Volum IX
*1916*. Mshe .fcriarca éspi- a. i les seves íMa mena
cep a i c ense fei d’acord
ueix, &jx el de Torras í mbrososser- l llarg de la Catalunya i
Obres completes de Torras i Bages
Biblioteca Abat Oliba, 95
I
JOSEP TORRAS I BAGES
OBRES COMPLETES
Volum IX
Publicacions de l’Abadia de Montserrat 1991
Primera edició, abril 1991 ISBN: 84-7826-204-0 (volum IX)
ISBN: 84-7826-161-3 (obra completa)
Dipòsit legal: B. 14.597-1991
Imprès a Libergraf, S.A. - Constitució, 19 - 08014 Barcelona
V. SERMONARI (continuació)
FESTES DELS SANTS
San José
Iustus ut palma florebit, sicut cedrus Libani multiplicabitur, etc.
La Iglesia es la única maestra de la vida espiritual, de ma¬ nera, que el que quiera alcanzar esta vida ha de ir siempre oyendo sus ensenanzas, y las da según las circunstancias y las necesidades. Hoy día nos excita a una gran devoción a san José; del uno al otro extremo del mundo se la aclama: los se- glares, los eclesiàsticos y los religiosos. Se fundan cofradías, congregaciones, etc., en su honor. <-De qué vendrà, pues, esta excitación sobrenatural? cQué utilidad ha de reportar esta de¬ voción? Dos principales: l.\ alcanzar su patrocinio poderosí- simo; 2.a, estudiar su tenor de vida.
I
La Iglesia catòlica, o sea la cristiandad, es una casa de Na- zaret en grande. — Descríbase la casa de Nazaret como un cie- lo terreno, donde alumbra de continuo, sin hacerse noche, el sol de justicia, Jesús. — Las tres personas de ella desempe- nan el papel en el mundo cristiano que desempenaban en Na¬ zaret. Jesús, el centro de todo, que a todo da vida, todo es mo- vido por Él. José y Maria trabajan por Jesús, y aun ahora tra- bajan también por Él; su ministerio en la Iglesia es allegarle almas mediante los corazones que con su devoción ablandan.
10
J. TORRAS I BAGES
Pero aun bajo otro concepto tienen el mismo oficio que te- nían: Jesús era Dios y como se unió con los hombres median- te José y Maria. Éste era el eslabón que le unia con la huma- nidad; y por esto la divina influencia de Jesús se propaga y comunica por Maria.
La dignidad de Madre de Dios es tan excelente, que nadie la pone en duda; pues José es: l.°, padre legal de Dios, y 2.°, es esposo de la Madre de Dios; entre esposos hay el humani et divini iuris communicatio. Luego José tiene una cierta igualdad con Maria. El marido adquiere los derechos y dig¬ nidad de la mujer; aun màs, es superior de ésta.
Jesús tenia que amarle entranablemente, no sólo por lo dicho, sino ademàs por su dignidad altísima, que se fun- daba:
A) En los servicios que le profesó y amor que le tenia.
B) En la dignidad de que estaba investido por el Eterno Padre, porque si Jesús fue tan obediente a su Padre Eterno, debía serio al Padre temporal que le dio en el mundo.
C) Viviendo bajo un mismo techo con Jesús y Maria, se hizo participante de los secretos divinos. jQué cosas maravi- llosas debía explicar a sus padres el buen Jesús! Si a las al- mas que viven en intimidad con É1 les comunica secretos ce- lestiales, ^qué había que hacer con éstos, que vivieron con É1 en tanta intimidad?
D) Dios ama a los virtuosos, y José resplandeció en todas las virtudes (vir iustus). Cuando en concertar un matrimonio pieside la prudència se procura la igualdad entre los esposos; el matrimonio de José y Maria no se concerto en la tierra, smo en el cielo, y, de consiguiente, entre ambos debió haber una cierta igualdad de virtudes. Pero la perla màs preciosa de la corona de virtudes de Maria es la pureza, por lo cual la castidad es también la màs saliente de las virtudes de su vir¬ ginal esposo.
E) La Virgen santifico a Juan Bautista con su salutación; ,muànto màs a José, con quien converso toda la vida?
SERMONARI
11
II
La devoción a san José es utilísima hoy al cristiano, no sólo por su patrocinio eficaz, sino por su ejemplo. Nunca los hombres se habían dejado enganar màs por el mundo, por el espiri tu de vanidad. Todos quieren sobresalir y ser vistos; sólo por llamar la atención hacen verdaderas extravagancias. Y esto, aunque no en tanta escala, pasa también en los claus- tros. La vida oculta es muy alabada, pero muy poco seguida; y José es el modelo de la vida oculta. No sabemos (a lo me- nos el Evangelio no lo dice) si llegó nunca a ser amo de tien- da, y en caso afirmativo debió ser una tienda muy pobre, por- que él fue pobre; de consiguiente, toda su vida sirvió, lo cual, de otra parte, era muy propio del Padre de aquel Dios que ve¬ nia a sei~vir y no a ser servido. El esconder los méritos es cosa inusitada en nuestro siglo, y, no obstante, éste es el espíritu del Evangelio que dice: «Ignore tu mano izquierda el bien que hace tu mano derecha.»
Para alcanzar este precioso amor a la vida oculta imite- mos a san José; no amemos al mundo ni a la vanidad; ame- mos, sí, tan sólo a Dios; y de esta manera por Él solo traba- jaremos; y, sabiendo que las buenas obras son tesoro que el mundo roba con sólo verlas, esconderemos nuestra vida en¬ tera en Cristo Jesús.
(Valldonzella, festa de sant Josep de 1881.)
San José
Joseph autem... cum esset iuslus.
(Mt., 1, 19.)
Cómo ha ido creciendo la devoción y cuito a san José. Ya de antiguo existió. San Bernardo hace su elogio, otros santos lo mismo. Dícese que los carmelitas trajeron de Oriente y Pa¬ lestina esta devoción. Santa Teresa la propago. Pío IX y León XIII. Examinemos los elementos de su santi dad.
12
J. TORRAS I BAGES
I
Su predestinación a Padre de Jesús y esposo de Maria.
II
Se constituyó como siervo de Jesús y Maria, trabajando siempre por ellos.
III
Su abnegación absoluta. Desconocido enteramente. No mira lo que le conviene a él, sino a Jesús. Deja su patria y sus bienes por Él.
IV
Vive con Cristo: siempre en su companía, y cuando la pier- de, no sosiega hasta encontrarle en el templo.
V
Muere con Cristo. Preciosa muerte y eterna glòria en com¬ panía de Cristo.
Sant Josep
Joseph... cum esset iustus.
(Mt, 1, 19.)
Admirable constància de la vida del terciari amb la vida que portaren les persones de la Sagrada Família; açò és: apar-
SERMONARI
13
tament del món estant en el món; consagració del cor a Déu posseint al mateix temps els sentiments de família; vida d’o¬ ració portant al mateix temps una vida de treball.
I
Justícia de sant Josep. L'exercici de totes les virtuts va comprès en el compliment de la virtut de la justícia que les abraça a totes. Compliment dels devers envers Déu, un ma¬ teix i el pròxim; deu guardar-se equilibri; l'oblit d'un ja des¬ trueix la virtut. Fidelitat de sant Josep a Déu, a sa família i a sos devers personals.
II
Predestinació de sant Josep. Predestinació semblant a la dels antics patriarques: Adam, Abraham, Josep, etc.; ell té aquests caràcters en el poble cristià. — Matrimoni de sant Jo¬ sep, naixement de Crist, fuga a Egipte, vida pobra en Natzaret, temors tota la vida pel successor d’Herodes. Mort de sant Josep.
(Tercer Orde de sant Domènec, tercer diumenge de març, dia 19, festa de sant Josep de 1898.)
Patrocinio de san José
Fidelis servus et prudens quem constituït Dominus super familiam suam.
Necesidad de la intercesión de los santos. a) Porque siendo ignorantes y pecadores no sabemos lo que nos conviene, ni te- nemos poder para alcanzarlo: somos como ninos en la vida espiritual, b) Para que de esta manera se manifieste la gran- deza de Dios en sus criaturas. — Aprecio que todos los santos
14
J. TORRAS I BAGES
han hecho de su intercesión. — Cómo en ellos descubrimos una simpatia en favor de algún determinado santo, lo cual po- dríamos llamar amistad particular. San Crisóstomo a san Pa¬ blo, san Ignacio a san Pedro, santa Gertrudis a san Juan Evan¬ gelista, etc. Pero con Maria y José no hay amistad particular; cualquier cristiano que ame la perfección debe tenerlos den- tro de su corazón. (Hoy me ocuparé de José.)
II
1 .° Para identificarse màs con Cristo, que era subditus illis; sólo por esto, prescindiendo de toda otra consideración egois¬ ta, porque el que ama, ama a los que ama el amado. 2.° Por lo poderoso de su intercesión, pues fue padre, y padre que su- frió muchísimo por Jesucristo. 3.° Por su excelente ejemplo: a) de fidelidad; b) y de prudència.
(Predicat a Valldonzella el primer diumenge d’abril de 1879, dia de recés.)
Del Patrocinio de san José
Constituit eum dominum domus suae: el principem omnis possessionis suae.
(Ps. 104, 21.)
No hay màs Senor en el mundo que el Senor Dios nues- tro; todos han de reconocer este supremo dominio, y el no re- conocerlo importa ya un pecado. No obstante, Dios en su in¬ finita bondad ha querido hacer participantes a las criaturas de este supremo dominio suyo. Instituyó jerarquías de ànge- les que presidiesen y gobernasen a los hombres; en su Igle- sia, prelados y pastores; en los Estados, príncipes y magistra- dos, y en las familias, padres y jefes que gobernasen las casas como a delegados y representantes suyos.
SERMONARf
15
Aun en el orden sobrenatural ha establecido también se¬ res, ha constituido hombres y mujeres ilustres para que in- tercediesen por los hombres viadores, los dirigiesen y enca- minasen al último fin.
Por secreto impenetrable de su sabiduría ha hecho como una división de poderes: a unos ha dado poder y eficacia para las cosas y necesidades temporales; a otros, para las espiri- tuales; a unos les ha constituido protectores de la niftez; a los otros, de la juventud, etc. Pero hay un bienaventurado en el cielo a quien Cristo Senor nuestro constituyó padre, protec¬ tor e intercesor de todo el linaje humano, porque fue padre, protector y custodio suyo en la tierra, y el amor de Cristo ha- cia nosotros es tan grande, que quiso darnos el mismo padre y la misma madre que É1 tuvo. Ya entenderéis que hablo del glorioso patriarca san José, cuya fiesta hoy celebramos.
I
La intercesión y patrocinio de san José es el màs eficaz y poderoso del cielo, a excepción de Maria Santísima. Por esto ha sido declarado Patrón de la Iglesia universal. Porque un intercesor es màs poderoso en cuanto es màs amado de Dios. San José es el bienaventurado màs amado de Dios, a excepción de Maria Santísima. Luego es el màs poderoso intercesor.
Dios oye: l.°, a los que aman, y 2.°, a aquellos a quienes ha constituido intercesores o medianeros. Es decir, a las al- mas santas y a los ministros suyos. A los primeros por deber de amor; a los segundos por el compromiso de su voluntad al constituirlos intercesores.
l.° Ego diligentes me diligo (Prov., VIII, 17). Qui autem di- ligit me diligetur a Patre meo (Ioan, XII, 21). Dios ama a los que le aman. Esto pasa aun a las criaturas imperfectas; ^cuanto màs a Dios, que hasta ama a los que le aborrecen? Los mismos seres irracionales corresponden a su manera a los seres que les aman; la correspondència consiste en dar
16
J. TORRAS I BAGES
gusto, en hacer lo que quiere aquel a quien se ama. La histo¬ ria sagrada v la eclesiàstica nos presentan repetidos ejemplos de casos en que Dios, por amor de algunos escogidos, ha he- cho favores extraordinarios: las batallas de los israelitas ga- nadas por el amor a Moisès; ei sol paràndose por la oración de Josué; el furor de los bàrbaros roto por las oraciones de la legión tebea; la terrible peste de Roma en tiempo de san Gre- gorio cesa por las oraciones de las sagradas vírgenes, etc. Y si Dios oye a sus siervos viadores, ^qué ha de hacer con los que estan en el cielo? Por esto la Iglesia clama: Omnes sancti et sanctae Dei intercedite pro nobis.
2.° Dios oye y atiende a sus ministros. Éstos son instru- mentos de Dios, intermediarios entre Dios y los hombres; son los canales de la gracia divina, por que son por excelencia los servidores de Dios, los destinados a su cuito. Por esto todos los pueblos acuden a Dios, para aplacar a la divinidad y al- canzar beneficiós. San León Papa detiene a Atila; el obispo Belsance hace el voto v Marsella queda libre de la peste.
II
San José es el varón màs amado de Dios v, a su manera, su màs excelente ministro.
1 .° De dos maneras se conoce el amor que Dios tiene a un hombre: A) Por los beneficiós v gracias que le ha comunica- do. No hay santo a quien Dios haya colocado en màs elevado grado ni màs próximo a Sí que a san José. Le escoge entre Noé, Abraham, Jacob, etc., para los màs altos fines: guarda- dor fidelísimo de la joya de castidad de Maria; padre nutri¬ ció de Jesús, le sustenta; custodio del mismo contra Herodes. En la vida humana de Jesús tiene José una autoridad divina; es José la Providencia del que con su mano rige el universo. B) Conócese ademàs el amor de Dios a un hombre por la vir- tud v mérito de éste. San José es vir iuslus. Tiene todas las virtudes. En especial tiene aquella hermosura de virtud que
SERMONARI
17
màs enamora a Dios: omnis glòria filiae regís ab intus. La vir- tud oculta es la màs pura, porque no puede dirigirse màs que a Dios, que ve lo oculto de los corazones.
2.° Pero san José no sólo es oído de Dios por el amor que le profesa, sino en cuanto fue un ministro suyo. ^Quién con màs justo titulo que él puede ser llamado ministro de Cristo? Le sirve en todo; se consagro a su cuito. ^Qué tienen que ver los servicios, el cuito que yo, sacerdote, tributo a Cristo en comparación de los que le prestàba san José? De noche y de dia, en alimentarle y en defenderle, en cuidarle, en todo to- talmente se empleaba, trabajaba por Él, etc. Luego los rue- gos de José han de ser atendidos; su patrocinio e intercesión es màs poderoso que el de los àngeles, porque él fue àngel ad¬ mirable de lealtad y pureza; que el de las vírgenes, porque fue virgen; que el de los patriarcas, porque lo fue. Pidàmosle que interceda por nosotros en la hora de la muerte.
(Predicat a Santa Maria el primer diumenge de maig de 1885, festa del Patrocini de sant Josep.)
Patrocini de sant Josep
Quis putas, est fidelis servus et prudens, quem constituït dominus suus super fami- liam suam.
(Mt„ 24, 45.)
Predestinació admirable de sant Josep sobre la de tots els antics patriarques: Adam, soca del llinatge humà; sant Josep ho és del poble cristià. Noè, principi del poble regenerat; sant Josep igualment. Abraham, pare dels creients; també sant Jo¬ sep, Jacob, quefe del poble predestinat, etc. En la predestina¬ ció de sant Josep s'hi veu el caràcter propi de la nova Llei: aquells antics patriarques eren personatges; sant Josep, un humil menestral, perquè en la llei cristiana Déu sol escollir instruments petits per a fer coses grans. Sant Josep protector
18
i. TORRAS I BAGES
de Crist, protector del poble cristià, que és lo mateix en la substància. D’aquest patrocini parlaré, etc. — Ave, Maria.
I
Crist i el poble cristià formen un sol cos. — Protecció de sant Josep sobre la humanitat de Crist, sobre el poble cristià. Aquesta protecció s’exerceix de dues maneres: l.a Sustentació de la vida material en Crist, espiritual en nosaltres: fomenta la fe, la pietat, però també ajuda en les necessitats temporals. 2.° Defensa la vida temporal de Crist, l'espiritual dels homes. (Amb motiu d’això explica els oficis de sant Josep sobre de Crist.)
II
Medis per a obtenir aquest patrocini. Imitar les seves vir¬ tuts. l.a Fidelitat a Crist: ofegar l’esperit de món que vol ofe¬ gar a Crist en el nostre cor. 2.a Servir humilment a Jesús i a Maria. 3.a Complir els deures del nostre estat. Aleshores ob¬ tindrem el patrocini de sant Josep, no sols en vida, sinó par¬ ticularment en l’hora de la mort.
(Predicat a Santa Marta, abril de 1892.)
Panegírico de santo Domingo, o bien de su milagrosa imagen de Soriano, Patrona de la Orden Tercera de Barcelona
1 Quicumque hanc regulam secuts fuerint,
pax super illos et misericòrdia.
(Gal., 6, 16.)
La invocación y adoración de los santos es uno de los me- jores consuelos del cristiano y uno de los obsequios mas agra¬ dables a Dios que pueden tributàrsele. a) Consuelo para el
SERMONARI
19
hombre viador es la contemplación de un semejante suyo que supo vencer los viciós y adquirir la corona de la victorià; con esto el hombre no sólo se consuela, sino que se anima y es- fuerza. b) Es un obsequio a Dios, porque ^qué es un santo sino una imagen de Dios? Es un discípulo, un hijo que le honra, que sigue su lev.
Por esto todos los pueblos de la tierra han tenido en gran estima a sus santos, y han amado sus santuarios màs que sus ciudades, y de generación en generación acuden a ellos a bus¬ car la salud, la paz, la alegria, la protección. Testigo el Pilar de Zaragoza, Montserrat, Santiago de Galicia, Guadalupe, etc. Dios, de su parte, se ha esmerado en obrar maravillosos milagros en estos santuarios y en hacer gracias extraordina- rias a los fieles en los mismos. Pero ya no sólo en los santua¬ rios, sino en determinadas imàgenes. Una de las màs celebres de la cristiandad es la de Nuestro Padre Santo Domingo en Soriano de Nàpoles. Angélicas manos la labraron. Vino a la tierra cuando los bàrbaros y malditos discípulos de Lutero y Calvino arminaban iglesias y destruían imàgenes, como un comprobante de la verdad del cuito católico, que siempre las ha admitido. jCuàn gloriosa es esta Orden de Santo Domin¬ go! San Jacinto, allà en el norte de Europa, salvaba ya las imàgenes del furor de otros herejes. Dios quiso en el medio- día de Europa salvar el cuito de los santos por medio de esta milagrosa imagen. Sus milagros son estupendos y sin inter- misión. Ha curado toda clase de enfermedades; ha salvado de todo linaje de peligros; ha convertido herejes de todas las sec- tas; ha resucitado multitud de muertos. Pero no creàis que sean sólo milagros antiguos: uno de los mayores que ha obra- do fue en el día 15 de septiembre de 1870. El obispo de Mi- leto examino màs de sesenta testigos que lo declaran; y tes- tigos de vista. La imagen se movió en todas direcciones: le- vantó sus brazos como si predicase o amenazase; varios hom- bres miraron de sujetarla y no pudieron, y al último la santa imagen volvió sus ojos dulce y confiadamente a la imagen de la Virgen del Rosario como excitando la devoción a Maria. —
20
J. TORRAS I BAGES
Esto pasó cuatro días antes de la entrada de los piamonteses en Roma y del despojo del Sumo Pontífice, es decir, en oca- sión de consumarse una de las mayores iniquidades que se han cometido contra la Iglesia de Cristo; y con esto santo Do¬ mingo nos ensena lo que siempre, pero màs en circunstancias críticas, nos ha ensenado, es decir, la necesidad de la devo¬ ri ón y sobre todo a Maria Santísima. — De esta lección que el Santo Patriarca nos da voy a ocuparme, porque la devo- ción es el objeto y el distintivo de la Orden Tercera de santo Domingo. — Ave, Maria.
I
Santo Domingo es el gran maestro de la devoción; su vida, sus obras e insti tuciones, su mismo nombre, lo prueban. — ^Oué es la devoción? Es la entrega, el ofrecimiento a Dios; vida devota es vida consagrada a Dios; un hombre devoto es un hombre dado a Dios. Falsa devoción es aquella que se hace consistir en decir muchas oraciones y no practicar la santa ley de Cristo: Populus hic labiis mihi honorat, cor autem eo- rum longe est a me. Las almas verdaderamente devotas, que exterior e interiormente, en afectos y en obras, vi ven para Dios, son las delicias del mismo.
A) Santo Domingo es por excelencia el maestro de la de¬ voción: l.° Dominicus (del Senor). 2.° Desde su màs tierna ju- ventud dedícase a la ciència sagrada y a la contemplación di¬ vina en su claustro de los canónigos de Osma. 3.° Màs tarde, la herejía, que no pudo ser vencida por las armas, Domingo la vence con la fuerza de la devoción del santo Rosario; ins- tituye esta Cofradía y la del Nombre de Jesús. — Jesús y Ma¬ ria son dos manantiales inagotables de devoción; por esto santo Domingo les hace objeto de su oración del Rosario; pin¬ ta como otros tantos cuadros de los principales pasos de sus vidas en la imaginación de los que le rezan. Les confia el cui- dado de la salvación eterna, y ahora, en Soriano, al mirar pia-
SERMONARI
21
dosamente la imagen de la Virgen del Rosario, puede decir- se: Defunctus adhuc loquitur.
B) El ejemplo de su vida es aún una mayor ensenanza de devoción. Antes de fundar los frailes funda las monjas en Nuestra Senora del Pruliano, confiando màs en la oración que en la predicación. Pasaba la noche en la iglesia; oraba con un fervor que era muchas veces entusiasmo; se le veia a veces con los brazos levantados o extendidos; exhalaba gemidos o gritos penetrantes; se detenia delante de los altares, y mu¬ chas veces, rendidas sus fuerzas por estas emociones interio- res, quedàbase dormido en la iglesia, donde le encontraban sus frailes al día siguiente.
II
La Orden Tercera fue fundada para extender al mundo el espiri tu de devoción que reina en los claustros. Nunca màs ne- cesaria que hoy, porque nunca el mundo ha sido màs inde- voto; la vida social no es a propósito para la devoción; a ella puede aplicarse la paràbola del sembrador en el Evangelio. Cae la semilla en el camino... la distracción... o cae en tierra que no tiene humor y luego se seca... o bien las malas hierbas la ahogan. — Dios es el divino sembrador de la piedad o de¬ voción, y si hay tan pocos devotos no es porque Dios no les llame a la devoción, sino porque el mundo destruye la inspi- ración divina. — cQué medio, pues, hay para que esta divina semilla de la devoción germine en nuestra alma?
Dos medios hay para hacer fèrtil nuestra alma en la vir- tud de la devoción: A) Considerar la bondad y los beneficiós de Dios. Amamos naturalmente lo bueno, ^cuànto màs ama- remos al Sumo Bien? Toda perfección, excelencia o bondad, de El deriva. Convencidos de esto exclamaremos: Mihi adhe- rere Deo bonum est, et ponere in Domino Deo spem meam (Ps. 72, 27). Confitemini Domino quoniam bonus, etc. Somos agra- decidos a los beneficiós, ^cómo no lo seremos a nuestro Sumo
22
J. TORRAS I BAGES
Bienhechor? Beneficiós en el orden natural y en el sobrena¬ tural. — B) Considerar los propios defectos y pecados; cono- cida nuestra suma necesidad, nace naturalmente en nuestro corazón el deseo de Dios. Levavi oculos meos in montes, unde veniet auxilium mihi. Fin providencial de las calamidades y desgracias generales y particulares. Conversiones de resultas de contrariedades en la fortuna, en los afectos, en la salud, etc.
Noverim te, noverim me, decía a Dios san Agustín, y este conocimiento se adquiere en la escuela de la meditación. — Desolatione desolata est teira, quia non est qui recogitel corde. Uno de los consejos que nuestro Padre santo Domingo daba a los suyos era: hablar siempre con Dios de Dios.
III
La distracción mundana seduce al hombre bajo las apa- riencias de bienestar y felicidad, y, no obstante, de ella pue- de decirse finis eius interitus, y en realidad su término es la muerte. Esas gentes del gran mundo, rodeadas de honores, ri- quezas y regalos, que acaban con el suicidio, lo demuestran. La vida seglar no debe ser vida de disipación; las virtudes de los claustros han de reinar en el mundo; por esto santo Do¬ mingo insti tuyó la Tercera Orden de Penitencia. Lo que debe ser un terciario: hombre de oración cotidiana... casto... ami¬ go del ayuno... de los pobres; debe ademàs ostentar noble- mente su religión (el terciario, a su manera, ha de observar obediència, castidad y pobreza), haciéndola amable. No sólo en su persona, sino en su casa, debe ostentar su religión. La moda es contrario de esto. Antes en toda casa y en el lugar mas distinguido de ella había alguna imagen; ahora se escon- den, y en cambio se ponen muebles de lujo. Ningún día màs a propósito que éste para inculcar el amor a las santas imà- genes. El terciario, a su manera, ha de observar obediència, castidad y pobreza.
SERMONARI
23
Glorioso Padre santo Domingo: esto os pedimos para no- sotros, que debemos vivir en medio de la tentación y corrup- ción del siglo: el don de oración... castos... mortificados y no amigos de las delicias sensuales... Nuestras delicias las hemos de buscar en nuestra amistad con Jesús y Maria, a fin de que, siendo como vos hombres de Dios en este mundo, merezca- mos reinar con vos en el otro. Amén.
(Predicat a Montsió, en la missa major, el tercer diumen¬ ge de setembre de 1884, festa principal de l'Orde Tercer de sant Domènec.)
Sant Jordi
Ego suïn vitis vera.
(Ioan., 15, 1.)
Els sants són eterns, perquè són homes perfets. L’home perfet és el qui es porta bé amb Déu, amb el pròxim i amb si mateix, dominant les seves passions i educant el seu cor.
