso; romper : rompido, roto; soltar : sol- tado, suelto. Es de advertir que los participios irregulares de estos verbos, nunca entran en. la composición de los tiempos con haber, y que mas bien son unos meros adjetivos verbales o absoluto?, que no participios ; de lo dicho se exceptúan i preso, prescrito, provisto y roto, que forman tiempos compuestos con dicho auxiliar, lo mismo que los regulares ; y aun ahora es me- jor dicho : ha roto, que no : ha rompido ; había prescrito, que no : prescribido. También suelen usarse con haber : injerto^ opreso y supreso. Hai ademas participios de terminación pasiva y de significación activa, como : leido, por el que ha leído mu- cho ; Oiüdo, por el que tiene osadía , &a. , los cuales se consi- deran como adjetivos derivados de verbos. — Todos estos parti- cipios tienen también significación pasiva en otras expresiones, lo que se conoce fácilmente por el sentido. Por ejemplo : hom- bre sabido ; mujer sabida ; aquí el participio es activo; y pasivo en : cosa sabida. A veces son verdaderos adjetivos verbales, o nombres sustantivos, del mismo modo que los participios de presente, v. gr. : terreno sembrado, paño tejido : sembrado y te-
41
fido son aquí adjetivos ; y sustantivos en : hai buenos sembra- das ; se venden níalos tejidos.
El participio pasivo desempeña cuatro oficios en la oración : el primero es usarse como adjetivó concertando en jénero, nú- mero y caso con él sustantivo, vi <*r. : hombre aplicado. El se- gundo juntarse con el verbo auxiliar haber , para formar los tiempos compuestos de todos los verbos, en cuyo oficio es inde- clinable, v. gr. : Pedro habrá renido ; María habrá venido. El terceto es emplearse con los verbos ser y estar para formar la construcción pasiva de los verbos ; en este caso concierta en jénero y número con el nominativo, v. gr. : Pedro ha sido ab- suelio, María ha sido absueltá; los buenos libros son leídos, las buenas costumbres son o están apreciadas. El cuarto oficio del participio de pretérito, es el usarse como absoluto, v. gr. : to- mado el gusto al estudio no hai cosa que mas delecte.
Del Adverbio. 75. Adverbio es la parte de la oración, que modifica y determina a Un adjetivo, a un verbo o a otro adver- bio. — Hai adverbios simples, que son los que constan de una sola voz, como : cerca, lejos ; y compuestos, que se forman del simple y alguna sílaba ó palabra que se le agrega, como : a mas, ademas, buenamente y todos las acabados en mente. Hai tam- bién expresiones compuestas cíe dos o mas voces, que por tener significado de adverbios, se llaman expresiones o modos ad- verbiales, tales como : de donde, desde lejos, aquí cerca, &a. Subdivídensé los adverbios en varias clases según su diferente significación. 1.° Los que significan el lugar donde se verifica lo que expresa el verbo sé llaman dé lugar, y son : ahí, allí, allá, acá, acullá, cerca, lejos, donde, adonde, dentro, fuera, arriba, abajo, delante, detras, encima, debajo : 2.° los que ex- presan la época, o el momento en que se ajecuta a sucede lo que el verbo significa, se llaman de tiempo, y son : hoi, ayer, mañana, ahora, luego, tarde, temprano, presto, pronto, siempre, nunca, jamas, ya, mientras : 3." los hai dé modo, que manifies- tan como se hacen las cosas : bien, mal, así, quedo, recio, des- pacio, alto, bajo, buenamente, malamente, y la mayor parte de los acabados en mente : 4.° dé cantidad, que expresan abun- dancia o escasez, como : mucho, poco, mui, harto, bastante, tan, tanto, cuanto, algo, nada : 5.* de comparación, que la sig- nifican entre las personas o cosas, como : mas, ménos^ mejor, peor : 6.° de orden, que expresan el qua hai eñtie íos objetos, cómo i primeramente, últimamente, sucesivamente, antes, des-
6
42
pues : 7.° de afirmación, que sirven para corroborar la signifi- cación del verbo, como : sí, cierto, ciertamente, verdaderamente, indubitablemente : 8.° de negación, que se usan para negar, como : no, de ninguna manera, nada menos: 9.° da duda , los que la significan, como : acaso, quizá, tal vez.
Advertencias particulares sobre algunos adverbios. 76. Jamas se usa por nunca, y se suele juntar con él para dar mas fuerza a la oración, v. gr. : nunca jamas lo haré. Cuando se junta ja- mas con siempre, lo que comunica grande enerjía a la expresión, toma un sentido opuesto al de nunca. Por ejemplo : por siempre jamas me acordaré, equivale a : me acordaré en todo tiempo. — .Yunca niega con extensión a todos los tiempos del verbo a que se junta. — JYo, ademas de negativo, sirve para avivar la afirma- ción, como: mejores el trabajo que no la ociosidad. Dos adver- bios negativos, o dos palabras que significan negación , niegan con mas fuerza en castellano, como : no salga ninguno. Esto se ha de entender cuando las dos negaciones no se destruyen mu- tuamente, como sucede en este ejemplo : no quiero sino verle, que vale tanto como : quiero verle, y a este se reduce mi quertr. Las des negaciones nunca han de ir juntas, sino separadas por el verbo, v. gr. : no quiero nada. — -Mas y menos, a mas de jun- tarse a los verbos, se unen también a los adjetivos positivos, y a algunos sustantivos adjetivos para compararlos, v. gr. : los ?u'ños son menos prudentes que los ancianos ; Pedro es mas o menos hombre que Juan. Asimismo se juntan con el verbo sin poner sustantivo ni adjetivo, como: mas es hacer que decir ; ménes es decir que hacer ; en cuyo caso se comparan entre sí los verbos usados como sustantivos. También se juntan con otros adverbios y con modos adverbiales, como : oye mas aten- tamente.— Muí, por razón de dar calidad en grado, se junta con los adjetivos, sustantivos adjetivados y adverbios, y lleva siempre el verbo expreso o suplido, expreso : Pedro es mui bue- no, suplido : mui bueno. — -Donde y cuando se anteponen a los verbos y sirven para preguntar, como : ¿ Dónde vives? Cuándo vienes? Y también para afirmar, como : Donde falta la virtud no hai amistad; cuando vengas avisa. — Los adverbios en mente denotan por lo común el modo de la acción de los verbos con que se juntan, como : toca diestramente; y también el orden y tiempo, como: primeramente, últimamente, sucesivamente ; o la afirmación, como : ciertamente. Cuando vienen seguidos dos o mas, pide el buen uso que se suprima la terminación mente
43
en lodos, monos en el ultimo , v. gr. : Cicerón habíala sa- bia y elocv entórnente; César escribió clara, concisa y clegd?i- tonoite.
77. Muchos adverbios pasan a ser adjetivos sin variar de ter- minación, y muchos adjetivos pasan a ser adverdios con su ter- minación masculina singular. Cuando ocurre duda sobre si una palabra es adjetivo o adverbio, tengase presente que si admite concordancia con algún sustantivo expreso o que pueda suplirse, es adjetivo: cuando no la admite es adverbio. En este ejem- plo.: el clia está claro, claro es un adjetivo que concierta con el \susjantivo dia; en el siguiente : Pedro habló claro, claro es ad- tyíg^io de modo, y determina al verbo hablar. De la misma es- ' pél|e y uso son : mal, oscuro, bajo, alto, mejor, peor, mucho, ptiop, quedo, recio, temprano, presto, pronto y otros. . 78. Otros hai que se usan como adverbios y como sustanti- vos ¿ no conocen el bien que le hacen; la mañana está fresca; la nada es lo que nos existe. En estos ejemplos las palabras : bien, mañana y nada son sustantivos, y adverbios en los si- guientes : habla bien; mañana vendrá ; nada me ha contado. Por último, asi como se ha dicho de los acabados en mente, los hai que pertenecen a dos clases, como : luego y después , que son adverbios de tiempo, cuando se dice : luego iré ; vendrá des- pués ; y de lugar, y aun de orden, diciendo : el presidente iba el primero, después el vice presidente, luego el mas antiguo ; e igualmente de los demás, que por el sentido de la oración es, íácil conocer a que clase pertenecen.
De la Preposición. 79. Preposición es la parte de la oración que sirve para indicar la relación que existe entre dos palabras o ideas. En estas expresiones, por ejemplo : yo amo a Dios; tú confias en Dios; aquel sustituye por Pedro ; el esclavo adquiere . por su señor ; las preposiciones a, en, por, para, dan a conocer las relaciones que hai entre Dios, Pedro y señor, con la otra persona que entra en las precedentes expresiones.
80. Las verdaderas preposiciones castellanas se reducen a estas : a, arte, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras.
81. Las diferencias entre los adverbios y preposiciones, son las siguientes : 1.a La preposición afecta a dos palabras, mién- , tras que el adverbio modifica a una sola; 2.a el significado de las preposiciones es bastante vago, y su determinación depende de las palabras cuyas relaciones expresan ; el de los adverbios
44
es mas determinado : por último, las preposiciones son palabras simples, o primitivas , cuando los adverbios son cuasi todos o derivados, o compuestos ; y algunos verdaderos nombres em- pleados como adverbios
De la Conjunción. 82. Conjunción es la parte de la oración que sirve para unir y enlazar las oraciones unas con otras. — Las conjunciones son copulativas, disyuntivas, distributivas, adversativas, condicionales } causales, comparativas, continua- tivas, ilativas y finales.
83. Copulativas son las que enlazan simplemente las oracio- nes unas con otras, como : y, e , en sentido afirmativo ; ni en el negativo; que, para juntar los dos términos de una compara- ción, o ios verbos de terminante y determinado, v. gr. : Pedio y Juan vienen; ni Pedro ni Juan vienen; creo que Vd. se equi- voca; mas sabe Pedro que Juan. Disyuntivas son las que sig- nifican división, o alternativa entre las cosas : cuando desempe- ñan este segundo oficio se llaman distributivas, tales son : o, u, ora, ya, bien, siquiera, sea que. Ejemplos ; Juan o Francisco; ya rié, ya llora; mujer u hombre. — Adversativas son las que expresan alguna oposición y contrariedad entre lo dicho y lo que se va a' decir, como : mas, pero, cuando, aunque, bien que, dado que, sino, v. gr. : el dinero hace ricos a los hombres^ pero no dichosos.— Condicionales son las que denotan alguna condi- ción, o necesidad de que se verifique alguna cosa, como : si, si no, como, con tal que, v. gr. : si tio estudiéis serás ignorante; come \a prendas te premiaré ; si cumplen tus obligaciones serás feliz. -—Causales son los que preceden a aquellas oraciones en que se da el motivo, o razón de alguna cosa, como : porque, pues, pues que, puesto que, ya que, v. gr. : no pudo ir porque estaba ausente ; lo haré ya que lo mandas. — Comparativas son las que comparan unas cosas y oraciones con otras, y. gr. : como, asi, así como, tal como. Ejemplo : tos buenos consejos instruyen así como los buenos ejemplos. — Las continuativas sirven para continuar en la oración, como : pues, así que, puesto, supuesto que, otrosí, entretanto, v. gr. : digo, pues, que salió; puesto que te favorecen sé agradecido. - — ilativas son las que acompa- ñan a la ilación o consecuencia que se saca de las premisas, v. gr. : pues , por tanto , por lo mismo , de consiguiente , luego. Pienso, luego existo.— Las finales señalan el fin y objeto de la oración, como : para que, a fin de que, en fin, v. gr. : se propo- nen los premios de la virtud para que la amemos.
45
84. Las conjunciones que constan de una sola palabra se lla- man simples, como : y, e, ni, que, o; las que constan de. dos o mas, ya se escriban separadas , ya juntas , como : porque, así que, &a., se dicen compuestas. También hai expresiones con- juntivas, las cuales constan de dos o mas voces, tales como es- tas : aun cuando, a menos que, con tal que, fuera de que, entre tanto que, mientras que, dado que.
85. La conjunción que se distingue del relativo que, en que éste viene siempre después de nombre o pronombre, expreso o suplido, y puede convertirse en el cual, la cual, los cuales, las cuales, según el jénero y número del antecedente, sin que varié el sentido; pero el que conjunción viene siempre ligando los dos términos de una comparación, o dos verbos, y nunca puede va- riarse por las expresiones antedichas.-^- Una misma conjunción puede pertenecer, ya a una clase, ya a otra diversa.
De la Interjección. 86. La interjección es la parte de la oración que sirve para expresar los diferentes afectos del ánimo, y también para llamar la atención. Conio las interjecciones son una manifestación espontánea de la pasión que nos mueve, pen- de mucho su significación del tono con que las proferimos, o de la acción con que las acompañamos ; y asi es que una misma voz sirve para expresar afectos mui diversos, y aun á veces opuestos. La interjección ai. expresa en ocasiones alegría, en otras dolor, y en otras horror, sorpresa o. espanto. Con la inter- jección he llamamos la atención., amenazamos, o denotamos no haber entendido lo que, se nos dice, seg.ua los casos. Sin em- bargo algunas están destinadas para indicar este o el otro afec- to.—Las interjecciones de uso mas. frecuente, son :. ah, ai, as- cuas, /iota, oh, carqmbg, cespita, Dios mío, Jesús, Válgame Dios,, bravo; bueno, bueno; grandemente, lijido, SQ¿m, vaya; ta, ta; tale, chito, ojalá, Virjen Santa, pluguiera a Dios; ánimo, ce, ea0 puf, peste ; y las voces con que hablamos o animamos a los animales : chus, zuzo, so. o xo, arre, pi pi q piq pió, &a. — _ Las interjecciones compuestas de muchas palabras, se conside- ran conao verdaderas oraciones..
De las. Figuras de dicción. 87. Se llaman figuras de dicción ciertas licencias que se han introducido en el uso de algunas voces, ya quitando, ya añadiendo, o ya mudando algunas letras o sílabas con, el fin de suavizar su pronunciación. Llámanse fi- guras de dicción, porque se cometen solo en las palabras, a di- ferencia de las de construcción, que pertenecen a la Sintaxis.
46
Las figuras de dicción están comprendidas bajo el nombre jené- rico de Metaplasmo, que quiere decir transmutación o transfor- mación.— El metaplasmo se divide en nueve figuras, que son : Metátesis, Antítesis, Sinalefa, Aféresis, Síncopa, Apócope, Prótesis, Epéntesis y Paragoje.— Metátesis es la figura por la cual se mudaba en lo antiguo el orden de las letras, como : per- lado por prelado; dejalde por dejadle.— La Antítesis u oposi- ción se comete cuando no solo se muda el orden, sino las mis- mas letras, como: calonj'ia pox canonjía ; decillo por decirlo. — Por la Sinalefa, se suprima la vocal en que acaba una palabra, porque la siguiente empieza también con vocal, v. gr. : del por de el ; al por a el ; estotro, estotra; estotios, estotras; esotro, esotra; esotros, esotras ; por este otro, esta otra; estos otros, es- tas otras; ese otro, esa otra; esos otros, esas otras. — Por la Afé- resis omitimos una letra o sílaba en principio de palabra, como: norabuena, noramala ; por enhorabuena, enhor -amala. — La Sín- copa o diminución es la figura por la cual quitamos alguna letra o sílaba en medio de dicción, como : cornado por coronado; hi- dalgo por hijodalgo; navidad por natividad; párrafo por pará- grafo.— La Apócope o encojimiento se comete cuando supri- mimos alguna letra o sílaba al fin de la voz, como : un, algún, ningún, por uno, alguno, ninguno; gran por grande; sai? por santo. — La Prótesis se cornete añadiendo letra o silaba al prin- cipio de la dicción, como : abajar por bajar ; asentarse por sen- tarse. — Cometemos la Epéntesis cuando añadimos letra o sílaba en medio de dicción, como : corb?iica por crónica. — La Para- goje se comete añadiendo al fin, como : amare por a?nar: felice por feliz.
88. Tenemos una multitud de voces que en su orejen no se usaban como ahora se emplean, sino por Metaplasmo, las cua- les con el trascurso del tiempo y por las mejoras que ha recibi- do nuestra lengua, se han convertido en dicciones propias, de manera que ya no podemos separarnos de la práctica estable- cida. En este caso se hallan, entre otras muchas-: estudio, en- tra?nbos, dijeJ ciencia, por studio, entramos ¡ dix, sciencia, co- mo se decia antiguamente. Hai muchas voces que se usan in- diferentemente con Metaplasmo o sin él, tales, como por ejem- plo : ñagaza y añagaza ; prisa y priesa; fleco y flueco; rigoroso y riguroso; hierro y fierro.
89. Las figuras de dicción propiamente dichas , esto es, las que lo son para nosotros, no pueden usarse en la prosa fuera
47
de aquellos casos en que están autorizadas por nuestros escrito- res dignos de imitación , y por la conversación de las personas ilustradas; y en la poesía cuando es permitido echar mano de arcaísmos (palabras o frases anticuadas). No puede usarse de arcoismos en la poesía, habiendo voces igualmente propias y significativas en nuestro diccionario moderno, sino con las pre- cauciones y en los casos siguientes : 1.° el poeta no ha de es- tenderse a mas palabras que las que hayan sido empleadas con aceptación por nuestros clásicos, y que no hayan caido en un absoluto desuso : 2° es preciso que de su empleo resuelte algu- na ventaja, ya produciendo impresiones mas enérjicas, ya en favor de la armonía y ritmo del verso»
90. En cuanto a las palabras que indiferentemente se usan con metaplasmo o sin él, podemos emplearlas a nnestro alve- drío, cuidando, sin embargo, de adherirnos siempre el uso mas recibido en la sociedad culta. —En el estado presente ele perfec- ción a que ha llegado nuestro idioma, nadie debe creerse auto- rizado a introducir novedades que no se funden en la mas evidente necesidad y estrecha analojía.— Debemos resistir con empeño toda alteración que empobrezca la lengua de sonidos propios suyos, y que debilite el vigor de sus diversas pronunciaciones. — Las voces extranjeras adoptadas por nuestro idioma deben tomar una estructura propia del castellano , como ha sucedido con la voz Psicolojia de oríjen griego, que escribimos y pro- nunciamos sicolojia; y como lo ha efectuado el uso con salmo, seudoprofeta, seudónimo, &a. Los nombres propios extranjeros no castellanizados, deben pronunciarse y escribirse, en cuanto sea posible, como se pronuncian y escriben en el idioma a que pertenecen, para que no llegue a desconocerse su oríjen.
SXSfttilSlIÍ
Del Período y de la Proposición, 91. Período es la reunión de dos o mas proposiciones ligadas entre sí, y dependientes de la principal. Ejemplos : La suerte, que siempre varía, no os ha prometido una felicidad pura , mientras viviereis en este mundo,
Hai tres clases de proposiciones : principal, incidente f refér- encial o conjuntiva. — Proposición principal es aquella que presenta un sentido completo por sí sola, y de que dependen las demás que entran en el período. El que he puesto arriba consta de tres proposiciones, la principal es : La suerte nó os ha prometido una felicidad pura , porque presenta un sentido completo por sí sola, y porque las otras dos no pueden tenerlo sin ella. — : Proposición incidente es la que recae sobre alguna palabra de la principal : no puede colocarse antes del término a quien modifica, y se une siempre a la principal por medid de algún relativo ; la oración : que siempre varia , es incidente, y está modificando a la palabra suerte. — Hai dos ciases dé inciden- tes : determinativas y explicativas. Las primeras son necesarias para limitar la significación del término modificado por ellas, por lo que no pueden quitarse sin que varié notablemente el sentido de la proposición ; las segundas explican o aclaran el sentido del término modificado, pero nada influyen en su sig- nificado, por lo cual no son necesarias. La incidente : que siem- pre varia, es explicativa. En este ejemplo : Los hombres que aman a Dios son dichosos , la incidente : que aman a Dios es determinativa. — Una incidente puede modificar a otra inci- dente; por último, varias incidentes pueden recaer sobre un
49
mismo terminó. — Proposición referencial o conjuntiva es aque- lla que modifica el sentido entero de la principal, añadiéndole la idea de alguna circunstancia de tiempo, de causa, de medio, &a. : se junta siempre a la principal por medio de conjunciones o de frases conjuntivas. La proposición : mientras viviereis en este mundo, es referencial o conjuntiva. Las oraciones de esta clase pueden colocarse antes o después de la principal, y aun, a veces, intercalarse entre sus términos, como se ve en el período propuesto, pues a mas de expresarse como se hizo arriba, admite igualmente bien estas dos formas : Mientras viviereis en este mundo, la suertei que siempre varia, no os ha prometido una felicidad pura ; y : La suerte, que siempre varia, mientras vi- viereis en este mundo, no os ha prometido una felicidad pura (l).
9 1 . Toda oración consta de dos términos principales , que son : sujeto y atributo : sujeto es la palabra o reunión de pala- bras que representa el objeto de que se habla. — Atributo es la palabra o reunión de palabras que manifiesta la calidad, accicn, estado o situación del sujeto. Ejemplo : los libros morales son útiles: las palabras los libros moraxes forman el sujeto de esta oración, y Tas demás el atributo de la misma.
92. De los complementos. — Complemento es aquella palabra o reunión de palabras que se junta a alguno de los términos de la proposición, para determinarlo o explicarlo. Puede llamarse predicado, cuando es un adjetivo, o un sustantivo adjetivado, que se refiere al sujeto y viene después del verbo, v. gr. : Pedro es alto; alto es aquí predicado.
Del Análisis. 93. Analizar una proposición es distinguir el sujeto del atributo, y señalar los complementos de uno y otro, determinando al mismo tiempo la naturaleza de estos últimos, y la palabra sobre que recae cada uno de ellos. De este trabajo resulta la perfecta intelijencia del sentido.
94. En el sujeto está necesariamente comprendido el nomi- nativo, cuya primera dicción ha de ser por necesidad un sustan- tivo o palabra que haga veces de tal, v. gr. : el hombre temeroso de Dios guarda las leyes divinas y humanas. — -En el atributo entra primeramente el verbo, que a veces lo forma por sí solo,
(I) La frase se diferencia de la proposición, en que la primera consiste en la forma o estructura que se da al pensamiento, de manera que con una misma idea se pueden formar tantas fraees cuantas construcciones diversas p'ueda admitir aquella; pero la proposición es tiempie la misma, mientras el sujeto y atributo no varian.
7
50
así como mui a menudo el sujeto se compone solo del nominati- vo, el cual es frecuentísimamente una sola palabra; pero el no- minativo es siempre el termino principal del sujeto, y el verbo el término principal del atributo. — El nominativo puede ser modificado por un adjetivo, por un complemento y poi una pro- posición incidente. El verbo puede serlo por un complemento y por un adverbio. — Todas las partes de la oración pueden ser modificadas por otras.
95. Hai palabras sin las cuales no puede existir oración ni sentido alguno. Estas palabras son : el nominativo y el verbo : y otras que no son indispensables; pero que sirven para explicar o determinar el significado de los términos principales, y tam- bién para explicarse y determinarse las unas a las otras : estos térm.inos explicativos o determinativos, son: el adjetivo, el ad- verbio, el complemento y el predicado.
96. Hai tres clases de complemento : directo o acusativo, indirecto o dativo y ordinario {[). Los complementos dativo y acusativo modifican constantemente al verbo : el segundo es indispensable para determinar el sentido de todo verbo activo transitivo. — El ordinario puede modificar a cualquiera término de la proposición. — Complemento oidinario es el conjunto de dos o mas palabras que se añade a cualquiera término de la proposición, con el fin de esclarecerlo o determinarlo. HaL pues, dos clases de complemento ordinario : determinativo y explica- tivo. El determinativo contrae y circunscribe la significación del término modificado, a un sentido particular, despojándolo de la demasiada extensión que por sí mismo tiene; por lo que no puede suprimirse sin que se altere el significado de la propo- sición, v. gr. : Los hombres de buenas costumbres gozan de la estimación pública ; donde no puede quitarse el complemento de buenas costumbres, sin cambiar notablemente el sentido, pues cualquiera ve que estas palabras limitan a una especie par- ticular, la significación demasiado comprensiva de la voz hom- bres; luego, este complemento es determinativo. — El explicati- vo no hace mas que aclarar o explayar el sentido del término sobre el cual recae, y por lo mismo puede suprimirse. Ejemplo: yo he leido tu carta con gusto ; quitando el complemente con gusto, no muda el sentido de la oración, luego, este comple- mento es explicativo.
(1) Los do¿ primeros se hallan definidos al principio de este tratado.
51
División de la Sintaxis. 97. L^s reglas de la sintaxis están comprendidas en estos tren capítulos : Concordancia, liéjimen y Construcción.-— Concordancia es la corresponda ncia que guardan entre sí las partes declinables de la oración, acomodándose a un mismo jénero, número y caso; o a un mismo jénero y número; o por último, a un mismo número y persona — -Réjimen es la dependencia que guardan unas palabras de otras en la oración. — Construcción se llama la colocación que deben tener las pa- labras en el discurso, para expresar con propiedad nuestras ideas. — Las reglas que da la Gramática acerca de la Construcción, no son ni pueden ser completas : la Construcción se aprende con la lectura de los buenos escritores y el trato de las personas cuitas.
De la Concordancia y Béjimen. 98. Las concordancias son cuatro : de artículo y nombre, de sustantivo y adjetivo, de no- minativo y verbo, de relativo y antecedente.— Las partes de la oración que pueden rejir a otras, son : el nombre sustantivo o pronombre, el verbo activo, la 'preposición y la conjunción. — Rije la palabra de que depende la significación de otra, de. suerte que si se omite la primera, varía el sentido de la segunda, que es la rejida, o resulta un defecto mui notable en la pro- posición.
Sintaxis del Artículo. 99. El artículo concierta con el nom- bre en jénero, número y caso, v. gr. : el caballo es hermoso; los caballos so?i hermosos ; la naranja es agradable ; las naranjas son agradables. Solo deja de concertar en jénero, el artículo con el nombre, cuando éste es femenino singulai y empieza con a acentuada, v. gr. : el ala ; las alas. — Debe usarse el artículo definido : I .° delante de los sustantivos apelativos, que van par- ticularizados por algún adjetivo, por un relativo o por cualquiera otro calificativo, v. gr. : la noticia que ha llegado : 2.° siempre se antepone al adjetivo mismo, y también a propio, cuando éste es sinónimo de aquel, v. gr. : la misma o la propia causa : 3.° se emplea en los superlativos relativos antepuesto al adverbio, v. gr. : Nerón es el mas cruel de los tiranos : 4.° siempre ha de ponerse donde quieren concretarse los nombres a una idea par- ticular, por lo que sí decimos : hubo mucho concurso el segundo y último dia de la feria, expresamos que el segundo fué el últi- mo ; mas si decimos : el segundo y el último, damos a entender que estuvo concurrida el spgutidb dia, y otro posterior que fué el último : 5.° el artículo definido solo puede preceder a un sus-
52
tantivo, a un adjetivo, a los relativos que, cual, y al infinitivo cuando hace veces de sustantivo. A veces se interpone entre ei nombre y artículo alguna palabra, y. gr. : la nunca bastante potiderada égloga.
100. El artículo lo no se junta a ningún nombre sustantivo, porque no los hai neutros en castellano ; y asi solo concierta con los adjetivos que van sin sustantivo en la oración, pudiendo en- tonces explicarse por un sustantivo abstracto, y. gr. : lo blanco de la nieve, que vale tanto como : la blancura de la nieve.
Concordancia del Nombre. El adjetivo concierta con el sus- tantivo en j enero, número y caso. En esta concordancia deben observarse las reglas siguientes : 1.a Cuando un adjetivo se re- fiere a dos o mas sustantivos del singular, concierta con ellos en plural, v. gr. : padre e hijo son honrados; lo que es una con- secuencia de la regla, pues dos o mas singulares forman un plu- ral. 2.a Si se refiere a sustantivos de distinto jénero, pero en singular, debe concertar con ellos en la terminación plural mas- culina, y. gr. : marido y mujer son buenos. 3.a Si el adjetivo ha de concertar con sustantivos de distinto jénero y número, debe ponerse en ei jénero del que está en plural, como : ¿os arroyos y la fuente eran cristalinos, y el arroyo y las fuentes eran cristalinas ; bien que en semejantes concordancias hai siempre cierta cosa que desagrada al oido, por lo cual es conve- niente en estos casos dar otro jiro a la frase, o tomar un adje- tivo de una sola terminación, como : el arroyo y las fuentes eran trasparentes. 4.a Si los sustantivos estuvieren en plural y fue- ren de distinto jénero, concertará el adjetivo con el mas inme- diato, v. gr. : los arroyos y las fuentes eran cristalinas ; o : las fuentes y los arroyos eran cristalinos. — Los adjetivos, jeneral- mente hablando, deben posponerse a los sustantivos, v. gr. : hombre alto ; sin embargo hai nasos en que conviene antepo- nerlos, y son los siguientes : 1.° Los adjetivos ambos, cada, cuanto, mucho, poco, demás, tanto y todo se anteponen al sus- tantivo, siempre que van inmediatos a él. Todo en el plural lleva siempre artículo : todos los hombres discurren. 2.° Cuando sig- nifican una calidad esencial del sustantivo, como : amarga adel- fa. 3.° Cuando los separarnos de su sentido propio y los usamos figuradamente, como : Pedro es un pobre hombre, que significa es de pocos alcances. 4.° Cuando lo pide la enfonía (buen so- nido), o la rima en los versos. — El adjetivo cierto antepuesto al sustantivo y sin artículo tiene un sentido indefinido, v. gr. :
53
cierto día ; pospuesto expresa plena certidumbre, v. gr. : el he- cho es cierto, que equivale a : el hecho es indudable, — Los ad- jetivos posesivos conciertan en j¿nero y número con el sustan- tivo a que van inmediatos, y no con la persona a quien se refiere la oración, v. gr. : Pedro d/jo que las casas eran suyas, y Juana que era suyo el jar din.