Es clar que hi ha sants que per certes circumstàncies sem¬ bla que lliguen més amb un temps que amb un altre, en un país que en un altre; un sant guerrer (pels militars), un sant doctor (pels estudiants). — Però sant Jordi té una condició que el fa per tots els temps: és el màrtir de la fe. — L'apolo¬ gia de sant Jordi és l’apologia de la fe; els seus fets són fets de Jesucrist; per això diu l'Evangeli que els sants, que els cris¬ tians perfets són els sarments, i Jesús la soca. Per això consi¬ derarem: l.er, les virtuts que dóna a l'home la fe; 2.on, la glò¬ ria eterna a què el porta.
I
a) Generositat i amor al pròxim. Sant Jordi reparteix als pobres sos béns i dóna llibertat als seus esclaus. — b) Forta-
24
J. TORRAS I BAGES
lesa i fidelitat. Els turments de sant Jordi. La fe dóna resis¬ tència en els treballs, en les humiliacions, etc.
II
Estem al món per a vèncer al món, les seves passions, les seves il·lusions. Haec est victorià quae vincit mundum: fides nos¬ tra. No hi ha glòria sense victòria. — La glòria del món passa; la del cel és permanent. La glòria de sant Jordi, la glòria dels heretges, dels literats, dels conquistadors, dels artistes.
(Predicat a Ripoll en la seva festa, any 1900.)
Sant Jordi
Un advocat davant de Déu; la mediació necessària és la de Jesucrist, mes és doctrina de la Iglésia que els sants són també mediadors. La mediació de sant Jordi aclamada a Orient i Occident i a Roma, ordes militars.
L'excel·lència de la seva santedat prové:
1 ,cr De la professió heroica de la fe en el jove militar. — Obligació de no avergonyir-se de Jesucrist. — Vilesa del qui se n’avergonyeix; noblesa de la confessió. — Qui no la confes¬ sa és indigne de Jesucrist.
2. 011 Del desprendiment dels béns terrenals: ell distribueix sos béns al pròxim. — Cada u és segons lo que estima; qui ama lo de la terra terreja. Tot cristià no ha de terrejar, sinó que ha d’ésser celestial i espiritual.
3.er De l’amor al pròxim. Dóna llibertat als esclaus. Tot sant ama als homes i es sacrifica per ells. El pecador, al re¬ vés, sacrifica als homes per a son profit. Doctrina de Jesu¬ crist: fins als enemics ordena que siguin arnats. — Exhorta¬ ció a la imitació de la fe i de la caritat de sant Jordi per a al- cançar la corona de la glòria.
SERM0NAR1
25
(Predicat a Ripoll, sant Jordi de 1901.)
Podria fer-se sermó de sant Jordi basant-lo en el de sant Pere Damià, in Octava Sancti, quan diu que sant Jordi ve a la primavera, i compara la renovació d'aquesta amb la reno¬ vació moral que causà l’exemple de sant Jordi, la florescèn- cia de virtuts. La fecunditat de l’exemple, la sang dels màr¬ tirs, la fe dels màrtirs, la caritat dels màrtirs, són llavor que se sembra i germina. El seu exemple ha fet que se’l prengués per patró i que s'imitin les seves virtuts.
Sant Miquel dels Sants
Deum time et mandala eius observa: hoc est enim omnis homo. «Tem a Déu i guarda els seus manaments, perquè això és ei tot de l’home.»
(Eccle., 12, 13.)
Les coses divines sempre són les que interessaran més als homes. — Controvèrsies d’escoles, guerres de nacions, revo¬ lucions de pobles, les guerres internes de l’esperit humà prin¬ cipalment nascudes de les coses de Déu.
Però quan es junten l’interès diví i l’interès; quan les co¬ ses del cel i de la terra s'uneixen, aleshores els sentiments hu¬ mans arriben al capdamunt. Per això, vosaltres, fills de Vic, us interesseu tant en aquesta festa, perquè és de Déu i dels homes, de les coses del cel i de la terra; tracteu una cosa que és de Vic i és del paradís celestial, del cel i de la terra, i per això jo m'he cregut obligat, com a pastor i pare espiritual d’a¬ questa ciutat, a pujar a la trona i parlar-vos d'aquest admi¬ rable home, revestit de Déu, d’aquest home perfecte. És un d'aquells casos en què van juntes la glòria de Déu i la dels ho¬ mes, la divinitat i la humanitat.
Parlo de sant Miquel dels Sants: un home divinitzat, que
26
J. TORRAS I BAGES
arriba al cim de la jerarquia humana, prop de Déu; per això l'invoquem; i exemplar dels homes, en lo essencial als homes, en el temor de Déu i en la guarda de sos manaments, que és lo que fa a l’home, que és el tot de l’home, segons l’Eclesias- tès. — Vaig a considerar a Miquel en el cim de la jerarquia humana, que és la santedat. Ell no posseeix cap grandesa hu¬ mana, però posseeix la grandesa divina. I aquest és mon pro¬ pòsit avui: explicar la grandesa divina de sant Miquel.
I
a) Els homes sempre han reconegut entre ells una verda- dera jerarquia, lo mateix els pobles d’una llarga civilització que aquells que la comencen a viure. Jesús, Senyor nostre, qui predicava el mèrit de la pobresa, l'exaltació dels humils, la igualtat humana, etc., no obstant pronuncià aquella sen¬ tència: Sempre hi haurà pobres entre vosaltres. — Manà pre¬ dicar o explicar la sabiduria cristiana a tota criatura: Unus est magister vester, omnes vos fratres; i, no obstant, reconegué la necessitat d’haver-hi mestres i deixebles, quan al consti¬ tuir sos apòstols digué: Qui escolta a vosaltres m’escolta a Mi. — Volgué que tots els qui el seguien guanyessin una victòria, la victòria de la virtut; però l'esforç de l’heroisme no l’exigí, sinó solament el compliment de la justícia ordinària suficient per a la salvació. Cridava a pocs a l’heroisme, als consells, a la perfecció.
b) La desigualtat de mèrits i de perfeccions ha d’ésser a la terra, perquè fins al cel hi és. No solament la jerarquia la tro¬ bem en la societat sobrenatural instituïda per Jesucrist, sinó en tota la humanitat. — Els herois qui han deslliurat els po¬ bles, els grans capitans qui els han portat a la conquista, etc., en una paraula, tots els homes valerosos. — Els savis, que els han ensenyat i infundit la llei de vida, la vida de son esperit amb la filosofia i l'art. — Els grans benefactors, els fundadors d’institucions benefiques, qui han sabut lligar als ciutadans
SERMONARI
27
entre si amb el vincle de l’amor mutu. Sense la jerarquia, la vida fóra enutjosa, com un país sense muntanyes.
c) I tant el poble cristià com els altres pobles reconeixen, senten i confessen pràcticament la jerarquia, perquè la jerar¬ quia ve de Déu, autor de tots els pobles. Déu està fora de tota jerarquia, però tota jerarquia és com un ressol d’aquell im¬ mens Sol de la justícia i la santedat. Perquè en tota jerarquia resplendeixen els atributs essencials de Déu: 1’Omnipotència, la Sabiduria i l'Amor. La superioritat es manifesta pel poder, per la sabiduria, per la bondat. Perquè la jerarquia ve de Déu, en el cim de la jerarquia la humanitat hi posa als homes di¬ vins, els sants.
II
Déu es va complaure en fer resplendir aquesta triple ex¬ cel·lència de sa Sobirana Substància en sant Miquel. Insigni¬ ficança mundana de sant Miquel: ni és ric, ni és un científic o literat, ni és home d’influència social. Va passar pel món com una exhalació; a Vic, a Saragossa, a Pamplona, a Ma¬ drid, a Sevilla, a Baeza, a Valladolid, hi va estar poc; però així com el sol cada dia escalfa al món, així també ell escalfà tots els llocs per on passà en sa curta existència.
D’on prové l’eficàcia de l'acció dels sants? De que estan en el primer lloc o grau de la jerarquia, perquè són homes complets, perquè en ells les deficiències de la naturalesa que¬ den suplertes per la gràcia.
Error vulgar sobre la santedat, que pensa que els sants so¬ lament són bons per a fer oració i penitència, essent ineptes per la vida. Els sants, al revés, mediant l’oració i la penitèn¬ cia, es fan més perfectes homes, perquè s'acosten més a Déu, i, de consegüent, resplendeix en ells més la penitència, la sa¬ biduria i l’amor. — En el sant creixen simultàniament totes les seves facultats nobles.
Lo qual no passa en els altres grans homes. Els herois, els
28
J. TORRAS I BAGES
conquistadors ens admiren per la seva llum intel·lectual, per sa indomable energia; però l'ambició els mou i son cor és xic, i ells uns egoistes que sacrifiquen la humanitat a sa ambició.
— Científics i literats ridículs en la pràctica de la vida, mଠquines que pensen i res més.
La vida humana és una ombra i figura de la vida divina, i en tant és més perfecta en quant més s'hi acosta. Déu pre¬ destina a sant Miquel a una plenitud de vida, i per això l'en¬ llaçà d’un mode particular amb l'inefable misteri de la San¬ tíssima Trinitat; Déu el portà al convent dels Trinitaris. Els misteris de l amor diví no hi ha gaires ànimes que els sàpi¬ guen entendre. Els botiguers de la plaça de Vic, on el porten essent encara nen, un cop mort son pare, el troben encantat,
— era encantat perquè estava enamorat; — els convents no el volen perquè era massa petit; però la seva ànima enèrgica no s’espanta, i a dotze anys se'n va a Barcelona i és admès en el conent de Trinitaris. S’allunya de la seva terra; contí¬ nuament és traslladat; en la seva curta vida travessa de con¬ vent en convent tota l'Espanya, des de Pamplona a Sevilla; així no posa arrels en la terra, perquè les posi en el cel. Així obra Déu en les grans ànimes a qui vol portar als esplendors d una vida divina; les separa de la terra, i així, usant una pa¬ raula vulgar, enfoca en aquestes ànimes el resplendor de les tres divines persones, i les fa participants del poder, de la sa- biduria i de l'amor.
A) Poder sobre de si mateix, dels seus instints materials : 1 ,er Domina la carn en absolut; no sap l'existència de la luxúria fins que confessa, i li costa de fer-se càrrec d'aquest desordre; a set anys féu vot de castedat. 2.°" Tampoc tingué mai l'ins¬ tint de l'interès. Ni essent superior conegué les monedes, i la seva innocència de vegades feia riure. Goig en els deu mesos de presó. Llepa les ilagues sense moviment. De son cos en fa el que vol.
b) Poder sobre del pròxim. Essent superior, governava i di¬ rigia sos súbdits sense imperi, pel simple impuls de sa volun¬ tat, sempre amable. Les grans forces són les més fàcils, les
SERMONARI
29
que obren sense estrèpit. Maneig d'esperits. Influència sobre dels lletrats de Valladolid, etc. — Venç als seus èmuls.
Poder sobre de Déu. Do de curació. — El gran misteri de Déu vençut per l'home. — Jacob venç a l’àngel, és el símbol del misteri. — Sant Miquel amb l'oració i penitència venç a Déu, i el fa mudar de sentència i li alcança salut, etc., pels qui li demanen. Per això fins arriben a fer-lo responsable de que Déu no els torni la salut, que si Miquel volgués, diuen, la tornaria.
Sabiduria. La sabiduria no és filla dels homes, sinó filla de Déu. És eterna, ho governa tot, omple el món. És a dir, és una emanació de Déu. L’home científic pot ésser un home des¬ equilibrat, i la sabiduria és el summo equilibri humà. És la pràctica de la vida, és el govern de l'home, és la prudència. Coneixement profètic; coneixement de l'interior; coneixe¬ ment governatiu. — Prudència de sant Miquel; els savis el consulten; els que es troben en conflictes d’esperit, també. Però sobretot en el govern és prudent. Penitent i zelós, és suau i sense imperi en els súbdits; jove i molt jove no fa pesada la carga de l'obediència. — Discreció d'esperits. — Sobretot fixem-nos en sa Sabiduria de la contemplació. Deriva d'ella el coneixement transcendental: de Déu, dels homes, de si ma¬ teix, del món, de l’eternitat, de la societat, de la Iglésia, dels sagraments, de la doctrina revelada.
L’amor. És el fi i la substància de la Llei; per això és el dis¬ tintiu dels perfets. L'amor és un calor; el fred és lo contrari; per això es troba acostant-se a Déu, summa llei de l’home. Oració i contemplació, èxtasi, canvi de cor. Això és la divinit¬ zació de l'home. L’home que no ha comès ni tan sols pecat venial deliberat, bé pot dir-se que és una espècie de Déu. Es preparava per a combregar tota la nit anterior en oració. Res¬ plendor de sa carn al celebrar — el poeta Quintana.
Era Jesús vestit de frare: tenia son cor, pensava en sos pen¬ saments, parlava d'Ell; era a la terra, però estava en el cel. — Caríssims: cerquem també aquesta identificació amb Je- sucrist. — Perfeccionem la nostra vida, elevem el pensament,
30
J. TORRAS I BAGES
alcem el cor, dignifiquem la vida, perquè siguem dignes com¬ panys de Jesucrist i cohereus de la seva glòria.
(Predicat a la Seu de Vic l'any 1900.)
Resum del compilador
El tema que sentà el nostre Prelat al començament del sermó ja indicà la idea cabdal, que consistí, a nostre entendre, en presentar a sant Miquel com un home divinitzat: Time Deum et mandata eius observa; hoc est enim om- nis homo.
«Tem a Déu i observa els seus manaments, perquè això és tot'l'home.»
La introducció que serví d’exordi és de lo més granat que hem sentit, i ens dol no poder-ne recordar tota la lletra. En substància vingué a explicar la raó de l’entusiasme de la ciutat en honrar amb tants bells obsequis un Seu fill. La idea de Déu, deia, el sentiment de Déu, les coses divines, són lo que interessa i ha interessat sempre més que altra cosa a la humanitat: això és lo que ha exercitat sempre i exercita l'activitat humana. Les discussions més sàvies, les guerres més fortes, les revolucions més radicals, han tingut sem¬ pre per objecte la Divinitat. I no solament és Déu l’interès suprem de la hu¬ manitat en general, sinó de cada home en particular, perquè és Déu lo més íntim que té l’home, l’home no pot prescindir de Déu, no es pot estar de Déu. I quan a l’interès diví s'uneix l'interès humà, com succeeix a vosaltres, fills d'aquesta ciutat, a l'honrar el vostre Sant compatrici, quan la glòria de déu s'uneix a la glòria de l'home, aleshores puja de punt l'interès i és doble el motiu de la satisfacció i de la festa. Sant Miquel dels Sants fou un home tot de Déu, un home divinitzat; i per això és objecte d'aquests obsequis i d'a¬ quest solemne culte. I entrant de ple en l’assumpte després de l’Avemaria, vingué a fer la demostració d'aquesta veritat: sant Miquel dels Sants fou un home divinitzat perquè reproduí meravellosament en la seva ànima la po¬ tència, la sabiduria i l'amor, els tres atributs que la revelació cristiana en¬ senya a distingir en la Trinitat augusta, en el més alt dels misteris divins.
La proposició no podia ésser més hermosa ni més apropiada a un sant Tri- nitari.
La confirmació anà precedida d’un magnífic prologui, que havem de sin- tetizar en els següents conceptes: La jerarquia ve de Déu i està gravada en la naturalesa humana, i per això és indestructible com la mateixa naturale¬ sa. Nostre Senyor Jesucrist, que establí amb la predicació de l’Evangeli uns
SERMONARI
31
principis que semblen abolir tota jerarquia humana, publicant la fraternitat de tot el llinatge humà i creant la societat cosmopolítica, universal, que és la Iglésia catòlica, no obstant deixà dit també als seus deixebles que sempre hi hauria distinció entre ells, quan digué: Sempre hi haurà pobres entre vos¬ altres. Jesucrist, que volgué estendre a tots els homes la ciència de la salva¬ ció, que establí uns principis de verdadera igualtat; que quan l'anomenaven Mestre digué que no hi havia mestres entre ells, que Déu era l'únic Mestre, no obstant mana a sos apòstols que prediquin a tota criatura, i aquells que els escoltarien, a Ell escoltarien, i aquells que els despreciarien, el despre- ciaríen a Ell. La jerarquia és de divina ordenació, i per això és indestructi¬ ble. I els homes ho han reconegut sempre així: han venerat com superior el savi que arriba a la summitat de les ciències, al qui sap dirigir els exèrcits, o governar els Estats, o elevar els sentiments del poble per les arts i la poe¬ sia. Mes, entre totes les jerarquies, no n’hi ha cap que arribi a l’altura de la santedat. La santedat és la primera de les jerarquies humanes, perquè és una cosa divina, perquè és un reflexe, un ressò, una reproducció de les perfec¬ cions de la Divinitat. Déu està per sobre de tota jerarquia, no pertany a cap jerarquia: la santedat s'acosta i reprodueix en l’home els atributs de Déu. Sant Miquel dels Sants no posseïa grans riqueses, no era una intel·ligència d'extraordinària sabiduria humana, no tenia una pasmosa erudició científi¬ ca, ni tingué a la seva mà la direcció d'exèrcits, ni influí en la governació del país; i, no obstant, el seu nom figura per sobre de tots els dels personatges que han nascut o viscut en aquesta ciutat de Vic, és més conegut que els fi- losops i savis i guerrers; son nom arriba al coneixement de tots vosaltres, quan molts ni saben el nom de tants fills il·lustres d'aquesta ciutat. I és per¬ què Miquel Argemir és d’una categoria superior a les humanes; perquè és sant. Dintre de la Iglésia catòlica, que és l’elevació de la humanitat, estem cridats tots els cristians a una perfecció de vida; més Jesucrist en l’Evangeli deixà establerta la diferència entre els preceptes i els consells, i, per conse¬ güent, una gradació en la perfecció de la vida fins arribar a la santedat. Sant Miquel dels Sants, seguint els consells evangèlics, sentí des de petit l’atrac¬ ció de Déu i va seguir-la. Noi encara, quedà orfe, i en aquest estat infeliç, de l’orfenesa volgué deixar-lo el Senyor perquè se’l volia per a Ell. En una edat en què no podia comprendre l'admirable misteri de la Passió del Fill de Déu fet Home plorava amargament en considerar els dolors i turments de la Pas¬ sió. Miquel dels Sants, seguint l’atracció de Déu, s’havia desfet de les coses materials i terrenes, i per això els seus parents no el comprenien: per això aquell oncle seu, botiguer de la Plaça, que se l’havia posat a casa seva, el tro¬ ba encantat, i té raó, perquè Miquel està enamorat de Déu, i l'enamorament és com un encantament de l'ànima que no pensa en altra cosa ni sospira per
32
J. TORRAS I BAGES
altra cosa que per l'objecte del seu amor. Noi encara, va pels convents de la ciutat per fer-se religiós, perquè entenia que la santedat floriria millor en el claustre, i, no admetent-lo en cap convent, petit com era, se’n va de Vic sol i a peu a Barcelona i entra en l’ordre de frares trinitaris, on la seva ànima privilegiada havia de reproduir les perfeccions que resplendeixen en la San¬ tíssima Trinitat.
Tot poder davalla de Déu: Ell és qui governa el món; i aquest poder es manifestà en sant Miquel per aquell domini que tingué sobre el mateix. Mi¬ quel tenia sobre si un domini absolut, feia lo que volia del seu cos, la seva carn estava completament subjecta al seu esperit i les repugnàncies totes dels sentits les tenia enterament vençudes. I perquè tenia tant domini sobre si mateix dominava els altres. Qui es domina a si mateix pot dominar els al¬ tres. Dominar els cossos no costa gaire, basta tenir major força física; domi¬ nar els esperits és molt difícil. Miquel, aquell jove que no tenia influència social visible, dominava sobre dels esperits, la gent el seguia i l’admirava. I fins tingué poder sobre Déu. Dominar la criatura al Creador sembla una pa¬ radoxa; mes Déu nostre Senvor es deixa dominar, es complau en ésser vençut per l’oració de la criatura. A sant Miquel li anaven els devots i deien que, si volia, podia obtenir l’èxit de les seves súpliques, perquè estaven segurs del poder que tenia sobre el mateix Déu.
Sant Miquel reproduí en la seva ànima l’atribut de la sabiduria. La sa- biduria de Miquel tenia els distintius de la sabiduria divina: l’ésser profèti¬ ca i penetrar l’esperit. La ciència humana alcança coneixement del passat, encara que amb molta barreja d'errors; alcança coneixement del present, si bé que dins d’un cercle molt reduït. El coneixement profètic, llegir en el per¬ venir, és distintiu de la sabiduria divina; i Miquel llegia en el pervenir, per¬ què llegia les coses, no en els llibres dels homes, sino en el Verb, font i prin¬ cipi de tota intel·ligència. I llegia també l'interior de les consciències; pos¬ seïa aquell altre distintiu de què parla l'Apòstol, la discreció d’esperits. Per això era tan bon director, perquè veia l'interior dels seus penitents. Aquell frare jove, desconegut, passa de Barcelona a Saragossa, i de Saragossa a Pam¬ plona, i de Pamplona a Sevilla, recorrent d'una part a l’altra l’Espanya, por¬ tat per la Providència a llunyes terres, és elegit Superior de la seva Ordre, i sap tranquil·litzar les consciències més inquietes, les ànimes més desequili¬ brades.
Finalment, l'ànima de sant Miquel reproduí l’amor divinal. Tots havem sentit anomenar-lo seràfic, i li pertoca aquest nom dels àngels que s’anome¬ nen serafins, encesos d’amor, per la seva proximitat amb Déu. Miquel era tot de Déu; anava d'èxtasi en èxtasi, més ben dit, era un èxtasi conjinuat la seva vida, i fins dormint amava, tenia la qualitat de l’amor, que descriu el
SERMONARI
33
Cantar dels cantars. Absort en Déu, Miquel no vivia en si, sinó que Crist vi¬ via en ell, i amb molta justícia li va canviar Crist místicament el cor, do¬ nant-li son Cor amorosíssim; i, transformat ja en Crist, podem dir que era Jesucrist vestit amb l’hàbit de frare trinitari. I per això morí d’amor, i morí als trenta-tres anys, a l’edat de Jesucrist, entrant en el goig inefable, incom¬ prensible, de la Glòria. Tals són les consideracions, molt per alt resumides, que féu el venerable Prelat, afegint-hi per bon acabament una exhortació a imitar els exemples de sant Miquel i a conservar el caràcter que la Providèn¬ cia ha volgut imprimir a aquesta població fent néixer o viure en ella tants homes il·lustres i tants instituts que han tingut marcada influència en la vida espiritual de tota la nostra terra. Aquesta ciutat, digué, és una ciutat divina, i si volia fer-se mundana, perdent son caràcter, seria ridícula, sentència ben digna d'ésser sèriament meditada. Nosaltres, més que deixar-la estampada aquí, voldríem estampar-la en tots els cors i en totes les intel·ligències, per¬ què tothom es penetrés més encara de l’interès que ha de tenir sempre tot bon vigatà, en què jamai ni per res del món vingui a perdre aquest caràcter de divina, vingui a quedar desfigurada la nostra ciutat benvolguda.
L'Orfeó Català cantà l’Ofici, celebrat per l'Il·lustríssim Fra Antoni Colo¬ mer i Pasqués, O. C., bisbe del Tonkín septentrional. Després de l’ofici l’Or- feó pujà al palau episcopal i el senyor Bisbe beneí la cinta que Vic regalava a l 'Orfeó. Aquest cantà una Salve que el mestre Millet dedicava al senyor Bis¬ be, i, acabada, S. S. I. dirigí la paraula als orfeonistes, agraint la seva deli¬ cada visita, fent notar la significació d’aquell acte celebrat en el Saló Sino¬ dal i parlant amb aquest motiu de l'antiga harmonia i submissió de tots els estaments a l'Església que l 'Orfeó renovellava; els digué que era tant el seu pler de tenir-los a casa, que fins sentia no tenir ocasió de rebre’ls més ínti¬ mament; féu grans elogis de sa transcendental obra; els digué que el públic els admirava, no solament per lo que valien en el territori de l’art, sinó per l’admirable exemple de fraternitat i d'educació social que donaven per tot on es presentaven; acabant per desitjar-los tota prosperitat i benestar mate¬ rial i espiritual.
Sant Ignasi
No fou la invenció d'una novetat, sinó que sapigué trobar lo etern. Quant pocs són els qui troben lo etern.
Designavit. Sempre igualment. Etern decret de TAkíssim sobre Ignasi. D'aquí ses grans congruències amb una aparièn-
34
J. TORRAS I BAGES
cia de falta d'ordre i de circumstàncies que ens lliguen, i real¬ ment la intenció d'Ignasi no les lligava, però sí el decret etern; ell era un instrument i no sabia on anava. Naix en una crisi històrica, al començar l’època moderna, de lluita d'esperits, de set inconsiderada d’innovacions. Ell naix d’una raça pri¬ mitiva, amant de la tradició — biscaïns Cano i Ignasi, con¬ temporanis, devien dar la volta al món; — la tradició més ex- celsa és la tradició divina, consistent en les mudances huma¬ nes, i s’exercità en la vida militar. Home de món abans que fos home de Déu, perquè devia obrar sobre del món i el de¬ cret de l'Altíssim l’enviava per a predicar el regne de Déu. Es¬ tudiem el decret de l’Altíssim: l.er, transformant l’home de món en home de Déu; 2.on, essent l'home de Déu instrument per a transformar el món en regne de Déu.
I
Quis enim te discernit? Qui me segregavit ex utero matris meae. Intervenció manifesta de Déu en el destí dels grans ho¬ mes, igual en totes les èpoques: Moisès, sant Pau, sant Agus¬ tí, sant Ignasi. També és igual el procediment per a conver- tir-se en home de Déu. Moisès, el desert, la soledat. Sant Pau, Aràbia; Agustí, la vida claustral; Ignasi, Manresa; Mani...?, any de soledat.
Dificultat en la transformació de l’esperit: és més fonda perquè arriba a l'arrel del ser. A l’esperit se’l transforma per medi de l'Esperit. Lo primer és la conquesta del propi cos: pe¬ nitència. La de sant Ignasi. — Sol·licitacions oposades. — Fi¬ nalitat d’aquestes lluites en el qui ha d’ésser mestre d’espe¬ rit. — Sant Pau també tingué aquestes lluites d’esperit per a conèixer sos enganys. Les regles per a discernir esperits de sant Ignasi. Quant costa convertir-se en home diví! Es Déu qui ho fa; se habet passive. Profunda (coneixement de si) i alta (coneixement dels divins misteris). Oposició entre els dos pols: l’home en comparació de Déu. Profunditats de si ma-
SERMONARI
35
teix. Oració de sant Ignasi. Comunicacions i visions: la Ver¬ ge, la Santíssima Trinitat, els Sants Apòstols. Queda ple de l'esperit sobrenatural, lo qual dóna per resultat: l.er La per¬ fecta possessió de si mateix, immutable, ésser home diví. — 2.on Que el seu esperit és com un llibre sagrat, on queden es¬ tampats els misteris sobrenaturals i divins, i no necessita ja, en cert sentit, la Bíblia (escriu els Exercicis). Antiguitat i no¬ vetat d'aquest instrument de santificació. Dins del cristianis¬ me no hi ha res nou. Abans la ciència de la santedat es dava per parts; en Jesucrist la plenitud. Sant Pau (ad Hebraeos): Multifariam multisque modis, etcètera, una fórmula nova d’una substància vella. Importància de les fórmules; fins en la medicina corporal demostren el talent del metge. — És un procediment experimental, positivista, com era dirien; no és un mestre que forma un deixeble, sinó que l'home, baix la grଠcia, es forma a si mateix, com la experiencia de consolaciones y de desolaciones y de diversos espíritus. Susciten els Exercicis la manifestació d'oposats esperits. — 3.er Que, arribat a la ple¬ nitud de l’ésser espiritual, sent les ànsies d’engendrar espiri¬ tualment fills.
II
Per a convertir el món en regne de Déu. a) Fa homes se¬ gons l’esperit de Déu, els engendra a sa imatge en les univer¬ sitats; fins a sos mestres els fa deixebles seus per medi dels Exercicis, b) Assaja la Companyia i ell no ho sap. Ja ho sap Déu. Com perfecte legislador no legisla fins que ja la Compa¬ nyia existeix.
Déu l’envia contra la Reforma, és l'anti-Luter, i la Com¬ panyia té aquest objecte. — Oposició entre els dos: Luter, apòstata de l'estat religiós; ell se'n fa. — Luter es casa i pre¬ dica contra la penitència; ell, vot de castedat i penitència. — Luter contra el Papa; ell pel Papa. — Luter errors; ell l’estu¬ di. — • Luter la guerra dels paisans; ell sempre la pau. — Es-
36
J. TORRAS I BAGES
tat de la reforma avui; estat de la Companyia avui. — Luter avui se’l té per lo que fou, fins pels mateixos escriptors serio¬ sos protestants; sant Ignasi, una glòria de la Iglésia i de la hu¬ manitat. Pere Claver, etc. Francesc Regis, etc. — Educació de la joventut. Influència espiritual, social, intel·lectual. Sempre la glòria de Déu, és a dir, encaminar la humanitat a l’eterni¬ tat, a l'absolut perfet. La Companyia té col·legis des d' Angla¬ terra fins a l'índia, des de l’Armènia (Beirut) a la Unió Ame¬ ricana. — Intuïció profètica en instituir el col·legi germànic. Germània és avui el cervell d'Europa.
III
Però no ens deixem enlluernar per la glòria humana, que, fins quan és lícita, és perillosa i insignificant davant de Déu. Girem els ulls envers Ignasi pobre, desconegut i despreciat, però amb l’esperit volant per les sublimitats de la glòria di¬ vina. — Considerem que tot lo visible i temporal és transito¬ ri; i el despullament de les riqueses i honors, que ens ense¬ nya sant Ignasi de paraula i l’exemple, és l’etern camí de la benaventurança.
Un dels seus fills, anglès, acaba de provar que les reali¬ tats eternes estan més a prop del concepte i intel·ligència sim¬ ple que ensenya la Iglésia al poble, que no pas de les grans abstraccions i sistemes científics. I la prova de què estan més a prop és que per aquest camí s’arriba més fàcilment a Déu. Per aquest camí hi arribà aquí, a Manresa, sant Ignasi, i ell, sense lletres, hi porta als il·lustrats membres de la universi¬ tat parisenca. Sant Ignasi en aquest sentit restarà essent un etern mestre d’esperit. Designavit : cantar salms, dir rosaris, encendre candeles, guanyar indulgències i perdons, és a dir, la pràctica tradicional de la pietat cristiana, escola universal de salvació i medi de trobar en pau a Déu Senyor nostre.
(Predicat a Manresa, 1901.)
SERMONARI
37
El Beat Grassi
JJnctio eiits [Domini] docet vos de omnibus.
(1 Ioan., 2, 27.)
Relació i semblança entre la naturalesa i la gràcia.
Potència que tenen els grans sants d'engendrar espiritual¬ ment altres sants i constituir famílies. Arriba un punt que l’amor no es satisfà amb si mateix amb l'amor personal que professem a Déu, sinó que desitgem que hi hagi altres que l'amin. — (Rebeca, o tenir fills o morir.) Duració de les famílies religioses i caràcter del Fundador que conserven. Sant Benet: alta contemplació i separació del món. — Sant Domingo: l'amor i l’heroisme de la fe; sant Francesc: la vida de pobresa apostòlica; sant Ignasi: el zel per la glòria de Déu.
Avui aquesta Iglésia celebra un cas reconegut i proclamat per la Santa Iglésia d’aquesta semblança dels fills amb el Pare en la generació espiritual: el beat Grassi, alçat a l’honor dels altars pels decrets de la Iglésia; i jo amb molt gust, al fer el sermó, us provaré com ell és la reproducció de la imatge del Pare sant Felip Neri.
I
a) Sant Felip és un sant d’una influència especial dins de la Iglésia. Era molt instruït i teòleg, però no feia professió de teòleg, i, no obstant, exercí gran influènia entre els prelats i savis doctors de Roma; Baroni d’ordre seva escriu els Annals; no era home de societat, i exercí eficaç influència en la socie¬ tat: senyores del gran món, nobles, etc.; no era polític, i exer¬ cí influència política: conversió d’Enric IV; fora de l'art d'a¬ mar a Déu, fora de que a la joventut exercità un poc l’art de poesia, no exercità les arts, i, no obstant, exercí gran influèn¬ cia artística (Palestina).
b) Fou home de gran proselitisme, però especial, no de con-
38
J. TORRAS I BAGES
trovèrsies, no de sermons extraordinaris, no d’escrits ni de cଠtedres científiques: el proselitisme de la unció, de què ja par¬ la l’apòstol sant Joan i exercí el príncep dels sacerdots, Jesu- crist Senyor nostre. — Unció és metàfora de l'oli. És una co¬ municació d'ànima a ànima, una transmissió d’una influèn¬ cia divina.
c) Aquest proselitisme de la unció és la pròpia i natural del sacerdot, que difon pel món l'esperit de Jesucrist sense so¬ roll, que el transmet als cristians, a les famílies i a tota la so¬ cietat. És el proselitisme propi dels instruments de l'Esperit Sant, els sacerdots, qui amb la modèstia i simplicitat atreuen les ànimes. Per això sant Felip Neri, que és l’exemplar del sa¬ cerdot catòlic, ell i son oratori exerceixen el proselitisme de la unció. I no cregueu que això no sia propi del temps mo¬ dern, de disputes religioses i de discussions, parlaments i pe¬ riòdics; l'oratori de sant Felip en la història eclesiàstica del segle xix representarà el gran paper per son proselitisme d'un¬ ció en els països de llengua anglesa. Newman i Faber. Ells ma¬ teixos, grans teòlegs i lletrats protestants, foren portats a la Iglésia per la unció de sant Felip Neri.
II
D'on els ve a sant Felip i als seus deixebles el posseir aquest proselitisme de la unció? De la vida establerta pel Sant Fundador, a) L'oració, vida constant de l’oratòria, elevació de l’esperit. — b) El retirament del món. Sempre necessari, i més en èpoques de molt desenrotllament de la vida mundana i de molts atractius. — c) La meditació de les Sagrades Escriptu¬ res, de què tant ús féu sant Felip i es fa en son Oratori, que cada dia es discuteix un cas d’Escriptura. La paraula de Déu revesteix de l’esperit de Déu, posa en comunicació amb Déu i dóna aquella suavitat d'esperit que és la unció.
SERMONARI
39
III
Aquestes condicions tingué el Beat Grassi: a) L’oració ma¬ tinal, de la que deia depèn l’èxit del dia. Ajudava misses; la celebrava amb gran devoció. Devot de Maria. Visites a Lore¬ to; com resaria allí el rosari; cantava càntics a la Verge; allí un llamp el tocà i fins li ennegrí la roba sense fer-li mal; sa devoció al Rosari. — b) El retirament l’explicava com sant Fe¬ lip, que volia que s’amagués la vida inter domesticos parietes (in foraminibus petrae). Com recomanava i practicava la vigi¬ lància sobre si mateix, c) Les Sagrades Escriptures: concor- dància vivent.
IV
Així obtingué aquella unció amb què atreia a son confes¬ sionari i a sa cambra tanta gent; paciència amb què escolta¬ va als impertinents; així era el pacificador, el Paciere, una es¬ pècie de príncep de la pau de Fermo. Així li reconegué el po¬ ble; així el cardenal arquebisbe de Fermo, que li anava a ce¬ lebrar la missa prop del llit, per a satisfer sa devoció, en sa malaltia, i l’assistí sempre, fins que el dia de santa Llúcia, re¬ sant l’arquebisbe i els assistents les lletanies de la Verge (que ell tant havia cantat), a l'arribar al Regina Sanctorum om- nium, dóna tranquil·lament sa ànima al Senyor.
Reverends Pares, jo us felicito i em felicito, perquè en ma vida de joventut i de sacerdoci sóc procurat beure en la font de sant Felip Neri. És per vosaltres una alegria. El P. Conso- lino, en l'última carta qüe escrigué al Beat Anton Grassi, li deia: Ens tomarem a veure amb el Pare sant Felip en l' eterna congregació de la Glòria. Els sants en vostra família es multi¬ pliquen; per això jo, a tots vosaltres estimats felipons, a tots vosaltres, devots concurrents a aquesta iglésia, i a mi mateix, dic: Déu faci que tots ens vegem amb el Pare sant Felip en l'eterna congregació de la Glòria.
40
J. TORRAS I BAGES
(Festa de la beatificació del Beat Antoni Grassi, Sant Fe¬ lip Neri de Vic, 1901.)
Resum del compilador
En el món dels esperits es verifica una cosa semblant a lo que succeeix en el món material. Així com els fills són una imatge dels pares, així l’espe¬ rit dels homes que han tingut la plenitud de l’Esperit Sant, i han adquirit una potència, una facultat d’engendrar espiritualment, queda retratat en llurs fills. L’amor a la soledat, que constitueix el caràcter de sant Benet, ca¬ racteritza igualment l’ordre benedictina. Sant Domingo, impertèrrit defen¬ sor de la veritat, ha deixat son esperit en l'Ordre de Pares Predicadors, que ja té per lema del seu escut Veritas; sant Francesc, l’enamorat de la pobresa, ha llegat aquest amor a la seva Ordre, tan popular; sant Ignasi, el soldat
la Glòria divina, ha deixat aquest mateix esperit a la Companyia de Jesús.
L esperit de sant Felip Neri s'ha reproduït en el Beat Antoni Grassi, i l'Es¬ glésia, a l'elevar, a l'honor dels altars al felipó de Fermo, aprova novament 1 esperit de sant Felip Neri, esperit tot de dolçura, que ha exercit en el món modern una influència admirable, un verdader proselitisme de la unció, per 1 oració, pel retir i per l'estudi de les Sagrades Escriptures, que són els tres fonaments de la vida oratoriana... Sant Felip era home de talent, penetrava les qüestions més altes i subtils; i, no obstant, no fou pròpiament home de ciència, ni ocupà càtedres, ni tractà de conquistar el món amb discussions científiques. Mes, amb tot això, exercí una influència molt gran entre els ho¬ mes de ciència, i al proselitisme de la seva unció, a l’atracció que exercí, es deu un dels monuments més gloriosos de la ciència: Cèsar Baroni, el Pare de la Història eclesiàstica, per la influència de sant Felip Neri escrigué els Annals de la Iglésia contra els protestants.
Sant Felip no freqüentava el món, abans en fugia; i, no obstant, exercí una influència admirable en la societat de Roma, i els homes de totes les clas¬ ses i les dames que formaven el món elegant de la seva època sentiren l'a¬ tracció de l'apòstol de la Ciutat Eterna.
Sant Felip no era home d’arts: en la seva joventut havia compost precio¬ ses poesies, mes quan s’entregà enterament al Senyor i no volgué altra art que 1 art d’amar a Déu, cremà els papers on havia consignat les seves inspi¬ racions; i, no obstant, exercí una gran influència sobre totes les belles arts,
SERMONARI
41
i especialment sobre la música: els grans músics del seu temps sentiren l’a¬ tractiu de la seva santedat.
Aquest proselitisme de la unció s'ha perpetuat en l’Oratori. Quan altres no, seria ja una prova suficient el cardenal Newman. A ell es deu segura¬ ment, en primer terme, aquesta creixença de la Religió catòlica en els països de la llengua anglesa, creixença que nosaltres contemplem amb satisfacció per una part, i per altra amb tristesa, considerant la persecució que en les nacions del Migdia d 'Europa experimentava la Iglésia. Quan Newman es di¬ rigí a Roma cercant la verdadera Esposa de Jesucrist, en la Ciutat Eterna rebé com una infusió del Sant Esperit en l'Oratori, que fou per ell un nou Cenacle. Ni la majestat dels seus temples ni la ciència de les seves universi¬ tats obrà en l'esperit del savi anglès lo que obrà l'assistència a les funcions i el tracte amb els religiosos de l'Oratori. — El Beat Grassi reprodueix l’es¬ perit de sant Felip i exerceix com ell el proselitisme de la unció.
L'oració, principal fonament de la vida oratoriana, és també l’element principal de la santedat del Beat Grassi. De bon matí s'entrega ja moltes ho¬ res a l'oració, prenent posicions estratègiques , com deia ell amb una frase que indica la perspicuïtat del seu esperit, per fer-se invencible en les lluites del dia. L'oració eleva, i el Beat Grassi adquiria l'elevació per medi de l'o¬ ració humil. Així el veiem sempre amb el rosari a les mans, com en la imat¬ ge que presideix aquesta festa; i el veiem visitant amb gran constància i fer¬ vor cada any el Santuari de Loreto, manifestant el Senyor lo molt accepte que era a la Divinitat son esperit, deslliurant-lo de perills imminents, com un dia de tempestat que un llamp va aombrar-io i socarrar-li els vestits, que¬ dant il·lès el devot pelegrí.
El retir és altre distintiu de sant Feiip i de la vida oratoriana; i el Beat Grassi passa l'existència inter parietes domestico; el món no el veu gaire, en la ciutat viu la vida de cartoixà; s’està a la cel·la. — Les Sagrades Escriptu¬ res formen, en fi, l'estudi de l'Oratori, i són també les delícies del Beat Gras¬ si. Ell llegia contínuament i amorosament aquesta carta que el Senyor ha en¬ viat als homes, la coneixia i posseïa amb tanta perfecció que l'anomenaven la Concordància vivent, perquè bastava indicar-li un text qualsevol de la di¬ vina Escriptura per respondre immediatament a quin llibre pertanyia. Així reproduí el Beat Grassi l’esperit de sant Felip Neri, i d'aquí li venia la seva unció, i amb ella el proselitisme que exercí. Fou elegit prepòsit, i el tornen a elegir sos companys de l’Oratori de Fermo, perquè governava amb dolçu- ra, que és la llei més forta. No sols la seva ciutat, sinó altres poblacions d’a¬ quella encontrada, el demanen per compondre totes les qüestions litigioses, donant-li el títol i desempenyant ell admirablement les funcions de jutge de pau. I poc abans de morir volgué exercir aquest honrós càrrec que li havia
42
J. TORRAS I BAGES
conferit la seva ciutat nadiua, reconciliant a dos germans que la discòrdia tenia separats.
Es prestava a tothom en tots els ordres del ministeri eclesiàstic, amb un esperit molt gran de sacrifici, a la persona discreta com a la indiscreta, com si no tingués res més que fer...
Una mort gran i senzilla com la seva vida de vuitanta anys acabà l'exis¬ tència del sant felipó de Fermo: rodejat de tots els felipons i del cardenal- arquebisbe, que no el deixa mai en la seva malaltia, i mentre els circums- tants resaven l’últim verset de la Lletania Regina sanctorum onmium, deixa aquesta vall de llàgrimes aquella ànima santa, que volava a l'Oratori de la Glòria, on ressonen contínuament els càntics de l'oració i les eternes lloan¬ ces a la Trinitat Beatíssima.
Sant Felip Neri
Suscitabo rnihi sacerdotem fidelem. (1 Reg., 2, 35.)
Veneració i amor que devem als sants, perquè en ells tro¬ bem la demostració: a) de la nostra dignitat; b) de la nostra esperança. La nostra misèria ens faria desesperar de poder ar¬ ribar a la noblesa espiritual de la vida i a la salvació.
Tribut que dec a sant Felip: a) Personal, perquè en son ora¬ tori aprenguí l’oració, les cerimònies de la missa, i allí vaig pujar per primera vegada a la trona, Mon sacerdoci comença als peus de sant Felip. — b) Per raó de mon ministeri episco¬ pal, perquè l’Oratori és un focus de santedat sacerdotal que es difon per tot el clero. Per això consideraré a sant Felip que és l'exemplar dels sacerdots i restaurador de l'estat sacerdo¬ tal a Roma i a tot el món. — Déu, enmig de la revolució lu¬ terana, nascuda en bona part dels desordres morals de la cris¬ tiandat, envià dos remeis per a la reforma de la Iglésia: la llei i la gràcia; principi general d'obrar que té la Providència: el Concili de Trento i sant Felip Neri. Déu el preparà providen¬ cialment: a Florència Sant Marc; a Gaeta la Trinitat; a Roma les congregacions piadoses i catacumbes. El sacerdot és la personificació de la Iglésia; sant Felip, sacerdot, és una imat-
SERMONARI
43
ge de la Iglésia; abans d'entregar-se a la vida pública, a l'exer¬ cici del ministeri, té sa vida arcana (la Iglésia de les catacum¬ bes); advertència als joves sacerdots. Aquesta llei del sacer- doci és eterna, de totes les èpoques: sant Pau, sant Ignasi, Manning. L'ofici sacerdotal és una difusió de l’Esperit Sant. — Sedete... quoadusque induamini, etc. — El recolliment, l’es¬ tudi, la pràctica de l'ascètica són una preparació per a rebre l'Esperit Sant, únic instrument de santificació divina i medi de difusió. La Pentecosta de Felip Neri, i rebut l'Esperit Sant, encara passa anys abans de fer-se sacerdot per obediència. — Estudiem ara: l.er, ses virtuts sacerdotals; 2.on, l’exercici de son sacerdoci; 3.er, els efectes de son sacerdoci. — Ave, Maria.
I
El sacerdot és l’home de Déu; de consegüent, ha d'estar unit amb Déu per les virtuts, a) Puresa, separació. Déu, ésser purís- sim, simplicíssim, inconfundible: penitència; puresa d'esperit o simplicitat, o sia, desprendi.ment del cor que porta la franque¬ sa de caràcter i destrueix la duplicitat condemnada per les Sa¬ grades Escriptures. — b) L'oració, medi necessari per a al- cançar l’Esperit Sant. Tots els organitzadors de pobles o d’ho¬ mes han sigut de llarga oració. Moisès, sant Benet, sant Do¬ mingo, Ignasi, etc. Governen per l'esperit, i l’esperit de l’home sols el governa l'Esperit de Déu. — La visita a les set basíli¬ ques, la Sagrada Eucaristia, la verge Maria — l’oració contí¬ nua — ; quaranta hores seguides d’oració: sa unió amb Déu és perpètua i s'ha de distreure llegint faules o contes que el dis¬ treguin; l’amor a les criatures fins irracionals.
II
L'exercici del sacerdoci exigeix l’amor de Déu i de les cria¬ tures; figureu-vos, de consegüent, quin hauria d’ésser, son fer-
44
J. TORRAS I BAGES
vor en les funcions sagrades i en el tracte amb els fidels. — a) La missa; b) el confessionari; c) la predicació; d) el tracte espiritual amb mundans, eclesiàstics, religiosos, prelats i fins amb el Pontífex: a tots manté contents, tranquils, purs i fer- vorosos en el servei de Déu. El ministeri de la consolació.
III
Ja havem vist els efectes en quant a les consciències en particular; vegem ara sa influència en lo que podríem dir la civilització cristiana, és a dir, en la vida humana de la Iglé- sia. a) La història eclesiàstica, b) La música i poesia, c) La Teologia; gran amic de la Summa, d) En la política; Enric IV: intervé en les grans qüestions, i això que en fugia, però en ell es complí aquella sentència: Quaerite... regnum Dei et iusti- tiam eius et haec omnia adiicientur vobis. L ’unum necessarium. Gran regla de conducta sacerdotal que vosaltres, caríssims sa¬ cerdots de l’Oratori, compliu, perquè qui obra sobre l'esperit de la humanitat obra sobre aquesta. — Mort per Corpus. Sant Felip, Patró de la ciutat sacerdotal i pontifical. — Invocació demanant al sant la intercessió pels sacerdots de l'Oratori i de tota la diòcesi.
(Vic, 1903.)
Sant Camil de LelTis
Ero mors tua, o mors.
(Ose., 13, 14.)
L'amor és més fort que la mort. La mort és una derrota o un triomf; per això es considera la mort com l’acte més inte¬ ressant de la vida. La victòria o la derrota és un atribut (acte) de l'ànima. A tot heroi, encara que caigui mort, el conside¬ rem invencible, no és vençut. Parlem de les victòries dels màr-
SERMONARI
45
tirs; fins en la destrucció d'una ciutat o d’un exèrcit els con¬ siderem gloriosos, si han sostingut l'esperit, si no ha estat vençut l’esperit. — Jesucrist és l’únic vencedor de la mort. Ell i els que s'identifiquen amb Ell.
I
Un dels grans vencedors de la mort és sant Camil. La venç en si mateix, sortint del pecat. La joventut tan dissipada, sa misèria, sa conversió per la Candelera, sa malaltia, sa voca¬ ció: el jove tan eixelebrat i jugador convertit en Fra Humil dels Caputxins. — Dues vegades admès, ha de sortir. Sa vida en l’hospital d’incurables. — Sa vida contemplativa, oració i penitència, l'etern motllo dels sants. — Déu i la mort són an¬ titètics o contraris. Déu és immortal, i tot allò que no és Déu és mortal, si no s’hi junta la virtut divina. Per això, pròpia¬ ment sols Déu, que és la vida, és vencedor de la mort. — Com Camil s’identifica amb Déu: és impassible i amable. Impas¬ sible fins a estimar el mal que pateix (les cinc misericòrdies). Amable fins a estimar com delícies les coses més repugnants: besa els cancerosos, anomena jardins riquíssims els hospitals, i realment allà troba les delícies. Per què les hi troba? Per¬ què pertot veu a Déu, i en els malalts, a Jesucrist. Veneració que els té, tractant-los com cosa sagrada. Fa davant d’ells l'ac¬ te de contrició, com davant del Crucifix. — Això ho assoleix amb la pràctica de la vida espiritual. — Sa devoció a Maria.
II
Venç la mort en els malalts: a) per la corporal assistència cuidadosa; b) per l’assistència espiritual. — 1. Hospitals des¬ emparats i cruelment servits; malalts solitaris; pestes horren- des. Tres grans sants contemporanis joves en temps de pesta: sant Carles, sant Lluís i sant Camil; però aquest és capità en
46
J. TORRAS I BAGES
cap de l'exèrcit permanent. — 2. Ànimes salvades per sant Ca¬ mil i els seus deixebles: moltes vegades veiem que l’Àngel de la Guarda de molts pecadors avisa a Camil i als seus perquè vagin a assistir-los. — Sant Felip veié els àngels suggerint les jaculatòries convenients als Camils. Excel·lència del ministe¬ ri d’ajudar a bé morir. — Fi últim de l’orde: salvar les àni¬ mes, infirmos curaré; i aquest és l'últim fi de tot el cristianis¬ me del qual és un ornament la religió de sant Camil.
III
Aquesta orde sempre és oportuna. Ho fou en l'època en què aparegué, que la Iglésia era combatuda pels protestants; ho és sempre, perquè sempre hi ha i hi haurà malalts. És una orde que satisfà una necessitat contínua; d’altres satisfan ne¬ cessitats circumstancials: les ordres de cavalleria, redempció de captius, etc. — Però avui té una gran oportunitat. La re¬ volució i l'heretgia volen els hospitals laics; volen tractar l’ho¬ me com un animal malalt; la Religió vol tractar-lo com un fill de Déu malalt, de cos i d anima.
(Predicat als Camils de Sant Tomàs de Riudeperes, en la festa del seu sant Fundador, any 1903.)
Santa Caterina de Siena
Infirma mundi elegit Deus, ut confundat forlia. (1 Cor., 1, 27.)