Eéjimen del Sustantivo. 103. El sustantivo rije a otro sus- tantivo en jenitivo y al verbo. El nombre para rejir a otro en jenitivo, puede estar en cualquiera de los seis casos; mas para rejir al verbo se ha de hallar precisamente en nominativo, v. gr. : la historia de Chile ; compendio de la historia de Chile ; apuntes para la historia del Pera ; la amistad encanta.
Aunque no puede haber oración s'm nominativo, suele callarse éste cuando es fácil encontrarlo por el sentido, y mui particu- larmente si dicho nominativo es alguno de los pronombres per- sonales yo, tú, él, nosotros, vosotros o ellos, pues éstos solo se expresan cuando nos proponemos llamar la atención a ellos.
Sintaxis del Pronombre. 104. Los pronombres personales me, te, se, le, la, lo, nos, vos y os, los, ¿as, les, se llaman afijos cuando preceden al verbo o al auxiliar en los tiempos compues- tos, sin interposición de otra palabra; y enclíticos, cuando lo siguen, formando con él una sola voz en lo escrito y la pronun- ciación. La palabra afijo puede aplicarse a unos y otros; pero la de enclítico solo a ios que van pospuestos al verbo. Pueden se- guirse dos afijos, v. gr. : me lo dijeron ; y enclíticos hasta tres, v. gr. : traigasémeie.
Reglas que determinan la colocación y variaciones de los afijos.
1.a Cuando se juntan mas de uno va al fin el que está en acusativo, menos si es el afijo se, el cual precede siempre a los otros, v. gr. : déseme, quiso dársele, que se le dé. 2.a Los afijos se usan con mucha oportunidad pospuestos al verbo, si éste principia el período, o alguna de sus proposiciones, v. gr. : es- cribióme desde España. 3.a En el jerundio e imperativo se pos- ponen precisamente, v. gr. : oyéndote, habladnos. También se han de posponer en el infinitivo, cuando el afijo es de la misma persona que el nominativo del verbo determinante, como : si quiere pasearse, y no se pasear. 4.a Tanto en el infinitivo co- mo en el jerundio, puede anteponerse el afijo al verbo determi- nante, v.gr.ime estaba levantando; sise quiera pasear. 5.a Cuan-
54
do en los verbos recíprocos ?e repite algún pronombre de la mis- ma persona, ptra mayor énfasis, ambos preceden al verbo, y el afijo ocupa el segundo lugar, v. gr. : se le imputaba. 6.a Cuando el nominativo precede al verbo, no pueden posponerse a estelos afijos, v. gr. : Ibs libros mé agrada??, y seria insufrible : los libros agrádatrhie. 7.a El afijo se puede preceder o seguir al verbo, en todos los tiempos y modos, menos en el imperativo, infinitivo presente y en el jemndio, pues en éstos ha de posponerse preci- samente , v. gr. : véanse, creerse, juzgándose. 8.a Cuando el afijo wos va pospuesto al verbo, hace perderá éste la s final, v. gr. : habí ¿i monos. También desaparece la d del imperativo an- tes del afijo os, v. gr. : acomodaos, menos en el verbo irse, que hace idos.
105. La concordancia del relativo y antecedente se hace de dos modos : unas veces conciertan relativo y antecedente en jénero, número y caso : otras solo en jénero y número. En este ejemplo i'fiíé llamado el reo, el cual se presentó; concierta el Telatíyb el cuaf con el antecpdeníe reo, en jénero, número y raso En el siguiente : presentóse el reo, leyéronle la sentencia, /« c?/aí era justa ; el relativo la cual concierta eji jénero y nú- mero con el antecedente sentencia; pero no en caso, porque ei relativo esta en nominativo, y el antecedente en acusativo : la concordancia del relativo con su antecedente en cuanto al jé- ner:"» y número es necesaria, en cuanto al cnso no lo es. — El re- lativo cuyo concierta en jénero y numero con un nombre, y ha- ce relación a otro diverso, v. gr. : aquel cvya sea la casa, la re- clame ; la mujer cuyo talento conozco. — Ei pronombre ríje del mismo modo que el sustantivo.
Sintaxis del Verbo. — Verbos que se usan como impersonales. 106. Algunos verbos hai que sin ser impersonales se revisten a veces del carácter de tales, y entonces se les considera como si lo fuesen en realidad. Son de esta clase : el verbo ser, siempre que se junta con algún adverbio de tiempo, con el sustantivo menester, o con los adjetivos bueno, conveniente, necesario, útil, tSca.. v gr. : será bueno; era temprano; fué menester; seria pre- ciso : los que denotan las circunstancias del tiempo, la oportu- nidad de hacer o no hacer algo, y también los que anuncian algún acontecimiento, v. gr. : hace calor; e-tá nublado; convino suspenderlo para que no sucediese algún chasco; y aquellos en que se hallan las terceras personas del singular con la redupli- cación se, ún nominativo, v. gr. : se piensa; se creía; se dijo.
55
— Para distinguir el se recíproco o reflexivo del s¿ que denota la voz pasiva, basta tener presente la siguiente regla : al ¿d re- cíproco o reflexivo pueden añadirse las expresiones ú mamo, él mismo u otras equivalentes ; mientras que al se pasivo, siempre puede sustituírsele algún -tiempo del verbo ser, sin que por e&tu se altere el sentido. En este ejemplo : los libros &.e venden bien, se denota la vo¿ pasiva, porque no puede añadirse a sí mismos, y porque es lícito decir : ¿os libros son bien vendidos. Por el contrario, en esta oración : ¿os traidores se venden , el verbo es recíproco o reflexivo, porque se puede agregar a ú mismos, a e¿los mismos.
107. Los tiempos del subjuntivo dependen de alguna partí- cula que los enlaza por lo regular con otro verbo precedente, de cuya circunstancia ha tomado este modo el nombre que tiene : de manera que no puede empezar por él la proposición, como no se halle traspuesto el verbo que lo rije, v. gr. \ fué mandado (¡ve saliese ; o : que saliese fué mandado.
Concordancia del Verbo. 108. El verbo concierta con el nominativo en numero y persona, v. gr. : los buenos ciudadanos respetan ¿as leyes : solo deja de concertar en numero el verbo con su nominativo, cuando éste es un colectivo indeterminado, y se pone el verbo en plural, lo que es permitido en semejante caso ; de modo que puede decirse, siguiendo la lei de la concor- dancia : una ivfinidad de hombres entró en la ciudad ; o usando de la licencia de que vamos hablando : una infinidad de hombres entraron 8fn. Las oraciones de verbo impersonal llevan tácito el nominativo, así cuando se dice, por ejemplo : llueve, truena, se suplen los nominativos Dios, el cielo, ¿a nube. — En la con- cordancia del nominativo con el verbo, se han de observar las reglas siguientes : La Si dos o mas nombres en singular, uni- dos por alguna conjunción, forman el nominativo de un verbo, ha de ponerse éste en plural, v. gr. : la ambición y el interés nos extravían : 2.a Cuando el nominativo está formado sola- mente por un sustantivo expreso, y se sobrentiende otro ademan, el verbo debe ir en plural, v. g. : el ejército inglés y francer se avistaron : 3.a Si el verbo precede a dos o mas nombres en sin- gular unidos por conjunción, puede ponerse aquel en cualquiera de los dos números, v. gr. : falta ¿a dedicatoria y la portada, o bien : faltan la* dedicatoria y la portada-, mas siguiéndose la construcción directa, debe ponerse el verbo necesariamente en plural : 4.a Cuando los vaiics nombies del singular que forman
56 g*
el nominativo, no van unidos por conjunción, sino sueltos, puede ponerse al verbo en cualquiera de los dos números, ya los pre- ceda, ya los siga, v. gr. : la constancia, la aplicación, la doci- lidad forma, o forman al buen estudiante : 5.a Siempre que el nominativo de un verbo está formado por los pronombres de las tres personas, o de la primera y segunda, debe el verbo po- nerse en la primera de plural, v. gr. : yo, tá*y los demás estudia- mos ; vosotros y yo convinimos : si lo fornian los de la segunda y tercera ha de estar el verbo en la segunda de plural, v, gr. : til y ellos aprendéis. De manera que no se halla el verbo en la tercera persona, sino cuando no entra otra en el nominativo. La infracción de esta regla es una falta gravísima.
Régimen del Verbo. 109. El verbo rije al nombre o pronom- bre, a otro verbo y al adverbio. — El verbo rije al nombre o pronombre, al caso acusativo como término de su acción , con preposición si el acusativo significa persona, y regularmente sin ella cuando significa cosa, v. gr. : Dios ama a los hombres ; tráeme el caballo. — El verbo rije a otro verbo, o al modo infi- nitivo, o a los modos indicativo y subjuntivo. El verbo que rije se llama determinante, el rejido determinado. — El verbo deter- minante y determinado pueden hallarse unidos de tres maneras diferentes : la por medio de un relativo: 2.a llevando el deter- minado al infinitivo con preposición o sin ella : 3.a enlazándolos alguna conjunción, o frase conjuntiva.— Cuando el determinante y el determinado están enlazados por algún relativo, pueden ambos verbos estar en el modo indicativo, o en el subjuntivo; y para que haya relativo en la oración, no es preciso que apa- rezcan los pronombres que; cual, quien, cuyo ; pues hasta que venga otra dicción que haga sus veces, v. gr. : son cobardes cuantos nos atacan, esto es, todos los que nos atacan. — Se halla en presente de infinitivo el verbo determinado, cuando su nomi- nativo es el mismo del determinante, v. gr. : pensamos leer, porque nosotros es a un tiempo nominativo de pensamos y de leer. A veces se interpone entre el determinante y el determi- nado alguna de estas preposiciones : a, de, para, por, o las fra- ses conjuntivas : a fin de, a causa de, con condición de, v. gr. : se decidió a dar el asalto; presentóse a fin o con el fin de hablarle. — Los verbos neutros y los recíprocos, solo pueden rejir a otros al presente de infinitivo por medio de proposición, v. gr. : el hombre nace para morir ; me puse a escuchar. — Cuando el de- terminante es un impersonal, o el sustantivo ser, y el determinado
59
, determinado no lleva nominativo, debe este ir al infinitivo, v. gr. : llueve para salir; es útil cultivar las letias. — Los verbos de marido emplean indiferentemente la forma infinitiva o sub- juntiva, pues decimos : les ordenó venir, y también : les ordenó que viniesen. Se exceptúa decir, en el significado de mandar, el cual pide necesariamente que el determinado vaya al subjun- tivo, v. gr. : dice que ataquen.— -Cuando determinante y deter- minado van enlazados por alguna conjunción, o frase Conjunti- va, han de observarse las siguientes reglas:' 1.1 Si el determi- nante se halla en el imperfecto de subjuntivo, o en el condicio- nal simple, el determinado ha de estar en el mismo pretérito imperfecto, v. gr. : quisiera o querría que Vd. me explicase la lección. 2.a Si el determinante está en cualquiera tiempo del indicativo, que no sea el presente ni el futuro, el determinado puede hallarse en el imperfecto de subjuntivo, v. gr. : yo no sa- bia que hubiese tal cosa ; pensé que me escribiera, o escribiese : 3.a el presente y el futuro de indicativo rijen al determinado al presente de subjuntivo, v. gr. : deseo que salga; diré que venga: 4.a El condicional rije al determinado al imperfecto de subjun- tivo, v. gr. : desearía que aprendiera, o que aprendiese.
Todos los verbos, a excepción dé ios auxiliares como fales, rijen adverbios, pues éstos sori cónio unos adjetivos del verbo a que se refieren.
Sintaxis del Adverbio. 110. Los adverbios no rijen a nin- guna de las partes de la oración, y solo modifican el sentido de la palabra a que se juntan. — Se emplean frecuentemente como conjunciones o interjecciones, en cuyos casos1 varían notable- mente dé significación.
Observaciones importantes sobre varios Adverbios.
Acá es adverbio de lugar que significa aquí, en esta parte; y cuando le precede la preposición de o desdé, con algo que denota un tiempo determinado, señala todo el trascurrido, v. gr. : de ayer acá, después acá. 2.° Ahora, a mas de significar el tiempo presente, sirve de conjunción distributiva, que se escribe hora u ora, en cuyo sentido suple por bien, o ya, v. gr. : ora se mire, ora se contemple. 3.* Aquí no solo denota en este lugar, mas también en este tiempo, particularmente en las expresiones : cata aquí, he aquí. 4.' Así en su acepción jeneral vale tanto como de eété o de ese modo. Muchas veces es conjunción cau-
8
SO
sal, y suple a por esto, de suerte nue, y. gr. : asi no snlisf-ch?* cGii si¿ respuesta se salió de la cusa. 5.a Bien, que se con trapo;-*® a mal y vale algunas veces por como, ya, ora-, y otras denota aprobación o descontento, v. gr. : bten, quedo enterado; bien, ¿'¿en, ya nos veremos ¿as caras. 6.° Como denota enjeneial,de que suerte se hacen las cosas, o bien semejanza. A veces vale por luego que ; otras lo mismo que cuanto, particularmente si ge ie contrapone el adverbio tanto. En algunos casos suple por la conjunción que, y en otros reemplaza a por qué? Su oficio mas frecuente es rejír en calidad c}e conjunción a los verbos en él subjuntivo, y entonces las oraciones pueden resolverse por el jerundio, v. gr. : como no tuviese dinero, o no teuiendo dinero, 7/ El adverbio mas, usado como partícula adversativa, es si- nónimo de pero, v. gr. : lo dicen, mas no lo creo. 8.° Sí ad- verbio lleva siempre la fuerza de afirmación, menos cuando se uga en sentido irónico, que entonces significa lo contrarió. Per© como conjunción tiene acepciones y usos mui varios, que se co- nocen estudiando el sentido de la proposición. — Cuando ocurre la conjunción ni por el adverbio no, lo que sucede siempre que la negación se estiende a cosas expresadas en distintas palabras, e] nominativo se coloca después de ella, o detras del verbo, v. gr. : ni sus amigos le tratan, o ni le tratan sus amigos. —^ El adverbio ha de ir bastante inmediato a la palabra modificada por él, para evitar las equivocaciones que resultan, cuando no es fácil conocer a primera vista sobre cual de dos o mas palabras Tecae su sentido.