Déu, que crià a la humanitat en dos sexes, ha volgut que el bé i el mal del món provingués de l'home i de la dona: Adam i Eva. Dèbora, Judit, Ester proven que en les grans obres humanes la dona hi té la seva part de glòria: Maria i Jesús, la Magdalena i els Apòstols. Més tard, santa Escolàsti¬ ca, santa Clara, etc. El segle xrv és un temps horrible per tota
SERMONARI
47
la cristiandat i principalment per tota la Itàlia. Un home i una dona són també els herois, els dos de l'orde de sant Do¬ mingo: sant Vicenç Ferrer i santa Caterina. Mes deixem aquell per ocupar-nos d'aquesta, veient la demostració del tema, és a dir, de l'elecció d’un instrument flac per a lograr coses grosses. Mes abans Déu volgué afinar aquest instrument amb proves terribles que fessin més grandiosa la seva mis¬ sió. D’això m’ocuparé. — Ave, Maria.
I
La naturalesa i la gràcia segueixen en les seves operacions el mateix ordre. Lo més excel·lent del món material ha d’és¬ ser polit: diamants, pedres, etc.; igualment en l’ordre in¬ tel·lectual, el talent més agut ha d’ésser educat; lo propi en la gràcia, les més excel·lents qualitats naturals, per a conver¬ tir-se en virtuts, han d’ésser conreades. Caterina tenia ex¬ cel·lents qualitats naturals: intel·ligència elevada, cor encès d’amor; aquella devia ser la base d’una fe esplendorosa que desterrés les tenebres; aquesta, d’un zel formidable que en¬ cengués les ànimes. L'elevació espiritual s’alcança per la tri¬ bulació; aquesta és la llei establerta per Crist i que Ell ma¬ teix seguí. Déu se serví, per a polir aquest diamant, del món, dimoni i carn. Persecucions del món: dels dolents, que, en vis¬ ta dels èxtasis, la tenien per hipòcrita, la maltracten quan està arrobada; dels bons, que la tenien per il·lusionada; dels confessors, que sospiten per les coses extraordinàries que li passen. Beat Ramon de Càpua. Tribulació que passa d’una beata terciària malalta que l'acusa d’entregar-se a amors des- honestos. Persecucions del dimoni: visions horribles i escan¬ daloses, cops que li pega. Persecucions de la carn: tempta¬ cions espantoses contra la castedat; mes així la seva virgini¬ tat puja més i s’uneix més amb Déu. — Però la prova més ter¬ rible per una persona espiritual és que la deixa espiritual¬ ment desemparada. Jesucrist volgué passar aquesta prova.
48
J. TORRAS I BAGES
Santa Caterina la passà terrible, i al preguntar: On éreu, Se¬ nyor?, li respon el bon Jesús: En ton cor. Després de la tribu¬ lació degué venir la glorificació: desposori místic (en el di¬ jous de Carnestoltes); substracció de son cor i ficada del de Crist; impressió de les llagues.
II
Convertida Caterina en altre Crist, devia començar la mis¬ sió pública en la Iglésia. a) En la purgació de les costums i exaltació de la fe. Cas nou: una dona que predica davant del Consistori de Cardenals de Gregori XI (Avinyó) i d'Urbà VI (Roma). És mestra espiritual de molts; missionera, porta tres confessors per a reconciliar als pecadors després de predicar; forma una escola espiritual: dos beats, Beat Ramon, confes¬ sor seu, i el Beat Esteve, deixeble que fou cartoixà. — b) En restituir la Seu apostòlica a Roma; anada a Avinyó; contra¬ rietat dels cardenals avinyonencs; la santa descobreix al Pon¬ tífex que tenia fet vot de tornar-se'n i no gosava. Urbà l'envia a apagar el cisma de Nàpols. — Benefactora de la Iglésia i de la pàtria. El Papa l’envia d’ambaixadora a Florència. — Va a apaciguar vàries ciutats d’Itàlia. Mes la missió més perma¬ nent de Caterina és la imitació de son esperit, que s'enclou principalment en la fe, en l'obediència i en l’amor. La santa escriu que l’únic medi d’atreure als homes és l’amor. Aques¬ ta és la propaganda del terciari. Un amor immens distingeix a Caterina i és el motor de sa missió.
(Predicat en els Agonitzants, en la festa del Tercer Orde de Nostre Pare sant Domingo, 30 d’abril de 1891.)
SERMONARI
49
Santa Teresa
Mulierem fortem quis inveniet ?
(Prov., 31, 10.)
L’home i la dona contribuïren a la perdició de nostre lli¬ natge, i els dos han de contribuir a sa salvació. Ester, Judit, la Verge Maria en el Vell Testament; i en el Nou contempla a Tecla al costat de sant Pau; Escolàstica, Clara; en el gran cisma d'Occident, fent costat a Vicenç Ferrer, Caterina de Sie- na. En la revolució protestant veiem a Ignasi de Loiola i Te¬ resa de Jesús. Dona plena de totes les virtuts: fortalesa, pa¬ ciència, caritat, zel, etc., i de totes les excel·lències: sabidu- ria, prudència, etc. Per a fer son panegíric implorem, etc. — Ave, Maria.
Per a conèixer la grandesa de Teresa deuria considerar-la com a fundadora d’una orde religiosa, i veuríem en ella la ins¬ piració divina, les contradiccions que ha de suportar, sa traça en atreure les ànimes, com estén com arbre ses rames per tot el món, com dirigeix a priors i priores. Com és la primera dona que funda una orde d’homes. Com és una escriptora in¬ signe que ensenya en la Iglésia, i que sembla contradir la sen¬ tència de sant Pau, de que la dona en la Iglésia ha de callar. Breu idea de sos llibres. Mes a vosaltres més us interessa sa¬ ber que fou la gran restauradora de la pietat cristiana, de la devoció. El protestantisme la destruïa; ella, encesa de zel, diu que procurà que els bons fossin millors pels següents medis: l.er Per l’enaltiment de la vida regular (explica breument ses excel·lències). 2.0n Per l’apartament del món (explica com s’hauria condemnat si no hagués deixat sa vida profana). 3.er Per la propagació de la devoció a Maria. 4.rt Del Santíssim Sa¬ grament. 5.nt De sant Josep. — Exhorta a les dones a augmen¬ tar son zel per a contribuir també a salvar la Iglésia: l.er Es¬ sent elles santes cristianes. 2.0n Influint sobre les altres per¬ què tornin a l'amor de Jesucrist, i aleshores la vostra mort serà amorosa com la de Teresa.
50
J. TORRAS I BAGES
(Predicat a Santa Maria de Vilafranca, en l’ofici del dia de la Santa de 1891.)
Santa Caterina, o Fortalesa de la dona cristiana
Mulierem fortem quis inveniet?
(Prov., 31, 10.)
En la Iglésia de Déu hi resplendeixen totes les virtuts, com un jardí de diferents flors. A uns estats semblen més naturals unes virtuts, i altres, altres: anacoretes, doctors, apòstols, et¬ cètera. Però la perfecció cristiana fa que en un estat es pu¬ guin trobar totes les virtuts. En la dona la fortalesa sembla difícil, i, no obstant, s'hi troba. Exemplar d’aquesta virtut és santa Caterina. Fets admirables: en la Iglésia i el Papat, en sa vida privada. — Avui us parlaré de la fortalesa.
I
La fortalesa és un amor intern en virtut del qual l’home tot ho venç i suporta per Déu (Ag. v. A Lapide). a) Vèncer di¬ ficultats: temptacions del dimoni, seduccions del món. b) Su¬ portar contrarietats, contradiccions, malalties, calúmnies, etc. Fortalesa en la vida domèstica. L’Esperit Sant fa consis¬ tir la fortalesa de la dona en el cuidado del marit, dels fills, dels dependents i de la casa, és a dir, el compliment del deure.
II
Medis per a obtenir la fortalesa: a) La fe i confiança en Déu: Omnia possum, etc. b) L’oració i contemplació de la for¬ talesa de Crist i de Maria en els misteris del Rosari, c) El des-
SERMONARI
51
prendiment del món, qui ama els béns de la terra; sempre està temerós de perdre’ls.
III
Aprenem de santa Caterina el camí de la fortalesa. Des¬ fem-nos com ella del nostre cor, i prenguem el cor de Jesu- crist: aleshores no temerem més que lo que sia contrari a Crist, perquè estarem identificats amb Ell.
(Primer dia del novenari de santa Caterina en l’Orde Ter¬ cer de sant Domènec, 28 d'abril de 1893.)
Santa Cecília
Simile erií regnum caelorum decem vir- ginibus (Mt., 25, 1.)
I
A l’home tota la perfecció i grandesa de vida li ha de ve¬ nir de Déu, que és qui li ha donat l’existència. Per això deu unir-se amb Déu.
Aquest evangeli que posa la verge prudent que vigila per. a l'arribada de l'Espòs ens representa en dita verge a l'ànima cristiana, la qual sempre deu tenir present els eterns destins, és a dir, la nostra destinació eterna. I a l’aplicar aquest evan¬ geli a santa Cecília, la Iglésia ens proposa a aquesta gloriosa verge i màrtir com el model i exemplar de Tànima cristiana que té les disposicions degudes per a unir-se amb Déu. Santa Cecília obtingué aquesta disposició admirable de la seva àni¬ ma per la virginitat, el martiri i el cant de les divines alaban¬ ces.
52
J. TORRAS I BAGES
II
La virginitat prepara per a la unió amb Déu. a) Perquè des¬ prèn dels cuidados terrenals. No ha de pensar més que en agradar a l’Espòs celestial, segons sant Pau. — b) Perquè pu¬ rifica l'amor: l’amor virginal és enterament espiritual. Per això Cecília, unida des de molt joveneta amb Valerià, conser¬ va la virginitat, inspira a son espòs l’amor a la virginitat i el fa apòstol de la fe catòlica. Alça el cor de Valerià a l’amor diví, i els dos purs esposos mesclen la seva sang, podem dir, en el martiri. — Sense una gran purificació és impossible la unió amb Déu. Déu, segons el virginal apòstol sant Joan, és llum; i la llum, per a comunicar-se, exigeix una gran puresa; un cristall entelat no dóna pas a la llum; lo mateix en l’aigua cristal·lina; i el sol no estén els raigs i resplendors de l’atmos¬ fera si està carregada de vapors impurs. — Tota ànima, per a revestir-se de la llum divina, ha de posseir una gran puresa.
III
La unió amb Déu té caràcter de matrimoni, de tal mane¬ ra que és el matrimoni típic i exemplar, del qual és imatge el matrimoni entre l’home i la dona. La fidelitat és la gran virtut del matrimoni i la que dóna major i més íntima unió. La major prova de fidelitat és el martiri: maiorem hac dilec- tionem nemo habet, ut animam suam ponat quis pro amicis suis. — Fidelitat de santa Cecília a l’Espòs celestial: admira¬ ble martiri. Sa grandesa, riquesa i joventut. Abans ja pro¬ dueix sos fruits en la conversió i martiri de Valerià (espòs) i Tiburci (cunyat). Després ella: un dia i una nit, en la sala del bany del seu palau, el foc la respecta; després hi és enviat un botxí, que li dóna diferents cops de ganivet al coll, però la deixa mig morta. Celebritat de son martiri; sa casa converti¬ da en un dels temples més preciosos de Roma. Avui és el dia de la dedicació; son martiri fou al setembre; son nom en el
SERMONARI
53
cànon. El martiri és el complement del matrimoni espiritual; l’ànima i Déu s’uneixen per l’amor, i quin acte d’amor hi pot haver superior al martiri?
IV
L’amor es manifesta principalment per medi dels càntics. Totes les revelacions divines confirmen aquesta veritat, i ja no em refereixo a les revelacions d'alguns sants particulars, sinó a les Sagrades Escriptures, des d'Isaïes fins a sant Joan Evangelista en l'Apocalipsi; els antics profetes veieren el tro¬ no de la Divinitat voltat de cors celestials que cantaven; en 1 Apocalipsi, Joan, l'Anyell diví, enmig d'adoradors, i els evan¬ gelistes ens descriuen el Naixement de Jesucrist voltat d'àn¬ gels qui cantaven el Glòria, etc. L’adoració és l’amor en son grau més elevat.
Però ja no sols la revelació divina demostra que el cant és la manifestació de l’amor, sinó que també la mateixa filoso¬ fia humana. La música és una de les belles arts, i aquestes són filles, són fruit de l'amor a lo perfecte, a lo exquisit i a lo bell. Els homes cerquen el goig de l'esperit, que és l’amor de lo perfecte i exquisit. Per això la música religiosa ha estat, és i serà l'art més sublim, perquè significa l’amor de lo més per¬ fecte, que és Déu. En l'antic Temple de Jerusalem, cors de cantors i cantores; en les catacumbes, també; i avui dia la gran manifestació artística de la música alemanya, que ha prevalgut, no és més que un rebrot de la gran música religio¬ sa. I la música i el cant porten a Déu quan són l'expressió dels sentiments purs. La interessant figura de santa Cecília ho és per aquella antiguíssima estrofa, senzilla i admirable: La verge Cecília, enmig d’un concert d'instruments, cantava: Que els meus sentits i els meus sentiments siguin purs, que mai quedi confosa.
Així vosaltres, amics del cant i de la música, alceu també el cor per a purificar la vida i els sentiments; així sigueu un
54
J. TORRAS I BAGES
element natural de purificació de costums en aquesta ciutat; així com santa Cecília realceu la fe i la pietat amb la música, i uniu les vostres ànimes i les ànimes de vostre auditori amb Déu, fent-les desitjar l'eterna i inalterable harmonia de la glò¬ ria.
(A la Pietat de Vic, festa de santa Cecília i de l'Orfeó Vi- gatà, 1902.)
SERMONS DE CIRCUMSTÀNCIES
En el cinquantè aniversari episcopal de Pius IX
Petrus quidem servabatur in carcere; ora- tio autem fiebat sine intermissione ab eccle- sia ad Deum pro eo. (Act., 12,5.)
I
Narración del hecho a que se refiere el texto anterior, el cual es la norma de lo que debe hacerse en las grandes tribu- laciones de la Iglesia y de lo que se ha hecho. Las Catacum- bas; Santiago en las riberas del Ebro. Peste en tiempo de san Gregorio. El santo Rosario en Lepanto, y antes santo Domin¬ go contra los albigenses. — El hecho de este santo de dejar las disputas por la oración nos indica cual es la verdadera fuerza que hace triunfar a la Iglesia: la oración. Lo mismo su otro hecho de fundar antes las monjas que los frailes; la fun- dación de hombres y mujeres a la vez es general, y prueba que la mujer ha de contribuir a la salvación de la Iglesia. Ejem- plos.
II
Obligación de orar. Los contemplativos son los pulmones del cuerpo místico de Cristo; la oración, el aire que respira. De aquí es que son mas necesarios en todo tiempo los con¬ templativos que los activos; de lo contrario, éstos son velut aes tinniens aut cymbalum sonans. La gracia únicamente des-
58
J. TORRAS í BAGES
ciende atraída por la oración, y sln ella la predicación exte¬ rior poco hace. — Obligación de rogar por la cabeza de la Igle- sia en cuanto tal: a) por lo que nos interesa para nuestro pro- vecho espiritual; b) por ser una imagen viva del Salvador (idea del P. Faber sobre el Cristo anciano). El Vaticano no es un pa- lacio; es mas bien un Calvario.
III
Obligación de rogar por Pío IX por haber glorificado al Sa- grado Corazón, Maria y José. — Coincidència de las fechas no¬ tables de Pío IX con el mes de junio. Parece que el Sagrado Corazón ha de hacer algo visible, como hizo el santo Rosario con herejes y turcos. — Exhortación a orar. Sorpresas en el dia del juicio, cuando veremos atribuidas las victorias de la Iglesia no a los sabios o guerreros, sino tal vez a la oración de humildes mujeres, como Lepanto se debió a las Cofradías del Rosario.
(Predicat a Valldonzella el dia 3 de juny de 1877, 50e ani¬ versari episcopal de Pius IX.)
Novenari d’Animes1
Del fi de l’home
Porro unum est necessarium.
(Luc., 10, 42.)
Déu ha criat les coses per a manifestar exteriorment les se¬ ves excel·lències. En el Purgatori manifesta la justícia i la mi¬ sericòrdia. L’objecte, doncs, del Purgatori és rectificar i puri¬ ficar a l’home, és a dir, fer-lo conforme al seu fi. Per això en aquest novenari us parlaré del fi de l'home i després de lo que aparta i de lo que acosta a l'home al compliment del seu fi.
I
Per què l'home ve al món? a) No per fer-se ric. Quid pro- dest homini si mundum universum lucretur, etc. Epuló. — b) No per gosar dels plaers. — c) No per disfrutar d’honors. — d) No per la sabiduria. Els sants han fugit d’això: a) Divitiae sunt spinae; b) qui amat animam suam, perdet eam; c) depo- suit potentes; d) stultam fecit... sapientiam huius mundi.
1 . Deu sermons predicats a Santa Maria de Vilafranca, en el Novenari d'Animes de l’any 1886.
60
J. TORRAS I BAGES
II
L’home ve al món: a) per a conèixer; b) per a amar; c) per a servir a Déu. És a dir, per a complir la llei de Déu i després gosar- lo en l'altra vida.
III
Importància de l'acert en el camí de la vida, perquè és un negoci irremeiable. Ni es pot esperar a rectificar la vida per més endavant. Havem de treballar en complir el designi de Déu sobre nosaltres, quos... praedestinavit conformes fieri ima¬ ginis Filii sui. I aqueix Fill diví deia: El meu menjar és fer la voluntat de Déu.
Del pecat
Filios enutrívi, et exaltavi, ipsi autem sprewrunt me.
(Is., 1,2.)
Ahir el clero cantava, després d’alçar, miseremini mei, etc., prenent la paraula en nom dels difunts. És el sofriment de l'ଠnima enamorada de Déu, que es veu per sa culpa separada de Déu per medi del foc del Purgatori. Els goigs i plaers cor¬ rompen; els sofriments purifiquen. L'home peca pel goig.
I
Pecar és trencar la llei de Déu. Déu ha posat llei a tot: als àngels, a les bèsties, als homes, a les coses materials. Tots obeeixen la llei, menys l’home. És la insubordinació, doncs,
SERMONARI
61
de l'home contra Déu. Cada pecat ataca un atribut de Déu: la ira, sa dolçura; l’enveja, sa caritat; la luxúria, sa puresa, etc.
Es coneix sa malícia:
cl) Per la grandesa de Déu, a qui ofèn. Tonteria del peca¬ dor, que no pensa que un dia ha de caure en mans de Déu.
— b) Per la petitesa de l’home: Noverim te, noverim me. (Ag.)
— c) Perquè és contra naturam hominis; la destrueix. Horror i fàstic que els sants tenen al pecat. Una santa, al veure’s a si mateixa tan deforme, demanà a Déu que li tragués aquella vi¬ sió. — d) Per la deshonra que és de Déu, per preferir a Ell una tonteria. — e) Per l'amargura que causa a Déu.
II
La malícia del pecat es coneix pels seus efectes: a) el di¬ luvi; b) Sodoma i Gomorra; c) el fet general de que quan una societat s’entrega al pecat cau. Tots els pobles han temut la ira de Déu. Sacrificis per a aplacar la divinitat irritada. Tot quefe de societat castiga la transgressió de la llei, i Déu, no?
III
Mes ningú pot conèixer tant la malícia del pecat com el cristià. Les passions i el dimoni fan que considerem el pecat com una flaquesa dissimulable; mes, quan l’enteniment s’ha serenat ja, surt el remordiment. El pecat entonteix l’home; però la fe cristiana il·lumina aquest punt. De quin medi es valgué Déu per a destronar el pecat del món? De la redemp¬ ció de THome-Déu.
La Redempció és una circumstància agravant del pecat. El pecat del cristià és més greu perquè trepitja la sang de Crist. Non deserat, nisi deseratur. Temor del pecat per no po¬ der sortir d’ell. L’home amb ses forces es pot perdre, mes no salvar. (Ag.)
62
J. TORRAS I BAGES
Encara avui Crist és l'únic remei contra el pecat; no es pot salvar del pecat qui no s'apoia en Ell.
De la Mort
Morte morieris.
(Gen.. 2, 17.)
Altre títol d'afecte envers les ànimes del Purgatori és la noblesa de sa condició: a) no són esclaves de les necessitats físques; b) no són arrastrades per les passions; c) no poden caure en pecat. — Com es logra, doncs, aquesta gran purifi¬ cació? Per medi de la mort, que és l'efecte i càstig del pecat. — Ave, Maria.
I
No hi ha res que tant manifesti la malícia del pecat com la mort. Déu digué: Morte morieris; i sant Pau, després del pe¬ cat, escrigué: Per peccatum mors. Després del pecat d’Adam la mort s’ensenyorí del món. Caín i Abel. Tot mor: animals, plantes; fins les muntanyes i les illes amb el temps s'enfon¬ sen i desapareixen, perquè tot fou consentit pel pecat. Cada dia moren mils i mils persones, i encara més en les pestes, guerres, etc.
Descripció de la mort: l.er, la malaltia física i moralment considerada; 2.on, la mort. els sagraments i el testament; 3.er, tot es deixa, menys la responsabilitat; 4.”., corrupció de la se¬ pultura.
II
Oblit de la mort; ningú hi pensa: el jove perquè és jove, el vell perquè és encara robust. Veniet sicut fur, qua hora non
SERMONARI
63
putatis. Uns es dormen i no es desperten; altres s’embarquen i no arriben a port, etc. Stote parati. Certesa de la mort. Quan neix una criatura ja la té segura; la sentència ja és donada. Tot és incert, menys ella. Síatutum est... semel mori. D’aques¬ ta llei ningú n'és exceptuat.
III
Mania de no voler pensar en la mort. El pensament de la mort ens fa savis. La distracció. El cristià ha de pensar en la mort perquè no li vingui de nou; lo contrari és procedir d’una manera imprudent. La mort aleshores es suavitza. La devo¬ ció a Maria i a sant Josep, sant Bru, sant Francesc de Borja, sant Silvestre Abat.
Del Judici
Omnes. nos manifestari oportet ante tri¬ bunal Christi.
(2 Cor., 5, 10.)
Els sants, amb el gran coneixement que tenen de la vida espiritual i les coses sobrenaturals, diuen que quasi totes les ànimes han de passar pel Purgatori. I es comprèn: la raó ens ensenya les poques persones que hi ha exemptes de la taca del pecat. Quan l'enteniment arriba, ja les passions tenen la possessió de la nostra naturalesa. Són, doncs, pocs els inno¬ cents. I els verdaders penitents? — I el judici és rigorós.
I
Tot judici és temible, perquè mai estem segurs de nosal¬ tres mateixos; quant més el de Déu. El judici és: l.er De fe:
64
J. TORRAS I BAGES
Omnes... nos, etcètera. Statum est... et post hoc iudicium. Ante iudicium para iustitiam. — 2.on És de tradició; tots els pobles han cregut en el judici de les ànimes: egipcis, grecs i romans, etc. — 3.er Està la seva idea en el fons de la consciència hu¬ mana; per què tindria remordiment si no tingués la segure¬ tat del judici? I és ademés de raó natural: tot jutge judica, i tothom creu que Déu és jutge.
II
Descripció del judici particular. El lloc, la persona del jut¬ ge, el criminal, els acusadors, la matèria del judici, o sia, els nostres delictes. Extensió de la nostra responsabilitat: a) To¬ tes les edats de la vida: infància, etc. b) Totes les nostres ac¬ cions, pensaments: Si iniquitates obsen>averis Domini: Domi- ne quis sustinebit? Cas d'aquella santa que demanà a Déu li fes veure l'estat de la seva ànima, i no ho pogué suportar. La sentència. Ante iudicium para iustitiam, puix, si no ibi eri fle- tus et stridor dentium. Disposem-nos per a aquest judici rec¬ tificant la nostra vida. Parate viam Domini: rectas facite semi- tas eius. Les semitas i vias són sos manaments. L’examen de consciència cada dia.
III
Mes la contemplació aterradora és la del judici final, que serà el desenllaç de la història del llinatge humà. Déu, legis¬ lador des del principi (llei natural i llei de Moisès); Déu fet home legislador, promulgant la veritat a tots els pobles de la terra (l’Evangeli). Els àngels després de l’Ascensió. Luego vin¬ drà segona vegada com a jutge. Ha de ser el triomf públic de Crist i dels bons sobre els dolents. Els grans criminals triom¬ fants i la virtut perseguida. — El dogma del judici explicat pels grans artistes: Miquel Àngel i el Dies irae, Ezequiel i sant
SERMONARI
65
Jeroni. Descripció: la trompeta. Vinguda del Fill de Déu; reu¬ nió de tots els homes des d’Adam; separació de bons i de mals. Sentència. Concloure amb una deprecació a Jesucrist, Senyor nostre, treta del Dies irae. — Rex tremendae maiestatis, etc.
El dogma de l’expiació
Averte faciem tuam a peccatis meis: et omnes iniquitates meas dele. (Ps. 50, 11.)
El pecat és un monstre que hi ha enmig del món i que no l’ha criat Déu, sinó que és obra de l’home. La imaginació de l’home no arriba a compendre la seva malícia, tenint una grandesa similar, encara que oposada, a Déu, com la llum i les tenebres. L’enormitat del pecat es coneix considerant que és un delicte: a) contra Déu Criador; b) contra la naturalesa humana; c) contra Crist Redemptor; d) contra el pròxim, a qui escandalitzem. Desgraciadament nosaltres som pecadors i la societat és pecadora; doncs, què hem de fer? De la neces¬ sitat que tenim de satisfer a la justícia divina vinc a parlar- vos. — Ave, Maria.
I
Déu injuriat no pot quedar sense satisfacció. La raó natu¬ ral ho ensenya: el tort s'ha d’adreçar; la injúria vol una sa¬ tisfacció; això passa fins en l’home; ell no es pot prendre la satisfacció per si mateix, però l'autoritat l’hi dóna. Quant més ha de passar en Déu! La justícia és un atribut de la seva essència; sense justícia no fóra Déu. La grandesa divina ne¬ cessita el càstig; si no castigués fóra un Déu flac; sanctus, fortis.