Sintaxis de la Preposición. 111. El carácter principal de la preposición es rejir las demás partes del discurso, uniendo a ¡d§s de ellas y afectándolas. — La preposición rije al-nombre o pro- nombre, al verbo y al adverbio.— -La preposición rije al nombre o pronombre, a los casos jenitivo, dativo, acusativo y ablativo ; el nominativo y vocativo nunca son rejidos.— Hai preposiciones que rijen constantemente un caso : las hai que rijen jenitiyg y ablativo, dativo y acusativo, acusativo y ablativo. — Rijen cons- tantemente acusativo : ante, contra, entre. A veces se halla entre cpn nominativo, y. gr. : entre tú y yo; pero se suple ¿os dos antes ¿c'Í4 y yo Hacia, hasta, según y tras — Rijen siempre ablativo: con, desde, en, sin.— Rije jenitivo y ablativo la preppsicipn efe. —Rijen dativo y acusativo : a y para- — Rijen acusativo, y ablativo las preposiciones por y sobre. • — Las preposiciones a, y para rijen cJftUvo, cuando el nombre a que guian o conduela §s
61
e; obi'eto aé !f¡ significaron del verbo, o la persona' o cosa a í;uit-:n de t-Üa resulta alguna ventaja o perjuicio, por ló qué los gramáticos llaman a e.síe caso dativo de adquisición ; en eual- ouíéra otro sentido rijen acusativo, v. gr. : D. flfcfó& Limosna a fúk neresttádos ; esta carta i$¡ para Pedro. Ac. : ¿a noticia al- borotó a todos; salté para Valparaíso. — La preposición (le rife ienitivo, Cuando denota posesión, y depende de un sustantivó anterior expreso o suplido, v. gr. : la historia cié Méjico j lü ciencia- de tas matemáticas. Pero si la preposición de' no va pendiente de un sustantivo anterior, sino de otra parte dé Ta oración, en especial de un verbo, fije ablativo y no jéniíivo, v. gr. : hablaba de noticias. — La preposición por rije acusativo, cuando el verbo signiíica movimiento, v. gr. : he viajado por ío4a la provincia; y ablativo, cuando sigñiHcá quietud, v. gr; : leo por pasatiempo. — Sobre rije acusativo eh él significado de exceso o superioridad, v. gr. : la caridad es sobré todas las vir- tudes ; y ablativo en todas las derrias acepciones. —La preposi- ción rije al verbo como si fuera un nombré, siempre ai fftócfe infinitivo, no porque él verbo tenga casos; más porque las di- versas preposiciones le hacen mudar dé significación,- V. gr- l h enseñar; por ensenar, — Las preposiciones qué fijen ál verbo, son: a, con, de, en, pa¡d, pbr, sin, sobre, tras y según. Séguñ es }& única preposición que rije al verbo a los modos indicativo j subjuntivo, v. gr. : segtm creo; segtih sé portea conmigo: eh -tuyas expresiones equivale a comoJ o seg?m fue, y no bfik eñ sígniñcadó de preposición, sino de adverbio de thódo, o de coa- junción (1). _
Las preposiciones rijéh a todos los advérbioé, a excepción £fe Jjffl^ asi, y los acabados en mente:
Sintaxis dé lá Conjunción. 11-2. La cónjürieiórt íijé a tocias las partes de la oración. Pero donde se descubre mejor su féji- jtién, es cuando se junta con el verbo: entonces ée pone esté ei\ uno u otro modo, según la que le preeede7 y íjegtm l'á que !r|»a «1 determinante con el determinado, Ira dé ir él ultimó éh un tiempo o en otro. De las conjunciones copulativas solo fde rije h- verbo. También rijen ál verbo algunas condiciónales, cómo : >•$; y SS compuestas de que; aunque, bien qué-, dado 'que, ódá túi ijtiie ; las causales : 'porque r pues que, y las 'cóiátiiiüátiv'ág.
(?) ISn caso de du-da sobré' «1 rejimen de las preposiciones, consúltase lá gra.;Kátíií3 de la Academia, o la de D. V. Salva-
62
En la serie de muchos nombres o verbos seguidos, solo se pone la conjunción y entre los dos últimos, y. gr. : los cuidados, los temores y los sobresaltos. Sin embarga, §e expresa delante de cada palabra cuando se quiere dar mayor enerjía a la expre- sión, v. gr. : y no temo añadir, que si toda ¡a Junta Sevillana .....?/ los mismos que la movieron a insurrección, y sus satélites, y sus emisarios, y sus diaristas, y sus trompeteros y fautores pudieran ser sinceros, &a. Por el contrario se omite del todo, cuando queremos dar movimiento y viveza a la frase, v. gr. : pero la menor edad de Carlos segundo fué demasiado ajiiada, triste, supersticiosa, para &a.-— La conjunción que se emplea a veces por la y precediendo entonces a la negación ?io, y. gr. : conmigo las ha de haber, que no con ese pobre viejo. También tiene a veces valor de distributiva, v. gr. : al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano; en lugar de : ya roto, ya sano. Suele callarse cuando precede a un verbo determinado del modo subjuntivo, v. gr. ; no quiso le alcanzase ; debia esperar venciese su partido ; por : no quiso que le alcanzase ; debia esperar que venciese supaitido. También parece poderse omitir aun cuando el determinado se halla en el indicativo, v. gr.: creyó por ellos (que) era uno de los principales caballeros^, &a.
La conjunción disyuntiva o, que es la de mas frecuente uso entre las de su especie, tiene a veces el valor de adversativa, como en este ejemplo : responded sí o no ; ya veces el de par- tícula explicativa, v. gr. : los moriscos o moros convertidos. Hace también de. distributiva, como todas las demás disyuntivas, y en este uso la sustituyen frecuentemente los adverbios ahora u ora, bien, ya y el verbo ser : bien salga, bien se quede en casa; sea que me lo avise, sea que lo olvide.— Las conjunciones adver- sativas empiezan siempre cláusula o inciso. Las únicas conjun- ciones adversativas que pueden hallarse después de un nombre o de un verbo, son : sin embargo, no obstante, con todo. — Em- pero, algo anticuada, puede ocupar cualquiera lugar.
En cuanto a la Sintaxis de las interjecciones, solo debe de- cirse.que no tienen lugar fijo en la oración.
De la Construcción. 113. La construcción se divide en na- tural y figurada. Natural es aquella en que se colocan las pala- bras según el órd^n gramatical, sin permitirse la menor pertur- bación : la construcción natural pide que se expresen todas las voces necesarias para completar la oración gramatical, y que no se empleen mas que las suficientes para anunciar con claridad y
03
precisión aquello que se intenta decir. — Orden figurado es aquel en que se permite, para mayor enerjía y elegancia de la3 expresiones, ya alterar el urden y colocación natnral de las pa- labras, ya omitir algunas, ya añadir otras, o ya, por ñn, que- brantar las reglas de la Concordancia. Estas licencias autori- zadas por el uso, se llaman figuras de construcción.
La construcción natural se funda principalmente en la claridad; y la figurada en la variedad, elegancia, enerjía y fluidez del es- tilo.— El orden natural exije que se enuncie primero el nomi- nativo, después el verbo y en seguida los complementos deter- minativos y explicativos; también pide que si los términos principales 'de la proposición están modificados por algunos complementos, sigan éstos inmediatamente al témino sobre el cnal recaen. Ejemplos : Alejandro vendó a Darío en Arbela : Alejandro, hijo de Filipio y rei de Macedünia, venció a Darío, en los llanos de Arbela.
114. El verbo ser, como auxiliar, solo puede preceder al participio, v. gr. ; Pedro es perseguido. Cuando no es auxiliar enlaza dos nominativos, v. gr. : Juan es carpintero ; o dos sus- tantivos, uno de les cuales está enjenitivo, v.gr. : el muchacho es ds Pedro. Ser no puede rejir a un presente de infinitivo, ni a un jerundio ; y para que le siga otro tiempo que el participio, ha de mediar un pronombre, v. gr. : era el que venia.
Se exceptúan, las locuciones familiares : es que, sea que ; v. gr. : es que voi a salir; sea que suceda. — El verbo estar, como auxiliar, solo puede anteponerse a un participio o a un jerundio, v. gr. : estaba ocupado ; estuve leyendo. — Estar se usa para significar ia situación o posición de las cosas, v. gr. : Juan está malo, yo estoi sentado ; y también para rejir un infinitivo por medio de preposición, y, gr. : estoi por escribir. Este verbo se junta con el jerundio de otro cualquiera, y no ]e añade significa- ción alguna, sirviendo solo, en semejante caso, para conjugar el jerundio, v. gr. : $$toi leyendo ; que vale absolu Lamente le mismo que : leo.
115-, Los verbos ser y estar denotan que afirmamos algún i calidad de una persona a cosa, con la diferencia de que úsame del sei'j cuando hablamos de una calidad esencial o permanente; mientras que con el estar expresamos una circunstancia acci- dental o transitoria. Por esta razón el verbo ter no puede rej al jerundio. De aquí la diferencia entre estas expresiones .:. Pe- dro está bueno y es bueno; Juan está, mal aj estado y &s
aje^iüüü i la caza está h-> minia y éü húmeda. &%?é'BÍ'Lmé é¿ caáo en Que la i'aiuísd viene ¿xpíesadlt por ürt sus-taiilivó) o en oue el ,#ríícii|o preceda ni adjetivo; pues cuando e?sío sucede se emplea ei verbo ser3 por mas qjii'é sea transitoria Va situación b circunstancia, v. gr. : <?;« ñc&ió ; en-ónces era- el ucumdo ; hieu e¡ue puede decirse .- esteta de novio? estaba de acubado. Por últi- mo, olamos del verbo ser siempre que hablamos ele la" propiedad, destino, o precedencia de las cosas, v. gv. : e¿ Hoto es de Pedro, para Pedro, es d« Francia. 11 de estar ea todos ios casos en que podría emplearse, ú\n repugnancia, él reciproco hallarse, v. gr. : lUciirdo está, o se nada bueno. Mas esta equivalencia r)o tiene lugar cuando estar rijé a otro verbo por medio ele pro-- posición.
1 16. El verbo haber como impersonal háee la tercera persona de singular de sü presente de indicativo /W. Adviértale que en este aso de impersonal, sirven para ambos números las terceras personas de singular de este verbo, menos cuándo se juntan coa participios de pretérito de otros. Ejemplos : hdi, había, hubo, ha habido, había habido, habrá fiestas; ha venido fui primo ,• han renido tñik primos ; habrá habido noticias ; se habrán tenido noticias. — Haber es ei único verbo epae puede repetirse en ios tiempos compuestos, pues se sirve de auxiliar á sí mismo, v. gr. : tk has habido ; habremos habido. Su equivalente tener solo puede repetirse con el infinitivo, v. gr. : tuve que tenerle. Él uso de haber como equivalente de tener es anticuado ; pues huí no se dice : yo he dinero, por yo tengo diñero. Solo conser- vamos un yestijio de esta equivalencia, en las frases : haber me- nester (tener necesidad), he aquí, hele ahí, no ha lugar ; y en las formulas de bendición o imprecación : bien haya, mal hoya. — El verbo tener denota posesión si hablamos de coses ina fó- rjales; y estado, cuando de los afectos, apetitos o necesidades, y. gr. : tengo casas; aquí designa posesión : tema caridad, frío, sed; aquí expresa estado, situación, mas bien que otra cosa, — "J'e.ner ejerce la.s funciones de auxiliar del mismo modo que ha h¿Tj con la diferencia de que el participio pasivo está sujeto a las regias ííe la concordancia con el verbo tener, siempre qué al fcieníjpo4 ¿empresto sigue un acusativo, v. gr. : yo tengo escritas venias cartas a mi madre.
De la Construcción figurada. 1 17. Las figuras de construc- ción son cuatro : Hipérbaton, Elipsis, Pleonasmo y Silepsis.
L,¿. ñ¿ViVñ Hipérbaton se comete iuverúendo el orden natural
£5
4f. La* palabraa, y. gr. : í.YÍMr<fa temprano o taróle la verdad ; el urcfeii í?8íüral pide se diga : ¿a verdad, ^a.
La ügura E¡íf>si$ consiste en oipitiy una o mas palabras, no necearías para la inteiijenci» del sentido, pero sí a la integri- dad gramatical, v. gr. : el sabio ama la virtud ; la construeeiua wat-uvai pide ; el hombre sabio, &a. E&ta figura es de un uso frecuentísimo en nuestra lengua, pues a cada momento fiarnos valiéndonos de expresiones elípticas , lo que debe tenerle pre- sante para entender bien ciertas proposiciones (1).
Pleonasmo es la figura que se comete usando de palabras ai parecer superfinas ; pero que son necesarias para, comunicar al pensamiento niuyor enerp'a, v. gr. : yo lo vi can mis propios ojos; el orden natural pide sojo : yo lo vi. De la definición se infiere que es vicioso ei empleo de esta figura, cuando el aumento, ele palabras nada añade a la fuerza de ía expresión, p cuando ía ¿dea que se quiere manifestar no requiere una eperjia particular.
La silepsis se comete faltando a las reglas <ie la concordan- cia en los casos en que es permitido hacerlo; pero no al sentido. Esta figura se verifica, 1." en cuanto al jénero, v. gr. : el agu& es la bebida mas saludable ; V. S. es justo. En el primer ejem- plo concertamos el sustantivo femenino agtia con el artículo masculino, lo que es contrario a la lei j enera! de la concordan- cia : en el segundo, el femenino Vuestra Señoría, con la ter- minación masculina del adjetivo. 2.° En cuanto al numero, v. gr. : un tropel de hombres pasaron por la calle ; en que el sin- gular tropel concierta con el verbo pasaron , que se halla en plural. 3.' En cuanto al jénero y numero juntamente, como en este pasaje de Coloma, citado por la Academia Española : la f§sta quedaron muertos y desvalijados ; en que los adjetivos masculinos, plurales muertos y desvalijados conciertan con ei sustantivo resta, que es femenino y 4el número singular, y éste. con el verbo quedaron.
De ln división jener al de las Oraciones, y de los vicios en las misynas. 118. Las oraciones se dividen en expositivas, interro- gativas, admirativas e imperativas.
Oración expositiva es aquella en que simplemente afirmamos o negamos alguna cosa; v. gr. : los niños son poco reflexivos; no creo que llueva mañana.
(1) Aconsejo a los principiantes no se permitan otras elipsis, que las que están conocidamente autorizadas por las personas ilustradas.
66
Proposición interrogativa es la que sirve para preguntar, v. gr. : ¿ quién ha venido ?
La admirativa manifiesta asombro, sorpresa, exclamación, &a. v gr. : / Gran Dios, cuan insondables, son tus misterios !
La imperativa es la que lleva significación de mando, prohi- bición, ruego o súplica, v. gr. : estudia tu lección ; no vengas ; hazme el favor de oirme.