66
J. TORRAS I BAGES
II
La satisfacció és involuntària o voluntària. La involuntଠria castiga en l'infern, gran com Déu; castiga en aquest món; la història dels homes ho demostra: el Paradís perdut, Caín i Abel, el diluvi, les ciutats pecadores, la destrucció dels grans imperis antics. Fins es pot demostrar que totes les plagues, misèries, guerres, són efecte del pecat. Per peccatum mors, i, de consegüent, tot mal temporal, perquè tots els mals tempo¬ rals es redueixen a la mort, la fam, la pesta, etc.
ni
Satisfacció voluntària. És la més excel·lent, la més il·lus¬ tre, la més digna de Déu. Per això volgué l’encarnació del Fill Unigènit. Plenitud de la satisfacció de Jesucrist desfent el de¬ licte humà: a) Per la rebeldia, la submissió, obediens usque ad mortem ; pel plaer de la satisfacció de la pròpia passió, els tur¬ ments de la passió, vir dolorum. b) I tributant a Déu una glò¬ ria major que no li havia robat el pecat, atraient a Déu als homes.
IV
Satisfacció voluntària i necessària del pecador. L'home ha de completar en si mateix la passió de Crist, o sia, ha de do¬ nar una satisfacció personal; sovint oïm al curat que ens diu: La penitència és totalment necessària al pecador per a reco¬ brar la gràcia i nou temps. Havem de seguir el mateix camí de Crist, encara que Ell ens l’ha suavitzat molt. Consisteix aquest camí d’expiació o satisfacció en dues coses principal¬ ment, de què ens dóna exemple Jesucrist: a) L’oració, pernoc- tans in oratione Dei; prega en vida; prega en la passió, en l'hort; prega en la creu, in manus tuas, etc. b) En la mortifi-
SERMONARI
67
cació, que es pot subdividir: l.er En el compliment dels deu¬ res: com els complí Crist, com els compleixo jo; descuit en el compliment dels deures de religió i de família. 2.on En la repres¬ sió de les passions: la vanitat en el vestir, l'excessiu regal en el menjar, l’apetit desenfrenat de diversions, tot lo qual és contrari a la moderació i modèstia de la vida cristiana. Bus¬ quem aquesta modèstia fent prevaler en el nostre cor els goigs de l’esperit, la santa pau del cor acudint a Jesucrist; fent-nos superiors a les delícies del món, portant amb serenitat la creu de la vida, que és el camí del cel.
(Predicat a Sant Francesc de Vilafranca el diumenge 26 d’octubre de 1890, darrer dia del tríduum que allí es fa cada any.)
Quant saludable és pensar en els difunts
Sancta ergo. et salubris est cogitagio pro defunctis exorare, ut a peccatis solvantur.
<2 Mac., 12, 46.)
La Iglésia interpreta rectament la naturalesa humana, per¬ què ha sigut posada en el món pel govern del nostre llinatge. Tot lo que la Iglésia disposa és convenient: el descans del diu¬ menge, les abstinències i dejunis, etc.; d'un mode particular a l’establir la solemnitat dels difunts. Interpreta en això la na¬ turalesa humana, perquè, abans de la gràcia de Crist, i fins avui, els que encara no la coneixen, celebren sacrificis i ofe¬ reixen obres bones per ells. Tots els països cristians la cele¬ bren. Començà en els monestirs; mes on ha arribat més alta és a Catalunya. Origen de les tres Misses en Santa Caterina de Barcelona. Multitud de fundacions piadoses, avui desapa¬ regudes; mes nosaltres devem conservar l'esperit de la Iglé- sia i dels nostres passats, i, apartant-nos de tota funció, per piadosa que sigui, concentrar el nostre pensament i el nostre cor en la consideració dels difunts. — Ave, Maria.
68
J. TORRAS I BAGES
És saludable pensar en els difunts, per nosaltres mateixos i pels pròxims difunts.
I
Per nosaltres mateixos és útil: A) Perquè esvaeix el pensa¬ ment de la mort les il·lusions de la vida. Hodie mihi, tibi eras. Un escrigué en un crani: lo que tu ets, he sigut jo; lo que jo sóc, seràs tu. És una veritat, la de la mort, que ningú la pot negar; totes es neguen: Déu, l'infern, etc.; mes aquesta és im¬ possible. Torna a l'home en si. Alexandre mana que cada dia un criat li digui: Recorda't que ets home. Esvaeixen a l’home la joventut, la riquesa, el poder, la saviesa; mes la mort tot ho destrueix. Sant Francesc de Borja. — B) És útil el pensa¬ ment de la mort perquè ens recorda el judici de Déu. Redde ra- tionem villicationis tuae. Compte que havem de donar a Déu dels pensaments, paraules, obres i negligències. És precís, doncs, abans de donar compte, tenir ben arreglats els comptes de l'ànima i ordenar cristianament la nostra vida. — Horror exagerat de la mort; prové a) de portar una vida poc cristiana. Pla de vida cristiana; facilitat d’executar-se, i alegria i segure¬ tat que proporciona. Prové b) també de l’amor desordenat a la carn. Excel·lències de l'esperit sobre la carn. Immortalitat; semblança que ens dóna amb Déu. Tota la batalla del cristià ha de consistir en fer prevaler l’esperit sobre la carn.
II
És útil als pròxims difunts perquè ens excita a fer-los bé. És una forma interessant de la caritat cristiana: aquesta vir¬ tut gosa i participa de la immensitat de Déu; és un afecte que s’estén a tots els éssers visibles i invisibles: comença en Déu, continua en Jesucrist, en la Verge Maria, en els àngels i sants; s'estén als homes, bons i mals, fins als enemics, als vius i als
SERMONARI
69
morts; uneix en un sol llaç a tots els sers racionals. Detesta¬ ble indiferència envers els difunts, pròpia de sers materials i grossers, incapaços de conèixer el delicat amor dels esperits. — Vanitat de les pompes funeràries, que més serveixen de lluïment i supèrbia als vius que de sufragi als morts. — Amb les nostres oracions els fem bé en dos sentits: l.er Els deslliu¬ rem de les penes, ajudant-los a pagar el deute: penes del Pur¬ gatori, sobretot la de dany, i oracions de la Iglésia; sants que feren grans devocions a les ànimes. 2.0n Els donem la visió de Déu. Ademés: l.er Contribueixen a la glòria de Déu augmen¬ tant els ciutadans de la celestial Jerusalem, el jardí de flors exquisides que regà la sang de Crist. 2.on Ens fem intercessors pel cel. — Excitació al novenari d'ànimes. Serietat i suavitat d'aquesta funció: fruits que produeix en els difunts i en els vi¬ vents. Fem el bé mentre vivim, etc,
(Santa Maria de Vilafranca, vigília dels Difunts, any 1890.)
Miserable situació del pecador habitual
Impius, cum in profundwn venent pec- catorum, contemnit.
(Prov., 18, 3.)
Compadim amb raó a les ànimes del Purgatori, que no es po¬ den valer per si mateixes; mes, no obstant, concorren en elles tres circumstàncies de gran valor: la seguretat de no perdre la gràcia; l’esperança infal·lible de que, dintre cert temps, go¬ saran de Déu, i l’amor de Déu, que mitiga els sofriment de qui el posseeix. — Més infeliços són, espiritualment conside¬ rats, els qui viuen asseguts en el pecat. — Ave, Maria.
I
El pecat un cop perdonat deixa neta a Tànima, mes abys-
70
J. TORRAS I BAGES
sus abyssum invocat; mes si l’home no està resolt a pelear, fu¬ gir d’ocasions, etc., tornarà com el gos a menjar lo que ha vo¬ mitat. Només gosa en pecar: Sus... in volutrabo... Viurà asse¬ gut en el pecat; no enyorarà la gràcia divina, i serà com una vinya de la que l'amo en treu la tanca perquè l’abandona: tota mena de bèsties hi poden pasturar. En molts llocs l’E¬ vangeli ens presenta diferents figures per a fer-nos compren¬ dre l’estat d’una ànima abandonada al pecat: a) el paralític que està trenta-vuit anys en un lloc sense moure's, signe de la insensibilitat; b) el pròdig, obligat a viure entre vils ani¬ mals, que són les passions desenfrenades que fan de l'home bèstia; c) el cec de naixement i el sord-mut, símbols del pe¬ cador, a qui queden ofuscades les potències per les coses di¬ vines.
II
Passa en l’ànima lo que en el cos. Al principi, després de la mort, res té de particular; després ve la corrupció. Mes la verdadera figura del pecador habitual es troba en el Lazarus quatriduanus iam foetet, en el mort que ja put. Considera dues circumstàncies de l'home en aqueix estat, o sia, de sa corrup¬ ció: a) respecte a si mateix; b) respecte als altres, a ) Es una verdadera descomposició o transformació de l'home: 1 .er, en lo sobrenatural: perd l'amistat de Déu, el dret a l'herència eterna, el mèrit sobrenatural de les seves obres; 2.0n, en lo na¬ tural: tot ell es perverteix: si és d’alta posició, es torna inso¬ lent; si pobre, envejós; si de talent, orgullós; si era un caràc¬ ter noble i decidit, es torna temerari; si era afectuós i incli¬ nat a l'amor, s’entrega a les turpituds de la sensualitat. Fins son cos es transforma, i porta marcades en sa cara les vils pas¬ sions que el dominen. — b) Respecte als altres: és causa d un verdader apestament; la corrupció despedeix miasmes pesti¬ lents; és llei de la corrupció, tant en l'ordre físic com moral, el contagi. El viciós té ja de si el maleït plaer de contaminar
SERMONARI
71
als altres; més encara, sense voler, sa influència és terrible: un home apesta un poble i fins una nació.
III
Doncs, l’infeliç pecador habitual quedarà perpètuament en aquest estat? No, puix en pot sortir. Es necessiten dues cir¬ cumstàncies: La primera sempre es verifica, i són la interces¬ sió i oracions dels fidels, puix tota conversió és efecte d’això: l’oració de Jesucrist converteix al Centurió i a Longinos; sant Esteve, a sant Pau; santa Mònica, a sant Agustí. La segona deu posar-la el mateix pecador, llevant els impediments de la gràcia: deixar les ocasions, allunyar-se dels objectes que in¬ flamen les seves passions. Recomanar-se a les oracions de Je¬ sucrist, que és reswrectio et vita.
De l’infem
Discedite a me maledicti in ignem aeter- num.
(Mt., 25, 41.)
Horror particular que té la naturalesa humana al sofri¬ ment; fuig d’ell a costa dels majors esforços. Un moment de sofriment fa oblidar tots els goigs. Per això compadim a les ànimes del Purgatori. Però el sofriment d'elles: l.er, és purifi¬ cant; 2.on, és temporal. Això no passa en el lloc d’eterna ex¬ piació que ens ensenya la fe cristiana. — Ave, Maria.
I
Us deia que el solemne judici de Déu era el desenllaç de la història humana, en què les coses serien posades en ordre; mes aqueix judici requereix una presó on es compleixen les
72
J. TORRAS I BAGES
penes. La humanitat ha de tenir una situació definitiva; ni la terra ni el Purgatori ho són, hi ha d’haver la separació sem¬ piterna. Enllaç entre els dogmes de la creació; existència de la llei divina, pecat i infern. Què és l’infern? Locus tormento- rum. El lloc on es restableix la justícia alterada per la malí¬ cia humana. — El ric Epuló (Lluc, 16), la sentència in ignem aetemum, i altres molts llocs de l'Escriptura, proven sa exis¬ tència. Es tan evident, que fins els protestants, a qui feia prou nosa, es veieren obligats a admetre'l. Es troba en totes les tra¬ dicions humanes. Els poetes, i en particular Virgili en la baixada als inferns d’Enees. — De l’infern ningú n'ha tornat, diuen; mes no n'hi ha prou de la paraula de Crist? Però sí n’han tornat. Les aparicions supersticioses suposen les verda- deres. Cas de sant Bru, cas citat per M. Legat. Voltaire con¬ testa a un company que li diu que ha trobat la prova de la no existència: No he sigut jo tan feliç.
II
Descendant in infemum viventes per no baixar-hi morts. Considera tres coses: l.a Les penes dels sentits, principals ins¬ truments de pecar, i de les potències. — 2.“ La separació de Déu. Comparació i gradació de sant Ligori: el qui perd una alhaja de cent duros, trist; més si de mil, etc. Aquí no en fem cas, perquè tenim una ideq obscura de Déu. Dolors de Job, mes pot dir: Scio autem, etc., és a dir, no perd l’esperança, per¬ què espera en Déu. — 3.a L’eternitat. Textos :In ignem aeter- num... — Supplicium aetemum — Omnis... igne salietur (tots seran salats amb foc). (Mc., 9, 48.) La pena és infinita en du¬ ració, perquè no pot ser-ho amb intensitat.
III
Mes Déu és un ser bàrbar? Ah, no! 1 .er L'infern se'l fa el
SERMONARI
73
mateix home. Sa voluntat obstinada avorreix a Déu. Ell s’ha separat de Déu. En aquesta com en totes les altres obres di¬ vines resplendeixen els atributs de la justícia i de la miseri¬ còrdia. — 2: M Sempre la pena és citra condignum. — 3.er La pena de l'infern aparta a molts de la perdició. Visió de santa Teresa del lloc que devia ocupar en l’infern. Demanem tam¬ bé aquesta gràcia, i donem-li al Senyor gràcies, que, havent- lo merescut, ens hagi perdonat.
Necessitat de l’auxili de la Fe
Omnia possibilia sunt credenti.
(Mc„ 9, 22.)
Diferència que es nota en la pietat envers els difunts d’a¬ bans a ara. Les tres misses i els tres rosaris; les primeres co¬ mençades a Barcelona. — Fundacions piadoses i almoines. Els fundadors de patrimonis no es descuidaven de destinar una part de sos béns a ses pròpies ànimes i a les dels seus. Ara tot és vanitat en les tombes i en els elogis dels diaris. Va¬ nitats vanitalum, etc. Prova el refredament o disminució de la fe. És el fonament i l’arrel de la vida cristiana. — Ave, Maria.
I
La fe és el fonament de la vida cristiana, i fins la creença en Déu i en les coses sobrenaturals és tan necessària, que sen¬ se ella un poble no pot subsistir. Plutarc trobat en ciutats sen¬ se teatres, etc., mes no sense temples. Robespierre establint la festa al Suprem Creador és la palinòdia dels principis re¬ volucionaris. La fe és el nervi de la força de les nacions; aca¬ bada aquella, els pobles es corrompen i dissipen. Gibbon. — Els delictes contra els déus castigats per les lleis romanes. La infidelitat sempre avorrida. D’aquí també que la fe sigui el fo¬ nament de la Llei cristiana; fins els protestants exageren
74
J. TORRAS I BAGES
d'una manera absurda els principis de la fe. — Textos: Sine fide... impossibile est placere Deo; fins les bones obres sense fe no tenen valor sobrenatural, com una moneda, encara que si¬ gui d’or, no passa si no porta la imatge del príncep. Crisòs- tom. Exageració dels protestants sobre les bones obres dels infidels. — Qui... non crediderit, condemnabitur. — Qui... non crèdit, iam iudicatus est. — Qui crèdit in Filium, habet vitam aetemam; qui autem incredulus estFïlio, non videbit vitam, sed ira Dei manet super eum. (Ioan., 3, 36). Únicament podem sal¬ var-nos per la unió amb Crist, i el qui abandona la fe se se¬ para de Jesucrist.
II
A) Delicte enorme del qui no creu la paraula de Déu; creuen un diari, un llibre, i cometen el sacrilegi de no creure la paraula de Déu. Creiem la paraula de l’home (història, viat¬ ges, les mateixes ciències). La incredulitat fa inútil l'encarna¬ ció del Fill de Déu: In propria venit, et sui eum non receperunt. B) Desgràcia del que no creu, o sigui, que no té fe, puix aques¬ ta és com el vapor que mou totes les demés virtuts. L'home sense fe es troba desorientat enmig del camí de la vida: no sap d’on ve, on va; se li presenten dubtes sobre tot, i enmig d’aquestes confusions les passions triomfen. Al revés, la fe en¬ gendra l'heroisme. Vide l'Epistola ad Hebraeos: Sancti per fi- dem, etc. Encara avui dia ho veiem: missionistes, germanes, pestes, i és lo que sant Pau expressava dient: Fides quae per charitatem operatur.
III
Mes els mundans tenen més fe de lo que sembla; lo que hi ha és que la tenen morta: Sicut enim corpus sine spiritu mor- tuum est, ita et fides sine operibus mortua est. La fe és una llum
SERM0NAR1
75
que Déu l’encén, mes que l’alimenten les nostres bones obres; acabades aquestes, s'apaga. Mes la sort d'aquests és terrible, perquè cada u serà judicat segons la seva llei.
Surge qui dormis... et illuminabit te Cristus. Felicitat de la vida de fe: l.er Per l’auxili que la fe presta a la voluntat. — 2.on Pel consol en les desgràcies de la vida; tot ho podem per¬ dre, mes no Déu. Job es consolava en Déu: Scio... quod Re¬ demptor, etc. — 3.er Per l'esperança de la salvació eterna. Cre¬ do, credo, credo.
De l’oració
Usque modo non petistis quidquam in nomine meo: Petite, et accipietis, ut gau- dium vestrum sit plenum.
(Ioan., 16, 24.)
La naturalesa entera alabant a son Criador, a imatge de lo que passa en el cel, on milions d'àngels canten les alaban¬ ces divines. En aqueix concert hi entren també les ànimes del Purgatori, no les de l’infern... no es distreuen... no demanen impertinències... ni tan sols demanen per elles, per lo qual és desinteressada. — Poden comparar-se a les oracions i alaban¬ ces que cantaven els màrtirs des dels suplicis, i com a ses ora¬ cions s'encomanaven els primers cristians, així nosaltres a les de les ànimes. — Perquè ens ensenyin de fer oració. — Ave, Maria.
I
L'oració, fonament i arrel de la vida cristiana, perquè és la veu de la fe; aquesta desapareix sense aquella, a) Necessi¬ tat. Deriva del dogma de la necessitat de la gràcia; dificultat de complir certs deures; sol·licitació a apartar-se de certs deu¬ res; mes Déu no mana impossibles. — L'oració és universal i essencial; no pot suplir-se; totes les altres obligacions exter-
76
J. TORRAS I BAGES
nes que ens imposa l’Evangeli en algunes circumstàncies no obliguen: els sagraments, l'almoina, la penitència, etc. Això ve de que és una conseqüència de les relacions entre el Cria¬ dor i la criatura. — Textos. — b) Facilitat. Es funda en la na¬ turalesa; tothom fa oració; és purament una elevació del cor a Déu. — c) Perquè alguns repugnen a fer oració: l.er, perquè no la practiquen i l'obliden; 2.on, perquè són sols cristians de nom, i viuen entregats al món: vanitats, plaers, etc.; 3.er, per¬ què no són humils. El superb s'avergonyeix de demanar.
II
Perquè alguns no alcancen lo que demanen: a) Perquè de¬ manen felicitats mundanes. Quaerite primum, etc. — b) Per¬ què demanen malament. Irreverència en l'oració, en les es¬ glésies, etcètera. — c) Per falta de constància. Necessitat d’a¬ questa: Sine intermissione orate — oportet semper orare, etc. Contínua oració dels sants. Infal·libilitat de l’oració, que es funda: a) En la bondat de Déu, qual naturalesa és fer bé — paràbola de l'amic impertinent, b) En la paraula de Jesucrist: Si quid petieritis me in nomine meo, etc.
III
L’oració és de necessitat de medi: peca qui l’oblida per molt temps. Obliga principalment: l.er, al qui està en pecat; 2.on, en perill de mort; 3.er, en perill de pecar: Orate ut non in- tretis in tentationem. — Moisès i Jesucrist ens manen i donen exemple de l'oració.
L'eficàcia de nostra oració depèn de la unió amb l’oració de Crist: Etiam interpellat pro nobis.
Invocació: Salva nos , perimus.
Sermons de Novenari d'Ànimes 1
De la gràcia de Déu
Gratia Domini nostri lesu Christi cum omnibus vobis.
(Rom., 16, 24.)
L'obligació de fer bé a les ànimes del Purgatori es funda en tres deures que tenim: a) d'humanitat, per ésser sers del nostre llinatge; b) de caritat, per ésser ànimes redimides per Crist; c) d'obediència a la Iglésia, puix aquesta té el culte dels difunts — cremació de cadàvers condemnada per la Iglésia. Sobre i ademés d’aquests tres deures deu comptar-se la uti¬ litat que porta als homes, puix les ànimes es fan intercesso¬ res per a obtenir l’home la gràcia. — Us parlaré d’aquesta. — Ave, Maria.
I
Dificultat de la vida cristiana: Spatiosa via est quae ducit ad perditionem... angusta... quae ducit ad vitam... Si quis vuit post me venire... tollat crucem suam... Contendite intrare per an- gustam portam. I, no obstant, el mateix Jesucrist, de qui són
1. Els quatre sermons següents foren predicats a Santa Maria de Vila¬ franca en el Novenari d'Ànimes de l'any 1888, com dies de gràcia, per haver marxat el predicador.
78
J. TORRAS I BAGES
les anteriors paraules, diu: Iugum... meum saave est, et onus meum leve. Això s’explica: Deus fecit hominem rectum, mes el pecat el torçà. Dificultats que troba l’home per a ésser recte, és a dir, honest, just, amant del pròxim. Això s’obté per la grଠcia. Expliqui's lo que és la gràcia; comparació amb el vent. Poder de la gràcia que es manifesta en les conversions: sant Pau, santa Margarida de Cortona. Sempre la gràcia té aquest poder, perquè la gràcia és Déu; mes ordinàriament obra d'una manera més natural i exigeix l’esforç de la voluntat humana. — Conversions brusques com la de Maria Magdalena i sant Joan de Déu, que els homes no les comprenien. Mes general¬ ment Déu obra suaviter.
n
Manifestacions de la gràcia. 1 .er Per la fe cristiana que il·lu¬ mina a l’enteniment i n'és capaç tota racional criatura. 2.on Les inspiracions interiors, en el temple, en les ocasions so¬ lemnes de la vida, etc. 3.er El remordiment. 4.rt L'exemple de tants sants. Tot això ens ha de moure.
III
In duració del cor. Prové del despreci de la gràcia. Deus ir- ridebit eos. La pràctica de la vida cristiana és el medi per a evitar la induració del cor. Paràbola del sembrador: el camí... el terreny pedregós... les males herbes... la terra ben cultiva¬ da. — Medi, de consegüent, de tenir ben preparada la terra de nostre cor és la vida cristiana: oració, freqüència de sagra¬ ments, exercici de les virtuts.
SERMONARI
79
Del cel
Tristitia vestra vertetur in gaudium.
{Ioan., 16, 20.)
Demostra l’excel·lència de la devoció a les ànimes l’exem¬ ple dels sants... amor que professen a les ànimes. Donacions, fundacions, etc., per les ànimes. Sufragis que es fan en les or¬ des religioses. Fins en els no cristians hi ha aquest sentiment quan són ànimes nobles; sacrificis i funerals dels gentils. I és que el sentiment intern els indica que van encaminats al cel i es volen avançar l'hora. Parlaré del cel. — Ave, Maria.
I
a) Tots els pobles de la terra han cregut en el cel; no és solament una creença cristiana. Revelació cristiana: la peti¬ ció adveniat regnum tuum, objecte final de la vida humana. La sentència venite benedictí, etc., el tema tristitia, etc., l'és¬ ser arravatat sant Pau al tercer cel, evangelium regni, el ma¬ teix videmus nunc per speculum in aenigmate: tunc autem fa- cie ad faciem; regnum meum non est de hoc mundo; la revela¬ ció completa de l’Apocalipsi en què descriu la Glòria; i sobre¬ tot la paraula hodie mecum eris in paradiso. — b) Convenièn¬ cia avui d’excitar la fe en el cel, perquè la vida moderna ple¬ na de delícies és també plena de desesperació, com ho pro¬ ven els molts suïcidis. L'abandonar-se a les passions no porta la felicitat; els homes la busquen, i sobretot la pau; fins els que el món té per feliços porten sempre una espina dins del cor. Esperança de la recompensa. Non sunt condignae passio- nes huius temporis ad futuram gloriam, quae revelabitur in no- bis. — c) Poder de l'esperança del cel demostrada per la vida heroica dels Sants, els quals podien salvar-se portant la vida honesta que nosaltres portem, i, no obstant, pel desig del cel veiem els penitents, missioners, etc., entregats a grans pena¬ litats. Heu mihi, quia incolatus meus prolongatus est.
80
J. TORRAS I BAGES
II
En què consisteix? Cuidado amb què se n’ha de parlar. Mes parlem -ne sols negativament. Absència de dolors corpo¬ rals i penes interiors. Satisfacció de totes les necessitats, pos¬ sessió segura de lo necessari i convenient sense por de per¬ dre’l. — L’home en el cel té tot lo que desitja. En Déu es tro¬ ben reunides totes les perfeccions, perquè és principi i font de totes elles: harmonia, llum, dolçura, sabiduria, bondat, etc. Veurem a Jesucrist Home, en qui habita la plenitud de la Divinitat: recordi’s la Transfiguració; a la Verge Maria, la més perfecta, dolça i amorosa de totes les mares, mare uni¬ versal de tots els qui creuen en Crist; els àngels, sers purís- sims, innocents i savis. Els sants, germans nostres. I això per tota l’eternitat, convertits en una espècie de déus. Depreca- ció a Déu Pare, Criador nostre, perquè no permeti que es per¬ din les seves criatures; a Jesucrist Redemptor, perquè la seva sang no sigui inútil; a la Verge Maria, perquè acrediti la seva qualitat d’advocada nostra.
Compliment dels deures
In domo Patris mei mansiones multae sunt.
(Ioan., 14, 2.)