119. Los vicios de lenguaje son dos : barbarismo y solecismo. Se incurre en el primero cuando quitamos, añadimos o muda- mos letras o sílabas en alguna palabra, y también cuando inver- timos el orden ele las mismas letras o sílabas, en los casos en que no tiene lugar el metaplasmo ; asimismo caemos en este vicios euando colocamos mal el acento de la dicción, como si decimos, por ejemplo : haiga por haya; ajuera por afuera; que- ra por quiera; dende por desde; dentrar por entrar; sor dado por soldado ¿baleo por barco; ley a por leia; vengamos por vengamos; perfeuto por perfecto; astracto por abstracto; Grabiel por Ga- briel ; acto por apto. Y en el segundo, cuando faltamos a las reglas déla concordancia y réjimen, como si decimos: tengo mucho hambre por mucha hambre ; el chinche es un insecto as- queroso , en vez de : la chinche; tú dijisteis por tü dijiste; voso- tros hablaste o hablastés por hablasteis; los libros son a Pedro por son de Pedro. Parece inútil advertir que no hai solecismo cuando se emplea la figura silepsis en los casos en que está re- cibida.
Otros vicios hai que consisten en trasladar a nuestra lengua palabras o construcciones de idiomas extranjeros, cuando las te- nemos propias. Estos vicios se llaman galicismos, anglicismos, italianicismos, etc., según el idioma de que sé toman. Deberi precaverse con grande esmero de tales defectos aquellas perse- ñas que poseen otras lenguas-.
DE LA ORTOGRAFÍA.
. 120. La ortografía se divide en dos partes : la primera trata del oficio y uso de las letras; la segunda de los acentos, puntos y notas, y de su oficio respectivo. — Las reglas de la ortografía se comprenden en estos tres principios : 'pronunciación, uso cons- tante y or'ijen. Llámase pronunciación el modo de emitir el so- nido de las letras, y el de sus combinaciones en sílabas y pala- bras. Tiene buena pronunciación el que da a cada letra y a sus diversas combinaciones el sonido conveniente : el que no enun- cia estos sonidos según lo pide el buen uso e índole de la len- gua, tiene una pronunciación viciosa. En nuestra lengua es qui- zá mas importante que en Otra alguna ía recta pronunciación; pues, pronunciándose en ella cuasi todas las letras con que se escriben las dicciones, es claro que el que pronuncia bien, tiene adelantado lo mas para escribir del mismo modo. — Entendemos por uso constante la práctica que han adoptado los hombres ins- truidos, para representar las palabras por escrito : este principio es el que debe guiarnos cuando la pronunciación no determina las letras con que hemos de escribir. — Orí f en es la observancia de las reglas deducidas de la etimolojía de las voces. Este prin- cipio está al alcance de mui pocas personas, pues para usar de él es preciso conocer los idiomas de que se ha formado el nues- tro. No ha de echarse mano del oríjen, sino en aquellos casos en que no haya uso constante acerca de la Ortografía de la voz de que se trate, y en que la pronunciación no alcance a deter- minarla.— Las letras de nuestro alfabeto actual son las veinte y ocho siguientes :
Aa, Bb, Ce, Ch ch. Dd, Ee, Ff, Gg, Hh, Ii-'JJ, Ll. Lili, Mm,
9
68
Nn, Ññ, Oo, Pp, Qq, j£¿"? Ss, Tt, Uu, Yj» ^' Yy, 55s,
Omitimos la Kk y la Ww, porque solo sirven para escribir nom- bres extranjeros no castellanizados ; sustituyendo siempre a la primera, en nuestras voces, la c o qu : con la segunda se cons- ervan aun escritos los hombres de algunos délos reyes godos de España, como Wamba , Witiza , Liwa, que se pronuncian Vamba, Vitiza, Liuva. — ? Las letras se dividen en vocales y consonantes. Las vocales son cinco : a, e, i, o, u. Llámanse vocales porque se pronuncian sin auxilio de ninguna otra letra o sonido, y porque forman sílaba y también dicción por sí solas — Las consonantes son las que sirven de elemento para la articu- lación, y que juntas con las vocales forman el sonido de las vo- ces, no pudiendo verificar este la consonante sin agregar la vo- cal.— Las vocales se dividen en llenas y débiles. Llenas son la a, la e, la o; débiles la i, la u. Las consonantes se dividen eu labiales, linguales, dentales, paladiales o guturales y nasales., según el órgano vocal que tiene mas parte en su recta pronun- ciación. Por este motivo son lab/ales : la b, v,f, m, p ; lingua- les : la d, t, u, l, r y la rr; dentales : la c, ck, s, z ; paladiales o guturales : la g, j, 11, q, x, y las sílabas ca, co, cu ; nasales y linguales : la n y la ñ. — Se dividen asimismo las consonantes en simples y dobles por la figura o por el valor. Simples son las que tienen un sonido sencillo e invariable, como : la b, l, s. Do- bles por el valor las que tienen dos distintas pronunciaciones, según se hallan combinadas con unas u otras letras, como la c; y las que tienen siempre en la pronunciación valor de dos letras, como la x. Por la figura son dobles las que se escriben con dos caracteres, como la ch, 11, ñ, rr. — También se dividen las con- sonantes en directas o iniciales, comunes e inversas o finales.
De la Silabación. 121. Se llama sílaba toda combinación de sonidos elementales que se pronuncia en un solo tiempo, y tam- bién forman sílaba las letras vocales, cuando se pronuncian por sí solas en la unidad de tiempo. Ejemplo : animal. Esta pala- bra consta de tres sílabas : a- ni- mal. La primera está formada por la vocal a ; la segunda se compone de la combinación de los dos sonidos elementales representados por la n y la i ; y la ter- cera de la de los tres expresados por la m, la a y la /. — Hai sí- labas compuestas de dos y de tres vocales seguidas : las prime- ras se llaman diptongos y las segundas triptongos. —- Tenemos diez y seis diptongos, que son : ai, au, ea, ei, eo, eu, ia, ie, io>
69
tu, oe, oi, va, ve. vi, no ; y cuatro triptongos : tai, iei, uai, vez. Mas no siempre que ocurren estas combinaciones de vocales hai diptongo o triptongo, sino únicamente cuando se pronuncian en una sola emisión de voz. Siempre que haya duda sobre si dos o tres vocales concurrentes pertenecen a una misma o a di- versas silabas, interpóngase entre ellas una consonante, si el tiempo necesario para pronunciar la dicción (sin variar el lugar del acento), no crece de un modo sensible, las vocales pertene- cen a distintas sílabas; pero si dicho tiempo se aumenta sensi- blemente, pertenecen a una misma.
De la división de las Articulaciones. 122. Sé llama articur lacion el juego particular de algunas de las partes movibles de! órgano de la vo¿ humana sobre las vocales, de donde resulta el sonido de las combinaciones formadas de vocales y consonantes. — Las articulaciones pueden ser o simples o compuestas. Sim- ples son las que constan de una sola consonante : compuestas jas que constan de dos. También se dividen las articulaciones en directas e inversas. Directas o iniciales son las formadas de consonantes que se apoyan en una vocal siguiente : inversas o finíales, son las que por el contrario se componen de consonan- tes que se apoyan en ia vocal precedente, en camino, por ejem- plo, hai tres articulaciones que son todas directas simples; en trastorno, tenemos dos articulaciones inversas simples, y tres directas, la primera de las cuales es compuesta.
123. Hai consonantes que sirven particularmente para las ar- ticulacions simples directas, porque necesitan de una vocal si- guiente en que apoyarse ; siempre, pues, que una de estas con- sonantes venga colocada entre dos vocales , deberá articularse con la siguiente.—- Son siempre directas o iniciales: la ch, h, 11, w, rr, v, y; y pueden considerarse como dé la misma clase Inf y 'la j ; porqué la primera no se articula inversamente, sino en unos pocos nombres tomados de lenguas extranjeras, como en : cofto, oftalmía, oftálmico, je/té ; y ia segunda en los poquísimos, cuyo singular termina en ella, como: reloj, carcaj, almoraduj; cuyos plurales son: relojes, carcajes, almoradujes. — Lar colo- cada entre dos vocales se articula con la precedente ; menos en los casos en que suena fuerte.
i 24. Las consonantes comunes se prestan alas articulaciones directas e inversas. Estas consonantes, son : h, e, d, g, l, m, h, p, s, t, z. La m no termina ninguna dicción castellana ; pero se hada bastantes veces en íin de silaba. — Las articulaciones coro
70
puestas directas, que se conforman al jenio de nuestra lengua, son únicamente aquellas en que alguna de las consonantes 6, c, d,f, g, p. t, viene seguida de una/ o r ; las dos últimas se llaman en este caso líquidas, porque su pronunciación parece embeberse en las anteriores que se dicen licuantes. La combi- nación di no ocurre nunca en castellano con el valor de articu- lación compuesta, así, por ejemplo, en : decidlo, habladle, ccno- cedla ; la d forma articulación simple inversa, y la / una simple directa. Las articulaciones compuestas directas : gn, mn, ps, pt, tm; ocurren rarísima vez en castellano, y solo pueden serlo cuando no les precede vocal. Ejemplos : Mne-mbsine, am-nistía. Tenemos cinco articulaciones compuestas inversas, que son: la de es o gs representada por la x ; la de bs, la de ?is, la de rs y la de st. Las cuatro últimas combinaciones dejan de formar ar- ticulaciones compuestas, cuando las sigue inmediatamente una vocal. Ejemplos : ins-tigacion, in- sanable . Las articulaciones rs y st no ocurren con mucha frecuencia. Es de advertir que en todas las articulaciones compuestas inversas figura la s.
De la agregación de las Consonantes a las Focales. 125. Regla 1.a Toda consonante inicial colocada entre dos vocales, se articnla directamente, v. gr. : a-lle gar. 2.a Toda consonante común que se haila'en medio de dos vocales, se articula con la siguiente, menos cuando la dicción resulta de la unión de dos vocablos significativos, cada uno de los cuales conserva su sig- nificación natural, pues en tal caso, la consonante común en que termina el primero de los componentes, se ha de articular con la vocal precedente* v. gr. : a-ba-ni co, tras-a bue-lo.— La con- sonante común b, en que terminan las partículas prepositivas : ab, ob,sub, se articula inversamente cuando el segundo término de la dicción es significativo de suyo en castellana, v. gr. : sub- arriendo. 3.a Cuando concurren dos consonantes entre vocales, la primera se articula con la vocal precedente, y la segunda di- rectamente; pero si las dos consonantei son una licuante y otra líquida, colocadas en este mismo orden, forman una articulación compuesta directa, v. gr. : at-mós-fera, abril. 4.a Si vienen tres consonantes entre vocales, las dos primeras se articulan in- versamente, y la tercera forma articulación simple directa; pero si la segunda es licuante y la tercera líquida, se articulan am- bos directamente, y la primera forma una articulación simple in- versa, v. gr. : ins tan-te, as-tro no-mi-a. 5.a y última. Cuando se hallan cuatro consonantes entre vocales, las dos primeras se
71
articulan inversamente, y las otras dos (que son siempre una licuante y una líquida), forman articulación compuesta directa, v. gr. : abstrae to. En castellano nunca ocurren mas de cu?, tro consonantes seguidas.
De la Escritura y uso de las Letras. 126. De la A. Esta letra es la primera en orden de nuestras cinco vocales y del al- fabeto común. Su pronunciación es tan clara y distinta que no puede equivocarse en la escritura con ninguna otra letra. — De la B. Esta es una de las consonantes labiales : debe cuidarse de no confundirla con la v, como frecuentemente se hace, pueshai muchísimos vocablos de mui distinta significación, que solo so distinguen en lo escrito, porque los unos llevan b y los otros V. Por ejemplo : varón el hombre de barón título. Debe escribirse B : l.° En la mayor parte de las voces que la tienen en su or:- jen, como : beber, escribir, deber : 2.a antes de las consonantes /, r, como : blanco, bronce, ablativo, abrazo : 3.° en los tiempos del verbo haber : hubo, habría, hubiese ; e igualmente en la ter- minación ba del pretérito coexistente, como : iba, y en las síla- bas ab, ob, sub, abs, v. gr. : absolver, obtener, subrogar, absti- nencia : 4.° antes del diptongo ui, v. gr. : buido, buitre, buei, y de la vocal u, v. gr. : bulto, busto : 5.° después de la letra m\ v. gr.; emblema, imperio, imbécil: 6.° escribimos con b por el uso común : abogado, baluarte, borla, y otras en que nos apartamos de la etimolojía : 7.° las voces que en su oríjéii latino tienen p, v. gr. : obispo, cabello, recibir. — Déla V. Ponemos esta con- sonante, que también es labial : l.° en los nombres acabados en ava, ave, avo, iva, ivo, y en sus derivados, como igualmente en loa numerales ordinales, v. gr : espectativa, motivo, clave, octava, octavo, dozavo, centavo, ochava, ochavo : 2.a en las palabras propias de nuestra lengua, que por uso constante se escriben con ella, v. gr. : vihuela, viga, aleve, atreverse, con sus deri- vados : 3.° siempre usamos de la v después de n, v. gr. : envi- dia, investigación, y antes del diptongo iu, v. gr. : viudo : 4/ ninguna palabra que empieza por la letra // puede llevar b sí- no v en medio de la dicción : 5.° ninguna de las voces cuya ini- cial es u admite b ; a excepción de umbral, umbroso, urbano, urdimbre, y sus compuestos. Para escribir las voces que no sa hallen comprendidas en alguna de las precedentes reglas, con- súltese el diccionario de la Real Academia, expositor fiel del uso constante. Hoi omitimos por el uso común la b en las dic- ciones : oscuro t sustancioso, sustantivo, sustituir, sustraer ; maa
72
esta supresión no debe tener lugar sino en aquellas voces en que está notoriamente autorizarla por los doctos.