La benaventurança eterna de l’ànima consisteix en una es¬ pècie de matrimoni amb el Criador, unió indissoluble per tota la vida eterna. — Hermosura espiritual que Déu desitja a les ànimes: Omnis glòria... fïliae regis, etc. Diffusa est gratia, etc. Desig de perfecció en les ànimes del Purgatori, aspiració a la verdadera hermosura. L’hermosura, atribut diví, resplendeix en tot l'univers, especialment en la íglésia: unitat, varietat, harmonia, resplendor de sabiduria i virtuts. — Diversos es-
SERMONARI
81
tats. — De la vida cristiana en els diversos estats i principal¬ ment de l’educació dels fills.
I
A un sol fi s'encaminen tots els homes, mes per diversos ca¬ mins:
Dues vides, principalment, en la Iglésia: contemplativa i activa; a imitació de lo que passa en els àngels passa en els homes, a) La vida religiosa, dedicada del tot a Déu, és la més noble i principal, encara que l’altra sigui també santa: Opti- mam partem elegit. Sempre ha sigut en la Iglésia o societat cristiana i és part essencial d'ella. — b) Els altres estats de la vida cristiana. Tothom busca el mateix fi, mes per camins di¬ ferents: Unum est necessarium; tothom ha de buscar servir a Déu. La Iglésia santifica tots els estats: sant Lluís, rei; sant Isidre, pagès; sant Josep, menestral; sant Iu, advocat; sants Cosme i Damià, metges; sant Benet Labre, mendicant. — Re¬ gles perquè tots aquests camins portin a l 'unum necessarium. 1 .“ Compliment dels deures envers Déu. 2.a Envers el pròxim. 3.a Puresa d'intenció en els oficis o carreres que es professin.
II
Deures dels pares de família. — a) Dignitat d'aquests cons¬ tituïts per Déu instruments seus en l’obra nobilíssima de la paternitat. — Santedat del matrimoni. L’educació dels fills és el deure essencial del matrimoni. — El pare de famílies en els temps patriarcal era el mestre, el jutge, el guia i exemple i el sarcedot de la família. Avui dia, a sa manera, encara du¬ ren aquests oficis del pare de famílies.
b) Transcendència de l’educació: d’ella deriva el pervenir temporal i etern del fill. Si quis... suorum, et maxime domes- ticorum curam non habet, fidem negavit, etc. Convicció que ha
82
J. TORRAS I BAGES
de tenir el pare de sa dignitat i responsabilitat. Ha de veure en els fills, no criatures per gosar, sinó per merèixer.
c) Per quae peccat quis, per haec et torquetur. El pare des¬ cuidat és víctima dels fills. Males passions que solen desper¬ tar-se pels mateixos pares en el cor del noi des de la infància: vanitat, ambició, amor als plaers, odi als enemics. — Què ha de fer la dona quan l'home no compleix aquests deures, o al revés? Suplir-los en lo possible i buscar auxili i consol en Déu, que no li negarà. Santa Mònica.
III
Ab alienis parce servo tuo. (Ps. 18, 14.) tots els que tenim obligació sobre els altres tenim la consciència carregada, sa¬ cerdots i pares de família, pels vicis i passions que encoma¬ nem als altres, per les omissions i falta de zel. Acudim a Je- sucrist, pastor i pare de tothom, perquè supleixi, etc.
De la pau cristiana
Quicumque hanc regulant secuti fuerint, pax super Mos.
(Gal., 6, 16.)
A l’últim dia convé que fem commemoració també de les estimades ànimes. Nosaltres ens recordem del purgatori, i elles del món; mes, aquest record els és agradable? En segons què, sí, i en segons què, no. Lo que aquí agrada, allí desagra¬ da, i al revés. Vanitats, plaers, etcètera. D’elles rebem la lliçó de no deixar- nos enganyar d’aquestes coses; mes la vida cris¬ tiana té ja una anticipació de premis en aquesta vida, que consisteix en la pau. — Ave, Maria.
SERMONARI
83
I
Abans de provar que la llei de Crist dóna la pau als seus seguidors és precís estudiar quina és la condició de l'home en aquesta vida. l.er És una interinitat, un viatge. 2.on En ella l’home no es basta a si mateix. 3.er Ha de comptar amb cer¬ titud en contradiccions, malalties, pèrdues i després la mort. 4.rt Conèixer la qualitat dels goigs que el món proporciona, que són incomplets, no es pateixen bé, i són inconstants, i es converteixen en grosses amargures. Disgustos de les dones va- nitoses. Doncs bé, el nostre Legislador, Jesucrist, Senyor nos¬ tre, que coneixia molt bé la nostra naturalesa, perquè l’havia criada en la seva Llei, ens dóna la pau; no promet riqueses, plaers, honors, etc., mes sí la pau i el descans. Venite ad me omnes, etc. Iugum enim meum suave est, onus meum leve, et invenietis requiem, etc. Ja David: Pax multa dïligentibus legem tuam. Després de ressuscitat la pau és la seva predicació més comuna i encarrega evangelizare pacem, i els diu sovint: Pax vobis..., i aquella sentència: Pacem relinquo vobis, pacem meam do vobis: non quomodo mundus dat, ego do vobis. Per l’home de fe li basta la paraula de Crist; més encara l'expe¬ riència ho ensenya. Els homes que tenen el cor ferit acuden al sacerdot, que té paraules de vida eterna; qui no es mou del jou de Crist és feliç; qui acut a ell després de pecar, també.
II
Tres condicions que té la llei de Crist per a donar-nos la pau; puix ens posa en pau: a) Amb Déu, ensenyant-lo d'ado¬ rar, non est pax impiis, Ell és el Déu de la pau. — Glòria in excelsis... et... pax hominibus. El cristià que compleix és un amic de Déu; si no, li és enemic, no hi ha terme medi — l’odi a Déu. Deus meus et omnia. La llei cristiana es proposa la identificació de l’home amb Déu per medi de la conformitat de les voluntats. - b) Pau amb el pròxim, puix predica l’amor
84
J. TORRAS I BAGES
a amics i a enemics. Fer bé a tothom, no murmurar ni enve¬ jar. c) Pau amb si mateix, predicant el desprendiment de tot, qui emunt tamquam non possidentes... praeterit enim figura huius mundi. Amargura que deixen els desigs desenfrenats.
III
Els qui tinguin valor per a deixar la vida mundana i abraçar la piadosa ho coneixeran. Poquíssims que practiquin una vida verdaderament cristiana: modesta, humil, piadosa, exercitant-se en obres de caritat. La pau i goig, do de l'Espe¬ rit Sant. S'alcança per l’oració, els sagraments de Penitència i Comunió, i per la devoció a Maria, causa nostra laetitiae. Si quis sitit, veniat ad me et bibat.
Sermó de Missa nova
Oh homo Del (1 Tim., 6, 11.)
La història de Samuel és una de les més interessants que es troben en els dos Testaments. És la vocació sacerdotal més suau i natural. Sant Pau és fet sacerdot, però hi arriba d’una manera violenta: la caritat de Crist l’arrapa; mes Samuel és ja engendrat per les oracions de la seva mare en el temple; des de petit és portat al Santuari; allí li vesteixen la cota del levita; es pot dir que creix a l'ombra de les sagrades voltes, dorm al costat de l'Arca, s’educa prop d’Heli, summo sacer¬ dot, i té amb Déu la comunicació íntima de l’oració: ou de nit la veu del Senyor i surt del Santuari convertit en sacer¬ dot i profeta.
A poca diferència, lo mateix us ha passat amb vós. Nascut d’una família piadosa, els vostres pares, com la piadosa Anna, mare de Samuel, suplicaven al Senyor us elegís per ministre
SERMONARI
85
seu; us portaren al temple al costat de vostre oncle, i després a aquesta modesta iglésia. Aquí vestíreu la cota del levita; vis¬ quéreu prop dels sacerdots, al costat del venerable monestir de verges religioses; dormíreu per molts anys prop de l'Arca de l' Aliança verdadera, on no es conté el mannà del desert, sinó el celestial de l'Eucaristia; oíreu la veu del Senyor que us cridava a son servei, i ara us tenim ja sacerdot i ministre de l’Altíssim.
Sou de Déu, perquè el Prelat us consagrà com es consagra una iglésia: ungí el vostre cap i ungí les vostres mans; sou més sagrat que els vasos sagrats, que l'ara de l'altar, que els ornaments de què esteu revestit. El món és un temple en què tot prla de Déu, els cels i la terra canten sa glòria; mes po¬ dem dir que per vostre ofici sacerdotal vós porteu la veu de totes les criatures per a dirigir-se a Déu.
Com l’heura que creix i s'estén amorosament abraçada amb els vells murs d’una iglésia, així la vostra vida s'ha pas¬ sat també dintre les iglésies; per molts anys us haveu desper¬ tat al matí oint el suavíssim rumor de l’oració o de la piado¬ sa salmòdia, i us haveu dormit a la nit al devot clam de la Salve Regina ; l’encens de la pietat ha perfumat tot el vostre ser, per lo qual jo, que tinc la vida sacerdotal lligada amb la vostra, al tenir de parlar-vos des d’aquesta càtedra, no trobo tema més oportú i que més quadri amb les condicions que us preparen per al sacerdoci que aquelles paraules de sant Pau a son deixeble, el jove sacerdot Timoteu: Oh homo Dei. Home de Déu per la unió amb Déu, primera part; home de Déu per l’acció divina que haureu d'exercir sobre vostres semblants, segona part. — Ave, Maria.
I
Tota criatura és de Déu: la insensible i material que Déu tragué del no-res; la que ja viu d'una vida rudimentària, com és la planta, que germina, respira, s’alimenta, etc., per dis-
86
J. TORRAS I BAGES
pensació divina; la que ja viu i coneix, i, per fi, l'home, imat¬ ge i semblança de Déu, a qui no sols dóna la vida, sinó la llum i moviment intel·lectual, i el domini sobre de tot lo vi¬ sible. Però el tipus i exemplar de la criatura de Déu és l’àn¬ gel, Angelus Domini. En el Vell i en el Nou Testament, molt particularment en el misteriós i simbòlic llibre sagrat de l'A- pocalipsi, els sacerdots són anomenats àngels.
L'àngel és especialment de Déu, primer, per son origen.
L’àngel deriva pura i exclusivament de Déu; és una exis¬ tència que dimana de la divina, com l'espurna, d'un foc sem¬ pre, s'entén, mitjançant la voluntat creadora de l'Altíssim; les demés criatures les formà Déu ex limo teri'ae; a aquesta tan privilegiada, de l’alè de sa boca. L’home sempre té el regust de la terra, no pas l'àngel.
És especialment de Déu, segon, per son aliment. La subs¬ tància de la criatura és segons allò de què s'alimenta. L'àn¬ gel s'alimenta directa i immediatament de Déu, és son pa. L’àngel és il·luminat per la llum divina, viu de l’amor etern, com si tingués una participació en la mateixa vida de l’Altís¬ sim; l’home s'alimenta del pa terrenal i d’idees, ciències, arts, etc., que sempre són molt deficients.
L’àngel és especialment de Déu, tercer, per la intimitat que hi ha entre ambdues vides. Són els àngels adoradors o mi¬ nistres, sense que cap necessitat, apetit, ús, etc., els distregui d’aquesta ocupació. Els antics profetes Ezequiel, Daniel, Za- caries, etc., ens descriuen grandioses escenes de la immensi¬ tat de la vida i acció divina servida dels àngels; mes sant Joan en l’Apocalipsi és el qui més meravellosament explica aquests misteris de relació entre l'Increat i les criatures. Els homes desgraciadament vivim lligats i ocupats en les coses mate¬ rials.
La Iglésia terrena és com una ombra i imatge de la celes¬ tial: aquesta és son exemplar; per això, com a imitació de la jerarquia angèlica, fundà Jesucrist la jerarquia sacerdotal. Fins Moisès, imatge i com ombra de l’etern legislador Jesu¬ crist, féu l’antic tabernacle segons un model celestial: Inspice
SERMONARI
87
et fac secundum exemplar quod tibi in monte monstratum est. (Ex., 25, 40): Mira bé i fes-lo construir conforme al dibuix que se t'ha proposat en la muntanya.
l.er L’origen del sacerdoci cristià és diví. El sacerdot sortí de les mans de Crist com l'àngel de les de Déu. Totes les de¬ més potestats humanes són terrenes, mes aquesta és celestial. El poder humà no pot, sense incórrer en sacrilegi, tocar aquesta institució del sacerdoci; és son més ferm apoi, però no és son súbdit: si algun cop vol entrometre's en la jurisdic¬ ció sacerdotal deixa lo que pertany al Cèsar per a ficar-se en lo que és de Déu.
2.on L’aliment del sacerdot és Déu...
A) La ciència sagrada... les meravelles sobrenaturals de la" Teologia... l’admirable poesia enterament divina del Vell Tes¬ tament continguda en el Breviari..; la filosofia del Nou Tes¬ tament... la Història Eclesiàstica amb sos herois tan diferents els uns dels altres en totes les èpoques del món...
B) L'aliment sobrenatural, que ja no es pren en les aules, ni en els llibres, sinó en l’oració i en els Sagraments... Com l’oració transforma a l’home, Moisès surt de la comunicació amb Déu amb son front circuït d'una lluminosa aurèola; al¬ tres sants sortien també de la seva comunicació amb Déu vi¬ sible i materialment il·luminats, el qual és una imatge del que interiorment els passava... El sacerdot deu ésser home d’oració: els Apòstols nomenaren els set primers diaques per¬ què ells es poguessin donar més a l’oració. Jesucrist, summo sacerdot, ens l’ensenya amb tots els tons, tant de paraula com d'exemple... És la principal funció sacerdotal, de la que no li és lícit al sacerdot prescindir cap dia de la seva vida sense pe¬ car mortalment... Els grans sacerdots, a qui la història, tant sagrada com profana, reconeix com a edificadors de la socie¬ tat, han sigut homes d’oració: sant Martí a França... sant Bo¬ nifaci a Alemanya... sant Agustí a Anglaterra... el nostre sant Ramon de Penyafort a Catalunya, i en una esfera encara que més humil, però no menys eficaç en la ciutat de Barcelona el modest beneficiat del Pi, sant Josep Oriol...
J. TORRAS I BAGES
L'oració el prepara per al tercer concepte en què s'ha de semblar-se a l’àngel: sa intimitat amb Déu. És el seu servi¬ dor domèstic... Tots els homes deuen ésser servidors de Déu, mes el sacerdot ho és d'una manera immediata: deu procu¬ rar sa glòria; donar a conèixer son nom, alabar-lo i honrar- lo... Li deu tota sa vida; si l’hi esmerça en altra cosa, l'hi usur¬ pa... Deus meus et omnia; és la canal de les gràcies, el llaç d’u¬ nió entre Déu i els homes, el qui ha d'edificar el místic cos de Crist... In aedificationem corporis Christi... (Eph., 4, 12.)
II
Aquest és, doncs, son ministeri i sa missió: és ésser per als pobles l’home de Déu, son representant, son vicari, son pro¬ curador...; el mestre i el pare dels homes. La missió sacerdo¬ tal és sublim, és sobre les forces humanes. Per això hi ha un sol verdader sacerdot, Crist... Habet sempitemum sacerdotium (Hebr., 7, 24.) Nosaltres solament som sos instruments, prac¬ tiquem l’operació externa; però la gràcia de Déu no la pro¬ duïm: l’Esperit sols baixa a l'ànima a instàncies de Crist. És Pere, o Pau, o Joan qui bateja, etc.; però el qui infon la gràcia és sempre el mateix, Crist. Mes de totes maneres el sacerdot és la canal, és l'instrument diví, és el ministre; les divines grandeses es distribueixen als homes per son medi i de tres principals maneres:
l.a L'ensenyança. És l'atribut radical del sacerdoci; tots els demés depenen d'ell. Ha d’ensenyar Déu als pobles. Ha de fer que aquest august Nom prevalgui sobre tot nom. Ha de treballar per a fer-lo regnar en tot el món, mes primerament en el cor de l’home. Introduir-lo en les ciències, en les lleis, en la vida pràctica; fer-lo conèixer als qui no el coneixen... grans multituds que avui dia ignoren a Déu... necessitat de l'ensenyança del catecisme i del compliment de la llei divi¬ na... Havem de confessar que ens falta esperit per a ficar-nos entre les masses ignorants de Déu per a portar-les a son diví
SERMONARI
89
coneixement i amor. Messis quidem multa, operarii autem pau- ci... (Math., 9, 37.)
2. a Els Sagraments. Mai el sacerdot és tant un home diví com en la confecció i administració dels Sagraments. En l'or¬ dre sobrenatural crea, conserva, completa, si bé d’una mane¬ ra ministerial; mes de totes maneres introdueix un nou ordre en les criatures racionals, crea... Cor mundum crea in me Deus... (Ps. 50, 12.) En el baptisme fa a l’home fill de Déu per adopció... en la penitència neteja l’ànima immunda... el sa¬ cerdot és l’únic qui pot purificar el cor de l'home i ressusci¬ tar a l’home mort... aquesta és la verdadera prova de que pos¬ seeix una virtut divina, de que és un home de Déu. L’Evan¬ geli ja ens ho manifesta (Mt., 10, 7 i 8). Donà Crist la missió als Apòstols: Euntes autem praedicate, dicentes: quia appropin- quavit regnum caelorum, i perquè poguessin donar testimoni de la doctrina que predicarien afegí: Infirmos curate, mortuos suscitate, leprosos mundate, daemones eiicite: gratis accepistis, gratis date. Lo que aquestes facultats signifiquen d'una ma¬ nera simbòlica ho realitza avui el sacerdoci d’una manera me¬ ravellosa, i com potser mai s’hagués vist sobre la terra, com¬ plint les obres de misericòrdia... Sant Camil i sant Joan de Déu per als malalts... Sant Ignasi i sant Josep de Calassanç per a l'ensenyança... Sant Vicenç de Paül per a criatures i do¬ nes perdudes, etc. Tota la gran acció social de la caritat i be¬ neficència davalla del sacerdoci com de sa font. El sacerdoci no ho fa per filantropia; no que aquesta sigui dolenta, però Crist ens ensenyà un camí millor: la caritat. Charitas Christi urget nos. (2 Cor., 5, 141.)
3. a El sacrifici de la Missa. El sacerdoci aspira a reanimar aquell foc que Crist portà a la terra, i com Ell vol encendre a tot el món. La caritat de Déu és sempre la mateixa, perquè Déu és sempre el mateix; mes als nostres ulls humans el mo¬ ment més sublim és el del sacrifici del Calvari. En aquest sa¬ crifici, que reproduireu ara en la Missa, el sacerdot és d’una manera admirable l'home de Déu: l'home desapareix, que¬ dant identificat amb Déu. No hi ha res més gran que aquest
90
J. TORRAS I BAGES
sacrifici: és gran la Víctima... és gran aquell a qui s'ofereix... s’ofereix per a tothom... per a l'Església militant... per a la purgant... per a la triomfant... i el qui s'ofereix usa les ma¬ teixes paraules de Crist, i està revestit de sa representació per¬ sonal.
Celebreu, doncs, amb puresa i reverència... Vostre sacrifi¬ ci és per a tothom; mes ses primícies siguin...
(Predicat a Valldonzella el dia 9 de maig de 1887, i a San¬ ta Maria de Vilafranca el dia 9 de març de 1898.)
Sermón de Misa nueva
lam non dicam vos servos... Vos autem dixi amicos. (Ioan., 15, 15.)
Podria empezarse notando la ardiente caridad que res- plandece en la obra de la Encarnación, el contacto entre el Criador y la criatura, y después fijarse en que Jesucristo es el amigo del sacerdote por la comunidad de vida: l.° Por la participación en los secretos de la Divinidad. 2.° Por su admi- sión en la mesa divina; y acabar con un tercer punto, en que se demostrase que el sacerdote, que es el amigo de Dios, es también el amigo de los hombres, y, de consiguiente, inter- mediario entre éstos y Aquél.
(1889.)
El Papa, maestro de toda la humanidad
Lux in tenebris lucet. (Ioan., 1, 5.)
Entre la fiesta que hoy celebra la Iglesia universal y el ob- jeto que motiva la presente solemnidad hay una íntima rela- ción. La Encarnación del Verbo; el obsequio al Pontífice. El Verbo de Dios se hizo hombre y vino al mundo para vivifi-
SERMONARI
91
carle, et curn dilexisset suos, in finem dilexit eos. El amor le atrajo, el amor le retuvo. Ego vobiscum sum omnibus diebus usque ad consummationem saeculi. De dos maneras ha que- dado el Verbo habitando en medio de nosotros: primera y principal, en el Santísimo Sacramento, donde reside real y substancialmente; ha quedado también, en cierto modo, en la persona del Romano Pontífice, a quien constituyó maestro universal de la humanidad, haciéndole depositario de su doc¬ trina.
El Papa, no obstante, no es Verbum Verbi, el Verbo divino no tiene verbo ni divino ni humano; pero el Papa es el encar- gado, el Vicario del Verbo abonado por él mismo. Al garan- tirle la Verdad infalible, hízole también infalible en lo que atane a su ministerio. De aquí es que el Papa viene a su modo a ser una imagen de Dios. El rasgo de la infalibilidad le hace jefe y maestro de todos los hombres. — Le hace amado de to- dos los hombres. Debemos tener devoción al papa, imagen viva de Jesucristo; es el maestro, el doctor de los doctores, el sol del mundo, etc.; por esto todas las razas celebran sus bo- das de oro: Europa, Amèrica, los civilizados y los que viven aún en la infancia de la civilización, los religiosos y los segla- res, los mismos herejes e infieles, porque, si bien el Papa es sol y ellos son ciegos y por lo mismo no pueden ver su luz, no obstante aprovechan su calor, y aunque el pan de la doc¬ trina apostòlica es sólo para los hijos, no obstante comen de las migajas que caen de la mesa aun los perritos, según la be¬ lla expresión de la mujer del Evangelio. Mas nosotros, hijos verdaderos, debemos gozar del pan substancial de la doctri¬ na divina, por lo cual en esta noche reflexionaremos sobre dos puntos: l.° El Papa es el verdadero maestro de toda la huma¬ nidad. 2.° León XIII lo es en nuestros días. Imploremos, etc. — Ave, Maria.
No parece necesario a un auditorio de cristianos hablar- les del principio de fe de que Jesucristo es verdadero Maestro de todos los hombres; mas siempre es bueno renovar estas sal- vadoras ideas. Jesucristo ( Verbum ) es por esencia el Maestro
92
J. TORRAS I BAGES
de los hombres. El principal mal que obró el pecado fue per* turbar el entendimiento de los hombres, que es un destello del Verbo, por lo cual, para reparar esta luz interior, debe- mos acudir a su foco. Por esto el Padre Eterno nos dice: Ip- sum audite. Isaías había dicho. Populus qui ambulabat in te- nebris vidit lucem magnam, y en otro lugar: Dedi te in lucem gentium ut sis salus mea usque ad extremum saeculi. Zacarías presente le dijo: Il·luminaré his qui in tenebris et in umbra mor- tis sedent. Maestro le proclamaron amigos y enemigos; el Maestro le llamaban en su trato común, y el mismo Senor la primera manifestación que hizo de Sí mismo al llegar al uso de razón según la estimación de los hombres fue presentàn- dose como maestro en medio de los doctores.
Antes de delegar un sucesor en esta cualidad examina a los discípulos, y el que manifiesta màs tener el don de la fe es san Pedro; entonces el Senor le confirma en el oficio de maestro de todos los hombres: Ego rogavi pro te ut non defi- ciat fides tua, et tu aliquando conversus confirma fratres tuos.
I
A) Tenemos, pues, ya divinamente establecido el maestro universal de la humanidad; no es el Papa maestro de los es- panoles, de los rusos, etc.; es maestro de todos. Por esto des- de el principio todas las cabezas se doblan ante su càtedra. Pedro sobresale entre los otros maestros como un general en¬ tre los capitanes. Cristo hizo maestros a todos los apóstoles: docete omnes gentes; mas a Pedro solo la facultad de exami¬ nar y calificar su ciència: confirma fratres tuos. ÉI examina y califïca la doctrina del elocuente e iluminado Pablo; él, en el concilio de Jerusalén, aprueba o condena las doctrinas que di- vidían al pueblo cristiano, y tomando la palabra, se asocia al mismo Dios, diciendo: Visum et Spiritui Sancto et nobis. Su ciència brilla sobre la de los otros maestros como el sol sobre las estrellas. Los apóstoles se reparten las provincias; él se
SERMONARI
93
queda la capital del mundo, y, estableciendo su càtedra en lo alto del Capitolio, manifiesta que, si los otros son maestros de una región o provincià determinada, él lo es de todo el orbe. En cualquier parte del mundo que nazcan herejías, allí llegan sus anatemas. Si se reúne toda la Iglesia, pero falta el Obispo de Roma, la ciència no brilla en la Asamblea, sin su autoridad no hay Concilio.
B) La gracia sigue perfectamente el orden de la naturale- za, porque ésta a su vez no es mas que una sombra del orden sobrenatural y divino. Esta sublime unidad y universalidad del magisterio cristiano es: l.°, una manifestación de la uni¬ dad de Dios: Unus Dominus, una fides, unum baptisma (Ep- hes., 4, 5); y 2.°, una necesidad de la naturaleza humana: Ni- hil quam hoc genus humanum tam discordiosum vitio, tam so- ciale natura. (Ang.) Los hombres nunca han podido alcanzar la unidad: l.°, ni en el orden de las ideas; 2.°, ni en el orden practico. La filosofia es la mas noble de las creaciones huma- nas, es luz; y, no obstante, las sectas de los filósofos deshon- raron la filosofia, y es porque un filosofo tiene tanta autori¬ dad como otro. La divina filosofia del Evangelio se mantiene una, porque tiene un solo maestro. — Divisiones y subdivi- siones de las Iglesias cuando se separan del magisterio de Pe¬ dró; ejemplo, Inglaterra y Rusia. — Corrupción de sus dog- mas y cuito cuando se apartan del Papa. — En el orden prac¬ tico tampoco alcanzaron unidad los que sonaban en un im- perio universal. Alejandro, Napoleón. Al contrario, de hecho vemos hace ya siglos la Càtedra pontifícia dominar el mun¬ do. — Por esto el Papa es en cierto modo la Iglesia y pudo de- cir san Agustín: Ubi Petrus ibi Ecclesia, y màs tarde Belarmi- no, que cuando se trataba del Papa se trataba de toda la Igle- sia. Por esto los herejes, impulsados por Satanàs, siempre se dirigen contra el Papa, contra la cabeza; el demonio puede vi- vir en paz con sus iglesias separadas, nunca con la Iglesia del Papa. La prueba de que su càtedra lo es de la verdad divina es la continua contradicción que sufre. El Papado es la única fuerza de resistència que tiene la naturaleza racional; la
94
J. TORRAS I BAGES
monstruosa bèstia del Apocalipsis, emblema del error y de la concupiscència, devoraria por completo el linaje humano sin el Papa. Las sectas gnósticas y arrianas de los pri meros si¬ glos, las sectas fanàticas y anàrquicas de los siglos medios. El vencerà la Masonería de los siglos modernos, retono vigo- roso de las antiguas sectas que en su tàctica manifiesta cla- ramente que su blanco es el Papado.