De la C. Esta letra es una de las consonantes dentales. Hi- riendo a las vocales tiene dos distintas pronunciaciones : una fuerte con las vocales a, o, u, igual ai sonido que tuvo la k, y al que tiene la q, como en : cabo, cota, cura; y otra suave con la e y la i, v. gr. : censo, ciento. Las sílabas ca, co} cu se escriben siempre con c. — Las sílabas ce, ci, en que se percibe el sonido suave, se escriben también con c, extendiéndose esta pronun- ciación y escritura, a los derivados y plurales de las voces, cuyos primitivos o singulares terminan en z, como -.felices, felicitar de feliz; paces, pacifico de paz; alancear de lanza; voces, vocear de voz. Debe escribirse y pronunciarse: aflicción, corrección, direc- ción, erección, transacción con dos cees; pero objeción se escribe y pronuncia con una sola. Las palabras succeder, succesion, succe':o, succesor, como se decia antes, se escriben y pronun- cian al presente con una sola c : suceder, sucesión, suceso, suce- sor.— Ch. Esta letra es consonante dental : su sonido es claro y uniforme con todas las vocales, v. gr;': chasquido, chema, choza f 'machadlo. Cuando la encontramos en fin de dicción la pronun- ciamos como c tuerte, v. gr. : Amalech, Baruech, que se pro- nuncian Amalee, Barnc. Cuando esta letra se haba en princi- pio o en medio de dicción, y la vocal siguiente lleva el acento circonflejo, como suele bailarse en ediciones antiguas, se pronun- cia igualmente como c fuerte. Antiguamente se escribía , por ejemplo : ChrUto, Chréma. Todas las voces en que la ch tenia, este sonido se escriben en el dia con c. — D. Esta consonante se ha de pronunciar en medio de dicción, del mismo modo qué en sn principio, v. gr. : dale, colorado; en fin de palabra se pro- nuncia también ; pero con suavidad, y cuidando de no confun- dirla con la r, t, o z. El primero de estos tres defectos es mni jeneraí, pues es rara la persona que no dice, por ejemplo : mi- rar por mirad : el segundo se nota en muchos extranjeros, y el tercero es bastante común en España. El dejar de pronunciar la d en este caso, diciendo, por ejemplo : mira en vez de mirad, es intolerable. Se escribe la d en adscribir , y se omite en : as~ trinjir, asir injerte, astricción. — Nada particular hai que decir de ia E ni de la F. — -De la G. Esta letra es una de las con- sonantes paladiales o guturales. Tiene dos distintas pronuncia - oJaciones : la una blanda }r suave hiriendo a bis vocales a, o, uf como en. : gana, gofa, gusto : y también cuando entre ella y las
73
vocales e, i, se interpone la u, como : guerra, guía-, /¿güero, ar- güir, y asimismo cuando va seguida de / o r, v. gr. : gloria, , gracia. La otra pronunciación de la g, es el sonido gutural fuerte semejante al de laj, cuando hiere á las vocales e, i. Eut el dia debe usarse de la g, solo en las combinaciones en que suena suave, 5 reservarse a la^ exclusivamente todas las pvowuii daciones guturales fuertes, lográndose por este medio fasi! ¿tai- notablemente la ortografía, sin que por ello pierda nada la &én gua de su riqueza y variedad. De lo sentado se deduce cuál ha- de ser el oficio de la/, que es la mas gutural de nuestras conso- nantes. La /, pues, se usa en toda pronunciación gutural fuerte, sin excepción, como en estos ejemplos : jarana, jente, j ¡gante, /oven, justicia.— De la H. Esta consonnnte es paladial o gutu ral : su pronunciación consiste en una aspiración tenue y suave, como se percibe en las voces: huevo, hueso. -^-Sulo se pronun- cia la h antes del diptongo ve, en palabras españolas, y Miles de ia vocal u seguida de cualquiera otra vocal en algunos nom- bres propios americanos, como : Huánuco, Tehuardepec, Coa- huila; bien que en algunos de ellos se escribe y pronuncia indi- feíentemente g o h. Percíbese tal vez algo la aspiración en las interjecciones; ah, oh. A veces la ponemos sin mas objeto que el de separar vocales que podrían formar diptongo de otra ma- nera , como : ahí. Fuera de los casos mencionados escribi- mos la h solo por respeto a la etimolojía. Conforme a este prin- cipio la ponemos : 1.° en cuasi todas las voces que la tienen en su oríjen, v. gr. : hora, hostia, hemistiquio, homojéneo : 2.a en las que en su oríjen latino o en nuestro antiguo uso tenían f, como : hacer, hijo. Omitimos la h en ueste y sus compuestos ues- norueste, ues sudueste, porque en estas voces las vocales u, e, no forman diptongo, por lo cual solemos mudar la primera en o, escribiendo y pronunciando : oeste, oes-norueste, oís- sud- ueste. Se escribe hielo, hiedra con h, yerba con y. Hierro me- tal, con /z; ?/en o error, equivocación, íalta, con y. Adviértase que la combinación lúe tiene una pronunciación lijerísima, y por decirlo así, la voz no hace mas que resbalar sobre ella; mien- tras que la sílaba ye se ha de pronunciar siempre con fuerza. — De la / vocal y de la Y griega. Estas dos letras se diferencian en que la primera o latina es vocal, y la segunda o griega con- sonante. Usamos de la i latina siempre que suena como vocal, menos cuando hace de conjunción copulativa, pues entonces, según la práctica mas jeneral, se emplea la y, v. gr. : pido, leit
74
hoi, reí; Juan y Diego. Usamos de la y griega siempre que suena como consonante hiriendo fuerte alguna vocal , v. gr''. : yema, yugo, hoyo, leyes, reyes. Cuando la palabra que sigue a ía conjunción y empieza con i latina o hi se convierte aquella en e para evitar la unión de las dos ies, v. gr. : Francisco e Igna- cio ; pero si empieza con la sílaba hle o con y griega, se conser- va la conjunción y : el agua y hielo llenaron la casa ; el peso y yugo' de la opresión. — De la L. Esta consonante es lingual. Su pronunciación es igual y constante con todas las vocales, v gr.: lamento, aleve, lindo, loco, azul. Cuídese de no confundirla nunca con la r. — La Ll es paladial o gutural : tiene una pronun- ciación invariable, como se ve en : llave, mellizo, lloro, lluvia; Debe cuidarse de no confundirla con la y, como suele hacerse; pues esto, a mas de empobrecerla lengua disminuyendo la va- riedad de sus sonidos, expone a confundir unos con otros vo- cablos de mui diversa significación, como, entre otros muchos, los siguientes : valla con vaya; halla con haya ; pollo con poyo; rallo con rayo; callado con cayado;' calló con cayó. — Déla M. Esta consonante es labial : su pronunciación es una mismn con todas las vocales sin interposición de otra consonante, v. gr. : mala, ameno, amoroso, amuleto. Adviértase : 1.° que antes de b y p, siempre se escribe m, como : emblema, imperial : 2.° que ahora no se duplica esta letra en ninguna voz castellana, de suerte que las palabras que en su oríjen, o en nuestro antiguo usó, la doblaban, pierden la primera m al pasar a nuestra lengua actual, como ; comunidad, o la mudan en n, < gr. : inmune, enmienda, inmortal. — De la Ar. Esta consonante, que es lingual y nasal, se halla duplicada en algunas voces, cohnosucede en: innato, con-- naturalizar, connivencia, ennoblecer, innoble. Cuídese dé no suprimir la n en las combinaciones iris, ons, nHs, seguidas de consonante, diciendo, por ejemplo : istrumento, costitucion, eos* truir, circustancia : es propio de la ínfima plebe prononciar asi. Por lo que respecta a la partícula prepositiva trans, se ha jene- ralizado bastante la práctica (autorizada po¿ la Real Academia), de omitir la n, v. gr. : trasporte. — De la N y de la' O nada hái que notar, sino que la segunda se convierte en u cuando es con^ junción, y la palabra inmediata comienza con o o con ho, v. gr.: diez u once — De la P solo tengo que advertir que siempre con- serva su sonido natural, y que es un vicio, por lo tanto, pronun- ciaría como c, cuando viene en medio de dicción seguida de otra consonante, diciendo, por ejemplo : conscricto por conscripto;
75
rescricto por rescripto; y no distinguiendo en el habla actitud de aptitud. El mismo defecto se nota en el uso de la b, pues mu- chos pronuncian y escriben : astracto por abstracto; acsoluto por absoluto. — La Q va siempre seguida de u en la escritura; pero esta u que sigue o la q es enteramente muda, esto es, no representa sonido alguno, como se ve en que, quien, quemar, quimón ; y se reservan a la c exclusivamente todas las voces en que suena la u. — De la R y de la rr. La segunda de estas dos letras se pionuncia siempre fuerte, v. gr. : arroyo, error. La primera tiene un sonido suave, v. gr. : ormigay cardo. Pero hai cuatro casos en que esta letra tiene valor de rr, y son ios siguien- tes : 1.° En principio de palabra, v. gr. : rama, remo, rodar, ru- miar: 2.° cuando empieza a formar sílaba después de las conso- nantes /, n, s, como : malrotar , honra , Israel: 3.° en las voces» compuestas, siempre que tenga ei segundo lugar aquel de los dos componentes, que fuera de la composición principia por r, v. gr. : maniroto, cariredondo, vire i : .4." después de las preposicio- nes ab, ob, sub, pre, pro, contra, entre, sobre, y de la partícula ex, v. gr. : abrogar, obrepción, subrogar, prerogativa, prorata, contraréplica, entrerenglonar, sobreropa, sobrer onda, ex -rej ente* En ninguno de estos cuatro casos se puede usar la rr. Debe cuidarse de no confundir la pronunciación de la r con la de la /, como suele hacerse cuando la primera termina dicción. — Nin- guna voz castellana principia por S seguida de consonante : el vicio mas arraigado entre nosotros, es el de prenunciur la c sua- ve y. la z del mismo modo que la ese, llegando a confundirlas muchos en la escritura de innumerables palalabras ; de donde resulta el inconveniente de hacer unísonas dicciones que se dis- tinguen no menos per su pronunciación que por su sentido, y el de privar en gran manera a nuestra lengua, de la eneriía y variedad que le son naturales, haciéndola aparecer floja y mo- nótona. Si es necesario evitar este vicio de lenguaje, no es me- nos reprensible su contrario, que consiste en dar a la s el soni- do de la z. La s final debe pronunciarse distintamente ; pero sin aspiración y con naturalidad. —De la T solo se pre- viene que teniendo un sonido constante, debe cuidarse de no confundirla con la d. — De la U nada hai que decir. — X. De la x hai que advertir: 1.° que se usa en todas las voces en que se percibe el sonido suave equivalente a es o gs, siendo esta la pro- nunciación que corresponde exclusivamente a esta letra ; así escribimos con ella: examen, ex ij ir, sexo, exhalar: 2.° que
10
76
los sonidos fuertes o guturales que se representaban Antes con x, en algunas voces, ahora se remiten constentemente a la /': 3.° que podrá ponerse s en lugar de x, cuando la sigiíe otra convMfnaríte, con. o : tytramero, mh'etíio'; pero ¡d la sigíie vocal, o h .seguida de vocal, d. berá precisamente con-ei varsé la x,v. gr. ; <¡u.v dinrt exhumar. — 1.a x conserva ia pronuncia ion gutur.il fueiie en lis apellidos que la traen de su onjeu, v. gr : Muxkm. Entiéndase, por punto jeneral, que los nombres de esta clase no e>tán suje- tos a las variaciones ortográficas o prosódicas, que el uso o la conveniencia van introduciendo en las lenguas. Es un vicio re- parable el suprimir el sonido z después de ía x. en las palabras f.ue lo teñen naturalmente : el no poner la v en estos casos es intolerable, Se han de escribir, pues, como é.-tas : excelen/e, excitar, exié; trico, e creso; o e*oete*tte , es< itar, escéntrico, esceso; todas las voces que se hallen en el mismo caso. — La Z , que es dental, se escribe antes de las vocales a, o, u, para representar el sonúie de c suave, v. gr, : at/z'/r, zunv>, zorzal. En las fila- bas ce<ci, se escribe siempre c, v. gr. : Cerro, cielo. En ednio- nes antiguas hádase nunhas veces ia cédula (que va no se usa), haciendo el mismv) oficio que de.»empena ahora ia z ; así se es- cribía (Jaragoca, coraron por Zaragoza coiazoit.
127. En nuestra lengua se duplican las cinco vocales, v. gv.; Saacea'ra, preeminente , piísimo, loor, du uncirá, duumirato ; y ele las consonantes la r, n, v. gr. : acción, ennoblecer.
De las Maij \sculas. \'¿<. Se ha de usar de letra mayúscula en los casos siguientes : l." La letra inicial de la palabra que em de/a el escrito, sea é.^te de la naturaleza que fuese, debe ^er mayúscula. 2.° Igualmente ha de .ver rn'ayíiscuha la piimera letra de ia voz que empieza (.ración después de punto final. 3.° Prin- cipian animismo con mayúscula los sagrados nombres de D<os, de ia V'xjen y los de síis atributos, v. gr. : Justo, Sabio, Onmi- f atente, Relentor, Inmaculada, 4.° Al principio de todo nom- bre propio y apellido, se pondrá mayúscula, como: y entura Blanco, JSíeu'ia Ortiz. 5." Los renombres con que se distrn- 1 ij-mi algunos personajes célebres, como : el SaOio por Salomón; ti Sant) Reí por Da\ i i ; el Fdósofo por Sócrates. G.° Los nom- l res de dignid <d, como: Pontífice , Cnrdenal, Reí, y los dj empleos honoríficos, como: Presidente, Correjidcr, principal á;i (on mayúscula, solo cuando se nsen en lugar del nombre propio de aquel (]ue ejerce estoi empleos. 7." Los nombres propios con (jiie se distinguen algunos animales de los demás de su especie,
77
romo : Bvctfalo, Amaltea. 9." Los nombres propios dados a las cosas, como : Chile. Coquimbo ; Vitrifico (mar); Cachapual ( rio); Angelí s (villa): JS'or'e (viento y punto cardinal). 9.° Tam- bi<n se escriben con rbaj ús< nía 1< s i < mbi' s que sirven para los tratamientos de coi tes' a, v. gr. : V . ; V. S. ; V. E. o F. Ere; F. 31. 10." Los nombres líamelos colectivos, como: Peino, Provincia, Corte*, Congreso, Universidad, cuando se usan en sentido particular o notable, v. gr. : El Congreso retí- nido pura, Icji.slar repi escuta a la vintcn. ]|.° Los nombres comunes de aquellas có^as que son el tuna, la materia o asunto principal de cualquiera escrito. 12.° Por último, en la poe- sía se usará de mayúscula ai pricipio de todo verso de arte ma- yor, y en los de arte níeiM r, al principio de cada estancia o e&trofa.
Parte segunda. — Del acento ortográfico. 129. Acento en su sentido pn j.io es el tono c< n que se pionuncia una dicción, ya subiendo o ya bajando la voz; pero er. la Ortografía espa- ñola se llama árenlo, aquella nota o señal con que se distin- guen las sílabas largas o agüelas, porque las breves no se acen- túan en castellaiu . — Cada dicción solo tiene un acento que se pone en Ja silaba donde carga mas la pronunciación, y se llama acento agudo. Las mismas sílabas que se pronuncian con mayor fuer/a y detención, se llaman también agudas. — La acentua- ción mas frecuente He nuestras voces, es en la última, penúlti- ma y antepenúltima sílaba: las voces acentuadas en Ja última sílaba se llaman agudas ; las acentuadas en ia penúltima gra- ves, y las acentuadas en la antepenúltima esdrújulas. Pero hci palabras compuesta» de pronombres enclíticos, las cuales pue- den tener el acento hasta sobre la cuarta o quinta silaba, con- tando desde el fin de la dicción : estas palabras se llaman sobres- (hójulas. Nunca se halla el acento fuera de alguna de las cin- co silabas leíei -¡das. — Como seria ( mbarazoso pintar el acento* en todas las vo< ( s ene lo tu nen, se \h día solo en las que no si- gnen Hgía jeneiH-1 ¡ ara su ateniuaiieu, y en aquellas en que hai uso constante de expíela] lo. — R<gia 1 a Ningún nioix;sUabo, o voz de una sílaba, se acentuará, < orno no tei.ga diptongo y cargue la pronunciación tn la segunda vocal,, v, gr. : da, ve. vi, no, hoi,jhé, d. ó, rió.
Lxcej túr.i se i quell s monosílabos que teniendo mí s de una significación, se } ronurciiii c< n n ayer detención y pausa en una que en otra, los cuales para hacer notar esta diferencia, se
78
acentúan en la acepción que se pronunciare con mas fuerza, como : él cuando fuere pronombre, para distinguirlo de cuando fuere artículo : nú, tú pronombres personales, a diferencia de cuando fueren adjetivos : dé y sé cuando fueren tiempos de los verbos ser, dar y saber, para distinguirlos de cuando el de es preposición y el se pronombre : sí pronombre o adverbio, a di- ferencia de cuando fuere conjunción : té sustantivo, para distin- guirlo del pronombre te: vé imperativo de ir, para distinguirlo de la tercera persona de singnlar del presente de indicativo, y segunda del imperativo del verbo ver. — Al principio de inte- rrogante y de admiración se acentúan siempre las palabras: que, cual, quien ; y en el mismo caso : cuando, como, donde, tanto y otras semejantes, en la penúltima vocal. — Regla 2.a_ Las voces que fueren de dos o mas sílabas y acabaren en una sola vocal, se acentuarán en aquella sílaba en que cargare la pronunciación, menos en la penúltima, por ser siempre larga en las voces de esta especie, como : puedo, dinero, entretengo. Exceptúanse de esta regla las personas de los pretéritos y fu • turos absolutos de los verbos a que se axíade algún pronombre, v. gr.: hállele, hablóme, quitóse, quedáronse, las cuales se acen- tuarán en la penúltima, conservando el acento que tienen en el simple. También conservan el acento de sus simples los adver- bios en mente, v. gr. : fá • curíente de fácil; candidamente de candido; buenamente de bueno. No acentuamos a porque, aun- que, sino; a pesar de que son agudas estas voces, por simplifi- car la escritura. — En la penúltima silabase acentúan este, esta, estos, estas sustantivos, a diferencia de cuando son adjetivos, —Regla 3.a Las voces que terminan en dos vocales y se com- ponen solo de dos silabas, no deberán acentuarse cuando la pro- nunciacicn cargare en la primera sílaba, por ser esta la acen- tuación que comunmente tienen en castellano, v. gr. : nao, cae, brea, sea, rio, tia, loa, púa, dúo. Siguen esta misma regla aque- llas voces que acaban en ia, ie, io, ua, ue, uo, que por pronun- ciarse estas vocales como diptongo, quedan en la clase de pa- labras de dos sílabas, como : India, serie, julio, agua, fragüe, mutuo. Pero en unas y otras se acentuará la última vocal siem- pre que cargare en ella la pronunciación, como : minué, ??ienjuí; y jeneralmente las primeras y terceras personas de los pretéritos absolutos de los verbos que se hallaren en este caso, v. gr. : leí, reí, fié, frió, pidió, fragüé, fraguó.— Regla 4.a Las voces que fueren de tres o mas sílabas y acabaran en dos vocales, seacen-
79
tuarán, por su mucha variedad, en cualquiera vocal en que car- gare la pronunciación, o en la última, como : puntapié, tirapié; y jeneralmenle en las primeras y terceras personas del singular del pretérito absoluto de los verbos, como : acarreé, continué, distribuí, acañoneó, codició, exceptuó. De esta regla se excep- túan : 1.° Las primeras y terceras personas del singular del pretérito coexistente y del condicional simple que acaban en ia, como : yo convenia, aquel convenia; yo tomaría, aquel toma) ia; las cuales no se acentuarán en la penídtima sílaba (en la i) por ser siempre larga, y esta clase de voces mui numerosa. 2.° Las voces que fueren de tres o mas sílabas y acabaren en dos voca- les que formen diptongo, no se acentuarán en la penúltima síla- ba, por ser siempre larga, v. gr. : las en ia, ie, io, como : expe- riencia, enturbie, imperio ; y las en ua, ue, uo, como : Nicara- gua, desagüe, desaguo. 3.° Tampoco se acentuarán las voces que terminan en ae, ao, au, ea, eo, oa, oe, oo, como : decae, ba^- cálao, Busemban, hermosea, arcabuceo, aldecoa, lináloe, Feijoo, por ser comunmente larga la penúltima vocal en que habían de llevar el acento,, y así solo se acentuarán en la antepenúltima, cuando las dos vocales postreras formen diptongo, como en la voz héroe, y en los acabadas en ea, eo, v. gr. : Cesárea, etérea, línea, cutáneo, purpúreo, y en cualquiera otra voz semejante. Adviértase, por último, que hai algunas voces acabadas en dos vocales, que aunque en sus simples no necesitan de acento, de- benllevarlo en sus compuestos, v. gr. : lia y via, que constan solo de dos sílabas, no se acentúan según lo dispuesto en la re- gla tercera ; y sin embargo, sus compuestos deslía, desvía, que tienen tres, y admiten mayor variedad en su pronunciación, de- berán acentuarse en la penúltima, conforme a esta regla cuarta, y así otras voces semejantes. — Regla 5,a Las voces acabadas en alguna de las letras consonantes, se acentuarán en todas las sílabas en que cargare la pronunciación, menos en la última, por ser comunmente larga en las voces de esta especie, como : ne- cesidad, penetrar, almidón, manten, reloj, badil, espaldar •, feraz, y algunos nombres extranjeros, como : Jacob, Baruch. Excep- tóanse las personas de 4os verbos , las cuales se acentuarán en la última sílaba siempre que cargare en ella la pronunciación, como : amarás, serás, caerán, vendrán. — Los patronímicos aca- bados en ez no se acentúan en la penúltima sílaba, porque son jeneralmente graves, como : Martínez, Sánchez, Henriquez, Karvaez. Adviértase que los plurales así de nombres como de verbos siguen la acentuación del singular, de modo que si en él
80
pe acentúan, deberán acentuarse en el plural en la misma sílaba, y si no tieuen acento en el singular, tampoco deberán tenerlo en el plural. De esta regla se exceptúan los plurales caracteres, cráteres, reftmenes (y pocos nías de 1h misma clase), cuyos singulares son carácter, cráter, ré/imen, porque la pronunciación jarga pasa a distinta sílaba. — En todo esdrújulo o sobresdrújulo ha de pintarse el acento, aun cuando la voz .simple de que se formare el segundo no lo lleve expreso. — Resumen. Por lo je- neral son graves las dicciones de mas de una sílaba que termi- nan en vocal o diptongo. — Las voces de tres o mas sílabas que acaban en dos vocales que no forman diptongo, son varias en su acentuación. Las terminadas en consonante, por lo co- mún son agudas.— Se emite el acento cuando recae sobre letra mayúscula.
En lo antiguo se usaba de tres neentos : agudo (á), grave (é) y circunflejo (ó). Ahora solo escribimos el primero : el segundo se supone en las sílabas breves, y el tercero ha llegado a ser del todo inútil, desde que la Academia redujo a uno solo el sonido de la x y el de la ch ; pues el oficio de este acento era señalar los casos en que la x no debia pronunciarse conioj , y aquellos en que la ch debia sonar como c fueite o q. Para estos dos ob- jetos se ponia sobre la vocal que seguía a aquellas dos letras, así escribían los antiguos : Jesuc/az>to, géuo.— -Las voces que cons- tan de una sílaba sola, se llaman monosílabas, las que se com- ponen lie dos abijabas, las de tres trisílabas, las de cuatro tetra- si'abas, las de cinco pentetílahas, y las de muchas sílabas poli- sílabas.
De la Puntuación y explicación del o/icio de algunas notas que se usan en, la esvriura. 130. Puntuación es aqueiia parte de )a Ortografía que tiene por objeto el indicar en lo escrito por medio de algunos siglos, la división de las clausulas y peiíodos, como también la pausa y tono con que se han de leer paia dar- les su perfecto sentido. Las notas que están admitidas con este objeto son las siguientes : coma (,.) punto y coma (;) dos j un- tos (:) punto final o período (.) interrogante (¿7.) admiración (jí) paréntesis () diéresis (u) comillas (4Í n) asterico {*) puntos
suspensivos o interrupción ( ) letras del abecedario o
guarismos (a) (l) pár/afo (§) manecilla OCt3) guión o división (-). — Las cuatro primeras notas indican las paulas que deben hacerse al leer, fuera de la cuasi imperceptible que ha de mediar entre una y otra palabra, la cual se expresa por la separación
81
con que se escriben. Cada una cíe las referidas cuatro notas, indica una pausa de menor a mayor, siguendo el orden mismo en (jue van colocadas arriba, de suerte que la coma expresa una pausa menor que el punto y coma, éste que los dos puntos, y que el punto final es la pausa mayor de todas. VA interrogante y la admiración señalan el tono con que se ha de leer para sig- nificar por medio de las inflexiones de la voz, el verdadero sen- tido de lo que se lee ; y cada una de les demás notas tiene un oficio particular que se explicará a su tiempo.
13 i. Usamos da la coma en los casos siguientes : 1.* Antes de toda partícula disyuntiva, como : o, u,ya, v. gr. : Juan estu- dia siempre su lección, ya sea corta o larga : pero en las tras- posiciones breves o frases cortas, donde hai conjunción deberá omitirse la coma por no multiplicar signos, y simplificar la es- critura. 2.° Pónete frecuentemente antes de las conjunciones ;/, e, y del relativo que, v. gr. : los ignorantes hablan con ai vagan- cia, y los sabios con moderación ; Pedro es sabio, e Ignacio pedante; debe ser meditada la lectura, que ha de servir para aprender, ó." Después de cada uno de los sustantivos, o adje- tivos continuados en bi oración, pronombres, verbos, adverbios, y otros modificativos,^, gr. : la templanza, la justicia, ¿afor- ta!eai , la tolerancia hacen i,l hambre moderado, justo, firme y agradable. 4.° Antes y después de las oraciones que se inter- ponen en los peindos, y que tienen dependencia con el sentido principal de! escrito, v gi\ : el estudio del idioma patrio, según la u'ilidad que de él se reporta, es el mas precioso. 5." Antes y después de vocativo, v. gv. : atiende, Pedro, aloque te digo: si la oración empieza con vocativo, se pone solo después de é!, v gr : Ambrosio, ven acá; y si acaba aquella en este caso, la precederá la coma, v. gr. : ven acá, Ambrosio. 6.° Después dé los complementos traspuestos para separarlos del resto de la oración, como no sean mui cortos y íáciles de distinguir, v. gr.: (te falta de exánen, pruee lela miyor parte de nuestros errores. No h t de ponerse coma entre una palabra y su complemento d terminativo, ni entre la que rije y la rejida cuando una y otra se ¡siguen inmediatamente, o solo se halla interpuesto un com- plemento determir.at vo. — Debe usarse del punto y coma : 1.a Cuando las oraciones de un penado tienen incisos (i) u otras
(1) Inciso: sentido partía] de un período, enunciado en pocas pakbraá también se usa esta palabra inciso como sinónimo de coma.
82
partes subalternas distinguidas por la coma, para separar unas de otras dichas oraciones, v. gr. : algunas relijiosas de aquel monasterio Habían visto algunas veces, una estrella mui grande y resplandeciente encima de la iglesia; otra vio entre las ocho y nueve de la mañana, pasar junto a la ventana, de la celda donde después murió la santa madre, un rayo de celor de cristal mui hermoso; otra, dos luces mui resplandecientes en la ventana de la misma celda ; y aquel mismo verano, antes que la madre viniese a Alba, estando las relijiosas en oración, oian unjemido mui pequeño cabe sí (junto a ellas);?/ eran tantas las cosas y señales que se veían, que las monjas andaban con grande temor de al- gún prodijioso suceso en la orden. 2.° Cuando muchas propo- siciones incidentes se refieren a un mismo antecedente, y todas o algunas de ellas están subdivididas por la coma, hai que se- pararlas con el punto y coma, v. gr. : no abandonemos la reli- jion católica, que nos enseña a creer en Dios, a esperaren él y a amarle sobre todas las cosas; que promete hacer felices al pa- dre, a la madre, al hijo y a la hija ; que castiga ¿a impiedad, el liomicidio, el hurto, fya. 3.° En toda enumeración cuyas prin- cipales partes estén subdivididas, deberán separarse por una coma las partes subalternas, y las principales con punto y coma, v. gr. : la envidia es un odio secreto, que nos descubre la paja en el ojo de nuestro prójimo, y ?io$ oculta la viga en el propio ; una pasión baja, que sentida del mérito o prosperidad de otro, funda en ellos su enemistad; un aborrecimiento disfrazado, que derrama en sus palabras la amargura oculta en el corazón. 4.° Finalmente, usamos del punto y coma antes de las partículas adversativas mas, pero, cuando, aunque, &a., para separar dos oraciones de un mismo período, cuando la una limita o contra- dice, en cierto modo, el sentido de la otra, siendo algo largas las proposiciones, pues si son mui cortas bastará la coma, v. gr.: a todos ?ios parecen bien, las acciones de los hombres prudentes, justos y caritativos; pero aunque lo conozcamos, no hacemos dilijencia alguna para imitarlas : el callar es bueno, aunque no siempre. — Se han de poner los dos puntos en los casos siguien- tes : l.° Cuando los incisos de un periíodo exijen punto y coma, se distinguen sus miembros, o partes mayores, con dos puntos, v. gr. : el sistema de la naturaleza, que todo lo destruye ; el li- bro del Espíritu, que todo lo hace despreciable ; no son de mi gusto : Judiándome débil necesito apoyo, &a. 2.° Pénense antes de toda cita y enumeración, v. gr. -.las palabras del Evanjelio
83
son éstas : amad a vuestros enemigos, y haced bien a los que os aborrecen: el hombre abusa de todo: del talento de la hermosura, de la riqueza. 3.° Cuando estando perfecto el réjimen de la oración gramatical, queremos ampliar el sentido con oraciones dirijidas a dar mayor ensanche al período, v. gr. ; mañana vendrá Pedro : llegará temprano &a ; y siempre que se quiere llamar particularmente la atención a loque se va a decir, y por esto se ponen al principio de toda representación y memorial, v. gr. : D. Manuel Aloarez ante V . E respetuosamente expon go: que a la edad de diez y ocho años entré al servicio de la Repúbli- ca, &a.- — Pónese el punto final siempre que esta concluido el sentido que se quiere explicar. Ejemplo : la lectura meditada aprovecha. — Ei punto interrogante se pone en toda oración que indica pregunta : cuando la pregunta es larga se pone ai princi- pio el intetrogante inverso y al fin el directo; pero si aquella es mui corta, se omite el inverso, y también cuando vienen segui- das muchas preguntas formando un solo período, menos antes de la primera que ha de empezar con letra mayúscula, v. gr. : ¿Podrá haber verdadera felicidad cuando no #B ama ni confía en Dios? qué hora es? ¿Es este el hombre por quien yo me sa- crifiqué? es éste el que se vendiapor amigo? éste el inseparable de la virtud? — Usase del punto de admiración para manifes- tar asombro, admiración, desprecio, indignación, horror, des- esperación, deseo vehemente, exclamación, imprecación : en es- tos casos nos valemos de las interjecciones según el afecto que queremos expresar. En cuanto al uso del punto de admiración directo e imverso, debe observarse lo sentado acerca del inte- rrogante.— Ejemplos: ¡Cuáa ingrato es el hombre que~ habien- do recibido de su Dios tantos beneficios, le paga con tan cre- cidas ingratitudes/ Ah Dios mió!— -En las preguntas se baja el tono al empezar la interogácion, y se va levantando por gra- dos hasta llegar a "la última sílaba: en la admiración se practi- ca todo lo contrario.-— El paréntesis sirve para encerrar en él ciertas palabras que se introducen en la oración para mayor claridad; las cuales pueden quitarse sin perjuicio del sentido, v. gr. : el hombre virtuoso (sea o no sea sabio J es digno de es- timación. Si en el lugar donde empieza el paréntesis correspon- de algún signo de puntuación, no se pone éste sino después de aquel, v. gr. que la una entrara por la planta de Urjel (que eta el pais mas acomodado a acampar), haciendo, &a. Urjel es el lugar natural déla coma que sigue al paréntesis. Conviene
11
8-L
usar con economía del paren tesi1, y debe cuidarse de que nunca sea muí largo, porque distrae la 'atención de lo principal.