C) Ved por qué el Papa solo es foco de luz. É1 solo ha ilu- minado toda la tierra; Espaha le debe los siete varones apos- tólicos; Inglaterra, san Agustín y sus monjes; Irlanda, san Pa- tricio; Alemania, san Bonifacio; los inmensos pueblos eslavos y búlgaros, san Cirilo y san Metodio; las Indias, san Francis- co Javier.
No sólo la luz de la fe, sino la luz de la ciència. Las escue- las pontificias o universidades. La filosofia en la persona de santo Tomàs, la poesia en la del Alighieri, las artes en Buo- narrotti y Sanzio, han sido sublimadas por los Papas. Los hombres iluminados por una sola luz han aprendido de ser hermanos. Esta universal fraternidad que vemos hoy exten- dida por todo el mundo, el que el chino y el europeo, etc., no sean extranos el uno para el otro, el que el extranjero no sea enemigo, se debe a esta universal magistratura del Papa. Si fuese posible apagar esta luz, todo el mundo quedaria a obs- curas.
Por esto, al llorar las desgracias del Papado en nuestros días, nos podria decir el Papa: Nolite flere súper me, sed super vos et super filios vestros.
II
Hemos presenciado los modernos una guerra universal y sangrienta contra la Càtedra de san Pedro, como nunca se ha- bía visto. Las sectas protestantes, las sectas secretas, la polí¬ tica y la diplomàcia, el periodismo y toda la literatura se le- vantaron adversus Dominum et adversus Christum eius. Pre-
SERMONARI
95
tendieron edificar una nueva Babel, es decir, una civilización sin Ley; es claro que por sí misma se hubera aniquilado, pero ocupó la Càtedra de Pedro el glorioso Pío IX, y destruyó la obra con sus encíclicas, y con el Syllabus destruyó el libera- lismo. El amor de éste hoy sólo subsiste en el enganado vul- go; en todas las inteligencias verdaderas, aun en los protes- tantes, ha penetrado la luz de la palabra de Pío IX.
Pero Dios mortificat et vivificat, hay tempus destruendi y tempus aedificandi, porque se ha de cumplir perennemente el sagra do texto: lux in tenebris lucet. Estaba profetizado que el sucesor de Pío IX había de ser lumen in caelo, luz que ilumi- na todo el horizonte, y he aquí que de entre las inmensas rui- nas morales del siglo destructor aparece el sublime arqui tec- to que ha de reconstruir la cristiandad, es decir, el imperio universal del Pontífice Romano, el magnànimo León XIII. El Pontificado en nuestros días puede aplicarse a sí smimo aque- llas palabras de Jesucristo: Si exaltatus fuero a terra, omnia traham ad meipsum; cuando seré levantado en la cruz, todo lo atraeré a Mí. El Papa, en su sublime desnudez de todo po¬ der humano, es hoy visiblemente el Vicario, el Rex regum et Dominus dominantium. Es en el orden público de la sociedad un sol cuyos rayos piden los poderes màs robustos: el Empe¬ rador de Alemania pide su auxilio, el de Rusia instruye a sus pueblos cismàticos en la doctrina de León XIII, el Empera¬ dor de la China y el Rey del Japón, infieles y paganos, le re- verencian y envían embajadores, cumpliéndose exactamente aquellas palabras del Episcopado espaàol, de que nunca el Pontífice Romano había sido tan injuriado en su pròpia casa ni màs glorificado en el uni verso mundo.
Mas es preciso considerar de qué medios se vale León XIII para la reconstrucción del imperio universal del Romano Pontífice, que es el reino de Dios en la tierra. Dos son prin- cipalmente:
A) In verbis suis monstra placavit. El imperio cristiano es un imperio racional y voluntario; no atan sus diversos miem- bros las duras cadenas del despotismo, sino los suaves lazos
96
J. TORRAS I BAGES
de la caridad. Por esto lo primero que intenta León XIII es hacer al hombre moderno perfectamente racional, signatun, est super nos lumen vultus tui. La filosofia verdadera prepara el terreno a la religión del entendimiento: por esto restaura la filosofia; la experiencia humana nos vuelve cuerdos: poi esto restaura la historia; las buenas letras adornan y cultivan al hombre: por esto manda la literatura.
Esto en-cuanto al hombre individual; el hombre comc miembro de la sociedad es también objeto de la solicitud de León XIII. Según los tiempos y las circunstancias es el orden público y social; el derecho y las leyes, sin que nunca subs- tancialmente puedan apartarse de la justicia, toman formas nuevas. La casa, habitación humana, siempre ha tenido el mismo objeto, y, no obstante, su plan y construcción es di¬ versa según los tiempos y las circunstancias y gustos (casa ro¬ mana, casa gòtica, casa moderna, casa europea, casa àrabe o china); la ciudad, es decir, el orden público, tiene también siempre el mismo objeto, el orden y la paz social; pero las for¬ mas envejecen sicut vestimenta veterascent, mas Dios perma- nece el mismo, y su Vicario es siempre el legislador de la hu- manidad. El derecho absoluto que tiene de gobernar a los hombres, ningún Papa lo había proclamado tan terminante- mente como León XIII en la carta al cardenal Guibert, y cuan- do escribe su encíclica De constitutione christianae civitatis, es decir, al promulgar una constitución para el pueblo, nadie le pregunta: ^Quién te ha hecho maestro? Al revés, habla si¬ cut potestatem habens, y los pueblos atienden a su palabra. Las potestades terrenas enmudecen ante el presente conflicto social (ricos y pobres); el torrente devastador ha de ser con- tenido por León, como a Atila; no debe ser resuelto a metra- llazos ni con las huecas palabras de los parlamentarios. Ha de venir un nuevo Moisès dilectus Deo et hominibus, etc. (Ec- cles., 45). Pero no basta este magisterio exterior de la Iglesia.
B) Ademàs de la luz del magisterio apostólico necesita- mos la luz interior del Espíritu Santo. — En esto se distingue la ley de Dios de la ley de los hombres. En toda la plàtica de
SERMONARI
97
despedida de Jesucristo, después de la Cena (ïoan., 14 y 15), se habla de la necesidad del Espíritu Santo: docebit vos om- nem veritatem, y afirma que el mundo no se convencerà hasta que le arguya el Espíritu Santo ille arguet mundum de pecca- to, etc. Y, en efecto, el mundo no se convenció y convirtió, sino después de haber venido el Espíritu Santo. Esta luz del cielo cada hombre la ha de arrebatar de Dios, de quien deri¬ va, por medio de la oración. Os meum aperui et attraxi spiri- tum. Espana fue la tierra de la oración, por esto tuvo luz. El caos social sólo se ilumina y ordena por la oración, como el primitivo (spiritus Dei ferebatur super aquas). Así lo vemos, no sólo en la conversión del mundo, sino en todas las crisis. Los monjes con los bàrbaros; santo Domingo y Francisco con las herejías y viciós de la Edad Media; santa Teresa en los prin- cipios de la Edad Moderna; la Venerable Àgreda. — Decadèn¬ cia de la oración. Restauración de la oración por medio de la intercesión de Maria Santísima en el Rosario.
Oremus pro Pontifice nos tro Leone. — Or atio autem fiebat ah Ecclesia sine intermissione pro eo (estando preso san Pe¬ dró). Roguemos, l.°, por su libertad; su lengua es libre, por- que el espíritu del hombre no està sujeto màs que a Dios, pero su acción està esclavizada. El Pontifice es la cabeza del mun¬ do; por lo tanto, no puede estar bajo el dominio de un Prín¬ cipe terreno; el pueblo cristiano debe clamar de continuo a las potestades terrenas y celestiales para alcanzar la libertad de la càtedra apostòlica. El Papa es la cúspide, según el len- guaje de los Santos Padres, del orden social cristiano; luego nada debe estar encima de él. — Roguemos, 2.°, para que to- dos los hombres reconozcan al Vicario de Cristo. Todos los hombres de buena fe reconocen en el Papa el sumo magistra- do de la moral humana, pero no reconocen en él el Vicario de Cristo; ven lo que se ve con los ojos del cuerpo, pero les falta la vista del espíritu. Animalis homo non percipit ea quae sunt spiritus. Roguemos para que todos los hombres vengan al conocimiento de la verdad: Deus vuit omnes homines sal- vos fieri, et ad agnitionem veritatis venire. Y conociendo la ver-
98
J. TORRAS I BAGES
dad obremos según la verdad, y así alcanzaremos la glòria.
(Predicat a Santa Maria del Mar, el dia 25 de març de 1887, en les funcions del jubileu sacerdotal de Lleó XIII.)
Plàtica de casament
Obedezcamos las prescripciones de la Santa Madre Iglesia, y consideremos por un momento la grandeza del sacramento del matrimonio, los deberes que importa, y, cuando éstos se cumplen, las ventajas que reporta.
I
La restauración del matrimonio en su primitiva belleza, deformado por las pasiones de los hombres, es una de las as- piraciones màs visibles en Nuestro Senor Jesucristo; lo hon¬ ra después con su asistencia en Canà, lo eleva màs tarde a la dignidad de Sacramento, y, por fin, constituye como doctor de él al gran san Pablo. Elevado al estado sobrenatural, es una sombra admirable de la unión de Cristo con su Iglesia: la identificación de los cónyuges, erunt... duo in came una, para su mutuo auxilio y la procreación de hijos, impulsados por el amor, ya que el amor determino la unión de Cristo, al objeto de la multiplicación de sus hijos espirituales.
II
De aquí derivan los deberes: cali dades del amor conyugal, especie de caridad. l.° Sumo, Cristo murió por su Iglesia; ésta derrama la sangre por Él. 2.° Pei~petuo, durando por todas las edades, prósperas y desgraciadas . 3.° Amor único que absor- be todos los demàs amores. El amor del mundo, hoy día ene-
SERMONARI
99
migo del amor al hogar. El amor del mundo enloquece, amar¬ ga y destruye; el amor del hogar consuela y fortifica. La mo¬ dèstia y la sencillez cristianas son una condición de éxito en la familia cristiana: los santos y los héroes, salvas rarísimas excepciones, permitidas por Dios en demostración de su om- nipotencia sobre las almas, no se formaron en las delicias de una familia mundana, sino en la serenidad de una cristiana. Para lograr esto haced vuestra vida esencialmente religiosa; la religión, que ha comenzado vuestra unión, tiene poder para conservaria y fecundizarla. La oración domèstica, esencial para conservar el espíritu cristiano, hace ligero el yugo con- yugal, suaves las asperezas de la vida, destruye las falacias mundanales y proporciona la modesta pero solida felicidad, que es pura, permanente, indestructible, que proviene de la vida virtuosa y que es como el vestíbulo de la vida eterna. Esta os deseo y pido a Dios en la bendición que voy a daros.
(En el matrimoni de D. Gaietà Fontrodona amb D.a Pau Pi- nazo, a l'església de Betlem, el 4 de juny de 1890.)
Tercera Regla del Carme
Erat subditus illis. (Luc., 2, 51, evangeli dei dia.)
La subjecció difícil a l’home que ama fer la seva voluntat: exemple de Jesucrist fins a la mort. — Devem tenir subjec¬ ció: l.er, a la llei divina i humana; 2.0n, a l'autoritat; 3.cr, fins als iguals per a guardar la unió; 4.rt, a Déu, que manifesta sa voluntat: a) Per la governació de sa Providència. Excel·lència de la conformitat, malícia de la desesperació, b) Per les lleis i regles de la Iglésia. — La Regla dels Carmelitans.
(En Santa Anna, gener de 1892.)
100
J. TORRAS I BAGES
J. M. J.
Attendite a falsis propheíis, etc. (Domi¬ nica 6 post Pent.)
Multitud de peligros y lazos en el mundo; en todas las con¬ diciones, estados; peligros hasta en las virtudes, etc. — Màs¬ cara con que se presentan los viciós: 1° La pereza, la pròpia voluntad como piedad. — 2° La charlatanería, la disipación como caridad. — 3.° El caràcter adusto, el amor propio como amor al retiro. — Otras veces se nos presentan las virtudes como irrealizables para nosotros. Sin embargo, los santos eran fabricados de nuestro mismo barro y las alcanzaron.
Als Lluïsos de Vic
Resum del compilador
La joventut s'anomena la flor de la vida, i és clar que jo em trobo molt bé entre vosaltres, perquè sempre l’home s'hi troba bé entre les flors; sem¬ pre l'home s’inclina a la joventut, i aquesta inclinació tai volta és més viva com més vell és L'home.
A tots mos feligresos puc dir fills caríssims; mes a vosaltres d'un modo especial. L’Església sempre ama la joventut: entre el jovent, que representa l'entusiasme i l’activitat, han reclutat sempre sos exèrcits els conquistadors; i els fundadors de les ordres religioses han reclutat també entre el jovent les seves forces per les conquistes d’ordre espiritual. A sant Joan, qui era, se¬ gons la tradición cristiana i la veritat històrica, un jovenet encara, Jesús, al morir, li confià la seva Mare Santíssima. Preneu-la també vosaltres per Mare i porteu-vos amb Ella com bons fills. La vostra edat experimenta més que cap altra les dificultats de la batalla de la vida. Així com els geòlegs expli¬ quen que la terra en les èpoques de sa formació experimentà verdaderes ex¬ plosions i tempestats geològiques, així la joventut experimenta en tots sen¬ tits les tempestats de la batalla de la vida. I per això necessiteu més auxilis que els demés, per poder més tard exercir la influència que segurament es¬ teu cridats a exercir entre els vostres pròxims. La pietat us donarà el tremp d’esperit resistent i fort que us convé.
SERMONARI
101
La pietat és una amistat d’ordre sobrenatural i té tots els avantatges de l'amistat: el consol i el consell que cerca el nostre cor agobiat per les tribu¬ lacions i nostra imaginació confusa en hores de pertorbació, aquest consol i aquest consell els trobareu en les comunicacions excelses de la pietat: per això aneu alimentant aquesta pietat amb les pràctiques que us mana el re¬ glament de vostra associació. Jo, que he palpat durant molts anys la virtut d'associacions com la vostra, en la Congregació de la Immaculada i sant Lluís, de Barcelona, on els joves es conserven i preserven de les influències malèfiques del temps, espero que us han de portar a bon terme i podreu en més petita escala, però no amb menys eficàcia, exercir en tota aquesta nos¬ tra ciutat, tan noble i digna, una influència molt sana, contribuint amb la vostra conducta exemplar, de la qual tenim un mirall en la simbòlica imat¬ ge de vostre Protector angèlic, a mantenir la seva pietat tradicional, l’espe¬ rit de família, l'honestedat dels costums públics, la noblesa de la vida.
(Plàtica feta en el saló-escola de Sant Domingo, de Vic, e] dia dels Sants Reis de 1900, en la primera festa que els Lluïsos dediquem al Prelat.)
Homenatge a Crist Redemptor
Iesus Christus heri et hodie: ipse et in sae- cula.
(Hebr., 13, 8.)
Visitavit et fecit redemptionem plébis suae.
(Luc., 1, 68.)
Els homes i totes les coses criades estem subjectes al temps. Amb el temps canviem, envellim i morim. Els cabells sens tornen blancs, la vista es debilita, les cames s'afla- queixen, etc. Les generacions se'n van i en vénen de noves, tot canvia. Les muntanyes mateixes s’enderroquen, s'arruï¬ nen. Cada cent anys canvien les famílies, fins les nacions, les lleis, els governs.
El temps tot ho domina; però Déu domina el temps, i és el Senyor dels segles. Déu governa el temps, perquè el temps li serveix per a la manifestació de la seva glòria. Tota la his¬ tòria dels homes és una manifestació de la glòria divina. Els grans imperis antics caigueren; la humanitat entera, fora de poques persones, quedà esborrada del món amb el diluvi; les
102
J. TORRAS I BAGES
ciutats més famoses de la terra han quedat arruïnades; els seus savis, els seus monarques, els seus capitans han quedat oblidats; per les ruïnes dels seus palaus s'hi passegen les serps i els dragons, est veritas Domini manet in aetemum.
Aquest segle xix, que s’acaba, començà per pronosticar que el regne de Jesucrist s'acabava, que l’Església en tenia per poc temps; ell no es recordava del vaticini de l’arcàngel sant Gabriel quan digué a Maria: Regni eius non erit finis. — L’era cristiana, l’era de la Redempció durarà fins a la fi dels segles.
Avui us vull parlar de com la redempció de Jesucrist és ne¬ cessària, plena i perpètua, i constitueix l’estat definitiu de la humanitat: Iesus Christus heri et hodie: ipse et in saecula.
l.er En què consisteix la Redempció i ses condicions. 2.on Com s’alcançà. 3.er Agraïment a què ens obliga. 4.rt Sa perpe¬ tuïtat: Consummatum est.
I
La Redempció consisteix en treure a l’home del pecat i en portar-lo a la gràcia; en restaurar nostre enteniment i nostre cor.
Necessària, a) L’estat de pecat en la humanitat és evident L’error en la intel·ligència. Amem la veritat i ens enamorem de l’error. Ens riem de certes persones vulgars que els agra¬ da saber mentides i s’hi alegren. I, no obstant, la humanitat sàvia té també aquesta tara. Ut quid diligitis vanitatem et quae- ritis mendacium? Sant Pau a Atenes conta com la gent només volien que saber novetats. La novetat, la novetat, heus aquí el gran goig dels homes, i la veritat és eterna. Els errors i men¬ tides més estrafalàries troben seguidors. Que la humanitat és un bé que sigui destruïda, els anarquistes; que el matrimoni és un mal, que la religió és iniqua. Doncs bé, els homes te¬ nim necessitat d’assentar el nostre enteniment, i no el podem assentar sinó en Crist.
Ego sum veritas... Testimonium perhibeo veritati. Veritas
SERMONARI
103
Domini manet in aetemum. Caràcter transitori de les heret¬ gies i permanent de la veritat catòlica — els protestants tor¬ nen a l'Església. Caràcter universal de la veritat catòlica: sa¬ tisfà a vells i a joves, als pobles que estan a l’aurora de la ci¬ vilització i als refinats, etc., perquè la veritat és universal, de totes les èpoques, etc., és catòlica. És perpètua i universal. Ha dominat a tot el món per la humilitat Jesús; per això en son triomf entra muntat en un ase.
b) Lo què passa amb l'enteniment que necessita la veritat i, no obstant, cerca la mentida, passa amb el cor que neces¬ sita la puresa i, no obstant, es troba seduït per la corrupció. Un poeta antic deia que els homes ja no sabien com comprar les maneres de pecar: la vanitat i supèrbia, famílies que s’ar¬ ruïnen per elles, l’ambició de dignitats, l'apetit dels plaers sensuals. La virtut és més barata: la felicitat de Crist està a l'alcanç de totes les fortunes, perquè consisteix en la modès¬ tia, en la pau de la vida domèstica, en l'exercici de les vir¬ tuts. — Així com deia, parlant de l’enteniment, que la seva re¬ dempció era necessària, perpètua i universal, així passa tam¬ bé en el cor. La regla de vida cristiana mai ningú la destrui¬ rà; les passions esgarrien als homes, però després tornen en si. Els caps calents de la humanitat proclamen com a felici¬ tat la satisfacció de les passions; però la humanitat sensata, la verdadera sabiduria humana de tots els segles, ha procla¬ mat que la felicitat humana consistia en no deixar-se enga¬ nyar de les passions: en la castedat, en l’amor al treball, en la moderació.
Aquesta veritat de l'enteniment, aquesta satisfacció del cor, Jesús Senyor nostre la proporciona fàcilment i l’estén a tothom. Ell és l’Home universal, el mestre de tota la huma¬ nitat; el món enter és sa immensa escola. Ell tragué del món la ignorància i la malícia: el Redemptor és un mestre i un metge. Vegem ara quant a sa costa obtingué la salvació o re¬ dempció dels homes.
104
J. TORRAS I BAGES
II
La vida, la passió i mort de Jesús interessen a tota la hu¬ manitat.
Perquè quedà per elles reconciliada amb Déu. (El pecat és un abisme, i per a passar-lo necessitem de Jesús. La supèrbia i la sensualitat són les principals tares de la humanitat peca¬ dora.)
Constituïren la satisfacció que l'home devia a son Déu. L’home no podia pagar el deute, però Jesús quae non rapui, tunc exolvebam.
Procés del pecat: ingratitud d’Adam i Eva; l’innocent Abel; el diluvi, les ciutats nefandes; les persecucions contra l’Esglé¬ sia; les heretgies, els sacrilegis. La humanitat portava un pes insuportable de delictes; nosaltres mateixos, cadascú en par¬ ticular queda com oprimit pel pes dels seus pecats. Jesús és el gran llibertador, el qui reconcilia a l’home amb Déu, el qui treu el pecat, agnus Dei, etc.; el qui justifica, purifica i santi¬ fica als homes per medi de la seva passió i mort. Per això les ànimes més selectes del cristianisme han tingut la devoció de la Passió. Maria Magdalena i Joan, i així anà seguint. La de¬ voció a Jesús crucificat, Redemptor, resplendeix en les àni¬ mes de més sublim amor: en els estigmatitzats, en sant Fran¬ cesc i santa Caterina de Siena, que, com deia de si sant Pau, portaven en son cos les pròpies llagues de Jesús.
Tota la vida espiritual viu regada pel riu de la sang de Crist; sense ella no hi ha vida espiritual, perquè no hi ha re¬ dempció.
Però amb l'oferiment de la sang de Nostre Senyor al Pare Etern s’alcança una copiosa redempció. No solament llevà el pecat, sinó que l'home guanyà de categoria i fou, més que home, fill de Déu i cohereu de la glòria. — O felix culpa, diu la Iglésia.
Magnificència del regne de Jesucrist. Ornat de totes les virtuts i excel·lències; els sants màrtirs, els apòstols, els ana¬ coretes, els doctors, els confessors, les verges. Els homes, me-
SERMONARI
105
diant la redempció, són dignes companys dels àngels. I enca¬ ra el regne perfecte de Jesucrist és a la Glòria. La humanitat divinitzada vista per sant Joan en l’Apocalipsi; les pedres pre¬ cioses són els sants, en què Déu habita; el sol, el mateix Je¬ sucrist.
Esperança d aquest regne magnífic de l’eternitat, al qual havem d’aspirar pels mèrits de la Redempció de Jesucrist, Se¬ nyor nostre.
(Seu de Vic, obsequi a Jesús Redemptor, setembre de 1900.)
Resum del compilador
En compliment de disposició del Prelat de fer peregrinacions a les imat¬ ges de Jesús Crucificat més venerades en les distintes contrades del Bisbat, Vic, i la Plana, tingueren assenyalada la visita al Sant Crist de l'hospital; s’e¬ fectuà el diumenge, 9 de setembre de 1900. Hi acudiren les parròquies Albo- quers, Balenyà, Berga (Santa Eugènia de), Calldetenes, Folgueroles, Grano¬ llers de la Plana, Gurb, Malla, Muntanyola, Munter, Riuprimer (Santa Eu¬ làlia de), Sagorba, Sentfores, Taradell, Tavèrnoles, Tona, Vilalleons, Viladrò- ver, Vilatorta. A les dinou, de fora s'hi agregaren les de la Pietat i Carme. A la Catedral començà a les deu la Missa, celebrada per M. I. Degà i Vicari Ge¬ neral; el senyor Bisbe dirigí el Rosari des de la trona. Després de l’elevació es cantà ÏAve verum, de Mozart; acabada la Missa, el Santo Dios, i seguida¬ ment començà el sermó del Prelat.
Amb veu molt alta, sempre sostinguda, escoltada amb visible fruïció per tota aquella multitud que s’aguantava ferma a peu dret després d'una llarga caminada, o seia com podia, predicà l’il·lustríssim senyor Bisbe un sermó grandiloqüent sobre la Redempció, prenent per tema les paraules de l’Apòs¬ tol: Iesus Christus heri et hodie ipse et in saecula. El temps ho domina tot deia en aquell exordi, que caldria reproduir, com tot el sermó, paraula per paraula- ; el temps ho domina tot, ho venç tot. Passen els anys, i el temps ens envelleix, la memòria es debilita, la vista s'escurça, els cabells se’ns tor¬ nen blancs, les cames s aflaqueixen: el temps canvia els vestits i els menjars, fins el llenguatge. El temps ho domina tot; mes Déu domina el temps. Ell és el mateix avui que ahir, i aquest segle el mateix que al segle passat.