132. La diéresis, que también se llama crema y puntos dia- ntlícos, se pone sobre la u que sigue a la g en las sílabas g"C9 güz, en las palabras en que ha de pronunciarse dicha vocal, v. gr. : cigüeña, argüir; y también indica en la poesía la di o li- ción de un diptongo, dándole el valor de dos sílabas, v. gr. ; suave Diana. — Las comillas sirven para señalar los textos y autoridades que se introducen en el cuerpo de un escrito, y son de ajena obra : se ponen al principio y al fin de les : clausulas que se insertan, y también al principio de cada uno de los ren- glones que estas cláusulas ocupan — El asterisco y la maueci- i'a, cuyas notas son ya de mui poco uso, sirven para manifes- tar las palabras que .se indican como notables; pero en el dia lo que se hace con mas frecuencia es, en lo impreso variar el ca- rácter de letra, poniendo en bastardilla tales palabras, si lo de- más de la obra esta en letra redonda, o al contrario, si él texto está escrito con bastardilla ; y en lo manuscrito se tira una ra- yita por debajo de la dicción. El asterisco se emplea a menudo como llamada.— Les puntos suspensivos indican interrupción, eomo sucede siempre que empezamos a decir alguna cosa y de- jamos sin concluir la oración por cualquier 'motivo quesea. También usamos e^ta nota para señalar \oi blancos que se ha- llan en el escrito que copiamos ; y otras veces para indicar que solo citamos parte del escrito que trasladamos. Asimismo indi- camos con ella' Cuando escribimos uu diálogo, los lugares en que alguno de los interlocutores interrumpe al qué está hablan- do, lo que se ve con frecuencia en las composiciones dramáti- cas.— Las letras minúsculas y los guarismos que se encuentran éh la escritura dentro de un paréntesis, tienen el nombre de llamada, porque su oficio es llamar la atención del texto a la nota, en donde se ponen, por lo regular, citas o advertencias que no se quieren incluir en el cuerpo del escrito, por no em- brollar el sentido de lo principal. Estas notas, cuando son cor- tas, se hallan al pié o al márjen de la pajina ; cuando son lar- gas suelen ponerse al fin del tomo, o al fin del último si la obra consta de mas de uno.— -La nota del párrafo o parágrafo te emplea sofo para evitar el tener que escribir dicha voz, con to- das sus letras, así es que §. 4.°, por ejemplo, equivale a párra- fo 4.° El guión o división, sirve : para dividir las palabras por sílabas enteras cuando no caben en el renglón : para distinguir
85
Us diferentes personas que intervienen en un dialogo, con el fin de evitar la repetición de sus nombres: para indicar que lo que sigue pertenece al asunto de que se va tratando, y también se pone en lugar de! punto aparte para ahorrar papel. — El aparte sirve para distinguir los diferentes objetos o materias cjue com- ponen un discurso ; por ejemplo, en un razonamiento las diver- sas pruebas o consideraciones i en una carta, en una memoria, los diferentes asuntos de que trata. Lfo usamos cuando desea- mos que el lector presle a cada uno de ellos una atención par- ticular. El aparte tiene este nombre, porque lo indicamos de- jando un renglón sin concluir, y empezando el siguiente me- tiendo la letra un poco h.'icia.la derecha, de suerte que se deje mayor márjen que en los otros. .
De las Abreviaturas. Las abreviaturas deben usarse corí mucha economía, porque exponen a equivocarse en la lectura ; minea deberán emplearse sino aquellas que estén recibidas en el uso jeneral : cuando se escribe a personas de respeto han de funitirse del todo, menos en los traUHnientos.de cortesía. —He aquí una lista de las mas frecuentes y conocidas :
V. M. Vuestra Majestad, L. LL. lei, leyes
S. M. I. Su Maje, tad Imperial. Exc. Señor o Exe.mo Señor. Exce-
5. M. R.. Su Majestad Real.' \ lentísimo Señor.
6. Sd. Su Santidad. V. S. í. Vuestra Señoría Ilustrísinm. V. A. Vuestra Alteza. , V. o Vd. Usted.
V. Etna. Vuestra Eminencia. S.'° Santo. .
V. E, V. Exc Vm sencia. M. P. S. Mui Poderoso Señor.
V. S. Vuestra Señoría. D." o D. Dun.
S n o S. San. Ü," Doña.
Ss."° o Sy Santísimo. Sra. Señora.
M. R. P. Mui reverencio padre. Q. S. P. B. Que sus pies be?a..
Dr. Doctor. ps. rs. es. ms. pesos, realeo, cuartí-
Sr. Señor. . Uos, maravedís.
Q, B. S. M. Que besa sus manos. p.r por.
Jral. Jeneral. q.e que. ,
p* para. tom. tomo.
lib. o ¡ib." libro. T o tit. Título.-
p. o pnrt. partí, partida. S. J. L. Señor Juez Letrado.
Nota. — Cuando se duplican las iniciales de los tratamientos, so dan éstos en plural : otras veces el plural se denota añadien- do uím $ a la abreviatura. Siempreque se usa eí tratamiento en tercera persona se muda la V . en S.
134. Algunas letras tienen el valor de numerales, 5 así las libamos, ef-peoialmente en lo impreso, para indicar los títulos,
libros, capítulos o párrafos de alguna obra. Los números que se expresan con letras mayúsculas se llaman romanos, y son los siguientes :
I. II. III. IV. V. VI. VIL VIII. IX. X.
Uno. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10.
XX. XXX. XL. L. LX. LXX. LXXX. XC»
20. 30. 40. 50. 60. 70. 80. 90.
C. D. o 10- M. o CID<
100. 500. 1000.
El valor de estas letras numerales varia según su colocación: el número menor antepuesto disminuye el valor del mayor en tantas unidades cuantas aquel representa, y pospuesto le au- menta las mismas, v. gr. : IX vale nueve ; XI vale once. Las únicas letras numerales que pueden repetirse son : I, X, como se ve arriba; e igualmente la C y la M. Ejemplos : CC es doscientos, y MM dos mil.
PROSODIA.
Del Acento prosódico. 133. (1) Acento prosódico es el es- fuerzo particular que se hace sobre una vocal de la dicción dán- dole un tono algo mas agudo, y alargando el tiempo en que se pronuncia.
En las voces compuestas de dos nombres^ de nombre y ver- bo, y en las esdrújulas y sobresdrújulas, se percibe ademas del acento verdadero otro débil o secundario. Ejemplos : carricoche; sacabotas ; di jomé ; candidamente.— En las dicciones compues- tas de dos nombres o de nombre y verbo, el segundo acento es el mas fuerte y el único que se considera en el ritmo del verso. El primero cuasi no se distingue por su debilidad, de los acen- tos graves ordinarios. — En las palabras que se componen de en- clíticos, el principal acento y el mas fuerte es el primero. El débil cae siempre sobre el último de los enclíticos : es un de- fecto el hacer sobre éste la principal apoyatura ; bien que a los poetas se les permite en beneficio del metro, v. gr. : Acutrtaté que la infeliz España. Conságrale tu abominable vida. No todas las dicciones castellanas tienene acento. Carecen de él : 1.° los altículos definidos, el, la, lo, los, las : 2.° los artícu- los indefinidos un, una, unos, unas: 3." los pronombres me, nos, te, os, le, lo, la, les, los, las, se : 4.° los adjetivos posesivos sincopados mi, mis, tu, tus, su, sus: 5.° el pronombre relativo que : 6.° las preposiciones y conjunciones monosílabas, v. gr. :
(I) En esta parte de la Gramática pintaré el acento cada vez que me proponga llamar la atención a él.
fifi
i dé, ehr fjbr; p.} o, u, ni, si, &a. — O' ras dieeipnes hai quelle- i " Rc^éiitó ; péTt) tan sumamente débil que cuasi no alcanza a percibirse. La causa de la mayor o menor debilidad del acento, n de so absoluta evaneeenein. es el enlace íntimo de la dicción con la palabra o frase inmediata.
La acentuación de todas las personas en los tiempos de los verbos regulares, e'sin dejos tiempos y personas correspondien- tes de los verbos amar, temer, y partir. Debe advertirse que la primera persona de todo presente es grave como no sea mono- sílaba, exceptúase solo a ?/o pa'/W. que es aguda. Lía de pro- nunciarse hayúmox, hayáis: rayamos, vayáis ; seamos, seáis ; ten- gamos, tengáis ; o f gamo i, oigáis; que es la pronunciación de es- ínsvpersona& en todos los verbos castellanos.— Se dice : yo am- plió le ampliar; yo vació de variar. — -Los verbos compuestos liguen la acentuación del simple, v.. gr. ; yo desavío de avío ; {{ff*rar\o de varío ; de tafia ¡rió de ahucio (anticuado) ; con/ o de fío ; descrío de crío. Sin embargo, aunque se pronuncia me glo- río ha de decirse yo m* vanaglorio, porque este verbo no se compone de vano y glorío ; sirio q\}e se deriva inmediatamente del nombré compuesto ranag'ória. Yo reconcilio de concilio. ?Si e! verbo compuesto se deriva inmediatamente de un nombre castellano, que se junta con alguna partícula prepositiva, retie- ne la acentuación del nombre, v. gr. : yo avío, desvío, envío, ahucio, acarició, acopio, desquicio, enjuicio, aprecio, abrevio, ira '¡ció, expío, enfrío, arrecio, enturbio ; compuestos de los nom- bras lia, rio, húcia (antiguamente confianza) caricia, copia, (•'¿icio, juicio, precio, y de los adjetivos breve, sucio, pío, frío, recio, í'rbio.—Cimnáo el verbo se deriva inmediatamente de ni nombre grave castellano, que sin composición ninguna pa- :-a a ser verbo, lo mas común es que retenga la acentuación del hombre, v. gr. : yo atavío, espío, estrío, rocío, me demasío, odio, fastidió, desperdicio, silencio, presenció, diferencio, ajéncio, iámiio, presájió, concilio, calumnio, angustio, ansio, oficio, pri- r<!(jio, ajusticio, estudio, lidio, remedio, beneficio, injurio, agrio, r\.:io. medie, envidio, me refújio, albricio, vendimio, elójio, en- kbnúo, tapio, me injfwio, escorpio, columpió,, rabio, agravio. Se exceptúan yo amplío, 'que se deriva de amplio ; yo contrario de contrario ; me glorío de gloria ; yo varío de vario ; yo vacio de vacío. — El uso parece incierto en los verbos caviar, chirriar, expatriar, vidriar, paliar, escoriar, historiar, auxiliar . foliar. Me parece que debe pronunciarse ; yo expatrío _, cario, vidrio,
80
ehrio, y alio, folio, historio, escorio. En extasiarse me inclino a decir yo me extasió. — Los verbos en ti'af llevan el acento en Id u menos si tienen el infinitivo en ruar o guar, v. gr. : evacuó de evacuar, averiguo, de averiguar ; valúo de valuar. — En los nombres compuestos castellanos que no constan de enclíticos, el acento dominante es el del último componente, v. gr. : pe- liiáno, boquín úbio, vaivén, traspié.
136. Todo tiiptongo va acentuado en la segunda vocal, v. gr. : continuáis, averigüéis. — Se pronuncia indiferentemente el monte Siuaí, ' Sin ai o 'Sí>uii.— leñemos poras uicciones termi- nadas en dos vocalss c ébiles, eíi' tales palabras carga el acento sobre una de las dos vocales T ú¿, cuchí', Rut.
' 'Debe pronunciarse : Ataúlfo, ¿alaástre, saúco, aína, bahía, baraúnda, bilbaíno, C alia nos , cabrahigo, Caístro, Cfeaúsa, de- vaídó] Láinez, mohíno, paraíso, y por io mismo Valparaíso; t almila, vahído, vizcaíno, tr alalia (sustantivo y verbo) ateísmo, politeísmo, hebraísmo, deísmo, egoísmo, baúl, baúles ; país, paí- ses ; yo ahilo, ahumo, ahuche, a/iiiso, auno, reúno, sahumo, aúllo, de aullar, maullo, de mayar, reúso de reusar, judaizo de ju- daizar. ■•■'
137. Los nombres intervalo, -sincero, 'mendigo son graves. Cátalo por el poeta es grave, y esdrújulo cuando significa al- gún individuo de la jente lutada. 7 ¿bulo, Nepote, Proserpina, impío, son graves : los poetas dicen a veces impío. Ha de pro- nunciarse impar, impares ; pábilo o palito indiferentemente. Da- tada, nómade, ciliada, náyade, crisálida, Alcibíade's, parnéades, Milcíades, isócrono, Heródoto, antídoto, ai,écdota, antrof^ófago, esófago, sarcófago, Panfilo, Teófilo, Telé faro, fósforo, Ugartio, polígamo, tetrágono, polígono, historiógrafo, epígrafe, filólogo, Calimaco, Andrómaca, Ariaxímenes, ecójíomo, sínodo, pe) todo,' Calíope, Mérope, hipótesis, arUipeiístasis, Qaástenes, diástole, como esdrújulos. ¡Son graves : Aristídes, Atrida, lieraclida, anagrama, epigrama, ep fonema, epiquenema, epicúreo. Son es-' drúios : Focíltdes, Eurípides, Meónides, .síntoma/ — ■ Tienen eí acento en la antepenúltima vocal : academia, anUopofajiu, po- ligamia, necromancia, quiromancia, sinonimia, enciclopedia, li- tarjia, metalurjia, cuyas voces son graves acabadas en diptongo. Teogonia i cosmogottía, calografía, se lian de acent