106
J. TORRAS I BAGES
A principis d'aquesta centúria homes impius vaticinaven que la Religió desapareixeria, que l'Església seria destruïda, que l’obra de Jesucrist se n’a¬ niria a terra; i els homes que feien aquests vaticinis han passat, i Jesucrist encara regna sobre els cors. L'acte solemníssim que estem practicant en aquests moments, aquesta multitud immensa que us haveu reunit en aquest sant temple, és una prova de que Jesucrist regna sobre els cors. Aquí havem vingut per prestar-li un homenatge d'agraïment per la Redempció... I, en¬ trant en la matèria del sermó, digué Sa Senyoria que volia inculcar en l'es¬ perit de sos oients aquesta veritat: que la Redempció obrada per Nostre Se¬ nyor Jesucrist fou necessària, plena i definitiva. Amb expressions senzilles, deia r'il·lustríssim Prelat, amb raons a l'alcanç de tothom voldria inculcar-vos aquesta veritat que la Redempció era necessària. I prosseguia: La Redemp¬ ció era necessària per enteniments i per cors: enteniments i cors havien d’és¬ ser restaurats. L'enteniment i el cor constitueixen l’home; l’enteniment i el cor són l'home, són la dignitat de la nostra naturalesa, són la noblesa de la humanitat. Explicà amb una força d’expressió i un vigor de pensament que la memòria infidel no ens permet ni remotament reproduir, l’estat dels en¬ teniments i dels cors que féu necessària la Redempció per Crist. Els enteni¬ ments apartats de la direcció de Jesucrist cauen en els més grans errors; en aquest mateix segle, grans talents apartats de la direcció de Jesucrist han cai¬ gut en les més grans aberracions. En nostre segle s’ha dit que la Religió era una iniquitat, que ta dominació dels governants era una tirania, que la pro¬ pietat llegítimament adquirida pel treball era un robatori, i fins que seria un gran bé que la humanitat desaparegués de la terra.
L’enteniment sense Jesucrist cau en l'error, segueix la vanitat i la men¬ tida, com ho diem en el reso oficial de l'Església amb aquelles paraules de l’Escriptura: Fills dels homes, per què ameu la vanitat i busqueu la mentida?
El cor que no té regits sos afectes per la dolça llei de Jesucrist és esclau de passions vils, d’apetits grosseríssims, de delectacions innobles que ni es poden anomenar. Ja deia l’antic poeta: els homes han gastat ja totes les ma¬ neres de pecar, ja no saben què més inventar, ja no poden inventar res més.
Jesucrist ha restaurat l’enteniment i el cor per medi de la Redempció, i ha estès la Redempció a tota la humanitat: per això moria en ia creu amb els braços estesos per abraçar tots els homes. I la Redempció ha sigut no so¬ lament necessària, sinó plena i definitiva: ja no cal esperar res més, sinó que tot ho tenim en el Fill de Déu fet Home.
A nosaltres ens inspiren despreci les persones que sempre van darrera de novetats i de fantasies. I els grans talents, apartats de la direcció i de la Llei de Jesucrist, són ara, com sempre, amics de fantasies i de coses noves. L'a¬ pòstol sant Pau explica la impressió que va fer-li aquell poble d'Atenes, tan
SERMONARI
107
instruït, tan civilitzat, tan elegant, quan, a l'entrar-hi, vegé tota la gent per carrers i places, ansioses de coses noves. Els grans talents fora de Jesucrist també busquen coses noves. Mes fora d'ell no podem trobar res sòlid, tot va sense fonament.
Els esperits més elevats, els cors més generosos, els caràcters més piado- sos han sentit sempre l’atractiu de l'amor de Jesús Redemptor: la Passió i Mort de Jesús, amb què obrà aquesta Redempció, ha sigut l'aliment de les ànimes més escollides de l'Església, des de Maria, Mare de Jesús, sant Joan, el deixeble estimat, i la Santa i Penitent Magdalena, que estaven en el Cal¬ vari i foren els primers en prestar l’homenatge d'amor i agraïment a Crist Redemptor. I en algunes ànimes ha sigut tan intensa l'adoració i amor, que han reproduït la imatge de Jesús Crucificat, com sant Francesc i santa Ca¬ terina de Sena...
L’obra de la Redempció va realitzar-la Jesucrist a costa seva i donant el preu més gran que podia per rescatar la humanitat: per amor s’entregà el Fill de l'Etern Pare fet Home. La humana naturalesa era incapaç de rebre més, i Déu mateix no podia donar més de lo que donà, perquè donà el seu Fill, consubstancial amb Ell...
En l’acte d’homenatge que anem a fer, com dedicant a nostre Redemptor la fi d’aquesta centúria i la centúria vinent, hem de portar-hi dos sentiments principals: penediment i contrició dels pecats comesos en aquest segle, és a dir, per nosaltres mateixos, perquè el segle som nosaltres; i el propòsit d'o¬ beir amb constància i fidelitat la llei de la santa Mare Església...
Tal fou, en síntesi malgirbada {i hauràs de perdonar, lector, si la senti¬ res), l’hermosa i valenta prèdica que coronà el nostre Prelat donant la bene¬ dicció a tot el poble.
A Crist Redemptor
Resum del compilador
El tercer diumenge de setembre de l’any 1900 es visità el Santíssim Mis¬ teri de Sant Joan de les Abadesses. El senyor Bisbe, després de l’Evangeli, pujà a la trona i féu una llarga prèdica, explicant el sentit d’aquella festa com homenatge a Crist Redemptor i les condicions del regne de Jesucrist, que sintetitzà en aquella expressió de sant Pau: «El regne de Déu està en la justícia, en la pau i en el consol en l’Esperit Sant.» La introducció solament
108
J. TORRAS I BAGES
ja valia la pena d’ésser taquigrafiada, perquè no quedessin reduïdes en aquell recinte les hermoses consideracions que anaven brollant tan magníficament formulades en una dicció natural i correcta. Quins conceptes de teologia tan alta i quines frases de poesia tan fonda venien tot plegat a ferir l’esperit i moure el cor, arrencant l’assentiment més íntim de l’ànima!
Sentim de veres no haver-ne pogut apuntar quatre notetes per fer-te, lec¬ tor amic, participant del goig tot espiritual que ens produí aquella prèdica grandiloqüent, sense pretensió d 'ésser-ho ni de semblar-ho.
Plàtica de cap de segle
Venim a pagar el tribut d'adoració a Jesús Redemptor, i el dia de Cap d’Any l’Església el dedica a la Sagrada Humani¬ tat de Crist. — Ara en aquest principi de segle a l’Home Crist Jesús li havem de pagar tribut de lo més preciós que té l'ho¬ me — el tribut de la fe, de l'esperança i de la caritat: a) Ip- sum audite, digué la veu del Pare Etern..., i sant Pere: Domi- ne, ad quem ibimus?, perquè sols tu tens paraules de vida eter¬ na. Desgraciat el qui no creu en Jesús; a qui creurà? Ell és el sol mestre de vida eterna, b) La fe engendra l’esperança...
(1 de gener de 1901.)
Oració funeral del Bisbe Morgades a Ripoll
Ordinavit in me charitatem.
(Cant., 2, 4.)
Primer lo que és la virtut segons sant Agustí (vide infra). L'amor és la substància de la llei cristiana, i és el principi mo¬ tor de totes les coses. És l'impuls que a tot dóna moviment, principalment en la vida de l’esperit. Per això el Doctor sant Agustí diu (Llib. 15, De civitate Dei, c. 22) que la virtut no és altra cosa que l’ordre de l’amor, i que el vici no és altra cosa que el desordre de l’amor.
L’amor, de consegüent, és el qui fa als homes: els uns no-
SERMONARI
109
més pensen i s’estimen a si mateixos, els egoistes; els altres estimen als demés, i aquest amor no és interessat, sinó que es redueix a fer bé als altres. Una ànima que estima és una ànima noble.
Els teòlegs i doctors eclesiàstics tracten profundament de l'ordre de l'amor, i poden reduir-lo a la següent categoria: 1 .er, a Déu; 2.0n, als homes; 3.er, a les coses dels homes. Així l'amor de l’home, ser limitat, és immens, s’estén pel Cel i per la ter¬ ra i forma la totalitat de la vida humana.
Aquesta solemnitat en aquest temple recorda tristament altres solemnitats molt distintes. Recorda aquells murs en¬ derrocats, voltes caigudes, absis admirables que aguantaven les persecucions humanes; aquella portada desfregada, que quasi no podia tenir-se i que ens causava l'efecte d’una visió, d’una aparició lluminosa al mig de les fosques... Ens recorda aquell dia en què l’inoblidable bisbe Dr. Morgades amb al¬ tres patricis vingueren a contemplar aquest gran calabre del monument, símbol de la nostra història... Ens recorda com el Bisbe en nom de Déu, únic qui té a la mà la vida i la mort, prometé ressuscitar el calabre... Ens recorda com el bisbe, un cop feta la resurrecció, com una operació taumatúrgica, con¬ vidà a tot l’episcopat de la il·lustre Província Tarraconense i altres, i fou consagrada aquesta basílica, pronunciant el Bis¬ be paraules d’eterna recordança... Em recorda a mi especial¬ ment l’hermosa festa de presentació a la Verge, reina i mare de misericòrdia, d'una corona poliglota en què vaig predicar en aquesta trona per indicació seva, sense saber jo que hi ha¬ via un decret etern que em nomenava el seu successor en aquesta Seu... Recorda aquelles alegres festes del mes d’abril, que cada any venia a celebrar en honor de nostre patró sant Jordi... I la present solemnitat és l’ofici funeral del qui tantes coses féu en aquest sagrat lloc, del qui tot ho féu; però no vul¬ guem solament plorar com flaques dones, i, un cop oferts els nostres sacrificis i oracions, dediquem-nos a contemplar l'ex¬ cel·lència i la virtut d’aquell home insigne, l'Excel·lentíssim i Il·lustríssim, etc.
110
J. TORRAS I BAGES
La vida de l’home insigne, per qui preguem en aquests mo¬ ments, fou una vida d’universal amor, i veiem ara, caríssims oients, com aquest Prelat, qual distintiu fou lesser un geni pràctic, resulta voltat de la lum de l’amor místic, perquè tota la seva extraordinària activitat era moguda per l’amor i es di¬ rigia a Déu, als homes i a les coses dels homes. I l’elogi fúne¬ bre de l'Excel·lentíssim Sr. Dr. Josep Morgades, bisbe... res¬ taurador, etc., consistirà a fer-vos veure en tota la seva vida la universalitat del seu amor i la força d’aglutinació del seu amor en els tres graus: a) amor a Déu; b) amor als homes; c) amor a les coses dels homes; o sigui, l’obra sobrenatural, l’o¬ bra social i l’obra de civilització; o sigui, l’acció sobre dels principals elements de la civilització.
II
Com llegim d’alguns d’aquests gegants de la guerra i de la religió, quals cendres aquí reposen, que tenien un pit de fer¬ ro per a afrontar contrarietats, tenint al propi temps de una gran delicadesa de tendres sentiments, així el Dr. Morgades, una criatura el feia plorar. Estava naturalment disposat a l’a¬ mor, i les animes així tenen una predisposició a la vocació en¬ vers Déu. Necessiten estimar, i ningú no els omple tant aques¬ ta necessitat com Déu. Així és que de seguida es donà del tot al ministeri: predicació, ensenyança, confessionari, publica¬ ció de llibres de pietat. El Missatger del Sagrat Cor. La Ter¬ cera Orde de sant Francesc, confessor de monges. Hores que passava en el confessionari essent penitencier. La solemnitat del culte... a sant Jaume de Barcelona; el Cor de Jesús. — Quan bisbe. Consagració de la diòcesi als Sagrats Cors de Je¬ sús i de Maria. Pelegrinacions a diferents santuaris. Pelegri- nacions a Roma. Edificació del col·legi d’estudiants pobres. Restauració de Santa Maria de Ripoll... restauració del bis¬ bat de Solsona. Temples, imatges, ornaments sagrats; una cosa o altra, totes les parròquies tenen d’ell. Fou un prelat res-
SERMONARI
111
taurador com l'Oliva, etc. — Predicacions contínues, etc. Mai no se li acabaven el desig de treballar per a la glòria de Déu ni els medis materials per a procurar-la. Déu l’havia escollit per instrument d’obres grandioses i li proporcionava la ma¬ nera d’executar-les.
III
Però el que el caracteritzava més especialment era l’amor als homes. La paraula humanitari l'esperit anticristià l’ha desfigurada i molts esperits apocats li tenen por; mes els cris¬ tians l’havem de reivindicar, puix les Sagrades Escriptures i en particular sant Pau l’usen, i l’amor als homes és agrada¬ ble a Déu fins en un sentit natural, i quan aquest amor que¬ da sobrenaturalitzat, aleshores la seva excel·lència és tal que l’Evangeli el declara similar de l'amor a Déu. Així era l’amor als homes de l'Il·lm. Morgades, i com a provinent de Déu in¬ finit no tenia límits: la qüestió obrera... la qüestió d’Orient. — Pastoral delatant les mortaldats dels turcs... però encara ressalta més envers les necessitats: la seva administració de l’Hospital de Barcelona... la casa retir de capellans. — El Bon Consell. — L’obrador de la Sagrada Família. Per nosaltres, homes, l’amor dels homes té un gran atractiu, i veiem com fins els homes més purificats en els seus sentiments amen no solament els homes, sinó les coses dels homes. Sant Antoni Abat, la capa de sant Pau. Sant Domingo es fica al sarró unes culleres de boix perquè les monges per ell fundades tinguin un record de la seva pàtria. Sant Vicenç Ferrer, trobant-se evangelitzant el Nord de França, al sentir-se malalt de la ma¬ laltia de la mort, emprengué el viatge per a anar a morir a la seva dolça València.
112
J. TORRAS I BAGES
IV
L'amor a les coses dels homes.
Sant Vicenç Ferrer, aquesta Basílica i ril·lustríssim Mor- gades ara es presenten units en la meva memòria. El Dr. Mor- gades ha completat l’encàrrec de sant Vicenç. El poder sacer¬ dotal féu el que no pogué fer el poder secular. Patricis bene¬ mèrits de Ripoll, dignes d’eterna recordança, la província, el municipi, l’entusiasme estètic i històric de les acadèmies rei feren i el Prelat ho féu tot. Existia en aquest arxiu un docu¬ ment expedit a Vilafranca a 30 de novembre de 1391 pel re: Joan I, encarregant-li l'erecció de solemnes tombes per alí comtes. L'encàrrec fet a sant Vicenç des de Vilafranca el com plí un fill de Vilafranca. — Si sant Pau, si sant Domingo ama ven aquelles petites coses, el Dr. Morgades amà els ossos dels reconquistadors i legisladors. Com l’antic profeta conegui que aquests ossos secs havien de brotar, com broten els ar bres... que aquests difunts parlaven, i per això els col·locà er lloc eminent i visible. Escoltem les seves lliçons d’amor a Déu de virtut sòlida, d’afecte a la nostra terra, a les nostres lleis als nostres costums. En alçar aquest temple, el Dr. Morgade: ens diu: Escolteu la sabiduria dels passats.
Amor a les coses dels homes... una de les coses més huma nes és l'art. Museu. — Ell fou l’hereu. La llei de l'hereu ro mana, patriarcal, catalana. El seu cos aquí — el seu esperi ja li tenim, perquè és una obra del seu esperit: pregar per ell
Virtut — amor — , qualitat de la vida segons la qualita de l'amor. Estudi d'ell i divisió. L'obra sobrenatural, l’obrj social, l’obra civilitzadora.
(Ripoll, 30 de gener del 1901.)
Resum del compilador
El dia 30 de gener se celebraren en la Basílica de Santa Maria de Ripo uns solemníssims funerals en sufragi de l’ànima del bisbe Morgades. El grar
SERMONARI
113
diós temple de la Recomquista estava severament adornat i il·luminat, i a l'hora d’arribar el tren s'omplí de granades comissions i il·lustres personat¬ ges de tots els indrets de Catalunya.
Assistí a l’Ofici de mig potencial nostre Il·lustríssim i Rdm. Sr. Bisbe Dr. D. Josep Torras i Bages, qui, acabat aquell, pujà a la trona de l’Evangeli per pronunciar l'oració fúnebre. Considerem innecessari dir que fou en tot i per tot digna de l’excels personatge per a qui es feien aquells sufragis. El Dr. Tor¬ ras, després d’apuntar unes quantes dates de tot punt memorables que formen la història de la restauració d’aquell santuari insigne, parlà de les virtuts, de la caritat i de l'amor del Dr. Morgades; de son amor a Déu, als homes i a les coses dels homes. Parlant d’aquest últim amor retragué un manament fet per un rei d’Aragó des de Vilafranca del Penedès, ciutat nadiua del Dr. Morgades, perquè es restaurés el panteó dels comtes sobirans de Catalunya, manament que no s’havia de complir fins als nostres dies, mercès al patriotisme i a les grans iniciatives del Prelat a qui es dedicaven aquelles honres.
I recordà, parlant d'això mateix, que una de les lleis més fortes que lli¬ guen als homes entre si és la llei de l’herència, llei que tots hem de seguir si volem merèixer bé de Déu i de la Pàtria. El Dr. Morgades, en el temple de Ripoll i en altres llocs i en diverses formes, havia reivindicat aquesta herèn¬ cia de Déu i del país d’on era fill, i per això creia ell, l’il·lustre orador, que el lloc de la sepultura del nou hereu era allí, dintre d’aquell santuari nacio¬ nal, al costat de les sepultures dels antics hereus.
Saviesa de Lleó XIII
Gloriosus Deus in sanctis suis
La glòria de Déu resplendeix de diferents maneres en els seus escollits; té matisos, aspectes molt diversos, cadascú re¬ flexa la infinitat divina diferentment; i tenint jo que parlar en aquestes solemnitats de la glòria divina que resplendeix en la persona del seu escollit, del seu Vicari, Lleó XIII, em fixaré en explicar-vos com en el govern del present Pontífex hi resplen¬ deix d'un mode particular aquella sabiduria que toca i gover¬ na d’un cap fins a l’altre totes les coses, és a dir, el conjunt de totes les coses humanes, regint-les amb tota suavitat, la sabi¬ duria cristiana, infal·lible, universal i benèfica, distinta de la sa-
114
J. TORRAS I BAGE
biduria mundana, sabiduria que s'estén a tota la humanita creient, la qual vivint dins de l’atmòsfera de la veritat, result il·luminada, sense tenebres i vivint en plena llum.
Maria és trono de sabiduria; acudim a Ella.
I
La sabiduria de Lleó XIII, com la de Déu, tot ho abarc; — Canvis del món: l'imperi, el feudalisme, la monarquia at soluta, les nacions modernes; canvis de gustos: romanticism i positivisme. — Però els canvis i evolucions en nostres temp són vertiginosos; per això el Papa escriu les seves encícliquc sobre l’home, el matrimoni, la societat. Per això el caràctt de Lleó XIII és la sabiduria.
II
Gènesi de la sabiduria. Sant Jaume i Salomó; fins la m; teixa opinió humana diuen que ve de Déu. En què consisteb Sopor boni : en saber distingir la veritat i l'error, la virtut i < vici, la justícia i la injustícia. La sabiduria cristiana és un in tint sobrenatural. Instints naturals i sobrenaturals. — Aque ta sabiduria no dominà en la humanitat fins al Verbum cai factum est. Docete omnes gerites. Mes com es farà aquesta d fusió? No pels filòsofs, sinó per l'Esperit Sant: ünctio eius d> cet vos de omnibus. La confusió entre el bé i el mal la pori una dona; una altra ha portat el gust del bé.
III
Maria, nova Eva. — Sedes sapientiae. Mater divinae gratia D’ella rebem la divina ciència, el gust del bé. La seva inte cessió universal, especial contra l’error: Cunctas haereses, e
SERMONARI
115
cètera. — Origen del Rosari. Albigesos: maniqueisme. La de¬ terminació del bé i civilització que en surt. — Lleó XIII re¬ peteix: primer, filosofia, etc.; després, el Rosari. Maria, mot¬ lle de Déu.
Raons que tenim aquí per ésser devots del Rosari: a) En català. Ramon de Penyafort, Crist de Lepant. Jaume I i els predicadors del Rosari formen el país. — b) Pel Papa que ho mana, i el Papa i Catalunya. — Perquè tota restauració ha de començar per l'esperit, per l’oració que ens junta amb Déu.
Resum del compilador
El dia 27 de febrer de 1902 nostre Rdm. Prelat dirigeix als fidels cristians de Vic una senzilla exhortació i anunci, convidant a la festa que havia de ve¬ rificar-se el dilluns, dia 3, a fi de celebrar l’aniversari pontifici, en els se¬ güents termes:
A dos quarts de set del vespre, exposat el Santíssim Sagrament, passa¬ rem, en companyia vostra, el sant Rosari, la devoció predilecta de Lleó XIII; després es cantarà el Trisagi; farem una breu explicació al poble de la divi¬ na institució del Pontificat, pedra fonamental de l’Església catòlica; es can¬ tarà un Tedèum i immediatament es reservarà.
Com a espiritual preparació per aquest aniversari, el diumenge abans, dia 2, en les tres parròquies de la ciutat hi haurà Comunió general a les set del matí.
Al mateix temps us participem que el sant Pare ens ha fet saber telegrଠficament que beneeix a tota la Diòcesi de Vic: i Jesucrist, des del cel, ratifi¬ carà aquesta benedicció si nosaltres venerem i obeïm a son Vicari en la terra.
El dillums, el Seminari tingué la feliç idea de celebrar per sa part l’ani¬ versari de la Coranació del gloriós Pontífex. A les nou, anticipant la sortida de les aules, es cantarà solemne Ofici en l’església d’aquell centre d'ense¬ nyança; i a l’hora de l’Ofertori, l'Il·lustríssim Prelat, que s’associà a aquella demostració d’afecte i devoció filial, dirigí als seminaristes una bellíssima al·locució, rublerta d’idees granades i en la forma més adequada al caràcter amorós, no pas gaire acadèmic, d'aquella festa verdaderament de família. Donava gust sentir al Prelat, tan amant de sant Tomàs i del Rosari, recoma¬ nar l’amor a les doctrines del Doctor Angèlic i la pràctica de la reina de les devocions marianes, recomanant-les a aquell estol d'aspirants al sacerdoci com les dues ensenyances més repetidament i amb més eficàcia inculcades
116
J. TORRAS I BAGE
pei Papa de les grans Encícliques, i les més apropiades per l'encertada d recció de la intel·ligència i foment de la pietat, per la formació del veritabl esperit eclesiàstic. I passem ara d’aquesta funció íntima a la que tingué 11c en la Catedral, al capvespre del mateix dilluns.
Jubileu Pontifical de Lleó XIII
Sols us explicaré l'escriptura de poders (el text) i el sign de possessió (les claus).
Tu es Petrus, et super hanc petram aedificabo ecclesiai meam, et portae inferi non praevalebunt adversus eam. Et til dabo claves regni caelorum. Et quodcumque ligaveris super te ram, erit ligatum et in caelis: et quodcumque solveris super te ram, erit solutum et in caelis.
Jesucrist amb aquestes paraules constituí a sant Pere ap< derat o procurador seu, el seu Vicari, i així és que represent a Déu en la terra; per això és que té com Déu:
l.er El seu poder: a) Imatge del poder etern, perquè dui en tots els temps. Els poders humans, imperis, etc., acabei el Pontificat, no. — b) Immens, pertot arreu, tota la terra. - c) Infinit... a l'interior les claus, que obren el cel; poder de pe donar els pecats: Quis est hic qui etiam peccata dimittit? Sei se mida: Quoties peccabit... et dimittam ei?... septies?
2.oa La seva sabiduria: la direcció espiritual de la hum, nitat; l’assistència de l’Esperit Sant; la infal·libilitat. Ego rogavi pro te ut non deficiat fides tua: et tu aliquando convé sus confirma fratres tuos. — Ell porta la brúixola de tota humanitat civilitzada... verge d’error. — La fe és la base c la sabiduria humana, perquè aguanta l’enteniment; no hi 1 disbarat que no l’hagi dit un filòsof. — L’Església és una ba ca; el Papa, el patró.
3.er L'amor. Fonament del poder apostòlic. Simon Ioann diligis me? El poder apostòlic es funda en l'amor. Del troi pontifici surten rius d’amor que fertilitzen tota la cristiande les ordres de missions, de caritat, etc.
SERMONARI
117
Propòsits de fidelitat i de docilitat: és a dir, submissió a les seves ensenyances.
(Seu de Vic, 3 de març de 1902.)
Resum del compilador
El senyor Bisbe, col·locat en un dels seus setials del Cor, començà el sant Rosari, i clero i poble, que cuidava a omplir totes les extenses naus de la Ba¬ sílica, anava seguint amb pausa edificant l'hermosa pregària dominicana, sempre antiga i sempre nova, de la qual n'ha fetes ressaltar totes les ama¬ gades belleses i excel·lències singulars el gran Papa objecte d'aquella festa. Es cantà seguidament el Trisagi i pujà immediatament a la trona l'Il·lm. se¬ nyor Bisbe, quan ja la Catedral estava plena de gom a gom i ocupaven sos llocs respectius les autoritats civils i militars.
Ens do] vivament no recordar, ni àdhuc per fer-ne un senzill extret, la prè¬ dica del Rdm. Prelat.
Totes les mirades, vingué a dir, i tots els cors es dirigeixen avui a Roma, envers un venerable Vellet, qui regna sobre els espirits, perquè veuen en la seva augusta Persona la representació i els atributs de la Divinitat.
Posà de relleu, amb magnífiques pinzellades, com el poder del Papa era etern i subsistia indestructible, veient enderrocar-se al seu entorn tronos i di¬ nasties; com era immens; com era en cert modo infinit; com la seva sabidu- ria estava a l'abric de tot error; com el seu regne es fundava en l’amor i di- fundia l’amor a Déu i als homes per tota la terra. L'amor us ha portat aquí, afegia, i l'amor fa celebrar aquesta solemnitat en obsequi d'un Rei presoner que no té exèrcits ni canons per a fer executar les seves ordres.
Jubileu Pontifical de Lleó XIII
Attingit... a fine usque ad finem fortiter, et disponit omnia suaviter
(Sap., 8, 1.)
La sabiduria és la més alta prerrogativa de la naturalesa humana, perquè és la que